DISCLAIMER: Ni los personajes ni la historia son míos, los personajespertenecen a la BBC y la historia a Jack'n'Jules, yo solo la he traducido con el fin de entretener y sin ánimos de lucro.

El link de la historia original lo podéis encontrar en mi perfil, por si a alguien le interesa :)

"..." – Diálogo

Cursiva - Pensamientos

PD: Perdón por las posibles faltas


CAPÍTULO 4: Consecuencias

Arthur quedó con la mirada fija en la puerta por la que Merlín había desaparecido tan rápidamente. "Creo que ha reaccionado de forma un poco exagerada," le dijo a Gaius. "Creo que tiene mucho en lo que pensar, Sire," respondió Gaius con seriedad. "¿Me pregunto si lo recuerda todo?" "La única forma de averiguarlo es preguntar," declaró Arthur levantándose. "¿Cree que este es el mejor momento, Sire?" Arthur se detuvo en mitad de las escaleras. "¿Qué diferencia hay entre este momento y otros?" No esperó respuesta y siguió subiendo las escaleras, cuando llegó arriba llamó a la puerta. "Soy yo," dijo lo suficientemente alto para que Merlín lo oyera.

"Vete"

Definitivamente eso no era lo que Arthur había esperado "¿Puedo saber por lo menos qué he hecho para que te enfades conmigo?"

"No es por algo que hayas hecho"

"Entonces debe ser por algo que has hecho tú, y te aseguro que no has hecho nada malo, así que... ¿por qué no me abres y hablamos?" Arthur intentó oír algo, pero detrás de la puerta solo había silencio. "Amor..." empezó.

"Estoy confundido," consiguió oír Arthur.

"Entonces déjame entrar y ayudarte, por favor." La única respuesta que obtuvo fue la el sonido de la puerta al abrirse. Al entrar vio a Merlín, ya vestido con ropa de su talla, de pie en medio de la habitación.

"Tú... tú sabías lo de mi magia," gritó.

"Si..." dijo Arthur lentamente, reconsiderando la idea de acercarse.

"¿Y no me lo dijiste?"

Arthur sacudió la cabeza un poco ofendido. "¿Puedo recordarte que fuiste tú el que no me dijiste nada desde el principio?"

Merlín palideció. "Pero yo quería hacerlo, siempre quise decírtelo. Pero cada vez que iba a hacerlo, me entraba tanto miedo... tenía tanto miedo de que me odiaras... que yo... no pude..." dijo mientras se sentaba sobre su cama y ocultaba su cara entre sus manos.

"Idiota," dijo Arthur mientras se sentaba a su lado y lo abrazaba por la cintura. "¿Cómo podría odiarte?"

Merlín se acurrucó en el abrazo. "¿Desde hace cuanto lo sabes?" dijo con la voz ahogada.

"Lo sospechaba," lo corrigió Arthur mientras empezaba a acariciarle la espalda. "Pues... ¿recuerdas aquella vez, hace algunos años, en la que bebiste aquel veneno por mí y tuve que conseguirte aquella flor como antídoto?"

Merlín suspiró. "¿Desde hace tanto?"

"Siempre te he querido preguntar... fuiste tú el que envió aquella luz ¿verdad?"

"Estaba inconsciente," le recordó, "pero creo que Gaius sí que mencionó algo de una luz..." De repente levantó la vista, "sé que eso no es muy seguro pero... apenas estaba empezando y... ahora tengo más control."

Ahora es el momento de la pregunta más difícil, decidió Arthur. "¿Por qué decidiste aprender a utilizarla?"

Merlín se rió con cierta tristeza. "¿Decidir? ¿Quién ha dicho que lo decidí? ¿Quién ha dicho que cualquiera de nosotros lo decidió? Nací con ella del mismo modo que nací con el pelo negro, simplemente forma parte de mí."

Arthur estaba dispuesto a creer todo lo que Merlín le dijera, pero eso le golpeó fuerte. ¿Había perseguido durante toda su vida a personas que ni siquiera habían podido elegir si querían o no la magia? ¿Era posible que su padre hubiera estado tan equivocado?

"Lo heredé de mi padre..." dijo Merlín. "Tú lo conoces, él es..." de repente paró de hablar y miró hacia el suelo otra vez.

Arthur besó la frente de Merlín. "Dímelo, te juro que no estoy enfadado, solamente... no más mentiras, por favor."

