Capitulo final~~~~ ha sido interesante escribir esta historia, y de los posibles finales que pensé, me quedé con este. Muchas gracias por el apoyo!
NOTA: BLEACH no me pertenece... Yaoi
UN BUEN CHICO
La luz se filtraba a través de la cortina. Toushirou se levanto pesadamente de su lecho, el cuerpo dolorido. El calendario acusaba el veintinueve de diciembre, y la nieve caía silenciosamente en el patio. El ruido de la cuidad les llegaba apagadamente, y Toushirou se volvió a tumbar en la cama, hundiendo la cabeza en la almohada. Gin lo rodeo con sus brazos al poco tiempo, desde aquella vez que lo hicieron, nunca mas durmió solo. Y era agradable dormir entre los brazos de Gin, se sentía seguro y querido, como nunca antes. Se volvió para esconder el rostro en el pecho de su amante y sentir el olor de su piel, costumbre que se había vuelto su momento preferido del día, antes de que comenzaran a ocuparse de sus asuntos, antes de volver a poseerse uno al otro en desenfrenada pasión. En esos momentos, deseaba que su madre simplemente desapareciera, que llamara para decir que no volvería, así podría seguir teniendo a Gin para el solo. Y poco después, ese egoísmo infantil era ahogado por la vergüenza, recordaba las caricias de su madre, el rostro amoroso adornado con una sonrisa y la culpa le apretujaba el corazón, haciéndole derramar silenciosas lagrimas que Gin tenía el cuidado de ignorar.
El adulto era muy consciente de la situación en la que se encontraba. Si llegara a ventilarse lo que sucedía todas las noches en esa habitación, tenia asegurada una celda por al menos unos cuantos años… si antes Rangiku no lo mataba con sus propias manos. Mientras Toushirou contenía lo mejor que podía su llanto, Gin sentía mucha pena por su esposa, a miles de kilómetros, ajena a la traición que los dos hombres de su vida eran participes.
El teléfono sonó, rompiendo el silencio. Gin se separó de Toushirou con cuidado, y se dirigió al pasillo, donde estaba el aparato. Hubo un espacio de ruido y silencios, una voz lejana que iba y venia. Finalmente, se dejo oír una respiración agitada.
"¿Hola?"
"Senpai…"
No había alegría de año nuevo en la casa. Toushirou seguía hecho un ovillo en su habitación, con las luces apagadas y las cortinas cerradas, que no evitaban que las luces festivas y las voces alegres se filtrasen. A pesar de haber llorado tanto, aun había lágrimas que debía derramar. El anterior amante de Gin había seguido a Rangiku al extranjero, y muerto de celos la había matado. Poco después de llamarlo, se arrojó de un edificio. La culpa de haber deseado que le sucediese algo que lo librara de su madre hizo que acompañara a Gin a buscar el cuerpo. El primero de enero iniciarían el regreso a casa, con las cenizas de Rangiku en una urna de metal.
La luz del pasillo dibujo una línea dorada en el suelo, y la sombra de su acompañante ingreso a la habitación, silenciosa como fantasma. Toushirou se encogió mas tras mantas, y sintió el peso acomodarse a su lado.
"Lo sé."
Los largos brazos lo rodearon y Toushirou se aferro a ellos con toda su fuerza. Ya no había lágrimas en sus ojos.
"Y por eso, debemos vivir."
