No puede faltar el descargo de responsabilidad :P Nada es mío, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, y la autora de la historia es, Drotuno, yo solo traduzco.

Y como siempre le doy la bienvenida y le agradezco a mi compañera de armas, mi querida Beta Erica Castelo. Gracias por ayudarme a mejor la calidad de mis traducciones.


Capítulo 4 – No soy un héroe

I heard from god today, and she sounded just like me. (1)

What have I done, and who have I become.

I saw the devil today, and he looked a lot like me.

I looked away, I turned away!

Arms wide open, I stand alone.

I'm no hero, and I'm not made of stone.

Rigth or wrong, I can hardly tell.

I'm on the wrong side of heaven, and the righteous side of hell.

"Wrong Side of Heaven" – Five Finger Death Punch

EDWARD

"Solo café… negro," mi papá ordenó una vez que tomamos asiento en la cabina.

Los ojos de la chica se iluminaron con reconocimiento cuando se posaron en mi rostro, pero no dijo nada.

"Lo mismo… con crema y azúcar, por favor," ordené, y ella tartamudeó un poco antes de caminar hacia el barista.

La cafetería estaba llena de suave conversación y música, junto con fuertes sonidos que venían de las máquinas bombeando café por galones, al parecer. Podía ver algunos rostros conocidos de la reunión de AA, pero este lugar estaba como a una cuadra de la iglesia, de modo que tenía sentido que la gente viniera aquí después que terminara.

Podía sentir ojos mirando en mi dirección, pero no eran de ninguno de los clientes. Los ojos azul oscuro de mi padre estaban sobre mí cuando lo encaré al otro lado de la mesa.

"¿Por qué estás aquí?" Pregunté, tratando de mantener la ira fuera de mi tono, sin mencionar también el volumen bajo.

Se veía nervioso, pero sonrió cuando bajó la vista a sus manos. "Solo quería hablar contigo, hijo," dijo, finalmente mirando de nuevo a mi rostro. "Quiero… tengo que disculparme otra vez, y luego quería saber… quiero decir, fue… ¿te trataron bien?"

Solté un resoplido, sacudiendo mi cabeza. "No fui a la cárcel, papá," murmuré en respuesta, "al menos, no después del arresto inicial de esa noche, y en realidad, eso duró solo unas horas. Ahora soy el orgulloso propietario de un expediente de arresto—con foto policial, toma de huellas digitales, y cargos por conducir bajo el influjo del alcohol incluidos. La verdadera rehabilitación fue… inofensiva, fuera de estar lejos de todos. Tuve suerte de que mi abogado encontrara un tipo de… clínica privada, en vez de una clínica estatal."

Hizo una mueca. "Debería haber sido yo."

"Sí, así debería haber sido, pero… no podía permitirlo, y no podía hacerle eso a mamá." La mención de mi madre me entristeció, simplemente porque ella no sabía la verdad, y probablemente nunca la sabría. Él era demasiado cobarde para decírsela. Ella me culpaba, creyó el reporte policial, y estaba cabreada porque había ido a la cárcel. "¿Cómo está ella, por cierto?"

"Te echa de menos," respondió, frunciendo el ceño. "Se preocupó continuamente por ti en el mes que estuviste ahí."

"Mmm," murmuré, mirando a la camarera cuando dejó nuestras tazas de café.

"No quiero… odio molestarte, Masen, pero, ¿podrías darme tu autógrafo?" Me susurró, y agradecí que hablara en voz baja.

"Sí, claro," dije con un suspiro, acercando una servilleta y tomando su pluma. Garabateé mi nombre en ella, empujándola en su dirección.

"Gracias." Su sonrisa era emocionada y feliz, e hizo que la tensión en la mesa se aligerara un poco. "Me aseguraré de que nadie te moleste, lo prometo."

Sonriendo, le guiñé un ojo por pura costumbre Masen y vi el nombre en su blusa. "¿Molly? ¡Joder, eres la mejor!"

Soltó una risita, poniéndose roja como un tomate antes de darse la vuelta y volver a la cocina.

"Olvidé cómo era estar contigo," murmuró papá, rodando un poco los ojos al mismo tiempo que sacudía la cabeza.

Encogí un hombro. "Aunque, ahora no te puedes quejar, ¿verdad? Salvé tu trasero, si no me equivoco."

