La pastilla mágica
- ¡Niña boba!
- ¡Estúpido inmaduro!
- ¡Mujer fea!
- ¡Medio hombre!
- ¡Gorda!
- ¡Fenómeno!
Kuro que esta recargado en el barandal de barco donde están viajando mira con cansancio al par de adolecentes que están delante de él teniendo sus frentes pegadas mientras se fulminan con la mirada y se insultan, incluso puede ver la potente aura de batalla que los rodea a ambos.
Kuro ahora viste un pantalón chino y una blusa de tirantes color azul marino, con un cinturón largo de tela se esconde la cola y usa una gorra del mismo color que la playera para ocultar sus orejas.
- (Desde que salimos de Nerima han pasado tres días y en ese tiempo esta es la pelea numero cincuenta) –Kuro soltó un profundo suspiro al recordar como esos dos comenzaron a pelear.
Flash back
Ese día se cumple tres días desde que tomaron el barco que los llevaría a China. Kuro había salido de su camarote para tomar un poco de aire, por lo que ahora se encuentra en cubierta mirando con tranquilidad el mar, sintiendo como la brisa lo relaja.
- ¡Yo!... Kuro. –el mencionado volteo sobre su hombro viendo a un sonriente Ranma caminar hacia él sonriéndole amigable.
Saotome viste de la misma forma, solo que ahora ha cambiado su camisa roja de mangas largas por una del mismo color solo que sin mangas y que le queda ceñida al cuerpo, marcándose como una segunda piel.
Kuro siguió con la mirada a Ranma hasta que este se coloco a su lado.
- ¿Sabes? Cuando me ofreciste hacer este viaje contigo pensé que nos íbamos a ir nadando a China. –dice aliviada y Kuro alza ambas cejas. –Ya me había asustado, no porque me moleste nadar sino porque Akane no sabe nadar y no sabía cómo no la íbamos a llevar. –dice pensativo.
- ¿Por qué pensaste que nos iríamos nadando?
- Bueno… —Ranma se rasca la nuca apenado mientras sonríe nervioso. –Sabes que yo no tengo dinero para costear los pasajes ni de avión, ni de barco. Y pensé que tú estabas en las mismas, pero me sorprendió al ver que ya habías comprado esa mañana los pasajes en barco para los tres… ¿Dónde sacaste el dinero? –pregunta curioso, esperando que no se lo haya robado.
- Tengo más de doscientos años, y como ochenta años sin estar sellado… ¿no crees que en todo ese tiempo haya juntado riquezas? –Kuro lo mira con ojos entrecerrados ante la obviedad de la respuesta.
- No lo había pensado. –Ranma marca más su sonrisa nerviosa y una gota de sudor resbala por su frente. – ¿Debo suponer que tienes muchas riquezas? –dice pensativo Ranma.
- No me quejo. –Kuro se encoge de hombros de forma despreocupada.
- Siendo así, ¿por qué no escogiste irnos en avión? Llegaríamos más rápido.
- Esas maquinas voladoras no me dan confianza, prefiero los barcos. –dice con seriedad, entrecerrando sus ojos.
- (Bueno… imagino que las tecnologías de hoy en día le dan desconfianza) –Ranma lo miro como si fuera un anciano mientras varias gotas de sudor resbalan por su nuca.
- ¡Chicos!
Ambos voltean ante el llamado femenino de una voz bien conocida por ambos, viendo a Akane a unos metros alejada, corriendo hacia ellos mientras agita su mano derecha que tiene en alto y les dedica una gran sonrisa.
La peli-azul lleva puesto un hermoso y sencillo vestido de seda color rosa. Es de tirantes y le queda ceñido del pecho, y con ese escote recto los acentúa más, de la parte baja de los pechos para abajo es suelto, con un ligero vuelo; le llega un poquito arriba de las rodillas. Sobre su cabeza lleva un sombrero blanco.
Ranma al verla no pudo evitar quedar embobado, su prometida se ve más que hermosa, y no pudo evitar que un ligero sonrojo aparezca en sus mejillas, pero todo embobamiento desapareció cuando un par de chicos se pusieron enfrente de su prometida impidiéndole el paso, y ahora Ranma tiene el entrecejo fruncido.
- ¡Hola preciosa! ¿Estás sola?
- No. –Akane los mira molesta y les frunce el entrecejo.
- Pero te vez muy solita. –dice galante uno de los chicos.
- Si cariño, ven con nosotros a divertirnos. –dice coqueto el otro, haciendo que el entrecejo de la chica se frunza mas.
Kuro miro de reojo a Ranma notando como esta tenso, frunce el entrecejo como si estuviera haciendo del baño, tiene expresión como si no pudiera hacer del baño, es rodeado por su potente aura de batalla y gruñe como perro rabioso.
- No seas tímida preciosa. Te aseguro que te divertirás. –dice uno de los chicos tomándola de la mano dispuesto a llevarla con él, pensando que solo necesita un leve empujoncito.
Akane furiosa esta por mandar a volar a ese par de hostigosos con uno de sus puños, pero le tomo un parpadeo ver como ambos chicos están tirados en el piso con los ojos en forma de espiral y un gran chichón en la cabeza. Akane con su puño en el aire alza la vista viendo a Ranma sacudiéndose sus manos al chocarlas mientras mira despectivo al par de chicos que segundos antes la estaban molestando.
- ¿Por qué hiciste eso? –pregunta algo sorprendida ya que no se lo esperaba.
- Porque eres tan boba e ingenua que seguro hubieras ido con ellos sin saber que intensiones tienen. –dice molesto.
- ¿Qué te pasa imbécil? Si hubieras llegado segundos después yo ya me hubiera encargado de ellos. –dice molesta y mirándolo ofendida.
- Lo dudo. Claro vi que estabas por ir con ellos. –dice más furioso.
- (Viéndolo desde un punto neutro….Ranma es un paranoico. No cabe duda que los celos lo ciegan si clarito se vio como Akane se estaba molestando por los coqueteos de esos dos y estaba a punto de romperles la cara antes que Ranma los noqueara) –Kuro se rasca la nuca mientras mira a Ranma como si tuviera dos cabezas.
- Estas ciego al no haber visto que estaba por golpearlos, pero si hubiera sido como tú dices a ti ¿qué? –exclama furiosa.
- ¿Cómo que, qué?... Si te pasa algo tu padre me matara por no haberte cuidado.
- ¿Sabes qué? –Akane lo mira burlona.
- ¿Qué? –pregunta retador.
- Creo que estas celoso. –dice juguetona y Ranma ensancha los ojos teniendo sus mejillas levemente sonrojadas.
- ¿Celoso yo?... ¡Ja! ¡Vaya broma!... jamás me pondría celoso por una chica poco atractiva como tú. –dice despectivo. La mueca juguetona de Akane fue remplazada por una furiosa
- ¡Imbécil! –dice furiosa.
- ¡Niña boba!
The end flash back
- (Son tan cabezones y orgullosos que difícilmente uno dará su brazo a torcer… no recuerdo que yo haya sido tan cabezón con mi prometida) –Kuro suelta un profundo suspiro. –tres, dos, uno. –nada mas termino de contar y Ranma fue estampado en el suelo gracias al enorme mazo que la chica saco de quien sabe dónde.
