Disclaimer para este y los siguientes capitulos: Todos los personajes que conocen son de JK Rowling, el uso de ciertos nombres son mera coincidencia y no tienen el proposito de herir o burlarse de alguien. El nombre del fic lo base en la pelicula "Cuando Harry conocio a Sally" (When Harry met Sally) pero el contenido del fanfic no tiene que nada que ver con el de dicha pelicula.

El "--" se usa cuando se cambia de punto de vista


Cuando Scorpius Conocio a Rose

Consecuencias

"Mierda" pensó mientras la señora le daba una mirada bastante incómoda para explicar. Después de un rato la ayudante sacudió su cabeza (Scorpius ni quería imaginarse en lo que estaba pensando) y siguió con su trabajo.

Miró a su lado y vio a Weasley con la cara completamente roja y sus ojos con dirección al suelo.

-Esto es bastante vergonzoso –murmuró la chica debajo de su aliento.

Scorpius tenía que admitir que su acompañante tenía la verdad.

Ambos avanzaron lentamente hacia el centro de la tienda. Estaba casi vacía, aunque había alguna que otra señora anciana comprando, uhm, sostenes u otras cosas.

Cerca de los camarines había asientos y estaban vacíos. Weasley, caminando delante de él, se dirigió hacia ellos y se sentó, apoyando sus codos sobre sus rodillas. Scorpius, sin saber muy bien qué hacer, la siguió y se sentó a su lado.

-Creo que debemos quedarnos aquí hasta que la lluvia termine –dijo la chica mientras miraba hacia fuera.

Scorpius le siguió la vista y apenas pudo ver la calle ya que una densa capa de lluvia estaba delante. Escuchó a Weasley reírse por lo bajo y la miró con una ceja alzada.

-No te preocupes, no le diré a nadie que entraste a una lencería conmigo –dijo sonriendo.

-Y que no hemos venido a comprar ropa interior –añadió con sarcasmo.

La chica hizo una mueca graciosa antes de pararse.

-¿A dónde vas? –le preguntó parándose también.

Weasley suspiró antes de empezar a hablar.

-Supuestamente iba a comprarme una nueva pluma vuelapluma hoy –empezó-, pero el plan cambió a que vaya al cine con mis… compañeros, y ahora me encuentro atascada en una lencería contigo –avanzó otro paso-. Este paseo a Hogsmeade debía haber sido divertido, ya sabes, pasarlo con amigos y todo. Ahora que estoy en esta lencería no significa que no pueda pasarlo bien.

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Malfoy hizo una mirada bastante rara al escuchar lo que había dicho.

-He venido aquí antes, y siempre voy a una parte especial donde –rió por lo bajo- me río de los diseños de ropa interior que tienen. Por muy raro que suene, ahora mismo tengo ganas de hacerlo, y por más que muy raro que suene, ¿quieres venir conmigo?

No sabía cuántas horas habían pasado, pero todavía seguían metidos en la lencería. Rose encontró una prenda de un tamaño gigantesco y se la mostró a Malfoy.

-Wow, me pregunto cómo se usa esto –bromeo la chica y ambos rieron.

Espera.

Ambos rieron.

Rose Weasley rió.

Scorpius Malfoy rió… también.

Rose miró al Slytherin de nuevo, que tenía una sonrisa bastante amistosa en su cara.

-Nunca pensé que serías así –comentó más para ella misma que para Malfoy.

El chico alzó una ceja y su sonrisa desapareció.

-¿A qué te refieres?

-Es decir, siempre te veo rodeado de tus amigos y serio –explicó antes de lanzar una carcajada por lo bajo-. Siempre pensé que eras de esa clase de personas que no tenía tiempo para la diversión, como yo –levantó su mirada hasta encontrarse con los ojos del chico-. Pero… ahora me doy cuenta que somos más parecidos de lo que imaginé.

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Scorpius asintió lentamente para después mirar por la entrada de la tienda.

-La lluvia paró –avisó-. Será mejor que nos vayamos.

Weasley tenía una expresión bastante parecida a la que él pensaba que tenía en su rostro. No quería irse. Habían encontrado un lazo. Habían encontrado a quién hablarle y contarle cualquier cosa sin temer que alguien más supiera.

Su acompañante miraba hacia el suelo antes de decir que tenía razón.

Suspiró antes de seguir a Weasley, con sus manos en los bolsillos.