Papá tuvo lo necesario para verse reprendido. Él y mi madre nunca habían querido que tomara este camino en mi vida, pero no pude evitarlo. La música llamó a mi alma, así como el interpretar. Odiaban lo que veían de mí en televisión y el escenario, pero no podían negar que había hecho un medio fenomenal para ganarme la vida. No solo eso, sino que también era respetado en la industria, a pesar de la popularidad de Radiant Eclipse. Mis padres sabían que todo era un acto, una parte de la imagen, pero no les gustaba. No que los culpara, pero llevó a mi banda a dónde estábamos, de modo que lo consideraba un sacrificio—uno que esperaba no tener que hacer por mucho más tiempo.

Dio un suspiro profundo, frotando su rostro. Noté que parecía mayor, como si hubiera envejecido cinco años desde la última vez que lo había visto, que fue el día que me fui a rehabilitación. Me preguntó si podía visitarme, y le dije que no. De hecho, no permití que nadie fuera a verme—ni siquiera Emmett.

"Tienes todo el derecho de estar enojado, Edward." Me miró a los ojos. "Nunca te pregunté… ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste? Podrías haber dicho que no."

"Te cagabas del miedo, papá. ¿No lo recuerdas?" Pregunté, pero no dijo nada mientras tomaba un sorbo de mi café, dejando la taza sobre la mesa. "Si hubiese ocurrido cualquier otro día, no creo que lo hubiera hecho, pero… para ti hubiese sido más que conducir bajo los influjos del alcohol, y lo sabes. ¡Estabas de puta guardia! Si no te hubieran llamado del hospital, sino hubieras estado tan cerca de dónde yo estaba, y si no me hubieras llamado en ese preciso momento, no hubiese funcionado. ¡Te dije que me esperaras! Y de verdad deberías agradecerle a Rose y Emmett por reaccionar tan jodidamente rápido." Bufé una carcajada sin humor, sacudiendo mi cabeza. "No soy tan egotista como para pensar que lo que hago cambia vidas, aunque mis fans me han dicho que sí. Pero lo que tú haces las cambia. También sé que mamá no hubiese manejado muy bien todas esas pendejadas—el choque, el arresto, la niñita que pusiste en el hospital porque te pasaste una luz roja. Está acostumbrada a explicar mis acciones a sus amigas en el country club, no las tuyas."

Mientras que todo el desastre muy apenas tocó mi reputación, hubiese arruinado a mis padres, y trato de no pensar en lo que pudiera haber pasado si la pequeña Bree y su madre no hubiesen sobrevivido a ese accidente.

Papá sacudió su cabeza. "Ganas más dinero ahora de lo que tenías al crecer, Edward. Sin embargo, hablas de él como si lo odiaras."

"Lo odio." Mi aceptación vino fácilmente, pero eso no era nuevo para él. "No es el dinero en sí sino lo que le hace a las personas, cómo los hace actuar. No soy mejor que Molly por allá. Ella se parte el trasero trabajando todo el día, lidiando con gente fea y agresiva, y tiene que representar un papel para sobrevivir sin golpear a algún pendejo en la cara que se cabreó porque se jodió su orden." De pronto, mi mente dio vueltas pensando en Bella, y ni siquiera podía imaginar la mierda que había visto en ese bar. Me hizo querer beber mi café de un solo trago solo para ir a hablar con ella, preguntarle precisamente eso. "Pero solo porque ella gana una fracción de lo que yo gano, no la hace una persona menos importante. Y odié sentir eso al crecer. Odié que tú y mamá consideraban inferiores a Jasper, Jacob… incluso a Alec."

"No los "considerábamos inferiores", hijo," replicó, tamborileando sus dedos en la mesa. "Solo queríamos lo mejor para ti. Queríamos que utilizaras nuestros recursos para tu beneficio. Eran beneficios que no tuvimos en nuestra juventud."

"Y lo entiendo, pero por mucho tiempo, me hicieron sentir como si lo que quería en la vida estaba mal. Cuando en realidad, era para lo que había nacido. Me hicieron sentir como un criminal, un paria pervertido, cuando en realidad, fuiste el que consiguió que me arrestaran," despotriqué en voz baja. "No vine aquí para pelear contigo, papá, y haría esa mierda de nuevo. Lo hice por mamá y por Emmett también, porque eres mi familia, pero ahora… ayudarte ha dañado mi relación ya de por sí frágil con mi madre porque ella no tiene idea. hiciste eso. Un día, tienes que decirle, simplemente porque piensa que de verdad soy el cabrón de la televisión."

Suspiré profundamente al decir eso, pero los ojos de mi papá se posaron en la mesa.

"Tienes que admitir que la bebida se te salió de las manos. Pasó de ser algo social, a algo que necesitas después del trabajo, a algo que no puedes controlar. No te hace malo, pero sí te hace humano, porque créeme cuando te digo, que la adicción puede ocurrirle a cualquiera, sin importar cuánto tenga en su cuenta de banco. Demonios, la mitad de las amigas del mamá en el country club son adictas a los calmantes, al Xanax o alguna otra mierda."