Kuro rodo los ojos, ya con tanto verlos pelear ya sabía más o menos cuando Akane llega a su límite y termina la pelea con uno de sus mazazos.
- ¡Ranma no baka! –dice furiosa para después sacarle la lengua al cuerpo apachurrado de su prometido, dar media vuelta a irse a su camerino manteniendo su cabeza en alto.
Ranma y Kuro están desayunando en el restaurante del barco, están sentados uno enfrente del otro y la mesa de por medio.
Ranma aun tiene ese gran chichón en su cabeza, chichón que tiene pegada un par de banditas formando una cruz.
- No creo que Akane baje a desayunar. –Kuro suelta un profundo suspiro y Ranma bufa molesto.
- Es lo mejor, así no arruina el desayuno con su mal carácter. –dice aun molesto por la pelea que tuvieron hace unos minutos.
- Deberías dejar de ser tan inmaduro y aprovechar los momentos que tienes con tu prometida. Deja de ser un cobarde o lo lamentaras. –dice con seriedad mirándolo a los ojos.
- No soy un cobarde. –dice molesto.
- Solo un cobarde niega lo que siente.
- ¿Tú que sabes? –Ranma lo mira retador.
- Sé perfectamente y entiendo todo porque también fui un cobarde inmaduro. Al igual que tú me comprometieron sin consultármelo, e incluso ya estaba acordado el compromiso desde antes que naciera. –Ranma ensancho los ojos sorprendido. –Yo me negaba a ese compromiso, y cuando conocí a mi prometida resulto ser una mocosa mimada que sencillamente me sacaba de mis casillas, pero me negaba que con solo verla trajo en mí sentimientos extraños pero hermosos. –Kuro pasa un dedo por la orilla de su vaso de agua teniendo una mirada perdida y Ranma lo escucha atento sintiéndose en cierta forma identificado. –Con el tiempo me di cuenta que me enamore de ella. Cuando finalmente deje mi cobardía y acepte lo que siento, solo dure un mes teniéndola en mis brazos. –Kuro cierra los ojos como intentando ocultar lo que está sintiendo en ese momento.
- Por más que lo intento no puedo. –dice serio Ranma, sintiendo que con él se puede abrir porque sabe que lo entiende. –Aunque quiera estar con ella y hacerle saber lo que siento, tengo miedo al rechazo y al verme débil.
- Yo tengo algo que podría ayudarte a romper tus miedos. –Kuro le sonríe de forma torcida mostrándole una mirada enigmática.
- ¿Qué es? –pregunta curioso y muy interesado.
Kuro mete una de sus manos a uno de los bolsillos de su pantalón sacando un pequeño frasco transparente donde se divisa una pastilla de color naranja y se lo extiende para que la tome.
- ¿Qué es eso? –pregunta tomándola y mirándola curioso.
- Es una pastilla que te ayudara a tenerla.
- No quiero tenerla mediante remedios mágicos. –dice ofendido mirándolo molesto a la vez que le extiende el pequeño frasco para regresárselo, más Kuro no lo toma.
- No lo entiendes. Eso no se lo darás a ella, lo tomaras tu. –dice indiferente y Ranma alza ambas cejas curioso. –Esa pastilla solo ayuda a sacar lo que sientes, te quita los miedos que tus sentimientos te provocan. Hace que actúes con el corazón, haciendo y diciendo lo que siempre que la ves deseas hacer o decir, y no te deja mentir. –Ranma ensancha los ojos impresionado.
- ¿Enserio? –Kuro asintió.
- Quédate con ella. Tu sabes si la tomas o no. –dice despreocupado.
- Pero solo tienes una, ¿no la necesitas? –pregunta dudoso.
- No. Yo ya no tengo miedo a sacar lo que siento, menos con mi prometida, además ella ya sabe mis sentimientos. –Kuro agita una mano de forma despreocupada.
- Gracias. –susurra mientras guarda la pastilla en uno de los bolsillo de su pantalón, no viendo la sonrisa enigmática que adorno el rostro de Kuro.
Akane está sentada en la cama de su camarote, tiene una expresión molesta. En eso se oye que tocan la puerta haciendo que alce la vista.
- ¡Adelante!
La puerta se abre dejando ver a Kuro que trae una bandeja con comida en manos. El pelinegro se adentra y cierra la puerta tras de sí con los pies.
- ¡Kuro-chan! –exclama sorprendida.
- Solo he venido a traerte algo de comer. –el pelinegro camina y coloca la comida sobre el buro alado de la cama.
- Gracias. No tenías porque molestarte. –dice agradecida, dedicándole una gran sonrisa.
- No es nada. Tú hacías lo mismo cuando yo estaba herido. –Kuro la mira con tranquilidad y Akane amplió su sonrisa.
- Lamento el show que armamos Ranma y yo hace rato. Te arruinamos la tranquilidad. –dice apenada.
- Ya me he acostumbrado. Llevan haciendo lo mismo desde que los conozco. –dice con indiferencia y Akane se sonroja de la vergüenza.
- Lo siento.
- Akane se consiguen más abejas con miel que con vinagre.
- ¡¿Cómo puedo ser dulce con ese insensible?! –grita alterada y molesta, pero luego se sonroja al darse cuenta de lo que dijo. –es decir… etto… veras… —la peli-azul no hallaba como retractarse.
- Recuerda que cuando lobo varias veces me confesaste lo que sientes por él. No hay necesidad de negar lo que tú misma me has dicho.
- (Debo dejar de hablar de mis cosas con los animales, uno nunca sabe lo que en verdad son) –A Akane se le sombreo la frente de negro y luego suspiro con pesadez. –Es un idiota, tú sabes que no le gusto, se la pasa insultándome y ofendiendo. De nada sirve intentar ser dulce con él. –dice con algo de tristeza.
- ¿Por qué no le confiesas lo que sientes?
- ¿Qué gano? Solo que se le suba el ego y me rechace… se la ha pasado recalcándome que soy la peor de las prometidas que tiene. –Akane baja la cabeza ocultando su tristeza aun así su voz la muestra. –Aunque esa vez lo escuche decirme te amo creo que solo lo soñé. Él incluso negó haberlo dicho.
- Ranma es como un niño berrinchudo. –dice con tranquilidad Kuro y Akane asintió dándole la razón. –Tienes que acorralarlo para hacer que diga lo que en verdad siente.
- El idiota sabe zafarse muy bien de cosas como esas. –dice con molestia.
- Si tú eres sincera con lo que sientes abriéndote primero él no se sentirá tan vulnerable y es probable que te diga lo que siente con sinceridad.
- No sé si quiera saberlo. –dice más decaída.
- ¿Y piensas vivir así? ¿Con esa duda si lo que oíste esa vez fue un sueño o no? –Akane alza la mirada notando como este la mira con indiferencia. –Te creía más valiente que eso.
- ¡Pues si! ¡Soy una cobarde ¿y qué?!—exclama furiosa. –Tengo miedo a su rechazo, tengo miedo a que esa leve esperanza de tener una oportunidad desaparezca cuando sepa que no siente lo mismo.
- Yo tengo algo que podría ayudarte a romper tus miedos. –Kuro le sonríe de forma torcida mostrándole una mirada enigmática.
- ¿De qué hablas? –pregunta curiosa.