Afuera ya no llovía, pero las calles estaban empapadas y había posas por doquier. Cruzaron la calle, que seguía vacía, y al llegar a la entrada del cine vieron una gran masa de estudiantes de Hogwarts salir de las puertas.

Scorpius estuvo a punto de irse si es que no fuera por que los amigos de Weasley llegaron y los vieron juntos.

-¡Rose! –gritó Singh- Te perdiste el final de la película, o mejor dicho, toda la película.

-Sí, lo siento –se disculpó la otra, pero Scorpius sabía que muy dentro de ella –y de él- no se arrepentía de haberse perdido la película completa.

-Nos queda menos de una hora para volver al castillo –dijo Albus Potter, y lamentablemente, se fijó quién estaba acompañando a su prima-. Malfoy.

-Potter.

Ambos se miraron por un rato. Eran rivales en casi todo. Aunque Weasley siempre era la mejor en todas las asignaturas, Scorpius y Potter han estado peleándose por el segundo puesto, y más que eso.

Por todo.

Empezó en tercer año, cuando al estúpido profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras les dijo que debían hacer un duelo. El profesor, por supuesto, quería que Scorpius y Potter demostraran a toda la clase cómo un duelo entre magos funcionada, y ¿quién mejor para mostrarlo que el hijo de un mortífago y del Niño Que Vivió?

Los dos chicos batallaron perfectamente, al principio lanzándose hechizos suaves, pero al final terminaron haciendo un duelo de verdad. Ambos estaban empatando, y también estaban bien cansados, pero no querían parar.

Scorpius estaba pensando usar un hechizo nuevo que su abuelo le había enseñado, pero no pudo ya que el profesor se paró entre los dos chicos y dijo que eso era suficiente. Potter le miró serio, seguramente más serio que nunca, y de ahí supo de iban a ser rivales de por vida. Iban a competir en todo. Todo.

Por suerte ese profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras se iba a retirar al final del año escolar, después de haber hecho lo mismo con todas sus clases de tercer año.

-¿Fuiste a la lencería con Malfoy? –escucho que uno de los compañeros de Weasley decía.

Lo miró en seguida con el ceño fruncido, bastante molesto por la pregunta. El chico tenía una cara entre sorpresa y diversión. Ahhh, mierda.

El resto de los chicos en el grupo Gryffindor empezó a reírse descontroladamente, mientras Weasley se tapaba la cara con una mano y las chicas lanzaban pequeñas risitas y se enlazaban los brazos.

-Whoa Malfoy, nunca pensé que podrías ser así –dijo otro chico más.

Ah.

-¿Encontraste algo de su talla?

Mierda.

-Seguramente tienen para petites.

Nunca en su vida le habían humillado de esa manera.

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No quería ni levantar los ojos para ver los de Malfoy. Escuchaba a sus amigos reírse del pobre –sí, pobre- chico y ella quería que la tierra la tragara. Sintió unos pasos alejarse y supo que Malfoy se había ido.

Nunca en su vida se había sentido tan mal.

-Vamos, Rose –dijo Martha enlazando su brazo con el de ella.

Dos días después…

Fue a la biblioteca a estudiar para un examen de Encantamientos. Caminó por el mismo pasillo que siempre caminaba cuando iba a la biblioteca, encontró los libros adecuados donde podía encontrar información adicional y se sentó en la misma mesa donde siempre se sentaba.

Pero sentía que algo le faltaba.

Miró frente de ella, donde Malfoy hubiese estado sentado leyendo y volvió a sentirse mal por lo que pasó hace dos días.

Sus compañeros no han parado de molestarlo acerca de eso, y ayer el grupo de Malfoy y el de su primo casi empezaron una pelea en los terrenos del castillo. Aunque Albus no estaba involucrado en la situación, siempre estaba con sus amigos mientras ellos seguían a los Slytherins.

Malfoy la evitaba de cualquier forma posible. Por mucho que quisiera disculparse por la actuación estupida de sus compañeros no ha podido, ya que el siempre estaba ocupado o ausente.

Al salir de la biblioteca oyó una gran explosión cerca del pasillo donde estaba y no dudó en correr para averiguar que había pasado. Muchos estudiantes pensaron hacer lo mismo, ya que el pasillo se llenó que capas negras amontonadas. Al otro lado del pasillo también había alumnos, y junto a los de su lado estaban rodeando al grupo de Malfoy y al de su primo. Entre ellos pudo distinguir al Slytherin y a…

-¡Ray! –dijo sorprendida.