Me tomé de un trago lo que quedaba de mi café, puse la taza sobre la mesa, y me deslicé para salir de la cabina, dejando un billete grande sobre la mesa, solo porque Molly de verdad había cumplido con su palabra sobre alejar a la gente de mí.

"Edward, espera…"

Suspiré pero me quedé de pie junto a la mesa, esperando a que dijera lo que tenía que decir.

"Dile a Emmett que los extrañamos a los dos."

"Tú llámalo. Le va a sorprender escuchar de ti, aunque no te extrañe escuchar el lenguaje que utilice." Me volví para fijar mi mirada en la suya. "Dile a mamá que le mando saludos. Y, papá… gracias… por venir finalmente esta noche. No creí que te presentaras, pero espero que no solo lo hagas porque es parte del trato—ya sabes, yo te cubro, pero busca ayuda. Una reunión no significa mucho para mí, con relación a nuestro arreglo; he estado viniendo aquí desde que salí de rehabilitación—casi dos meses.

"Espero que lo intentes. Porque la próxima vez, tal vez no sea una minivan la que golpees, sino un árbol o un tren o lo que jodidos sea… o quizás la gente que golpees no tenga tanta suerte como la última vez, y llegado ese momento, estará fuera de mi alcance el resolverlo. Lo que aprendí en rehabilitación es que esta mierda es más grande que tú, y necesitas reconocerlo a fin de enfrentarlo sin rodeos."

Esperé a que al menos asintiera, y guardé la esperanza de haberlo hecho entender, pero si algo de estar en rehabilitación—la puta rehabilitación que no necesitaba—se había quedado en mi mente, fue el saber que el adicto tiene que querer cambiar.

Volviéndome a poner el gorro de lana y subiendo la capucha de mi sudadera, caminé de vuelta al estacionamiento de la iglesia. La temperatura de afuera estaba bajando, la noche estaba despejada, y estaba muy ansioso no solo por volver a mi nueva casa sino también de ver a Bella. Parecía bastante hipócrita dejar una reunión de AA y conducir directamente a un bar, pero como la mayor parte de mi vida… la mierda no siempre era lo que parecía desde afuera.

El viaje de regreso a Charlie's fue un borrón, y escuché música a todo volumen durante todo el camino. Cuando me detuve en la acera, vi unos cuantos coches que reconocía. Sacudí mi cabeza, preguntándome qué tan loca estaría la pobre Bella ya que mis amigos y mi hermano se habían quedado un par de horas.

El solo pensar en Bella provocó que una calma se cerniera sobre mí, y honestamente no lo entendía. Joder, acababa de conocerla. No habían sido ni dos días completos, y ansiaba verla. Ansiaba la sensación de paz que me inundaba cuando estaba con ella.

"Eres un maldito imbécil, Edward," murmuré para mí mismo, sacudiendo mi cabeza y saliendo del coche. Era un idiota por pensar que podía tener una conversación con mi padre que no terminara en una discusión. Era un idiota por imponerme y mi mundo loco y jodido a una chica que claramente odiaba los medios y la atención—y también, por una buena razón. Y era un idiota por obsesionarme con Bella cuando acabábamos de conocernos.

Esta vez no había nadie en las calles, y me pregunté por un momento si Rose simuló algo cuando movió mis cosas del hotel. Abrir la puerta a Charlie's liberó un montón de ruido, risa y música.

Suspiré, conteniendo mi sonrisa al ver la gente dentro. Vi a Jasper y Alice en una mesa cerca del escenario. Alec, Jacob, y Emmett estaban en la barra con Rose. No vi a Tanya y Kate, ni a James por ningún lado, pero Tony tenía la atención de un tipo detrás de la barra que no conocía.

Nadie me prestó atención hasta que Emmett se movió un poco, revelando a la hermosa morena detrás de la barra. Ojos castaños se clavaron en mí, y una sonrisa curveó su boca—una que encontré imitando antes de que pudiera detenerme.

Me senté junto a Jacob, y su ruidoso saludo provocó que todos miraran en mi dirección.

"¡Mase!" Dijo arrastrando la palabra, agarrando mi hombro. "Ya era hora que trajeras tu trasero aquí," dijo con un gruñido, señalando alrededor. "Este lugar es genial. ¡Y joder, la barman es ardiente!"

Echándome a reír, sacudí mi cabeza pero alcancé a ver la sonrisa de Alec. "Alguna mierda nunca cambia," le dije.