Kuro mete una de sus manos a uno de los bolsillos de su pantalón sacando un pequeño frasco transparente donde se divisa una pastilla de color naranja y se lo extiende para que la tome.
- ¿Qué es eso? –pregunta tomándola y mirándola curiosa.
- Es una pastilla que te ayudara a perder tus miedos.
- Explícate mejor. –Akane muestra más interés en su mirada.
- Tú te tomas la pastilla. Esa pastilla solo ayuda a sacar lo que sientes, te quita los miedos que tus sentimientos te provocan. Hace que actúes con el corazón, haciendo y diciendo lo que siempre que lo ves deseas hacer o decir, y no te deja mentir. –Akane ensancha los ojos impresionada.
- ¿Enserio? –Kuro asintió.
- Quédate con ella. Tu sabes si la tomas o no. –dice despreocupado.
- Gracias. –Akane aprieta la pastilla en su puño.
- Me retiro. –Kuro da media vuelta para salir de la habitación no dejándole ver la sonrisa enigmática que adorno su rostro.
Cuando Kuro salió de la habitación, Akane abrió su puño y sus ojos mostraron decisión. Se puso de pie y camino hacia el buro tomando el vaso de jugo que Kuro le había traído con la comida. Abrió el frasco y llevo la pastilla a su boca, para después beberse de jalón el jugo.
Ranma va caminando por los pasillos del camerino, sus ojos muestran la misma decisión y valentía que muestra en sus peleas.
- (Esa pastilla es muy efectiva. Ya puedo sentir la valentía recorrer todo mi ser) –en sus ojos azules se reflejaron llamas.
El chico finalmente llego al camerino deseado y abrió la puerta de golpe, se sorprendió al ver Akane mostrando la misma sorpresa en sus ojos mientras tiene su mano estirada en clara señal que estaba por abrir.
- No digas nada Akane. Primero déjame hablar y luego me golpeas. –dice firme adentrándose, cerrando la puerta tras de sí y Akane alzo ambas cejas curiosa mientras camina un par de pasos hacia atrás para que se adentren más.
- Me alegra que seas tú quien viniera tengo que hablar contigo. –dice con firmeza Akane. – (Esas pastillas son muy efectivas, ya siento valentía en todo mi ser y mis miedos se han ido… aun así estoy nerviosa) –sus mejillas se sonrojaron levemente.
- Te dije que no dijeras nada. –dice firme.
- ¡Oye idiota no me calles! –exclama molesta.
- (Tranquilo. Se amable o cagaras el momento) –Ranma cierra los ojos y suspira con pesadez para calmarse. –Lo siento. –dice abriendo los ojos. –Pero déjame hablar a mí, ya después de escucharme me dices todo lo que quieras.
- Primero las damas. –dice con firmeza Akane no dispuesta a retrasar lo que sea que tenga que decir por miedo a que pase el efecto de la pastilla y Ranma suspira resignado.
- Vale. Habla. –dice con resignación, no dispuesto a armar una pelea y perder el efecto de la única pastilla milagrosa.
- ¿Qué sientes por mi Ranma?
Ranma ensancho los ojos, no se esperaba esa pregunta. La vio mostrando decisión y valentía en su ojos mientras se muerde el labio de forma nerviosa, la imagen sencillamente se le hizo encantadora.
- (Kuro dijo que las pastillas te hacen hacer y decir lo que más deseas y lo que yo más deseo ahorita es…)
Akane ensancho los ojos cuando sintió los labios de Ranma chocar contra los suyos. Ambos tienen los ojos muy abiertos y se quedaron estáticos sin saber qué hacer después, ósea han estado a punto de besarse muchas veces pero esta es la primera que uno es valiente y rompe la distancia que los separa que no saben que mas hacer.
Akane lo tomo de los hombros y lo empujo levemente haciendo que Ranma se sienta dolido pensando que lo rechazo.
- ¿Qué haces imbécil? –exclama furiosa.
- ¡¿Qué no querías saber lo que siento?! –pregunta furioso, no mostrando lo que le duele su rechazo.
- ¡Y aun quiero saberlo! –dice furiosa.
- ¡Por eso te bese!
Ambos se sonrojaron y sus ojos mostraron nerviosismo.
- Eso sigue sin decirme nada, te recuerdo que ya has besado antes a Shampoo. –ya no grito, pero se cruzo de brazos frunciendo el entrecejo al recordar eso.
- ¡Demonios Akane!... ¡sabes que yo no la bese, ella me beso a mí! ¡Tú eres la primera mujer que beso porque así lo deseo!... Ya te lo he dicho muchas veces, pero no entiendes así que lo repetiré a ver si esta vez me escuchas y entiendes lo que siento: ¡para mí siempre has sido, eres y serás la única! –exclama furioso y fuera de sus casillas, aunque ese sonrojo lo hace ver terriblemente encantador.
Sus palabras hicieron palpitar con fuerza su corazón, aprovechando los efectos de la pastilla hizo lo que siempre ha deseado hacer mas nunca se ha atrevido. Se lanzo sobre él estampando sus labios con los suyos.
Ranma no se espero ese movimiento de su prometida por lo que ambos cayeron, ella encima de él por lo que se golpeo la cabeza, mas no le importo ¡su prometida lo está besando!... bueno, no un beso en sí, de hecho nuevamente solo tienen sus labios unidos y ella están encima de él con los ojos muy abiertos al igual que él, ambos sonrojados.
Ahora fue Ranma quien la tomo de los hombros para separarla un poco, necesitaba una explicación, sonará tonto pero la necesitaba, y ahora fue Akane que se sintió dolida al sentirse rechazada.
- ¿Por qué hiciste eso? –pregunta sorprendido y teniendo toda la cara roja.
- Tú hiciste lo mismo. –dice molesta.
- Yo lo hice como respuesta a tu pregunta.
- Como dijiste que soy la única yo también quise decirte lo mismo, pero si te molesto…
Ranma no la escucho más, solo necesitaba saber eso para sentirse correspondido y no la dejo alejarse, alzo su rostro rosando sus labios con los de ella, manteniendo su mirada en los ojos chocolate que tanto le gustan que nuevamente muestran sorpresa.
- Somos idiotas. –susurra Ranma con diversión. –Armamos una batalla campal y yo solo vine a decir que te amo. –susurra cerrando sus ojos, dejo que su corazón hable armándose de valor gracias a los efectos de la pastilla.
Akane lo miro enternecida sintiendo que su corazón palpita con más fuerza lleno de dicha.
- También te amo. –susurra Akane cerrando los ojos también.
Ambos unieron sus labios sin abrir los ojos, disfrutando esta vez el contacto del otro, sintiendo la suavidad y el remolino de mariposas que se sienten en el estomago.
- (¿Ahora qué hago?) –en la frente de Ranma se amontonaron varias gotitas de sudor.
- (¿Por qué no hace algo? Se siente lindo, pero solo tenemos nuestros labios unidos) –una gran gota de sudor resbalo por la nuca de Akane. –Oye Ranma, sino sabes besar no hay problema. –dice separando sus labios de los de él y abriendo los ojos.
- ¿Acaso tu si sabes besar? –pregunta ofendido abriendo los ojos también.
- Bueno… he visto como se besan en algunas películas, pero yo nunca… —Akane se sonrojo y desvió la mirada nerviosa.