Ray tirado en el suelo, mirando hacia arriba, mientras Malfoy estaba caminando lentamente hacia él apuntándolo con su varita. El chico se veía bastante asustado, mientras Malfoy tenía una expresión que no decía nada más que venganza.

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-Te advertí ayer, si seguías con lo mismo iba a vengarme –murmuraba entre dientes, y Singh tragó saliva.

-¡PELEA! ¡PELEA! –gritaban los demás alumnos.

¡Qué animales! Pero eso no significaba que no podía dañar a Singh. Sólo un poco…

Le había advertido que, si seguía molestándolo con la misma mierda, se las vería con su varita.

-¿Sigues pensando que soy marica? –le preguntó mientras ponía la punta de su varita en el cuello del Gryffindor- ¿Sigues pensando?

Singh tenía una cara de cómo si una snitch estuviera atascada en su garganta y lo miraba con los ojos muy abiertos. "Esto es" se dijo Scorpius a sí mismo "Aquí es donde terminará esta porquería" Los gritos de los demás le decían que debía seguir, que no podía parar.

-¡NO!

Weasley, apareciendo de la nada, se interpuso entre él y su amiguito Gryffindor. Scorpius, algo molesto, alzó una ceja y la miró.

-¿Qué es lo que quieres?

La chica lo miró con los ojos como platos, empezando a respirar entrecortadamente.

-¿Qué es lo que yo quiero? ¡¿Qué es lo que quieres?! –ayudó a Singh a pararse.

Dos prefectos de Ravenclaw llegaron al círculo mientras los demás alumnos se iban yendo.

-¡El show se acabó aquí, todos vayan a sus dormitorios! –dijo uno de ellos.

-¿Qué es lo que ha pasado aquí? –preguntó el otro mirando a Scorpius reprobadamente.

Scorpius, quien empezó a respirar fuertemente, los miró molesto antes de contestar.

-Nada –y no perdió contacto visual con los prefectos hasta que ellos se fueron.

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Rose estaba más que decepcionada. Miraba a Scorpius bastante enojada mientras Ray no le soltaba el brazo.

-Ray –dijo en voz baja-, ve a la sala común, espérame ahí.

Ray la miró de una manera que Rose conocía perfectamente. Era la mirada que un chico le daba a una chica cuando ella hacía algo que él debería estar haciendo. Rose insistió al mover el brazo que Ray estaba sujetando y él se fue.

Se dio vuelta para encarar a Malfoy, quien tenía los brazos cruzados y lo imitó.

-¿Qué tenías en tu mente? –le preguntó- ¿Llamar la atención de la mitad de la escuela?

-Le advertí, si seguía con la mierda del sábado se las iba a ver conmigo –respondió. Su rostro estaba calmado pero su voz decía lo contrario.

-¿Es acerca de eso? ¿Qué acaso te dio vergüenza pasearte con una Gryffindor y que te descubrieran? –Rose estaba empezando a subir el tono de su voz.

-No estábamos paseando… -murmuró debajo de su aliento.

-¡Pero estábamos hablando como dos personas civilizadas!

-En una lencería…

-Y te recuerdo que fuiste tú quien me llevó a la lencería.

-Te recuerdo que fuiste tú quien tuvo la idea de quedarse allí.

-Y tú aceptaste.

Malfoy bufó mientras pasaba su mano por su cabello. Después de unos segundos en silencio soltó una carcajada.

-Ya veo, quieres estar en el lado de tu querido Ray Singh –declaró mientras las orejas de Rose se volvían rojas-. Claramente sabiendo quién empezó toda esta discusión, Weasley. Pensaba que eras más inteligente.

-El lado donde yo me encuentre no te importa, Malfoy –su voz sonó bastante enojada.

-¡Pero pudiste haber explicado mejor las cosas en vez de esconderte detrás de tu maldita mano!

-¡Tú pudiste haberte defendido a ti mismo en vez de salir corriendo!

-¡Yo no salí…! Te recuerdo que tú eres la Gryffindor aquí.

-Y yo te recuerdo que tú eres el Slytherin aquí, pudiste haber usado tu astucia para salirte del problema tú solito.

Rose le había empujado levemente mientras escuchaba sus latidos más fuerte que nunca.

