Abril: Advierto que este puede ser el peor capitulo de todos, sufridamente claro.
Lamento la demora pero aquí esta y agradezco a badgirlanime por corregir mi nada agraciada ortografía. A todos los santitos que me pusieron reviws: Eli 23, Fubuki-kazesenko, MimiJBF, Fubuki-kun, Akita Daichu, Konatita, Elise River, los que no tienen cuenta y a los que les gusto pero que no me pusieron nada. Disfruten.
P.D. Enserio este cap da nauseas.
Letra normal- Presente
Letra cursiva- Flashback
-…yo estaba caminando por una calle- Dijo Aphrodi mirando el té que tenia en las manos, estaba tan decaído. Pero… como no estarlo, había perdido algo que tardo en conseguir. Que le costo esfuerzo, practica y el apoyo de su amada "Familia". Pero ahora, ya no estaba eso por lo que había trabajado. Acaso no existía un dicho que decía "Lo que fácil viene fácil se va". Al parecer lo que difícil viene también –Entonces vi a este…- Dijo una especie de desprecio- Perro, que tenía una pata coja. Yo no se por que pero, cuando empezó a correr quise seguirlo, para averiguar a donde se dirigía. Corrí por unos cuantos callejones y cuando llegue al final de ellos el animal… ya no estaba- Dijo abriendo sus ojos completamente, pero regresando a su decaída posición- Me gire dado que escuche un ruido, no pude completarlo, alguien me había golpeado fuertemente la cabeza- Entonces agachando la cabeza, se removió unos cabellos con su mano derecha y les mostró una fea cortada en su cráneo. Gazel y Burn se estremecieron nuevamente.
-Cuando desperté todo estaba oscuro, en unos segundos me di cuenta de que me hallaba en una cancha de fútbol, el suelo era de césped- Y así fue relatando detalladamente su historia. Como había visto a Kageyama, como lo aprisionaron esos dos hombres –Pude ver como uno de los hombres tena un… cuchillo en la mano, le dije a Kageyama "¿Qué pretendes hacer?"
-¿Qué pretendes hacer?- Preguntó, con miedo ahogado en su voz.
-Solo te diré que… dolerá mucho.
-Espera ¿Qué van a hacer?- Se zarandeo con brusquedad, pero no lograba soltarse, ni ponerse de pie. El alto hombre le dio una señal a uno de sus subordinados con la cabeza. Rápidamente Aphrodi intento soltarse con desesperación. El portador del arma se acomodó –¡Suéltenme!- Acercó el cuchillo y antes de rozar su piel…
-Alto- Ordeno Kageyama con la mano.
-Pensé por un segundo que solo quería asustarme a muerte- Dijo Aphrodi mirando a su té. Sus amigos estaban completamente tensados por como su compañero relataba con detalle la historia –Pero me equivoque…
-Primero las plumas
-Ordeno kageyama… tenía una extraña mirada en sus ojos, era una mirada- Dijo como si no comprendiera el acto- De satisfacción ante mi temor. Así que el sujeto del cuchillo cambio de posición y lo puso sobre una de mis alas… y… comenzó a sacarlas una por una, jalándolas con fuerza. Sentía como a cada vez que repetía la acción como se estiraba mi piel, al parecer le era muy difícil sacarlas. Yo grite y le suplique que pararan…
-¡Por favor deténganse!- Suplico Aphrodi tratando de resistirle dolor, pero eso no duro mucho.
-Señor- Llamó un sujeto.
-¿Qué?- Contestó con rudeza.
-Están muy aferradas apenas si puedo moverlas.
-Hm, entonces hazlo con la mano- Obedeciendo comenzó a jalar fuertemente un montón de plumas, éstas no se querían despegar, jaló tan fuerte que casi sentía como su piel se iba con ellas. Unas lágrimas le resbalaron por sus ojos cerrados hasta que por fin…
-¡AAAA!- Grito el chico. Y así continuaron sacando todas y cada una.
Al pasar un rato Aphrodi casi no sentía el dolor, solo unos bruscos estirones. Se miro la ropa, tenia sangre. Desvió su mirada peno encontró algo aun peor…
-Vi todo este montón de… cosas blancas en el suelo, casi no podía ver que era de tanto llorar pero… al tocarlo supe lo que era…
Aphrodi cogio un montón de plumas en su mano, las apretó fuertemente contra su pecho, y lloro, lloro nuevamente porque para él, eso era parte de su alma.
Sentía tantas cosas: Punzadas de dolor por todo su cuerpo, un terrible dolor de cabeza, le ardía y picaba la piel y sobre todo senita…soledad. Soledad porque no había nadie que lo apoyara. Él siempre le había dicho a su hermana "Créeme Persfone, aunque nos hallemos solos, sin alguien a nuestro alrededor, debemos recordar que nuestros amigos siempre estarán hay para apoyarnos, hay a nuestro lado. Yo estaré allí"
Ahora se daba cuenta de la gran mentira que le había dicho.
Finalmente terminaron de desplumar al adolorido joven. Aphrodi se dio cuenta de lo que seguiría, como sus captores creían que ya no se resistiría se paró con rapidez y corrió.