"El cabrón siempre cree que está susurrando cuando está borracho."

"Bueno, es divertido," aceptó Alec, sacudiendo su cabeza.

Bella se acercó a mí, sus ojos recorriendo todo mi rostro cuando mi quité el gorro de lana y lo dejé sobre la barra. "¿Cerveza? ¿O refresco otra vez?"

"Cerveza, Bella… por favor," gemí, frotando mi rostro antes de encontrar su mirada preocupada. "Te volvieron loca, ¿verdad?"

Se echó a reír, y era justo lo que necesitaba ver después de mi jodida noche. "No, son geniales. Han estado ocupados subiendo cosas por los tres tramos de escaleras, así que les ofrecí la primera ronda, aunque eso fue…" Echó un vistazo al reloj. "Oh, eso fue hace una hora y media. Ya se pasaron de la primera ronda."

Sonriendo, asentí pero me volví cuando Jake, Alec, y Tony empezaron a intercambiar billetes de cien.

"¡Mierda, lo sabía!" Jake dijo con un suspiro, rodando los ojos cuando Alec soltó una carcajada y contó su dinero. "Es por eso que no respondió a mis coqueteos. Masen ya hizo su vudú con ella."

Bella soltó un resoplido, mirándome. "Sí, es por eso."

Me eché a reír, mi cabeza cayendo hacia atrás. "Ignóralos."

"Mmm," murmuró con una sonrisa de suficiencia, dejando mi cerveza sobre la barra. "Te ves…"

Mi sonrisa cayó de mi rostro. "Estoy seguro," fue todo lo que respondí, encogiendo un hombro.

"¿La reunión no salió bien?" Preguntó en voz baja, y sabía a ciencia cierta que mi hermano y Rose nos veían desde unos bancos más allá.

"La reunión estuvo bien; fue después lo que se jodió," le respondí de forma críptica, pasando una mano por mi cabello.

"Bueno, ahora somos vecinos," dijo bromeando, dándome una sonrisa. "Sabes dónde encontrarme."

Eso me detuvo. "Eso es cierto, ángel. Gracias de nuevo por eso."

Ella asintió y sonrió, caminando al extremo de la barra, donde Tony estaba pidiendo otra cerveza.

Rose tomó el banco junto al mío, y Emmett hizo lo mismo del otro lado.

"¿Cómo te fue?" Preguntó, empujando la llave adicional en mi dirección.

Se la regresé. "Quédatela. Probablemente vas a necesitarla." Dije con un suspiro, mirando hacia donde Bella mantenía la atención de los otros. "Estaba ahí."

"¡Joder, no lo puedo creer! ¿En serio?" Emmett prácticamente gruñó. "¿De verdad se presentó? ¿Después de dos puñeteros meses?"

"Lo hizo. Y quería hablar."

"Mmm, supongo que eso no salió bien," Rose dedujo con un tono irónico.

Soltando un resoplido, la miré. "Se disculpó y me agradeció, pero…"

"¡Le está mintiendo a mamá!" Emmett siseó, y asentí. "Ella cree que tú destrozaste su precioso Mercedes, pusiste una niña en el hospital, y eres este… irresponsable pendejo, cuando en realidad… tú actuaste y salvaste el puto día."

Bufé una suave carcajada sin humor. "No soy un puto héroe, Emmett. Yo solo… quise por un maldito segundo hacer algo para probar que no soy el hijo desagradecido que ellos creen que soy. No le dimos la espalda a la familia solo porque queríamos algo diferente en la vida de lo que ellos creían que deberíamos tener. El mes en rehabilitación no fue nada comparado a lo que él hubiera pasado, lo que le hubiera hecho a mamá, y era algo que podía conseguir como… Masen. Va de acuerdo a su jodido estilo de vida, según Aro." Encogí un hombro pero señalé a Emmett. "Lo hubiese hecho por ti o mamá o Rose… porque podía sin tener problemas en mi vida. Es solo que… estoy lidiando con todo, y él se presenta esta noche simplemente porque es parte del trato. No estoy seguro que de verdad esté recibiendo ayuda."

Rose suspiró, rodeando mis hombros con un brazo. "Hiciste lo que pensaste era lo mejor, Edward. No todos harían eso… sea tu padre o no. Y aunque Aro está fingiendo que es un gran inconveniente, ha estado disfrutando esa mierda porque vas a grabar pronto. Dentro de poco le sacará provecho a tus 'costumbres salvajes'. Lamento lo de tu papá. Necesita ayuda, pero apostaría a que tu madre sospecha más de lo que dice."

