Advertencias: No magia, Lemon, Mpreg, posible OCC. Cannon hasta Amanecer, no cannon en Harry Potter.
Los lugares, algunos hechos y personajes de este fanfic pertenecen a J.K. Rowling y Stephenie Meyer. Yo solo los he tomado prestados para esta historia. ¿Tengo que decir esto cada vez? ¿No es obvio?
Esta historia está también publicada en Amor Yaoi a nombre de Yukikaze.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: ::::::
Harry Potter pierde a sus padres en un accidente y, como consecuencia, es enviado a vivir con su tío Charlie a Forks, Washington dónde tendrá que lidiar con un chico llamado Jacob que parece obsesionado con él, un grupo de vampiros, y con los fantasmas que ve desde que era un niño
¿Sobrevivirá?
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: ::::::
Harry suspiro al encontrar el consultorio, él entró rápidamente y cerró la puerta para después apoyarse en ella sujetándose el pecho, esto era demasiado para su pobre corazón.
-Emm ¿Harry Potter supongo?
Harry se paralizó al ver a un hombre de cabellos castaños y ojos grises azulados mirándole con diversión.
-S…sí-contestó tímidamente algo avergonzado. El hombre sonrío y señaló el asiento frente a él, era un mullido sillón azul oscuro.
-Siéntate por favor…
Harry se sentó rápidamente y bajó la cabeza mientras el hombre tomaba notas en su libreta ¿Qué estaba apuntando? Se preguntaba Harry nerviosamente, odiaba que tomaran notas sobre él, lo odiaba casi tanto como que le mirarán fijamente.
-Bueno-suspiro el hombre-mi nombre es Kyle Black, voy a ser tu psicólogo desde hoy
-Harry-murmuro el ojiverde por lo bajo.
-Lo sé, y también se que no quieres estar aquí, pero que lo haces por tu tío ¿No es así?
-¿Tan transparente soy?
-Ese es mi trabajo-dijo el hombre sonriendo-y además tu tío me dijo que probablemente no quisieras venir, fue fácil deducir que si lo hacías era por él-explico el hombre.
Harry miró hacía los costados, el techo y el suelo tarareando una nana en voz baja, el silencio que había caído de repente lo estaba poniendo algo nervioso.
-¿Empezamos?-preguntó con impaciencia mirando a su psicólogo.
-Por supuesto-contestó el hombre de ojos grises mirándolo atentamente mientras mordía la parte superior de su bolígrafo azul-empecemos con diez preguntas…
-¿He?
-Bueno…hay muchos psicólogos que simplemente van al grano, le preguntan a su paciente lo que les afecta, les dan una alegre charla y después se van pensando que resolvieron todos sus problemas para después darse cuenta que en realidad no lo hicieron. Yo, no soy ese tipo de psicólogo…
-Genial-gimió Harry. Él contaba con que su psicólogo fuera un cuarentón aburrido que lo dejaría en paz después de su primera sesión, pero no, tenía que ser un veinteañero interesado en su trabajo ¿Por qué todo le salía mal?
Kyle ignoró su gemido y continúo hablando.
-Yo quiero ser tu amigo, tu confidente, tú…
-¿Podemos ir al grano?-preguntó Harry interrumpiendo a su muy ilusionado y apasionado psicólogo, al cual le brillaban los ojos.
-Mm-carraspeo Kyle sacando unas gafas del bolsillo delantero de su camisa a cuadros azul y blanca. El hombre cruzo sus piernas una sobre la otra y apoyo su libreta sobre ella para después mirarle seriamente-por supuesto, entonces ¡Diez preguntas! ¿Te gustaría empezar?
-Emm…no, empiece usted
-Bueno, dime Harry ¿Te gusta vivir con tu tío?-preguntó.
¡Aja! Pensó Harry mentalmente ¡Preguntas de psicólogo!
-Sí, el es muy divertido, siempre me he llevado bien con mi tío…-contestó con rapidez-¿Está casado?
-Sí, con un hombre ¿Te molesta que sea Gay?