-¡Ah!- Tropezó, sintió que alguien puso una suela de zapato en su espalda, alzo la vista y contemplo con desprecio a Kageyama. Sonreía maliciosamente como siempre.
-Quédate quieto-Dijo.
-Espera, no- Pidió. Nuevamente los hombres se le abalanzaron encima – ¡Alto!- Pidió otra vez, pero… ¿Quién lo iba a escuchar? Sintió como el cortante y frió metal traspaso su piel -¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
-En ese momento sentí como si alguien me hubiera enterrado una daga en el corazón. Como se los explico no puedo, la única manera de que comprendieran seria pasando por eso- Suzuno y Nagumo se tensaron, el segundo tuvo una fea sensación que le recorrió la espalda y lleno sus huesos. El primero sintió que tenía algo en la garganta que no lo dejaba respirar. Imaginar algo como eso era una especie de manera para sentirlo un poco. Una sensación dolorosa – ¿Saben que es divertido…?- Sonrió apagadamente –Las alas de las aves tienen huesos que están conectados con la espalda y si lo piensan, cortarle las alas a un ave es como cortarle un hueso, ¿O no?- definitivamente se estaba perdiendo, casi no les dirigía la palabra, era como si hablara consigo mismo. Querían rogarle que parara de hablar pero no podían mover sus bocas y aunque pudieran, ningún sonido saldría de ellas –Cuando acabaron el trabajo, uno de los hombres saco una aguja y cosió mis heridas. Lo hacia irregularmente como si de esa forma me doliera mas- Pauso- Finalmente termino, yo estaba medio inconciente, aun así con fuerzas para caminar claro.
Los subordinados de Kageyama lo cargaron a medias sujetándole los brazos, arrastrándolo por el pasillo hasta llegar a una puerta de salida. Lo lanzaron fuera y Aphrodi rodó un par de veces hasta quedar boca abajo.
-La próxima vez lo pensaras antes de traicionarme- Kageyama se paro frente a él –Y si no te molesta pasa el mensaje a tus perdedores amiguitos –Se comenzó a retirar e hizo una señal a sus subordinados. Uno se acerco rápidamente y le lanzo una patada en el vientre –Eres un patético capitán, ¿lo sabías?- Y los tres maleantes abandonaron la fría escena.
Solo quedo Aphrodi; un joven demacrado y adolorido que se retorcía de dolor, y una resplandeciente luna llena que iluminaba tenuemente Inazuma. Difícilmente se levanto y tropezándose con cada cosa en el suelo camino lentamente a su casa. Daba gracias a los dioses que su hermana no estuviera en casa. Se tambaleaba débilmente con apenas fuerzas para caminar. La noche era oscura y las calles estaban desiertas, no había viento alguno. Después de bastante tiempo llegó a su casa.
En el baño contemplaba horrorizado su espalda y agitadamente trataba de quitarle la sangre que salía. Ponía agua en su mano y tallaba con rapidez y fuerza, una y otra vez, lo repetía y repetía estaba asustado. Paró…estaba completamente trastornado, tenía pequeños temblores involuntarios que no eran causados por frió.
Paso toda la noche arreglando las cosas, al meterse a la cama ya eran las cuatro y
media, no pudo dormir. Tenía miedo, miedo de todo, estaba vulnerable…
Al momento de sonar el despertador se levanto, sin importar sus condiciones y se alisto para ir a la escuela. Planeaba que nadie, pero absolutamente nadie se enterara.
-En fin eso fue lo que paso- Terminó su relato, suspiró, dejo sobre la mesa la taza de té a la cual no la había dado ni un sorbo – ¿Sabían que a las aves no les pueden volver a crecer las alas?
-No Aphrodi, no lo sabía- Respondió Nagumo tragando saliva, por algún motivo su corazón tenía un extraño dolor. Lentamente el joven de largo cabello rubio se recostó totalmente en el sillón.
-Es interesante pensar como las cosas que amas pueden desaparecer rápidamente- Cerró los ojos y instantáneamente cayó dormido.
-Tenemos que ayudarlo, no podemos dejarlo solo- Dijo Nagumo preocupado a lo que su amigo asintió -¿Ó si?- Pregunto inesperadamente.
-¡No claro que no!- Le reprendió Suzuno –Nos quedaremos con él
-Chicos- Llamo Aphrodi en sueños –Por favor no le digan a nadie, ni a Perséfone, o Zeus. En especial Perséfone.
-Descuida, no lo haremos- Dijo Suzuno. Él y su pelirrojo compañero lo miraron tristemente.
La noche transcurrió tranquila todos dormían, nadie se entero de lo sucedido, y nuevamente no había viento, solo un profundo silencio…
Abril: Lo se horrible y sádico pero en los próximos ya no va a ser tanto lo prometo. Espero les halla gustado solo faltan 2 capítulos!
Tengo un aviso especial. A los que les gustaria que les escriba un fic de Inazuma, en mi Profile tengo un pequeño reto se acaba el 10 de mayo. Chao.
P.D. Lean la historia de ¡Hermano! eh visto un ángel.