- Yo tampoco nunca… —Ranma también desvió la mirada nervioso a la vez que sus mejillas se sonrojan intensamente. – ¿Cómo lo hacen en las películas que has visto? –pregunta curioso, ya que él no ha visto películas melosas, siempre se duerme a los diez segundos que comenzó cuando ha llegado a verla.
- ¿Cómo me preguntas eso? –pregunta alterada y avergonzada. –Tú eres el hombre. Tú debes guiarme. –dice acusadora y Ranma la mira molesto.
- ¡¿Cómo quieres que te guie sino sé?!
- Eres Saotome Ranma el que todo lo puede hacer… ¿o me dirás que un simple beso es mucho para ti? –dice burlona, mirándolo con superioridad.
- ¡Nada es mucho para mí, menos un beso! –dice con seguridad, frunciendo el entrecejo.
- Pruébalo. –Akane cierra los ojos.
Ranma ensancho los ojos y su sonrojo regreso al verla con los ojos cerrados, su corazón palpita con fuerza ante el nerviosismo.
- (¡Vamos! Eres Saotome Ranma y un beso no te ganara. –los ojos de Ranma muestran decisión, aunque ese sonrojo sigue sin desaparecer. –pero se ve tan bonita así, tan tranquila esperando que la bese. –Ranma la miro embobado, pero rápidamente agito su cabeza y volvió a ponerse serio. –Vamos Saotome. Akane espera que la beses)
- (¿Por qué tarda tanto?)—Un tic nervioso apareció en la ceja derecha de Akane que no es caracterizada por tener paciencia.
Los ojos de Ranma siguen mostrando seriedad, movió su cuello de un lado a otro para quitar lo tenso que se pusieron los músculos, hizo ejercicios de respiración y pasó saliva con dificultad.
- (Maldita sea, esto es más difícil que pelear… vamos pastilla milagrosa sígueme dando valor)
- (¿Acaso ya se arrepintió?) –Akane abrió los ojos sobresaltando a Ranma —No quieres Ranma. –dice seria y Ranma ensancho los ojos porque ella piense eso. –Mejor olvidémoslo. –Akane está dispuesta a ponerse de pie sintiéndose triste pensando que él no desea besarla, pero su acción se vio interrumpida cuando Ranma la tomo del brazo y volvió a estampar sus labios con los de ella.
Ranma sintió pavor cuando ella se quiso alejar, como si su única oportunidad se fuera ante esa acción, y sin pensarlo estampo sus labios con los de ella y comenzó a mover los suyos con suavidad.
Akane sintió como él movía sus labios, y cerró los ojos al igual que él, dejándose llevar y también comenzó a mover los suyos.
Cuando ella le correspondió se sintió en la gloria, como si el sólo juntar sus labios no tiene comparación con esto, ahora podía sentir su sabor que para él fue lo más delicioso que ha probado, quería probar más. Se dejo llevar por sus impulsos y empujo con su lengua queriéndose abrir paso en los labios de ella.
Akane se sorprendió cuando él adentro su lengua en su boca, pero no le desagrado el contacto. Ella también quería más, disfrutar más las sensaciones y probar más de él, así que con su lengua toco la de él.
Al sentir su lengua contra la suya hizo que empezara a moverla con la de ella, iniciando las mejores de las batallas a su punto de vista. Ranma ya había desconectado su cerebro de su cuerpo, solo se está dejando llevar por las sensaciones dejando actuar a sus instintos.
El pelinegro llevo sus manos a la cintura de ella, atrayéndola más a él sin dejar de juguetear con su lengua con la de ella.
La falta de aire hizo que ambos tengan que separarse, aunque ninguno quería hacerlo porque lo están disfrutando, tenían que recuperar aire para seguirle.
Solo se separaron un poco y permanecieron un rato más con los ojos cerrados, y como si estuvieran coordinados los abrieron al mismo tiempo topándose con la mirada del otro.
A Ranma nunca se le ha hecho Akane tan hermosa como ahora, el verla sonrojada con la respiración agitada y ojos acuosos no solo hizo que su corazón palpite con más fuerza sino que en su vientre sienta un cosquilleo extraño.
Ranma definitivamente quería probar más de ella, y solo se dejo llevar por lo que desea. Inclino levemente su rostro a un lado y entrecerró sus ojos a la vez que se acerca al cuello de ella para posar sus labios ahí.
Akane se estremeció al sentir los húmedos besos que él comenzaba a repartir en su cuello. Cuando sintió la cálida lengua de él en esa zona no pudo evitar gemir.
Cuando la escucho gemir sintió que ese cosquilleo en su vientre se hacía más intenso y sintió que su miembro comenzó a alzarse. Quería más de esas sensaciones primera vez vividas por él, como también quería más de ella.
Akane también comenzaba a sentir un cosquilleo extraño en su vientre al igual que sintió caliente su sexo. No le tomo importancia, como Ranma ella también dejo de pensar y solo quiere sentir, entregándose completamente a sus instintos.
Ranma se las ingenio para alzarse un poco quedando sentado en el suelo, con Akane sentada en su cadera. Con suavidad fue bajando sus besos hasta llegar al pecho de ella, un poco más arriba de los senos, y ella pareció no molestarse, al contrario se ve que lo está disfrutando porque volvió a gemir e inclino su cabeza hacia atrás dándole más acceso mientras lleva sus manos a la nuca de él y la acaricia, como motivándolo a que se siga aventurando más.
Ese gemido provoco en él un cosquilleo más intenso, y su miembro también reacciono ante ese sonido, por lo que se alzo más.
Akane abrió los ojos de golpe cuando sintió las manos de su prometido tomarle los glúteos y apretarlos con suavidad justo en el momento que sintió algo duro chocar contra su sexo oyendo a Ranma gruñendo de forma gatuna.
Sintiéndose asustada se separo de él como si quemara quedando sentada en el suelo teniendo los ojos muy abiertos y llevando sus manos a su pecho, sintiendo como su corazón palpita de forma alocada.
Cuando ella se separo de él fue como haber despertado. Ranma se mostro sorprendido al verla asustada, entonces recordó la forma que le toco los glúteos sin darse cuenta, pero no lo hizo a propósito solo se dejo llevar, y se sintió un completo idiota por haberse pasado de pervertido.
- Akane yo… —Ranma no sabía que decir, tenía miedo de decir algo que empeore las cosas y la haga sacar su mazo para mandarlo a volar.
Pero vio como su prometida baja la mirada y ensancha los ojos al momento que se pone más roja, así que él bajo la mirada también y casi le sale humo de las orejas al ver su pantalón alzado formando una carpa. Puede ser algo ingenuo pero sabe lo que le pasa, después de todo es su cuerpo y no es la primera vez que le pasa eso, solo que nunca le ha pasado frente a Akane, siempre le ha pasado cuando despierta después de tener uno de esos sueños donde su prometida es la protagonista junto con él.
- Yo… yo. –Ranma no haya que decir, sabía que si su prometida tenía una ligera duda de que en verdad fuera un pervertido ahora se iría al caño. –Lo siento. No pude evitarlo. –Ranma voltea su rostro a un lado no pudiéndole sostener la mirada. –Te deseo y mi cuerpo solo reacciono.