-No, mientras haya amor…-respondió Harry con simpleza-¿Le gusta vivir con su marido?-preguntó Harry imitando la pose de su psicólogo, sin las gafas, por suerte había nacido con la maravillosa vista de su madre, su corazón se apretó ante el pensamiento de su madre…
-Sí-respondió el hombre adivinando sus intenciones-¿Cómo te llevabas con tus padres?
-Mm…bien, dentro de todo bien ¿Usted?
-Bien-contestó Kyle rápidamente-¿Dentro de todo?-Harry gimió ante la pregunta.
-Ellos discutían mucho, y…a veces, solían…olvidarse un poco de mi-confeso Harry-A veces creía que tenía la culpa de sus discusiones. A veces soñaba con su divorcio, quizá si…si solo hubiese insistido un poco más entonces ellos…no se habrían peleado, y entonces su coche no habría caído por el precipicio
-¿Crees que tienes la culpa de su muerte?-volvió a preguntar Kyle sin apartar sus ojos de los de Harry.
-Sí-confesó Harry admitiéndolo por primera vez-fue mi culpa, por mi culpa ellos vivían discutiendo-lágrimas comenzaron a caer de sus ojos al recordar su primera pelea, una pelea que él había causado-si yo…si yo no les hubiera dicho la verdad ellos jamás abrían comenzado a discutir ¡Es mi culpa!
-¿Acaso fue culpa tuya que ellos se engañaran mutuamente, Harry?-. El ojiverde frunció el ceño y miró a su psicólogo, él no pensaba que eso fuera culpa suya, pero quizá…la tensión de tenerle como hijo a él, un niño rarito que podía ver fantasmas, los había impulsado a hacerlo.
-Sí
-¿Cómo podrías haber tenido la culpa de algo así Harry? ¿Tú les dijiste a tus padres que se engañaran? ¿Tú los obligaste a que se acostaran con otras personas?
-No
-¿Entonces porque dices que es culpa tuya?-insistió Kyle, él empezaba a entender a Harry, era un niño, otro niño atrapado en las discusiones de sus padres, otro niño que era utilizado como excusa para "mantener el matrimonio a flote".
Él jamás entendió a esos padres que hacían sufrir a sus hijos con sus discusiones siempre metiendo al niño en medio, creyendo que lo hacían por su bien cuando en realidad le causaban más daño ¿No bastaba ya con que vieran a sus padres separados? ¿También los padres tenían que hacerlos sentirse responsables de su separación? ¿Por qué ellos no eran conscientes de que podían causarle mucho daño al niño actuando de esa manera?
-Porque ellos…comenzaron a engañarse cuando yo…les dije que podía verlos-confesó Harry sin darse cuenta de lo que decía.
-¿Podías verlos?-preguntó Kyle con curiosidad y confusión. Harry abrió los ojos en sobremanera ante la pregunta cacheteándose mentalmente.
-¡Tengo que irme!-exclamó de repente levantándose de un salto, no podía decirle la verdad a este hombre, no se la decía a su tío ¿Y se la iba a confesar a un extraño? No, definitivamente no.
-Esp…-. La puerta se cerro de un portazo. Kyle miró el espacio vació en el que había estado sentado su paciente, él entrecerró los ojos; Harry Potter ocultaba algo…
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: ::::::
Carlisle dejó las llaves de su coche sobre la encimera de mármol de la cocina y se dirigió hacía el salón dónde Esme leía un libro, Alice y Rosalie miraban revistas de moda, y Jasper y Emmet jugaban a la X-Box.
-Bienvenido cariño-dijo Esme de inmediato parándose para recibir a su marido con un dulce beso. Carlisle le sonrío devolviéndoselo.
-Ha pasado algo…-murmuro una vez sentado.
-¿Enserio?-preguntó Alice sorprendida, ella no había visto venir absolutamente nada. Jasper y Emmet pusieron el juego en pausa mientras Rosalie bajaba su revista para mirar a su padre adoptivo.
-Hoy, en el hospital me encontré con un chico…un chico que sabía lo que era
-¿Y lo dejaste escapar?-preguntaron Jasper y Rosalie al unisonó, el pánico brillaba en sus ojos.