Emmett y yo la miramos.

"Recuerda lo que te digo." Levantó un dedo. "Esme Cullen no es tonta, le gusta jugar a la esposa del doctor rico, y encaja con sus amigas, pero apuesto a que no es estúpida en cuanto a esto. O por lo menos, está ignorando las señales."

Emmett gruñó, mirando sombríamente a su cerveza. "Bueno, eso explicaría por qué está tan cabreada. Probablemente se está resistiendo a creerlo."

"No sé," suspiré profundamente, frotando mis ojos con la parte baja de mis manos. "Como sea, dijo que los llamaras, Em."

Mi hermano bufó una burlona carcajada, y su sonrisa era sin humor. "¿Alguna forma en particular en la que pueda llamarlo?"

Riéndome entre dientes, sacudí mi cabeza y me bebí de un trago la mitad de mi cerveza antes de decir, "Definitivamente, lo que tú quieras. Le dije que se preparara para escuchar unas palabrotas."

El otro barman que había visto antes salió de la cocina, cargando una cubeta de hielo. Me miró astutamente pero vació el hielo detrás de la barra antes de venir a pararse frente a mí. Era un poco mayor que yo, tal vez por unos cuantos años… cinco a lo máximo. Tenía tatuajes en sus brazos, hombros anchos, y me miraba con sus ojos azul oscuro como si tratara de entenderme. Me hizo reír entre dientes, simplemente porque su vistazo a Bella lo delató.

"Sé quién eres," declaró, y Rose y Emmett se tensaron a cada lado de mí.

Decidiéndome a ceder a su desafío verbal, le tendí mi mano. "Masen."

Miró mi mano pero al fin la estrechó. Trató de ser firme, pero no le di muestra de que sabía lo que estaba haciendo. "Garrett," gruñó. "Te mudaste arriba…"

Lo dijo como si me estuviera acusando de algo, pero simplemente sonreí y asentí, tomando otro sorbo de mi cerveza. "Sí."

"Jódela, y te las verás conmigo, solo para que quede claro," amenazó, y me eché a reír en voz baja, sacudiendo mi cabeza.

Si me estaba amenazando con eso, quería decir que Bella se había guardado nuestro acuerdo. Si no le comunicaba cosas como el entero año de renta pagado por adelantado, entonces probablemente ella no estaba tan interesada en este tipo como él le gustaría que estuviera. Y eso de verdad me hizo sonreír, pero antes de que pudiera decir algo, Bella se paró junto a él.

"Suficiente, Garrett," declaró con firmeza. Él abrió su boca, pero ella le levantó un dedo. "Creo que estoy bien aquí esta noche, puedes irte a casa."

Mis cejas se dispararon hacia arriba al escuchar eso, pero miré al tipo. "Encantado de conocerte, Garrett."

Se sorbió la nariz, asintiendo una vez. "Masen."

Bella esperó hasta que Garrett caminó hacia la parte de atrás del bar a través de la puerta de vaivén de la cocina, y cuando me miró, su expresión era de disculpa. "No le prestes atención."

"Créeme, no lo hice."

Su sonrisa fue realmente sexy, pero asintió. "Sí, bueno… él es bueno manteniendo las cosas bajo control en las raras noches ajetreadas, pero…"

"Pff, solo está cuidando de ti. Lo entiendo." Ondeé una mano sin darle importancia.

"Sí, bueno, ya no es su responsabilidad."

Sonriendo con suficiencia, asentí en comprensión. Era un ex, pero en vez de señalar eso, simplemente le repetí lo que ella me había dicho a mí. "Bueno, ahora somos vecinos. Sabes dónde encontrarme."

Su risa fue suave y sexy. "Eso suena familiar."

Le guiñé un ojo, y me había olvidado por completo de mi hermano y Rose que estaban sentados junto a mí. Jesús, ¿qué tenía esta hermosa barman que provocaba que mi puta cabeza se alejara de todo a mi alrededor?"

Jasper se acercó a la barra, viéndose emocionado como una maldita colegiala. "Señorita Bella…"

"¿Sí, Jasper?"

"Es esa…" Apuntó a la guitarra colgando por encima de la barra. "¿De verdad es la Fender de su padre?"

"Oh, sí," dijo asintiendo, acercándose un cubo a fin de pararse en él para quitar el instrumento del gancho. "Sí, esta era su favorita," le dijo, dándosela con cuidado.

Emmett y yo nos reímos al ver la expresión de Jasper llena de asombro al agarrar la Fender con mucho más cuidado, hubiese apostado, de lo que lo haría con un bebé recién nacido. Bella sonrió, sacudiendo su cabeza divertida.