Akane ensancho más los ojos si es posible, el que su prometido le diga eso en verdad le sorprendió, después de todo Ranma se la ha pasado insultándola y diciéndole que no tiene atractivo, el que admita que la desea la hizo feliz porque para ella es como saber que en verdad a Ranma se le hace atractiva.
- (Aunque me haya dicho que me ama. El saber que también le gusto me emociona) –Akane sonrío levemente.
- Lo mejor será que me vaya y entiendo si ya no quieres verme. –dice serio.
- ¿En-en verdad deseas seguir? –pregunta nerviosa.
- ¿Tú quieres que siga? –Ranma la mira de reojo notando como ella asentía de forma tímida. – ¿Estás segura? –pregunta sorprendido.
- Si. –dice en un susurro que apenas llego a sus oídos.
Ranma gateo hacia ella, colocándose encima pero teniendo sus brazos apoyados en sus costados sin llegar a tocar sus cuerpos, pero teniendo sus rostros cercas.
El pelinegro acerco más su rostro al de ella que cerró los ojos suavemente y él entrecerró los suyos acercando su rostro más al de ella hasta unir nuevamente sus labios, comenzando un beso menos torpe que el primero donde la lengua de ambos participo.
Akane llevo sus brazos a su cuello, rodeándolo con ellos para acercarlo más a ella profundizando más el beso donde ninguno se quería dar por vencido comenzando una batalla con sus lenguas, una batalla que para ambos es placentera.
Akane se fue acostando poco a poco, sin romper el beso atrayéndolo a ella, pero Ranma siguió con sus manos apoyadas en el suelo para no aplastarla.
El pelinegro llevo una de sus manos a la cintura de ella, acariciándola con suavidad y fue subiendo poco a poco su mano hasta posarla sobre uno de los senos de ella sintiéndola estremecer, por lo que rompe el beso y aleja la mano mirándola temeroso por haberse sobrepasado.
- Lo siento, yo no debí…
- No me molesto. –dice con suavidad Akane abriendo sus ojos.
El verla ahí acostada en el suelo teniendo su cabello esparcido en este, mirarlo de forma tímida con sus mejillas sonrojadas y respiración algo acelerada fue la perdición para Ranma, quien nuevamente volvió a unir sus labios con los de ella de una forma más apasionada.
Akane intento seguirle el ritmo, pero apenas y podía, dejándole ver a la peli-azul que el chico es rápido aprendiendo las cosas porque el beso que le está dando le está quitando el aliento.
- Akane. –susurra al separar sus labios de los de ella para posarlos en su barbilla e ir bajando en un camino de besos a su cuello.
Akane llevo sus manos al torso de él y comenzó a acariciarlo provocándole escalofríos, más no dejo de dejar de repartirle besos en el cuello.
Nerviosa llevo sus manos a los botones de la camisa de su prometido y fue desabrochándolos uno a uno hasta terminar con el ultimo dejando al descubierto.
Ranma se estremeció y su excitación aumento cuando sintió las suaves manos de ella acariciarle el torso, por lo que llevo nuevamente su mano a la cintura de ella y usando su agilidad se alzo, poniéndose de pie trayéndosela consigo.
Akane se sorprendió ante eso, ahora se encuentra de pie aunque no cree durar mucho parada, sus piernas tiemblan y lo hacen más cuando su mirada se topo con los penetrantes ojos azules de su prometido.
- Ranma. –susurra con suavidad
Ranma le sonríe, y Akane se sonroja más al verlo quitarse la camisa dejándola caer al suelo. Ranma poso ambas manos en la cintura de ella y la atrajo a él para volver a unir sus labios en un beso aun más apasionado que el anterior.
Akane rodeo nuevamente sus brazos en su cuello en una forma de sostenerse porque las piernas le temblaban tanto que sentía que caería.
Con lentitud Ranma llevo sus manos a la espalda de ella y las fue subiendo hasta encontrar el inicio de la cremallera, la cual bajo con lentitud, como si temiera que el ser rápido la fuera a asustar. Cuando fue bajada rompió el beso y solo separo su rostro un poco para mirarla a los ojos a la vez que dirige sus manos a los hombros de ella tomando los tirantes.
- ¿Pu-puedo? –pregunta algo tímido.
Akane dejo de rodearle el cuello con sus brazos y los bajo a sus costados a la vez que asintió de forma tímida.
Ranma fue bajando los tirantes poco a poco, aprovechando para rosar con sus dedos la piel de ella. Junto con los tirantes el vestido fue bajando hasta caer solo a los tobillos de ella.
De forma automática Akane llevo sus brazos a sus pechos, cruzándolos en un intento de cubrirlos, sintiéndose avergonzada ya que no lleva sostén.
Ranma le sonrío levemente y poso cada una de sus manos en las muñecas de ella para con suavidad separar sus brazos llevándolos a sus hombros y se acerco mas a ella, conteniéndose las ganas de gruñir cuando sintió como los pechos de ella se aprietan en su torso. Y la volvió a besar en los labios, se ha hecho adicto a ellos.
Akane le respondió el beso, afirmando su agarre en los hombros de él para no caer. Sintió un leve estremecimiento cuando sintió las manos de él posarse en su cintura, acariciándole la zona con sus dedos
Ranma solo está haciendo lo que sus instintos le dicen, no sabe bien lo que hace pero las sensaciones le gustan y siente que a ella también.
El pelinegro llevo una de sus manos a la espalda de ella y fue caminando junto con ella hacia la cama, para dejarse caer con suavidad en ella intentando no aplastarla y sin romper el beso que cada vez se hace más demandante.
Ranma se estremeció y rompió el beso gruñendo cuando sintió que Akane ha tocado su miembro sobre la ropa.
- Lo siento… yo solo quería… —la chica lo mira avergonzada.
Ranma no la dejo continuar y la beso de forma desesperada y ella intento seguirle el ritmo. Akane supo que lo que hizo no le molesto así que volvió a llevar su mano a ese bulto que ciertamente desde que lo vio le provoco curiosidad. Lo acaricio sobre la ropa, luego lo tomo en un puño sin llegar a apretarlo.
Ranma gruño tomando entre sus dientes con suavidad el labio inferior de ella sacándole un suave jadeo que lo provoco más.
Ranma comenzó a succionarle el labio y ella hizo lo mismo con el labio superior de el provocándoles nuevas sensaciones a ambos. El pelinegro llevo una de sus manos a la que ella tiene sobre su miembro y la quito con suavidad, para después desabrocharse el cinturón e ingeniárselas un poco para bajarse los pantalones junto el bóxer, dejando al descubierto su miembro erecto.
Nuevamente tomo la mano de Akane y la llevo a su miembro haciendo que ella lo rodee con su puño.
Akane abrió los ojos sorprendida al sentir ese duro trozo de carne, y separo sus labios de los de Ranma intentando ver que es lo que tiene en sus manos. El pelinegro notando que intenta verlo se puso de rodillas y Akane alzo mas su rostro, al ver que es lo que toca se sorprendió y lo soltó a la vez que se sienta en la cama.
- ¿Qué pasa Akane? –pregunta curioso.
La peli-azul tiene su vista clavada en el miembro de él nunca ha visto uno estando erecto y no pudo evitar sorprenderse al ver como se pone, como las venas sobresalen. Curiosa lo volvió a tomar con una de sus manos haciendo que Ranma se muerda el labio inferior para no gemir.
