Hey, chicas y chicos, como dicen que les va, (le avientan a Mariniti distintas cosas incluyendo sillas, mesas, botellas, bombas molotov, hermanos que caen mal, tías chismosas, etc., etc., etc.) jejeje, si ya se no tengo vergüenza al venirme a presentar aquí después de tanto tiempo, pro si algo deben de saber es que soy una cínica desvergonzada reconocida, pro a pesar de ello si lamento tanto el haberme tardado con este capítulo es solo que en primera la inspiración se me fue, en segunda no tenía tiempo he tenido que ayudarle a mi cuñada con mis sobrinos y en tercera, bueno creo k d hecho no hay tercera. Lo que si hay son dos cosas la primera es a mi parecer el capítulo más largo que he escrito en mi vida y la segunda es… sip adivinaron los reviews!

Hola y Chao: te mentiría si no te dijera que tu review no me deprimió, en especial porque considero que en esta historia no he repetido muchas formas de referirme a Raven, sin embargo acepto que sip, en ocasiones como en este capítulo y con los demás titanes no suelo ser muy creativa, vaya de hecho en general para nombres y sobrenombres no lo soy, pregúntaselo a mi primer perro que tarde tanto en encontrar un nombre que se terminó llamando cachorro, en fin agradezco tu review y perdón por adelantado por no ser muy creativa y repetir algunas referencias.

Hime-sora: sip Star esta terriblemente loca y me temo que en este capítulo lo estará aún más, porque "una chica enamorada hace lo que sea por su amor" y conste que dije "lo que sea…", con respecto al final me temo que será hasta el próximo capítulo donde todos veremos en que acaba y no solo eso, ocurrirá algo inesperado para muchos, buahahaha.

Fernanda: bueno para que no te quedes con la duda según yo y según como me salió, la imagen de Raven de hombre está en la portada de esta historia, aunque admito que esta vez no me salió tan bien el dibujo como lo hubiera querido.

Goticrae: de hecho considero algo muy poco común el que cambien de sexo, generalmente los personajes principales cambian de cuerpo entre si y aprenden que tan difícil es ser el otro, pro vaya eso es algo ya muy común o al menos para mí lo es, con respecto a Star, por fin el misterio será revelado en este capítulo y un poco de sus consecuencias aunque ¿tú que crees? ¿Sera suficiente lo que le pase aquí o será necesario algo más para que aprenda su lección?

Bjlauri: Creo k siempre no hubo un buen karma para ustedes o para mi x arrancarme la inspiración, pero lo que si hay son más sorpresas como por ejemplo el que Raven de hecho sea un hombre y el chico semáforo tenga que lidiar con eso y sus sentimientos, y en lo que refiere al niño verde, lamento no haberlo matado en el capítulo anterior pero es que tiene aún muchos sufrimientos por pasar que sería demasiado benévolo que su final llegara tan rápido.

Speisla Cartoon Cartoon: es extraño que todas rían cuando yo de hecho pensé que no era muy gracioso y que como comediante escrita no iba a pasar del "ha, buen intento" espero que en este capítulo la chispa no se pierda, no prometo nada con respecto a los párrafos porque en primera soy pésima cumpliendo mis promesas lo que si es que lo intentare.

Meilyng-LoveU.H: hey!, lamento haber tardado tanto pro me alegra que te gusten mis historias o al menos la mayoría, debo de admitir que tus reviews suben mi ego y me hacen sentir más feliz que mi sobrinito cuando lo llevo a la calle, y mira que ese niño si se pone contento.

Bueno ya sin más que decir, ni hacerlos dejo con este capítulo y recuerden…

Teen titans no me pertenece, yo solo juego con los personajes


CAPITULO 3

Hey you

Si me enamoro no estoy solucionando un problema, me estoy creando otro – Shakira

Hace no mucho tiempo, en un pequeño y no tan lejano reino, había una princesa llegada de un lejano lugar, admirada por muchos. Ella era poderosa, valiente y leal a sus amigos, y a pesar de que no solía pensar mucho en ello no se podía negar la gran belleza que poseía, deslumbrante cual fulgor de mil soles, la princesa podía poseer a cualquier hombre que su corazón deseara, sin embargo he aquí una terrible tragedia pues sin importar cuan hermosa era, ella aun no podía encontrar a aquel que fuera su verdadero amor, sumida en una tristeza infinita su corazón pronto se apagaría, pero fue ahí, cuando al borde de un abismo de desesperación cuando él apareció…

-Eh, Star ¿te encuentras bien?- solo su voz, solo eso bastaba para que el corazón de la inocente ojiverde comenzara a latir una vez más desmesuradamente, solo su voz y todo su mundo daba vueltas, solo su voz y no podía esperar para voltear asía la dirección dónde provenía solo para ver una vez más aquel rostro que desde por vez primera viera la salvara de su soledad.