"Jasper, puedes tocarla. Hay un Marshall en el escenario. Está justo detrás de la cortina. Puede que la guitarra necesite una afinación, pero…"

"Jodida mierda… la guitarra de Chainsaw Charlie…" Jadeó, dándose la vuelta para buscar ese amplificador.

Echándome a reír, sacudí la cabeza. "Acabas de hacer un nuevo mejor amigo."

Bella soltó una risita. "Bueno, eso fue fácil."

"Sin duda," Emmett dijo con una carcajada, pero se levantó para seguir a Jasper, como lo hizo Jacob y Alec. Todos ellos se movieron torpemente por el escenario, y escuché el conocido pop y el zumbido de un amplificador encendiéndose.

Mi tarro vacío fue retirado gentilmente de mi mano, y uno lleno tomó su lugar. Y le agradecí a Bella antes de que se fuera a ver a Tony.

"Te gusta," Rose notó, y giré mi cabeza en su dirección. "¿Qué? Lo entiendo, ella es muy bonita, Edward."

Mis ojos se desviaron hacia la chica en cuestión, mi cabeza sacudiéndose despacio. "Es más que eso… no puedo explicarlo."

"No tienes que hacerlo," dijo con una carcajada. "No es Heidi, pero ten cuidado. ¿De acuerdo?"

"Ahora es mi arrendador." Hice una mueca, pasando una mano por mi cabello al darme vuelta para ver a Jasper juguetear con la guitarra de Charlie. El sonido marcado y distorsionado que estaba sacando era increíble, pero él era de verdad un bastardo talentoso. Había sido así desde que éramos niños.

"Umm, cariño…" Rose se rio entre dientes, empujando mi hombro con el suyo. "Estoy muy segura que a ella no le importa."

"¡¿Qué?!" Jadeé, mirando a mi cuñada como si tuviera tres cabezas. "No, no… acabamos de conocernos. Ella es súper dulce, y ya ha salvado mi trasero dos veces—una con los paparazzi y ahora con el departamento. Y eso en la misma cantidad de días, Rose," siseé en su dirección. "Ya soy demasiado drama en mi vida. Ella desea eso en su vida tanto como una endodoncia."

"Eres un idiota."

"Lo sé."

"No, eres un idiota porque si ella no quisiera esa mierda, hubiera dicho que no al departamento. Una cosa es que te presentes en su bar, trayendo toda esa mierda contigo. Otra es tenerte viviendo en el piso de arriba del suyo. Si no lo quisiera, hubiera dicho que no." Asintió con su cabeza en dirección a Bella. "Le pregunté específicamente cuando vine por la llave, Edward. Le pregunté si estaba segura, y Emmett le preguntó sobre la seguridad. Nos dijo que no nos preocupáramos por nada de eso, que ustedes dos lo resolverían." Giró mi cabeza de manera que la estuviera viendo a ella. "Me gano la vida analizando a la gente. Tengo que hacerlo a fin de hacer mi trabajo, y créeme, ella no miente. Parece bastante estable. Y…" Rose sonrió con suficiencia. "Te llamó Edward."

Sonriendo, encogí un hombro.

"Lo que significa que realmente te gusta, tonto." Me dio un manotazo juguetón a un costado de mi rostro. "Ni siquiera dejaste que Heidi te llamara Edward. Y saliste con esa sanguijuela por un maldito año."

Mi ceño se frunció, pero asentí. "Es solo que… ella es…"

"Cierra la boca, Edward. No importa, ella te hace sonreír." Los ojos de Rose se enternecieron. "Mira, sabía que esta noche sería tensa por tu papá. Y lo vi todo en tu rostro cuando entraste, pero en el momento que pusiste tus ojos en Bella, todo se desvaneció. Tal vez no todo, pero definitivamente no estuvo tan mal como podría haber sido contigo."

Suspiré y asentí. "Sí, es cierto. Desearía poder contarle sobre la rehabilitación… desearía… espero que no me vea como Masen. He tratado de darle a entender que él no es quién soy realmente, pero siento como que estoy mintiendo."

Rose besó mi sien. "Todavía no. Todavía estoy trabajando en quién está filtrando mierda. Emmett y yo somos los únicos que estuvimos ahí esa noche, además de ti y tu papá, así que no tiene sentido el que alguien más siquiera sospeche algo más que el que chocaste el coche de tu padre en estado de ebriedad. El reporte policial incluso lo declara."

"Lo sé. Entonces, ¿quién, Rose?"