Akane lo apretó un poco sacándole un gruñido a Ranma, que ya no lo soporto más, es inexperto y su control en esto es casi nulo. Así que puso sus manos en los hombros de su prometida y la empujo con suavidad para que se vuelva a acostar haciendo que suelte su miembro.
El pelinegro toco las bragas de su prometida y en un gesto desesperado las rompió, sorprendiendo a la peli-azul que se puso más roja y rápidamente cerro las piernas, pero se estremeció cuando sintió las manos de su prometido en sus muslos e inconscientemente dejo de hacer presión para tenerlas cerradas, haciendo que Ranma se las abra con suavidad, colocándose entre ellas.
Ranma llevo su mano derecha a su miembro y apoyo su mano izquierda en el colchón, justo alado del rostro de Akane, mientras se inclina hacia ella, mirándola a los ojos en un mudo permiso para seguir, y en respuesta la peli-azul llevo sus brazos a los hombros de él y lo atrajo a ella para besarlo con suavidad y Saotome respondió el beso gustoso.
El pelinegro guio su miembro a la entrada de la chica y cuando su punta hizo contacto con esas cálidas y húmedas paredes ambos rompieron el beso gimiendo, mas no se separaron, sus labios se rosan.
Ambos tienen los ojos cerrados y sienten chocar las aceleradas respiraciones del otro contra su rostro.
- (Ya no lo soporto. Necesito entrar, estar dentro de ella y sentirla más mía) —lo poco de autocontrol que le quedaba se le fue y empujo con fuerza sintiendo haber traspasado algo con su miembro.
Ante el dolor que sintió Akane gimió y lagrimas salieron de sus ojos. Ranma abrió los ojos y se asusto al verle esa mueca de dolor.
- ¿Te lastime? –pregunta preocupado, ese placer que siente al estar dentro de ella y las intensas ganas que tiene de moverse pasan a segundo plano al ver a su prometida mostrar dolor, lo que menos quiere es lastimarla.
Akane abrió los ojos topándose con la mirada asustada de su prometido que también muestra preocupación, cosa que la enterneció, y aunque aun sienta algo de dolor no pudo evitar dedicarle una pequeña sonrisa, una de esas que tanto ama Ranma, aun así el chico no puede borrar el susto y la preocupación de su mirada hasta tener la certeza de que ella está bien.
- Es normal sentir dolor. –susurra la peli-azul.
- ¿Cómo va a ser normal sentir dolor Akane?... no quiero lastimarte y si lo estoy haciendo lo mejor es que me detenga. –los ojos del pelinegro mostraron seriedad, estando dispuesto a salir de ella, aunque fuera lo que menos desea hacer su cuerpo.
Akane se sintió más enternecida si es posible, adora cuando Ranma se muestra así de preocupado ante el solo hecho de que ella este lastimada. Mirándolo de forma cálida llevo sus manos al rostro de él y lo acerco al de ella uniendo sus labios en un beso con el que intentaba transmitirle todos sus sentimientos, los que tiene hacia él ahorita.
Ante la forma en que lo está besando no se pudo resistir y le respondió el beso, cerrando los ojos también. En ese beso ambos intentaban trasmitir todo lo que sienten por el otro.
Ranma gimió entre el beso cuando su prometida comenzó a mover las caderas, ese placer que siente al estar dentro de ella es lo más placentero que ha sentido en toda su vida y él que ella mueva sus caderas lo aumento. Quería más, sentirla, tocarla y besarla más. Así que comenzó a mover sus caderas, sacando un poco su miembro y volviéndolo a meter todo lo que le es posible sin saber que eso dio en un punto que hizo a Akane abrir los ojos y romper el beso para gemir ante el placer.
Ese gemido lleno de placer le hizo ver que lo que hizo a ella le gusto igual que lo que le gusto a él, así que se sintió confiado para volverlo a hacer.
- Akane. –dice entre un gemido mientras mueve sus caderas.
- Ranma. –gime mientras le abraza la cabeza con sus manos haciendo que el rostro de él quede enterrado en sus senos.
Ranma siguió moviéndose, aumentando la intensidad de las estocadas, entre más pasan los segundos más ganas tenia de acelerar las penetraciones, de entrar más en ella y así lo hace, enloqueciendo a ambos ante el placer.
El pelinegro tiene sus manos en la cadera de ella, para así impulsarse más mientras que besa y lame los senos de ella, dejando algunos chupetones.
En cuanto Akane no puede evitar decir el nombre de él mientras gime, y sus gemidos van subiendo de volumen, y no puede evitar rasguñarle la espalda, cosa que a él no le importa, incluso le resulta placentero.
La peli-azul sintió un intenso cosquilleo en el vientre, un placer jamás sentido pero maravilloso. Sin poder evitarlo apretó sus paredes vaginales, sintiendo su sexo palpitar y como su cuerpo está teniendo leves espasmos.
- ¡Ranma! –grita su nombre mientras entierra sus uñas en la espalda de él.
Ranma sintió un agradable cosquilleo en el vientre, y un gran placer al sentir las húmedas paredes de su prometida envolver su miembro, sin poder evitarlo dio una profunda estocada sintiendo como su semen sale disparado dentro de ella.
- ¡Akane! –Ranma gruñe y terminando su orgasmo se deja caer cansado sobre ella, teniendo su rostro enterrando en esas comodidades que desde ahora son su almohada favorita.
Ambos intentan recuperar la respiración sintiendo como todos sus músculos se relajan, como cuando te acuestas después de haber hecho mucho ejercicio.
Ranma ensancho los ojos al darse cuenta que esta encima de su prometida y rápidamente apoya sus manos en el colchón para impulsarse un poco hacia arriba viéndola con los ojos cerrados y relajada, como si estuviera dormida, pero esa hermosa sonrisa que adorna su rostro le hace quedar embobado, pero luego reacciona acordándose que sigue dentro de ella, así que saca con suavidad su miembro para no lastimarla, aun así Akane gimió con suavidad, en cuanto el pelinegro poso su mirada en el sexo de su prometida viendo algo de semen y fluidos de Akane revueltos con un poco de sangre, haciendo que sus ojos muestren horror.
Akane abrió los ojos viendo la mirada de su prometido que esta fija en su sexo, avergonzada cierra las piernas.
- ¡No mires así ahí! –exclama abochornada, pero se estremeció al sentir las manos de Ranma sobre sus rodillas y se extraño al ver como él alza la mirada mostrando seriedad.
- Akane vamos con un doctor. –dice en forma de orden.
- ¿Ah? –Akane alza ambas cejas sin entender.
- Yo… yo lo siento. –Ranma se mostro mas culpable. – ¡Demonios! ¡¿Por qué no me controle?! –exclama furioso consigo mismo.
- ¿De qué hablas Ranma? –Akane apoya sus manos en el colchón para impulsarse y sentarse.
- Enserio no quería hacerte daño.
Akane se aguanto las ganas de gritar como loca enamorada al verle poner esa carita de lo más tierna, parecía un pequeño niño que acaba de lastimar lo más preciado para él.
- Y no me hiciste daño Ranma. –Akane lleva una de sus manos a la mejilla de él, acunándola con ella.