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-Oh, cállate maldita sangre sucia –y al segundo siguiente se dio cuenta de sus últimas palabras.

Weasley le dio una bofetada en la mejilla antes de irse caminando rápidamente. Scorpius estaba tan molesto que no le importaba si el nombre le había afectado a la Gryffindor o no.

Empezó a caminar en la dirección contraria a la que la chica tomó para dirigirse a su sala común. ¿Qué haría mañana al verla en el Gran Salón? ¿O en clase? La casi amistad que tenía con Weasley nunca iba a volver, eso era obvio. Las había cagado.

Solo sabía que el paseo del sábado no valió la pena. Para nada.

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En el último día de escuela…

-Nos veremos en una semana –dijo Ray sonriéndole.

La había llevado a un lugar apartado de la multitud de estudiantes y maletas. Tenían las manos enlazadas mientras se despedían.

-Sí, sólo una más –dijo Rose sonriéndole de vuelta.

Desde el incidente de… bueno, desde ese incidente que los dos han estado hablando más seguido que antes. Rose se había encontrado en su paraíso cada vez de Ray venía a saludarla. Ambos se han llevado de maravilla en los últimos meses.

El día después de defenderlo, Ray había empezado a ser bastante amistoso con Rose. Más amistoso que antes. Dos meses después empezó a acompañarla a la biblioteca a estudiar y a sentarse con ella en el desayuno. En las vacaciones de Navidad, Rose lo invitó al Londres muggle para ir a comprar un nuevo libro y se quedó a cenar en su casa. Para San Valentín le regaló una rosa, para su cumpleaños le regaló una pluma vuelapluma, y ahora que terminaban el año escolar se habían acordado en visitarse seguidamente, ya que Ray se había mudado a una casa cerca de la de Rose.

Y, muy pronto, empezarán a salir. O por lo menos eso era lo que Rose quería, y deseaba que Ray quisiera también.

Pero no importaba la ocasión donde estaban, si era salir a cenar o leer juntos, ella siempre sentía un hueco en su pecho. Tenían varias cosas en común y eso era fantástico, pero el hecho que había algo que le molestaba en el pecho no ayudaba a que su relación avanzara al siguiente nivel.

-Será mejor que nos vayamos, Rosie.

Los dos Gryffindors se subieron al Expreso de Hogwarts y encontraron un vagón que compartían con la mayoría de los chicos de su curso.

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Será un verano para divertirse. Dentro de poco cumpliría quince años y podría ser libre de hacer lo que el quisiera hacer. Miro a su lado derecho y encontró a su novia acurrucándose a su lado mientras leía Corazón de Bruja.

Hizo una sonrisa ladeada pensando en lo mucho que había cambiado desde el incidente.

Para demostrarle a esos estúpidos Gryffindors que el era más macho que todos ellos juntos, empezó a salir con una Ravenclaw de quinto año, después con una Slytherin de tercero y ahora con su compañera de año, Muriel, una extrovertida y muy -muy- superficial persona.

Scorpius- 1 Gryffindors- 0

-Hey, Scorpius –interrumpió su amigo, Hermes.

-¿Qué quieres?

Aparte de convertirse en un casanova, también cambio su actitud para demostrar que no era tan tímido y serio como alguien pensaba que era.

Scorpius- 1 Weasley- 0

-¿Vas a estar en Holanda todas las vacaciones?

Y también su familia es mucho más adinerada que la de Weasley.

Scorpius-2 Weasley-0

-Sólo por un mes, ¿por qué preguntas?

-Después te digo…


Dun dun duuuuuuuunn. Y bueno, aqui esta el capitulo donde la historia (finalmente) empieza. Los siguientes capitulos tendran la historia contada por Rose, con algunas excepciones en el siguiente, porque para mi es mucho mas facil escribir desde el putno de vistade una chica que del de un chico (si no se han dado cuenta, soy mujer y se como nos sentimos cada vez que estamos cerca de ese alguien xD) Les agradezco mucho por sus reviews y espero recibir mas para seguir subiendo el fic :) Si no es asi, me temo que tendre que parar el fic ya que sin recibir reviews, significa que nadie la lee :S Pero bueno, que venga lo que venga ;) El proximo capitulo esta casi listo, pero despues de ese no se si podre actualizar cada semana porque tengo escuela y me paso casi siempre ocupada -.-'

atte.

Primas.Potter

Pd: 14.08.08 Capitulo editado :)