-Eh, s-si por supuesto, ¿Por qué no debería de estarlo?- cuestiono de forma atolondrada, esperando que aquellos ojos violetas, famosos por cuya mirada podría entrar hasta lo más profundo de tu alma y desentrañar los misterios del universo mismo si así lo deseaban, notaran el evidente tinte carmesí que sus mejillas adquirían cada vez que sentía cerca la presencia de su "nuevo" compañero.

-¿Segura?- cuestiono una vez más evidentemente preocupado por la actitud de su compañera y amiga, más al recibir una muy enérgica afirmación opto por simplemente ignorar aquel sospechoso movimiento que hacia el tentáculo que salía de la cacerola de burbujas verdes y pastosas, así como la ropa interior en el lavaplatos e inclusive pasar por alto como el gusano-mascota estaba usando el lavamanos de piscina personal, y por conveniencia propia o bien por el simple hecho de ya estar acostumbrado a lo extraordinario y anormal, por no decir la locura presente en aquella chica, el demonio adolecente decidió tomar una manzana, abandonar el living y dejar que Starfire siguiera siendo, bueno Starfire.

Aprovechando el descuido de la atolondrada pelirroja, junto al hecho de que estaba seguro no lo vería mientras sus orbes verdes se mantuvieran fijos en la puerta y con forma de corazoncillos, el metamorfo se escabullo "delicadamente" por la cocina, eso sí, después de resbalarse con una cascara de plátano, romper media docena de platos, tirar toda la despensa en su intento por levantarse y finalmente llegar al guiso que estaba en la cacerola. Chico Bestia tenía hambre, y si algo era seguro es que cuando él tenía hambre era capaz de comer lo que fuera, incluso ese guiso tan sospechoso que con tan solo una probada lo hizo correr al baño más cercano, y no exactamente a vomitar…

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Con manzana en la boca y con distintos libros flotando a su alrededor, el mago buscaba sin descanso la respuesta a su actual situación, leyendo cada palabra, cada párrafo de incontables hechizos de metamorfosis, así como distintas maldiciones. No lograba en su búsqueda encontrar aquello que le pudiera ser de utilidad para volver a su estado natural y la realidad era que ya a casi una semana desde aquel incidente ocurriera estaba a punto de darse definitivamente por vencido y aceptar su nuevo "yo".

-¡Ahg, maldición!- proclamo fastidiado ya, dejando caer no solo el pedazo de manzana que había en su boca si no también lanzando los libros que con su particular magia había levitado, uno fue a caer a su espejo de cuerpo completo estrellándolo un poco, otro fue a dar a su ventana, uno más al cesto de ropa que tenía en la habitación y uno sin querer llego directamente al rostro de su líder – Ay, por dios Robin- tan pronto se percató del último libro fue en auxilio del enmascarado que efectivamente había perdido la conciencia debido al impacto.

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Para todos o en su defecto para la gran mayoría, no era secreto que para el ya no tan joven pupilo de Batman el observar el amanecer era una de las pocas cosas que de verdad disfrutaba, el cómo de a poco la luz se abría paso por entre las sombras, las disipaba y marcaba el inicio de un nuevo día, de una esperanza, de una promesa para el futuro próximo. Sí, para muchos es bien conocida esa costumbre que tiene, sin embargo no para todos es conocida su fascinación por ver las nubes pasar por el inmenso cielo azul, jugar a ser un niño otra vez y buscar las formas más locas y ridículas a esas masas sin forma concisa y cuando se hallaba acompañado de aquella hermosa mestiza aquel juego era aún mejor. Porque sí, estando ahí recostados en la yerba, con el viento ligeramente soplando y sus manos entrelazadas no había nada mejor. La miro y ella a él y una sonrisa por los dos apareció, y entonces ahí juntado todo el valor que no poseía cuando aquellos ojos violetas lo veían, se acercó y sin más la beso. Un beso que no paso de un corto lapso de ocho segundos pero que para él fueron los mejores de su vida termino, dejándole ese delicioso sabor en la boca se separó de ella y lentamente abrió los ojos esperando una vez más cautivarse con su hermosura.