"No lo sé. Estoy segura que Jasper sospecha, pero nunca diría una puta palabra. Demonios, nunca lo admitiría si le preguntaras. A Jake y Alec no les importa una mierda, y James está demasiado ocupado con su maldita libido. No puedo creer que Marcus o Tony pudieran saberlo. Ya que no estamos en gira, él volvió a casa en Los Angeles."

Asentí, pensando que tenía razón en todo sentido, sobre todo con relación a Marcus. Él era nuestro manager de gira y era tan tranquilo y despreocupado como se podía. Él era un viejo marihuanero del rock-and-roll, y probablemente no le hubiese importado una mierda si se hubiese enterado de la verdad.

"¿Sabes de quién sospecho?" Preguntó, haciendo una ligera mueca cuando asentí. "Heidi."

"¡Mierda! Yo también," gemí, mi cabeza cayendo en mis manos sobre la barra. Mis dedos se aferraron a mi cabello. "Nunca dije nada, pero creo que ella sabía que mi papá bebía demasiado. También sabe que yo bebo pocas veces algo más fuerte que cerveza. Así que, si alguien filtraría información, habría sido ella."

"Sip," Rose dijo con un suspiro. "Bueno, si tengo que hacerlo, iré a hablar con ella, pero no creo que nadie le crea. Su rompimiento ha desatado un montón de atención—la mayoría a tu favor ya que ella rompió contigo cuando fuiste a rehabilitación."

"¡¿Cómo se enteraron de eso?!" Grité, llamando la atención de todos, incluso sobre el escándalo viniendo del escenario y el amplificador.

Rose me dio una sonrisa, y era malvada y traviesa. "Tal vez dejé escapar ese pedacito de información."

Mi boca se abrió. "Hiciste esa mierda a propósito."

"¡Joder sí, lo hice a propósito, cuñado! Tenía que contrarrestar la prensa negativa sobre el accidente con algo que cambiaría sus opiniones a tu favor. El que Heidi rompiera contigo sin siquiera hablar contigo fue bajo y una pendejada, y sentí que necesitabas que alguien te apoyara."

Solo la miré boquiabierto, aunque podía sentir los ojos de Bella en mí. Cuando me volví para mirarla, escuché que Rose soltó una suave risita.

"Voy a quitarte a todos estos pendejos de encima, Edward," Rose dijo en voz baja. "Oh, y mudamos toda tu mierda. Conseguimos subir todo—ropa, guitarras, la caminadora, la pantalla plana. Necesitas algo de muebles, pero voy a ver que pueden encontrar Tanya y Kate para ti, solo dame algo de tiempo. Lo único que instalamos fue tu cama. Emmett insistió en que nos detuviéramos a comprarte un nuevo colchón, simplemente porque dijo que no había manera de saber lo que Heidi le había hecho al que estaba en el departamento."

Soltando un resoplido, asentí. "¡Ugh, ni siquiera había pensado en eso!"

Rose sonrió, palmeando mi rostro. "Sin embargo, buena suerte con el resto."

Agité mi mano. "Viviré. Me dará algo qué hacer hasta que tenga que estar en el estudio la próxima semana."

"Sip… el lunes. Te lo recordaré," dijo, bajándose del banco. Les dio un fuerte silbido a todos en el bar. "Vamos, han vuelto loca a la pobre de Bella todo el maldito día. Vámonos."

Bella se echó a reír al tomar la tarjeta de crédito de Rose. "En realidad no. Ha sido divertido. Mi papá estaría feliz de que alguien toque música aquí, sobre todo en su guitarra. Desde luego, yo no puedo."

Sonriendo, bebí de mi cerveza mientras ella le daba a Rose su recibo de la tarjeta y tomó la guitarra que Jasper le regresó.

Sin embargo, Jacob, se tambaleó hacia la barra. "Oye, hermosa… ¿estás segura?"

"Sí, Jake, estoy segura," Bella respondió sin siquiera darse la vuelta al colgar la guitarra de nuevo en su lugar. Cuando se volvió a bajar, se giró para verlo. "Es una dulce oferta, pero debo declinar."

Solté una carcajada al escuchar su rechazo políticamente correcto de lo que sea que Jacob le estuviera preguntando. "¿Declinar qué?"

Alec puso una mano en la boca de Jake. "Joder, es tan malditamente ruidoso cuando está borracho. Se ofreció para mostrarle aquí a la señorita Bella el mundo," respondió, su tono lleno de sarcasmo.

Jake estrechó sus ojos a la risa dirigida hacia él. "Masen usa el vudú, se los digo. ¡Y no es justo!"

Sacudiendo mi cabeza, rodé los ojos, pero mi mirada se disparó hacia Bella cuando se rio de él, mirando en mi dirección. "¿Lo haces?"