-Él también sabía que era vegetariano. Investigue un poco y resulta que es Harry Potter
-¿Y qué?-preguntó Rosalie sin verle importancia a su nombre.
-Harry Potter Swan, el sobrino de Charlie y el primo de Bella-confesó el viejo vampiro. De inmediato sus hijos y esposa le miraron, había cautivado su atención.
-¿Crees que Bella…habló?-preguntó Jasper.
-No lo creo
-¿Y cómo podría saberlo? Alguien tiene que habérselo dicho-dijo Jasper.
-Quizá simplemente lo sabía-murmuro Emmet.
-No lo creo-mascullo Rosalie mirando a su marido con el ceño fruncido.
-¿Y si le preguntamos a Bella?-propuso Alice-que ella lo llame y le pregunte directamente ¿No lo sabe ya? No perdemos nada…
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: ::::::
Sombra maulló al ver a su dueño entrando por la puerta, ella se acercó trotando y se frotó contra su pierna pasando su cola alrededor de está.
-Hola chica-la saludo su dueño acariciando su lomo-¿Cómo te fue hoy?
-Miau-maulló en respuesta.
Harry le sonrío a su gata y se dirigió a la cocina, allí le sirvió una lata de su comida y un poco de agua.
Sombra maulló agradecida y comenzó a comer, Harry la miró pensando en sus cosas, estaba preocupado por todo lo que estaba ocurriendo, y su corazón se encogía más y más cada día que pasaba sabiendo que faltaba menos para enterrar a sus padres, sabiendo que faltaba menos para verles otra vez, pero esta vez muertos…acostados sobre un ataúd.
Harry estaba seguro de que no podría mirar a sus padres acostados dentro de sus ataúdes sin ponerse a llorar, él no podría hacerlo…
-¡Ayúdalas!
La ventana junto a él explotó de repente mandándolo al suelo. Sombra maulló y gruño colocándose entre las piernas de su dueño mirando hacia la nada. Harry gimió levantando la cabeza, sangre goteaba de su mejilla dónde yacía un corte bastante profundo.
-Dijiste que ibas a ayudarlas ¡Ayúdalas!-chilló la misma mujer que Harry había visto en su habitación la noche anterior mirándolo furiosamente.
-Maldita sea -gruño Harry colocando su mano en su mejilla-¿Cómo pretendes que te ayude cuando me haces daño?
-¡Ayúdalas o tu padre lo pagara caro!-amenazó la mujer rubia. Harry frunció el ceño ¿Su padre? Su padre estaba muerto, pero…
-¡No te atrevas a tocar a Charlie!
-¡Ayúdalas! Por favor…no dejes que les hagan más daño ¡AYÚDALAS!-gritó la mujer insistentemente. Sombra gruño enfurecida al ver como los vasos y platos de la cocina explotaban respondiendo ante la ira del fantasma.
Harry miró a la mujer…ella había comenzado a acumular energía, si se quedaba mucho tiempo más se convertiría en un espíritu maligno.
-¿Dónde están?-preguntó con resignación, a él no le gustaba involucrarse y ni siquiera sabía en lo que se estaba metiendo.
-Kronos 23-dijo la mujer antes de desaparecer. Harry frunció el ceño ¿Kronos 23?
-¡Ya estoy en casa!-gritó Charlie desde la puerta-Harry, ¿Estás aquí?-preguntó su tío caminando por el salón hacía la cocina-Harry ¡Harry!-gritó al encontrar a su sobrino desangrándose en el suelo con su gato entre sus piernas.
Harry se giró rápidamente y gimió al ver a su tío.
-Estoy bien-dijo de inmediato, pero eso no convenció a su tío que se arrodillo rápidamente a sus pies con un repasador en la mano para presionarle la herida.
-Oh dios Harry ¿Qué pasó?-. Charlie miró la ventana y los utensilios de cocina destrozados con confusión ¿Cómo se habían roto? No había manera de que el viento o incluso Harry hubiera causado algo así.