-Robin…- escucho decir con voz profunda a Raven, sin embargo, no era su Raven la que había pronunciado su nombre. No, aquel que lo llamaba era un chico, un joven que aunque atractivo lo llenada de temor, un joven que exigía sus besos, su calor y si, también su castidad. Más que asustado, envuelto en un terror jamás experimentado, el petirrojo intento zafar su mano de aquel agarre que hasta asía poco le llenaba de felicidad, pero sus intentos resultaban inútiles cuando aquel pelivioleta lo atrajo con mayor fuerza y lo aprisiono debajo de su cuerpo. - ¿Es lo que querías, no Robin? Querías ser mío. Felicidades, te voy a cumplir tu deseo. – dijo con la maldad propia de un demonio.

-No, espera, no soy gay, tu no me gustas,- rogo entre lágrimas, incapaz de hacer algo más que evitara lo que estaba a punto de suceder, él se acercó más y más hasta que finalmente…- ¡NO SOY GAY!

-Eh, bien por ti, supongo- contesto el príncipe de la oscuridad ante aquel grito inesperado.

Viéndolo a unos pasos de distancia, justamente saliendo del baño, con marcada vergüenza Robin se percató de que todo aquello experimentado no era más que un sueño, una pesadilla a decir verdad y que aquel joven no le quería hacer daño en absoluto.- Lamento que uno de mis libros se haya estampado en tu cara- se disculpó avergonzado y evitando la mirada de su líder.

-Eh, si no te preocupes- respondió sincero cayendo en cuenta de que con aquel ligero tinte rosa en las mejillas su compañero se veía de lo más encantador. Sacudió su cabeza tan pronto como esa idea cruzo por su mente porque él era Robin, compañero de uno de los más grandes héroes del planeta, líder de los titanes y sobretodo un hombre hecho y derecho que sencillamente no podía pensar que otro de su mismo género se viera encantador.

-Por cierto Robin aun no me has dicho el motivo de tu visita- menciono Raven tras ver como inexplicablemente el rostro de su amigo adquiría un rojo intenso seguido de un sacudimiento extremo de cabeza que bien hubiera desnucado a cualquiera.

Con la incógnita en el aire, el pelinegro pronto dejo aquellos pensamientos que solo le causaban confusión y dolor de cabeza y recordó el verdadero motivo por el cual se había atrevido, una vez más, a irrumpir a la habitación prohibida.

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Cuando nuestro petirrojo favorito se confesó, o mejor dicho intento confesarse, no esperaba que las cosas le salieran tan mal como le habían salido. Vaya, de hecho no esperaba mucho de lo que le había ocurrido en los últimos días, pero ya que al final de cuentas las cosas habían pasado como lo habían hecho pensó que no valía la pena desperdiciar los bótelos para la feria, que esperaba fueran para su primera cita con su amiga. Así pues, en vista de que también necesitaba un poco de descanso y ocupar su mente en otras cosas, Raven no le vio mucha objeción a aquella salida improvisada.

Aun cuando no había sido exactamente lo que había planeado cuando compro aquellos boletos, no tenía mucho porque quejarse el ave enamorada, es más, podría decirse que incluso se había divertido de lo lindo en aquella salida, disfrutando de la compañía de Raven no había siquiera reparado en las miradas que algunos les dedicaban al verlos tan cercanos. Incluso le pareció totalmente natural el disfrutar del su sonrojo cuando le obsequio aquel perrito de peluche que había ganado, y ni siquiera cuando se hallaron los dos solos caminando por la playa sin tomarse de las manos pero si a una muy corta distancia el uno del otro le pareció que algo anduviera mal, o al menos hasta que reparo en la triste mirada de su acompañante y su aparente des entusiasmo por las animosas palabras que él decía.

- Raven ¿Qué sucede? – pregunto preocupado deteniéndose solo unos pasos delante de donde su compañero se había detenido.

- No volveré a la normalidad ¿verdad Robin?- soltó por fin en voz alta aquello que desde hacía días le aquejaba, Robin por supuesto no respondió pues ni siquiera él conocía la acertada respuesta a esa pregunta, más su silencio tampoco fue de gran ayuda pues para el joven de violetas cabellos solo significo una afirmación a algo que ya sospechaba.- Hmp, lo supuse, tendré que hacerme a la idea de una vez que he cambiado y que nunca volveré a ser la de antes.