Guiñándole un ojo, asentí. "Oh, sí, todo el tiempo."

Se volvió hacia Jake. "Bueno, ahí tienes."

"Oh, me gusta," Alice habló desde el fondo. "Nos quedamos con ella."

Sonreí con suficiencia al escuchar eso, sobre todo cuando todos gritaron de acuerdo cuando salían por la puerta. Coloqué mi dinero sobre la barra por mi par de cervezas, bajando del banco.

"No puedo imaginar hacer gira con ellos," Bella dijo en broma, tomando el dinero.

Gemí. "No tienes idea. Vamos, ángel, te esperaré a que cierres."

"Todo está bien." Cerró las puertas con llave, apagó las luces, y los dos salimos por atrás justo como la primera noche, aunque esta vez, giramos en la misma dirección para subir las escaleras. "Buenas noches, Edward."

"Buenas noches." Esperé hasta quitó el seguro de la puerta y la abrió. Se volvió para despedirse agitando su mano, y yo iba a darme la vuelta pero me detuve. "¿Oye, Bella?"

"¿Mmm?" Murmuró, mirándome desde la entrada a su departamento. La luz a su alrededor de verdad iluminó su rostro como el ángel que veía que era.

"¿Por qué dejaste que me mudara aquí?" Le pregunté. Su sonrisa era adorable, pero quería explicarme. "Yo… no me malentiendas; estoy muy agradecido, pero es solo que tenía curiosidad, porque yo… probablemente voy a joderla y traeré mierda justo a la puerta de tu casa, pero es solo que…"

"Oye," me llamó, acercándose. "Edward, todo el mundo la jode, y si lo haces, lidiaremos con ello. Quiero decir… recuerdo como era con mi papá—algunas veces, la mierda puede detenerse. Y no sé la respuesta a la pregunta. Tal vez solo sentí que era lo correcto, ¿sabes?" Encogió un hombro, sonriendo en mi dirección.

Algo en la respuesta hizo que mis mejillas se sintieran calientes, pero asentí mientras subía los escalones hacia atrás. "Bueno, gracias de nuevo, Bella."

"Mmm," murmuró. "O tal vez es el vudú."

Solté una carcajada mientras podía oírse su risita incluso cuando cerró la puerta. "Sí, eso es." Murmuré, volviéndome para dirigirme a mi departamento para ver que tanto trabajo tenía por delante.


(1) Hoy escuché de Dios, y ella se escuchaba igual que yo

¿Qué hecho, y en quién me he convertido?

Hoy vi al diablo, y se parecía a mí

Aparté la mirada, ¡me alejé!

Mis brazos están abiertos, estoy solo

No soy un héroe, no estoy hecho de piedra

Y bien o mal, apenas puedo distinguir la diferencia

Estoy en lado equivocado del cielo, y en el lado correcto del infierno


Aaaaah ya veo que a varias les está afectando el vudú de Masen, a todas les parece que es dulce (incluyendo a mi beta jajaja) Pues ya vimos un poco más de la relación de Edward con sus padres y por lo visto no ha sido muy buena, y ahora con lo del accidente y con Esme sin saber la verdad, la relación con ella está aún más tensa. Es triste cuando los padres no apoyan los sueños de los hijos, lo bueno es que Edward ha tenido el apoyo de su hermano y sus amigos :) Espero que hayan disfrutado del capítulo, ¿qué fue lo que más les gustó? ¿Qué creen que suceda ahora que estos dos son vecinos? Como siempre estaré esperando ansiosa sus reviews y con ello, pronto leeremos el siguiente ;)

Gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Antonia, adriana molina, Noelia, Tecupi, YessyVL13, alejandra1987, leyswan (Bienvenida mi querida Leymi ;) ) Angie, Paly, nnuma76, Laliscg, Techu, Nadiia16, soledadcullen, Ali-Lu Kuran Hale, PriSol, angelabarmtz, Cary, rjnavajas, ariyasy, saraipineda44, somas, PEYCI CULLEN, lagie, freedom2604, Mary, Pam Malfoy Black, lizdayanna, carolaaproboste.v, Pili, krisr0405, libbnnygramajo, injoa, debynoe, kaja0507, Maribel, Yoliki, Gabriela Cullen, Brenda Cullenn, alejacipagauta, Manligrez, rosy canul, alo-star, Lady Grigori, Mafer, Sully YM, Adriu, beakis, patymdn, Tata XOXO (gracias por tu constancia nena ) erizo ikki, bbluelilas, Ericastelo, y algunos anónimos.