-No lo sé, yo…estaba alimentando a Sombra cuando de repente la ventana exploto-explico Harry diciendo la verdad a medias. Charlie lo miró, la sangre en su rostro y los pequeños cortes en el resto de su sangre le preocupaban.
-¿Puede levantarte?-le preguntó tomándolo por el brazos. Harry asintió y se impulso hacia adelante gimiendo dolorosamente-te llevaré al hospital
-¡No!-gritó Harry de inmediato, no quería encontrarse con el vampiro o con su psicólogo.
-Sí-dijo Charlie de inmediato-te llevaré ahora mismo
-Pero, estoy bien-insistió Harry resistiéndose mientras su tío lo arrastraba hacía su coche patrulla.
-No estás bien Harry, estás desangrándote
Harry siguió resistiéndose, pero Charlie logró meterlo en la parte trasera del coche, y encendiendo la sirena de policía comenzó a conducir hacía el hospital. Harry continúo quejándose e insistiendo en que estaba perfectamente bien.
Una vez en el hospital, las enfermeras corrieron a atenderle al ver toda la sangre manchando su ropa. Harry simplemente gimió ¿Por qué tenían que hacer un drama de un grano de arena?
Harry no sabía cómo, pero se encontró sentado en un consultorio esperando pacientemente a su médico con Charlie a su lado mirándolo con preocupación.
-Te estoy diciendo que estoy bien Tío Charlie-se quejó Harry sujetando con fuerza la venda blanca que le habían dado las enfermeras contra la herida de su rostro, esa era la más profunda y la que más sangraba, el resto había sangrado una media hora antes de detenerse.
-Y yo te estoy diciendo que no nos vamos a ir hasta que no te vea un medico-insistió Charlie.
En ese momento la puerta del consultorio se abrió y un medico bastante conocido por Charlie entró con cara seria, pero relajada y algo sonriente.
-Doctor Cullen-asintió Charlie en forma de saludo. Los ojos de Harry se abrieron grandes al ver al médico con el que había chocado esa misma mañana; el vampiro.
-Sheriff Swan-asintió el doctor Cullen en respuesta acercándose a Harry. El hombre retiro la venda de su mejilla y se la observo para después rozársela con sus manos frías. Harry hizo una mueca cerrando los ojos cuando un dedo toco un costado de el corte-Mm-murmuro el hombre-habrá que coser, es bastante profunda…
-Estoy bien, ni siquiera duele
-Harry…-dijo Charlie mirándole. Carlisle sonrío tranquilizadoramente y se retiro para pedirle a la enfermera todo lo que necesitaría.
Minutos después, Harry se encontró solo con el doctor Cullen cosiendo el corte en su mejilla con cuidado.
-El corte es profundo, pero no lo suficiente para dejarte una cicatriz notoria, con el tiempo no habrá secuela-murmuro Carlisle. Harry asintió, la verdad es que no le importaba si le quedaba cicatriz.
-Mm…-murmuro Harry desinteresadamente intentando hablar lo menos posible.
-¿Cómo te hiciste esto?
-La verdad; no lo sé. La ventana solo…explotó-explicó Harry.
-Qué extraño
-Sí ¡Auch!-gimió Harry al sentir un dedo frío tocando el interior del corte.
-Perdón
-No es nada, solo…tiene las manos frías-. Carlisle lo observó calculadoramente, pensando como continuar la conversación, él sabía con seguridad que el chico sabía lo que era, por lo que tendría que comenzar a tantear el terreno para descubrir cómo lo sabía y si tenía la intención de contarlo.
-Es lo que pasa cuando llevas más de trescientos años muerto-contestó cuidadosamente. Harry se quedó en silencio sin saber que decir.
-¿Co…cómo puede soporta estar cerca de la sangre?-preguntó tentativamente.
-Después de tanto tiempo sobreviviendo a base de sangre animal ya ni me tienta-respondió el doctor Cullen con normalidad-¿Cómo lo supiste?-. Harry entrecerró los ojos ¿Podía confiar en este hombre con su libro?
-Me gustan este tipo de cosas, después de leer años y años sobre vampiros, hombres lobos y fantasmas simplemente lo deduje-contestó Harry decidiendo que no podía confiar en nadie con su libro, no quería correr el riesgo de que le fuera arrebatado.