Delicada, frágil en un sentido no físico, Robin había sido el único capaz de ver a Raven como solo pocos lo habían hecho y sin embargo él también tenía dudas, no respecto a sus sentimientos por la hechicera si no con respecto a sus sentimientos por la nueva forma que ella había adoptado, más al verla así una vez más tan perdida que ni siquiera ella podía reconocerse, sus dudas se disiparon y sin inseguridad alguna ya en su pecho, la abrazo, la abrazo de la misma forma en la cual ella necesitaba que la abrazaran, que la reconfortaran que la hicieran sentir segura en aquel mar de confusión. – Raven sin importar lo que seas, sin importar en que te conviertas tu siempre serás Raven, no importa el exterior que adoptes siempre serás mi Raven.

Si bien la primera declaración del petirrojo había fallado y si bien las cosas no le habían salido como él las había planeado finalmente sus verdaderos sentimientos le habían abierto los ojos permitiéndole ver más allá del físico de la oscura, permitiéndole ver su alma, enamorarse de ella e incluso tener el valor de reclamarla como suya.

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Sin saber exactamente como debía tomar aquellas palabras de pertenencia que había pronunciado la noche anterior el chico maravilla, pero con una nueva esperanza para el futuro, Raven comenzó su día de muy buen humor, levantándose descansada y lista para lo que le pudiera acontecer decidió iniciar su día tomando una relajante y caliente ducha. Sin embargo aun cuando se sentía lista para lo que fuera nada nunca la pudo preparar para la inesperada sorpresa que llego a su ducha aquella mañana.

-AHHHHHH, St-St-Starfire ¿Qué crees que estás haciendo?- pregunto mientras nerviosa viraba su cabeza encontrándose con la mirada traviesa de la princesa ojiverde.

-No es obvio, vine a hacerte compañía- respondió cariñosa apretando más su cuerpo desnudo al de su compañero y deslizando sus manos por aquella parte que la hechicera se negaba a tocar demasiado.

-N-N-No, St-St-Starfire, détente por favor- tan nerviosa ya estaba que incluso e independientemente del agua de la regadera podía sentir el sudor recorrer su cuerpo.

-¿Por qué? ¿Acaso no te gusta?- menciono coqueta tomando por fin el miembro del hechicero provocando que de este saliera un gruñido y a su vez una sonrisa satisfecha para ella- Ves, no te desagrada.

-St-Star…- gimió ante la desconocida experiencia, incapaz de hacer algo para que su amiga se detuviera se dejó llevar por la nueva ola de placer.

-Sabes, con Robin nunca llegue más allá de un beso pero desde que te vi supe que serias el hombre de mi vida, Raven te amo- fue entonces, con la sola mención de la palabra "hombre" que cayó a la realidad y se olvidó de aquel placer hasta ahora desconocido.

-Está equivocada Starfire- dijo en tono frio y distante tomando las manos que hasta el momento estaban sobando esa parte sensible de su anatomía y alejándolas, se viro y la enfrento con la mirada- Star, no puedo ser el hombre de tu vida. En primer lugar no soy hombre, mirame Star soy Raven tu amiga, no tu amor.

-P-Pero el libro decía…- dijo esta vez la princesa nerviosa

-¿Libro?¿De qué libro hablas?-cuestiono confundida, mas al ver como la expresión de su amiga cambiada lo supo de inmediato, chico bestia no había sido el causante de su cambio, había sido Starfire desde el inicio la responsable de todo aquello- Tú, ¿Qué demonios me hiciste?, responde maldición.- la tomo de los hombros y la sacudió.

-Y-Yo, se suponía que Robin debía deber la poción, se suponía que con eso el volvería a amarme- confeso por fin desesperada por encontrar el perdón del que creía su verdadero amor, Raven la soltó poco a poco y se alejó de ella como si el solo contacto de su piel le repudiara- Yo no esperaba que la poción te cayera encima o que te trasformara, pero, desde que eres hombre me di cuenta de que no podría amar a nadie más que no fueras tú. Por favor Raven perdoname por ocultarte la verdad todo este tiempo, pero creeme si me lo permites te hare el hombre más feliz de todo el mundo.- tomo mano de su amiga entre las suyas esperando que de alguna forma el calor que sentía en su pecho pudiera transmitírsele y finalmente la aceptara, más la hechicera tenía muy en claro sus sentimientos y aunque significara herir a aquella que prácticamente era como su hermana debía de hacerlo, pues sin quererlo ella la había herido aún más.