- No me mientas Akane, te oí gemir del dolor, te vi mostrar dolor y aun así no me controle y seguí… yo te he sacado sangre. –dice arrepentido, bajando la mirada no soportando sostenerla, se sentía fatal al haberle causado daño a ella.
Akane ensancha los ojos sorprendida, y parpadea un par de veces, para luego relajar su expresión y mirarlo más enternecida.
- Ranma que me doliera y sangrara es normal. –dice como explicándole algo a un niño chiquito.
- ¿Cómo va a ser normal eso? –Ranma alza la mirada mostrándose extrañado.
- Bueno si… veras. –Akane sonríe nerviosa mientras se sonroja. –Era mi primera vez. A todas las mujeres nos duele y sangramos cuando es la primera vez.
- ¿Enserio? –Ranma ensancha los ojos sorprendido.
- Si, ¿acaso no prestaste atención cuando nos explicaron eso en anatomía cuando estabas en secundaria? –Akane alza ambas cejas mostrándose curiosa, y Ranma niega mientras se rasca la nuca.
- Siempre me duermo en clases y lo sabes. –dice avergonzado y Akane casi cae estilo anime. – ¿Pero solo pasa eso la primera vez? –pregunta curioso y Akane asintió abochornada. – ¿Después ya no duele y ya no sangras? –Ranma se muestra más curioso y Akane niega. –Qué alivio. –Ranma suelta un profundo suspiro.
- (¿Cómo este baka puede ser tan tierno a veces?) –Akane lo mira enternecida y sin poder evitarlo lo toma del rostro y lo atrae a ella, uniendo sus labios con los de él.
Ranma ensancho los ojos sorprendido ya que no se lo esperaba, pero le tomo un segundo relajar su expresión y cerrar sus ojos para responder el beso gustoso.
Akane va abriendo sus ojos poco a poco despertándose, cuando su vista deja de ser borrosa se topa con la imagen del techo, la peli-azul se sintió destanteada, no sabía qué hora era y pensaba que es de mañana. Así que intento sentarse para ver la hora del reloj, pero no pudo hacerlo al sentir algo apresarle la cintura.
Curiosa voltea viendo a Ranma acostado boca abajo, y su brazo es la que la aprisiona en un fuerte y posesivo abrazo. Al pelinegro solo lo cubre la sabana de la cadera para abajo dejando ver su espalda desnuda. Entonces Akane recordó todo lo que hicieron y el cómo cayeron dormidos después de que él la tomara por segunda vez, por lo que no pudo evitar sonrojarse toda.
- (¿Qué hora será?) –Akane se las ingenia para quitarse el posesivo abrazo, cosa que le costó trabajo, pero logro cambiar lugares, poniendo una almohada como remplazo.
- …kane –murmura Ranma entre sueños acercando más la almohada hacia él, y acurrucándose más con ella.
Akane se tapo la boca para no gritar de forma chillona ante el gesto de su prometido, el ver como la busca entre sueños y abraza más la almohada pensando que es ella casi la hace desmayarse.
La peli-azul sale con cuidado de la cama para no despertarlo, pero en eso sintió una punzada de dolor en su entrepierna, cosa que le hizo hacer una mueca de dolor, pero luego suspiro con pesadez y se puso de pie, ya que el dolor no es fuerte mas si algo incomodo, pero sabe que se le pasara pronto.
La chica estando desnuda camino hacia el ropero para usar algo de ropa y darse un baño, en el camino vio el reloj encima del buro que está del lado de Ranma, lo que hizo que ensanche los ojos.
- (¡Son las ocho de la noche!) –exclama sorprendida, pero entonces recuerda que ellos hicieron esas cosas en el día, ni mediodía era aun, lo que la hizo sonrojarse nuevamente y que sonría nerviosa.
Akane saco ropa del ropero y camino hacia el baño, intentando ser lo más silenciosa posible para no despertar a su prometido.
- (Me duelen los pechos y los pezones) –la chica lleva una de sus manos a uno de sus senos, sintiéndose extrañada porque le duelan, entonces recordó que en la segunda ronda su prometido los toco y beso mucho, haciéndola sonrojar, y se sonrojo mas al recordar que incluso su prometido tomo sus pezones entre su boca y los succiono un buen rato, y casi le sale humo de las orejas al recordar lo mucho que lo disfruto y lo mucho que gimió dándole pie a su prometido para que siga succionando con más ganas. – ¡Me he hecho una pervertida! –exclama avergonzada, llevando una mano a sus sonrojadas mejillas, ya que no solo hizo eso sino que con solo recordarlo le dieron ganas de volverlo a hacer. – ¡Mejor dejare de pensar en eso! –dice firme adentrándose completamente al baño.
Cerró la puerta tras de sí y puso la ropa en el perchero, se coloco frente al espejo para lavarse la cara, pero sus ojos se ensancharon al ver sus senos y pecho, ya que están llenos de marcas rojas que sabe pronto se pondrán moradas, y sabe quién es el causante de ella.
Ranma está muy cómodo durmiendo, tiene un hermoso sueño y eso lo muestra la sonrisa bobalicona que muestra ahorita. Por lo que se acurruca mas a la almohada que abraza.
- ¡Eres un pervertido Ranma!
Escucha el grito de su prometida y seguido siente como cae de la cama. Sobresaltado se sienta dándose cuenta que está en el piso, mira a todos lados destanteado en busca de una explicación y se sonroja al ver a su prometida mirarlo furiosa, y eso no le sorprendió después de todo en estos dos años lo que más ha visto es a su prometida despertarlo furiosa, lo que le sorprendió es verla desnuda frente a él.
- (Si este es un sueño no quiero despertar) –Ranma no puede evitar sonreír de forma bobalicona.
- ¡Mira como me dejaste los senos y el pecho, pervertido! –exclama furiosa apuntando la zona.
Ranma la mira notando esas muchas marcas rojas, entonces recordó lo que paso, lo que su prometida y él hicieron antes de caer dormidos por el cansancio, por lo que tuvo un leve derrame nasal.
- ¡No me mires así pervertido!
- ¡No me digas pervertido! –dice molesto por el insulto.
- Lo eres, nada mas mira como me dejaste. –exclama indignada.
- No es mi culpa que me hayas puesto el rostro ahí, así que no toda la culpa es mía. –Ranma cruza sus brazos a la altura de su pecho mientras asiente una y otra vez.
Mientras que Akane ensancha los ojos y abre su boca como queriendo decir algo pero no puede ya que sabe que tiene razón por eso sus mejillas parecen tomates ante el color que tomaron.
Furiosa al verse ganada la pelea camina hacia él dispuesta a golpearlo, pero Ranma es más rápido que ella además que la conoce, así que ahora está frente a ella tomándola de los brazos mientras la mira triunfante y Akane forcejea intentando soltarse mientras lo fulmina con la mirada.
- ¡Suéltame Saotome!
- Si lo hago me golpearas Tendo. –Ranma le sonríe de forma socarrona.
- Claro, así que suéltame. –ordena furiosa.
- No boba.
- Que si estúpido.
- Que no tarada.
- Hazlo descerebrado.
Ambos se mandan rayitos con la mirada mostrándose retadores y una intensa aura de batalla los rodea.
- ¡Afeminado!
- ¡Marimacho!
- ¡Idiota!