-No vamos a hacerte daño-murmuro Carlisle. Harry suspiro aliviado-siempre y cuando sepas mantener el secreto…
-Por supuesto-aceptó Harry con simpleza-entonces… ¿Bella se casó con una vampiro?-preguntó con curiosidad, él recordaba el apellido de la carta de invitación que ella había mandado a sus padres. Carlisle asintió-¿Ella lo sabe?
-Sí, lo supo mucho antes de que surgiera nada entre ellos
-Oh
-Bueno, esto ya está-dijo el hombre retirando la aguja de su rostro con cuidado-la anestesia no actuara por mucho tiempo más. Dolerá un tiempo, lo mejor es que te tomes algo para el dolor
Carlisle se paró tras su escritorio y escribió una receta en un papel antes de entregársela a Harry que seguía sentado sobre la camilla. El vampiro le vendó la herida y concertó otra cita para verle los puntos y decidir cuando los retirarían.
La expresión de alivio en el rostro de Charlie hizo que Harry se sintiese mal, había hecho preocupar a su tío por una estupidez, debía resolver el problema con este espíritu antes de que el daño fuera mayor.
-¿Tío Charlie?-preguntó Harry una vez sentado en el coche patrulla camino a casa-¿Conoces alguna casa llamada Kronos?
-Mm-murmuro Charlie frunciendo el ceño mientras pensaba-si no recuerdo mal, hay una en el bosque cerca del límite con la Push ¿Por qué? Ese lugar es muy peligroso
-Por nada, solo curiosidad
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: ::::::
A la mañana siguiente, cuando Harry vio a su tío marchar al trabajo tomó el teléfono y marcó un número.
-¿Hola?-contestó una voz masculina del otro lado.
-Hola, ¿Se encuentra Jacob?-preguntó Harry tímidamente. Jacob era la única persona que él conocía en Forks, el único que podía ayudarle a llegar a Kronos. Con un poco de suerte, Harry le convencería de que no le dijese nada a Charlie, en realidad solo necesitaba que Jacob lo llevara, luego él se encargaría del resto.
-¿De parte de quién?-preguntó la voz algo osca.
-Harry Potter
-Un momento… ¡Jacob!-. Harry oyó una serie de gritos antes de que el teléfono fuera pasado de manos.
-¿Harry?-preguntó Jacob, parecía algo ¿Entusiasmado?
-Hola Jacob, no quiero ser grosero, pero ¿Podrías hacerme un favor? Tú eres la única persona que conozco-pidió sintiéndose un poco mal.
-Claro, pide
-Necesito que me llevas a un sitio y que no se lo digas a Charlie, es muy importante
-¿No será nada ilegal?
-No, por favor…
-Está bien, estaré allí en cinco minutos…
-Gracias
Jacob colgó el teléfono suspirando ¿Qué pasaba por la mente de su imprimado? Él definitivamente no pensaba dejarlo solo fuese a dónde fuese.
-¿Qué quería?-preguntó Billy bajando el volumen de la tele.
-Nada importante-mintió Jacob-tengo que ir a un sitio
-Está bien, no llegues tarde a cenar
-No
Jacob salió de su casa, corrió hacía su coche y lo encendió para encaminarse hacía Forks, cinco minutos después llegó a la casa de Charlie, Harry lo esperaba sentado en las escaleras del porche.
El ojiverde se levantó de un salto y colgándose una pequeña mochila al hombro caminó hacía el coche, abrió la puerta de este y se sentó cerrándola de un portazo. El ceño de Jacob se frunció y un gruñido rugió en su pecho al ver la venda en su rostro y los otros cortes en su cuello y manos.
-¿Qué pasó?-exigió saber colocando su mano sobre la mejilla magullada de Harry. El ojiverde se sonrojó ante su toque caliente.
-Nada, solo fue un accidente-contestó Harry rápidamente-la ventana de la cocina se rompió y yo estaba allí cuando paso
-Oh-murmuro Jacob respirando hondo tres veces para calmar a su lobo interior que parecía clamar por la sangre del responsable de la herida de su imprimado.- ¿A dónde tienes que ir?