-Ya te lo dije Starfire, no puedo aceptarte porque independientemente de haberme convertido en hombre y no decir nada, lo que planeabas hacer era algo muy bajo, forzar los sentimientos ajenos es algo que ni siquiera yo como hija de demonio sería capaz de hacer, has caído bajo Star, has caído muy bajo.- y con esas últimas palabras dejando tras de sí un corazón roto y esperando que de alguna forma el agua de la regadera expiara los pecados que su amiga había cometido en el nombre del amor. Raven salió del baño dispuesta más que nunca a encontrar algo que la ayudara a regresar a su antigua forma.

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-Wow, no sabía que el cuerpo podía ser tan flexible- comento chico bestia mientras que en un intento de entender mejor la imagen movió su cabeza de lado.

-Vaya algunas de las fans de verdad están dañadas- le siguió Cyborg imitando el movimiento que hacia su verde amigo.

-¿Qué ven?- pregunto el recién llegado pelinegro intentando sin éxito ver lo que sus compañeros veían con marcada fascinación. Cabe decir que ni Ciborg ni Chico Bestia se esperaban la llegada de su líder, por lo cual tan pronto escucharon su voz a sus espaldas se tensaron en intentaron cubrir aquello que definidamente él no debía ver. Si algo conocía Robin era que ese par no se tensaba así de la nada y que cualquier cosa que provocara en ellos tal reacción debía, sin dudas, ser algo muy malo; así pues valiéndose de una barra de metal para separarlos logro por fin ver aquello que tan celosamente trataban de ocultar.- ¿Q-Que significa esto?- pregunto esta vez mas rojo que un tomate observando como en la pantalla del ordenador había una imagen o mejor dicho un Fanart de él en una posición bastante vergonzosa con nada más ni nada menos que con el pelivioleta.

-Lamentamos que te hayas enterado así Rob- confeso el medio robot mientras posaba una de sus manos en el hombro de su amigo mientras el pequeño metaformo afirmaba con su cabeza y hacía lo propio en el otro hombro.

-¿Q-Que…?

-Viejo, entendemos que no nos lo quisieras decir pero nada de esto cambia las cosas, nosotros aun somos tus amigos y te aceptamos como eres- reconforto esta vez el verde con un brillo especial en sus ojos.

-¿Q-Que…?

-No te preocupes Robin, tus preferencias no alteran el hecho que eres nuestro líder y te seguiremos hasta el fin del mundo si es necesario

-¡¿Q-Que…?! ¡¿De qué demonios están hablando?!- Por fin el petirrojo había salido de su letargo y aun rojo, aunque no sabía si de furia o de vergüenza, se voltio a enfrentar aquellas acusaciones que le hacían.

-Vamos, Rob, amigo, con nosotros ya no tienes que fingir, todo el mundo ya lo sabe

-Shh, Bestita, probablemente Robin quería ser quien nos lo dijera

-¡¿Qué:::?! ¿Qué es lo que todo el mundo sabe? ¿Porque hay esta clase de imágenes en internet? Y ¿Por qué ustedes andaban viéndolas?- apunto de un paro cardiaco Robin necesitaba respuestas y las necesitaba pero ya, por su parte el anormal dúo cómico se miró el uno al otro hasta que finalmente suspiraron y obligaron a su líder a volver a tomar asiento y después de apretar un par de teclas le mostraron una serie de imágenes que el de inmediato reconoció. Ahí, en una secuencia que dejaba ver que no se trataba de un foto montaje, se observó a si mismo abrazar al pelivioleta de una forma muy poco fraternal y demasiado apasionada.

-Robin amigo, no te preocupes, no nos importa si eres gay te entendemos y te apoyamos

-¡¿Qué?!- grito ya exasperado- ¡De ninguna forma!, entiéndalo yo no soy gay, no me gustan los hombres y aquel abrazo son significa nada, escucharon… NADA- tanto quería que aquel malentendido que no reparo en sus palabras hasta que vio al hechicero parado a media puerta con la cabeza agachada y los puños cerrados.- Raven…- apenas pronuncio en un suspiro cuando lo vio envuelto en su energía oscura huir.


¿Les gusto? ¿No les gusto? ¿valió la pena la espera o la única que valió aquí fui yo?, cualquier cosa déjenme un review y recuerden si quieren ayudarme a que actualice rápido y traiga conmigo nuevas historias ayúdenme a pagarle la vasectomía a mi hermano, está bien que quiera ser pedagoga pro él se aprovecha y me usa de su niñera (T-T).