- ¡Histérica!
Entre insultos ambos van acercando sus rostros, hasta que ninguno lo soporta más y estampa sus labios con los del otro en un beso apasionado y desesperado.
Ranma llevo sus manos a la cintura de ella, mientras que Akane llevo sus brazos al cuello de él rodeándolo con ellos para impulsarse y poder rodear sus piernas en la cadera de él, haciéndolos gemir a ambos entre el beso al sentir sus sexos rosar, y es que Ranma se había puesto duro desde que la vio desnuda.
Ranma llevo sus manos al trasero de ella y lo apretó mientras sigue en esa pelea de lengua no queriéndola dejar ganar.
- (Si desde ahora las discusiones terminaran dándole inicio a esto, amare discutir con ella a cada momento) –Ranma gruño entre el beso cuando sintió como su prometida mueve sus caderas haciendo fricción con sus sexos y restregándole su humedad.
- Akane/Ranma. –susurran ambos cuando rompen el beso para tomar un poco de aire, y al instante vuelven a besarse con más pasión y desesperación.
Ya es un nuevo día, y Kuro va entrando al restaurante del barco para desayunar. Desde ayer en la mañana que no ha visto a Ranma y Akane, y la verdad solo espera que su plan haya funcionado y por eso no los haya visto, o de no ser así tendrá que conseguir a alguien más que le ayude a liberar a su prometida ya que si su plan no funciono está seguro que ahora Ranma ha de estar siendo comido por los peces y Akane al darse cuenta de lo que hizo en un momento de explosión de furia fue a hacerle compañía.
Adentrándose más en el comedor, Kuro distingue a Ranma sentado en una de las sillas, recargando su codo en la mesa para apoyar su barbilla en el puño de su mano… y al verle esa aura brillante, mirada soñadora, cara de pendejo y que no ha tocado alimento le confirmo a Kuro que su plan funciono.
- (Cara de pendejo que muestra completa satisfacción. –Kuro se sobo la barbilla pensativo. –Esa expresión la conozco bien… algo me dice que esos dos no solo se declararon, y ya sé porque no los vi en todo el día ayer, esos canijos no salieron del cuarto.—Kuro no pudo evitar entrecerrar la mirada con cierta envidia hacia Ranma porque el canijo si haya disfrutado de los placeres carnales gracias a su prometida. –Lo que importa es que el plan funciono y ya no tendré que seguir soportando sus infantiles peleas.) –Kuro suelta un profundo suspiro y camina hacia Ranma, se sentó frente a él, pero este sigue en bobolandia que ni cuenta se dio.
Kuro lo miro como el retrasado que parece y paso su mano enfrente de su rostro en un intento de hacerlo reaccionar, pero no funciono, el chico sigue con la mirada perdida por lo que suspiro resignado.
- ¿Na Kuro? –dice meloso Ranma aun teniendo la mirada perdida y Kuro alzo ambas cejas extrañado porque pensó que ni lo había notado. – Es un día hermoso ¿no?
- Ni tanto. Lo veo como cualquier otro. –dice indiferente mientras hace una seña al mesero para que se acerque a tomar su orden.
- ¿Na Kuro? –la sonrisa bobalicona de Ranma se amplio. – ¿Por qué nunca antes me había dando cuenta de lo hermosa que es la vida?
- Tal vez porque nunca habías probado el sexo. –dice indiferente mientras mira como el mesero se acerca para tomar su orden, pero Ranma pareció que solo hace preguntas a lo pendejo y no oye respuesta porque sigue en bobolandia y no esta sonrojado ni exaltado porque Kuro sepa lo que hizo.
- ¿Na Kuro? –Ranma suelta un profundo suspiro soñador. –Pregúntame el motivo de mi felicidad y porque veo ahora el mundo con otros ojos.
- Quiero el meno B, un jugo de naranja y un plato de frutas. –dice tranquilo Kuro y el mesero asintió anotando la orden.
- Lo siento amigo pero no te lo puedo decir, solo te diré que gracias a ti soy un hombre que apenas se da cuenta que ha comenzado a vivir. –dice soñador.
- Oh, me alegro. –dice con indiferencia Kuro, dejando ver que no le pone atención o que lo que le está diciendo le importa menos que mierda.
- ¿Na Kuro? –Ranma deja de mirar a la nada para mirar con ojitos tiernos a Kuro que lo mira como el retrasado que parece. – ¿Dónde conseguiste esa pastilla mágica? –Kuro toma el vaso con agua que el mesero le había traído mientras espera la comida, le da un trago para luego mirar a Ranma que se muestra impaciente por la respuesta. –Seguro es una pastilla que solo los de tu raza saben hacer.
- La verdad fue hecha por humanos. –dice indiferente.
- Al fin los humanos inventamos algo que en verdad sirve… el internet, teléfono, radio, luz, televisión y de más demás descubrimientos son basura comparada con ese. –Ranma asintió una y otra vez dándose la razón a sí mismo.
- Si, la vitamina "C" es buena para la salud. –dice de lo más tranquilo.
- ¿Vitamina "C"? ¿Qué tiene que ver eso? –Ranma lo mira extrañado.
- Bueno, es momento de que lo sepas. –Kuro pone una expresión seria como si le fuera a decir a un niño que Santa Claus no existe. –La pastilla que te di en verdad solo era una vitamina "C". –Ranma ensancha los ojos sorprendido.
- ¡¿Qué?! –exclama alterado a la vez que se pone de pie y estampa sus manos en la mesa. –eso no es posible… yo dije… e hice… yo. –Ranma lleva una mano a su boca y su rostro se colorea completamente de rojo.
- El creer lo que hacia esa pastilla hizo que te amarres los pantalones y dijeras todo lo que sientes, e incluso que hicieras lo que deseabas hacer con Akane. –Kuro agita una mano restándole importancia y Ranma se sonroja todo al saber que todo lo hizo por sí solo, y no mediante un producto mágico. –Oye no le digas a Akane eso, o seguro me manda a volar de un mazazo de regreso a Japón por engañarla. Y ya casi llegamos a China, no quiero tener que regresar. –Kuro se soba la barbilla pensativo, la verdad la fuerza monstruosa que adquiere Akane cuando se enoja le intimida un poco.
- ¿No me dirás que a Akane también…? –Ranma tiene los ojos muy abiertos y está más rojo que una granada.
- Si, también le di una vitamina y le mentí, diciéndole lo mismo que a ti.
Ranma se deja caer a la silla, desparramándose todo y suelta un profundo suspiro.
- Vele el lado bueno. Fuiste valiente y rompiste tus miedos por ti mismo… claro con un poco de estimulo de mi parte. –Kuro agita una mano restándole importancia. –eso es mejor que haberlo hecho por algo mágico.
- Lo sé, pero me da miedo lo retorcido de tu plan, y yo que pensé que no había alguien que lograra manipular a las personas tan bien como Nabiki, pero tú la has superado y eso me da miedo. –a Ranma se le sombreo la frente de negro mientras que Kuro sonríe de forma socarrona.
Continuará
jajajaj inshe kuro, gracias a el esa parejita avanzo muchooo en su relasion
spero les haya gustado como puse la primera vez d ellos,la vdd siempre meimagine ke seria asi XD
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS
CUIDENSE
BESOS
SAYO