-Kronos-respondió Harry.
-¿Por qué?-preguntó Jacob sorprendido-ese lugar es muy peligroso, lleva años en ruinas
-Tengo que ir-insistió Harry.
-No puedo permitir que vayas allí Harry-dijo Jacob. Harry frunció el ceño.
-Por favor-suplicó-es muy importante…
-Harry…
-Por favor…-rogó el ojiverde haciendo un puchero. Jacob suspiró, no podía decirle que no.
-Está bien, pero iré contigo y si veo que es muy peligroso nos vamos ¿Está bien?
-Sí
Jacob lo miró curioso, preocupado y extrañado ¿Por qué Harry quería ir allí? ¿Y cómo sabía que ese lugar existía? No tenía ningún sentido.
Kronos llevaba en ruinas desde hacía veinte años, ya nadie pisaba ese lugar, nadie se atrevía a acercarse a él…
El lugar estaba completamente destruido, lo único que quedaba en pie era una gran mansión que estaba cayéndose a pedazos, una mansión titulada "23".
-Aquí no hay nada, nos vamos-dijo Jacob sin siquiera permitir bajar a Harry del coche.
-Tengo que ir allí Jacob-insistió Harry abriendo la puerta del coche para bajarse y caminar hacía la mansión en ruinas. Jacob suspiro, aparcó el coche y siguió al ojiverde hacía la mansión.
-No veo porque tienes que ven…
-Shh…-lo silenció Harry al ver una silueta en la puerta de la mansión
-Por aquí-susurro una voz proveniente de la misma-sígueme, sálvalas. Sálvalas antes de que él vuelva…
Harry corrió sin vacilación hasta la mansión siendo seguido por Jacob quién le gritaba que se detuviera porque era peligroso.
El ojiverde atravesó pasillos y grandes salones hasta llegar a unas escaleras que bajaban hacía un sótano.
-Por aquí…-dijo la silueta señalando la puerta subterránea. Harry dudo, pero comenzó a bajar.
-Espera Harry-lo detuvo Jacob tomando al ojiverde por el brazo-no sabes lo que hay allí abajo, podría ser peligroso
-¡Tengo que ir!-insistió Harry resistiéndose al agarre de Jacob.
-¿Por qué?
-Porqu…
-¡AYÚDA!-escucharon un grito desesperado desde la puerta del sótano.
-Por eso-dijo Harry antes de librarse del agarre de Jacob y correr escaleras abajo.
La puerta tenía un grueso candado, Harry intentó romperlo, pero no pudo.
-AYÚDENOS POR FAVOR-gritó una mujer desde dentro.
-Eso intentó-murmuro Harry buscando algo para romper el candado sin resultados.
-Yo lo haré-dijo Jacob saliendo de su sorpresa ¿Cómo supo Harry qué…?
-No podrás, es demasiado du…
Jacob rompió el candado con las manos fácilmente haciendo uso de la extraordinaria fuerza que le proveía su herencia. Harry lo observo fascinado ¿Era eso físicamente posible?
La puerta se abrió chirriando hacía atrás. Jacob asomó la cabeza sujetando la mano de Harry.
El lugar estaba sucio y lleno de telarañas y muebles cubiertos con mantas blancas, en medio de la habitación había una mujer bastante maltratada con una niña en su regazo. Justo detrás de ella descansaba el cuerpo de una mujer rubia con un puñal incrustado en su pecho.
-Por favor-suplico la mujer llorando-ayúdanos…
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: ::::
¿Qué tal os parece? ¿Interesante o malo?
La verdad es que no estoy muy satisfecha con este capítulo por lo que si les parece malo, lo entenderé totalmente.
Muchas gracias por leerlo y tomarse su tiempo para comentar, intentaré sacar tiempo para actualizar otro día de la semana, pero no prometo nada estoy a fin de año y tengo parciales ¡Comienza el infierno!
¡Nos vemos el próximo sábado!
Besos, Yuki