"El señor del dragón," contestó Merlín con apenas un susurro. "Balinor."

No puede ser. "Amor, deberías habérmelo dicho, no tenía ni idea"

"No es tu culpa," susurró Merlín aguantando las lagrimas. "El dragón..."

Arthur empezó a verlo todo con claridad, "¿no está muerto?"

"Y tampoco lo está el huevo," dijo Merlín con vergüenza. "Pero los tengo bajo control, lo prometo, y además les gustas, bueno Aithusa no te conoce pero Kilgharrah..."

"¿Les has puesto nombre?" preguntó Arthur incrédulo. "No exactamente, bueno a Aithusa sí pero ese es su nombre, veras... espera ¿eso es lo único que te preocupa?"

Arthur se rió. "Bueno... la cosa del señor del dragón y todo eso me ha chocado un poco pero te ayudaré, de verdad, no voy ha dejarte solo para cuidar dos dragones... lo cierto es que si lo pienso bien no se de que me sorprendo."

Merlín lo miró a los ojos por primera vez. "¿De verdad no estas enfadado?"

"Ya te lo había dicho, es imposible que me enfade contigo o te odie, aunque lo intentara, simplemente estoy un poco sorprendido, eso es todo, aunque ahora todo tiene sentido," dijo riéndose Arthur. Merlín lo miró fijamente, aliviado, y tras ello lo besó, llevando sus manos al cuello de Arthur, el cual apretó el abrazo y le devolvió el beso.

"Te amo," dijo cuando se separaron. "Sabes que lo hago."

"Lo sé," respondió Merlín ocultando la cabeza en el cuello de Arthur. "También te amo."

"Y lo siento, siento haberte hecho daño, siento que no pudieras confiar en mí, de verdad que lo siento."

Merlín se estremeció. "He sido un idiota, ¿verdad?"

"No creo que lo hayas sido más que yo."

"Si no me falla la memoria, le dije que no quería quedarme con ella, ni que me tocara," dijo haciendo una mueca. "Me siento horrible."

Arthur le acarició la mejilla. "Eso no quiere decir que hayas sido un idiota, eso fue totalmente normal y no es tu culpa."

"Pero estoy tan avergonzado," dijo Merlín. "Siempre he tenido claro que necesitas una esposa y, ¿quién mejor que ella? Pero aún así..."

"No tienes que avergonzarte, hey, mírame, le que tendría que avergonzarse soy yo, fui yo el que le creó falsas ilusiones, haciéndote daño a ti en el proceso, tu eres el único que no ha hecho nada malo."

"Pero tú no..."

"Una palabra: Lancelot"

Merlín se mordió el labio. "A pesar de todo, no puedo evitar sentirme mal por lo que le dijo, pero..." dijo para después besarle en la mejilla. "Gracias de todas formas."

Eso no lo contentó del todo, pero aún así decidió conformarse, por lo menos ahora sabía sobre la magia de Merlín y eso era bueno, ¿no?

"Por cierto... creo recordar otra cosa del día anterior..."

"¿El qué?"
"¿Me cantaste para que me durmiera?" preguntó mirando fijamente al príncipe.

Arthur se levantó rápidamente intentando que no se le notara el sonrojo. "Bueno... la verdad... yo..."

"Arthur," le llamó Merlín levantándose también. "No te avergüences, fue un gesto muy dulce, me encantó."

Arthur se rió, soy el hombre más afortunado de la Tierra, pensó mientras Merlín se le acercaba para darle un suave beso en los labios. Finalmente decidieron salir de la habitación para ver a Gaius y al resto de los caballeros, aunque al no ver al médico abajo Arthur empezó a avanzar a la puerta de la enfermería cuando vio que Merlín no lo seguía. "¿No vienes?"

Merlín lo miró. "Yo... todavía estoy tratando de ordenar mis recuerdos de los últimos dos días, todavía no puedo creer que fueras tan dulce durante todo el tiempo," se rió. Finalmente cogió entre sus manos lo que le había llamado la atención en un principio y avanzó hacia Arthur, mostrándole el peluche.

"Pareciera que nunca he sido dulce contigo."

"No cuando estamos en público. ¿Acaso te gusto más como un niño?"

"Por su puesto que no," dijo mirando fijamente a Merlín. "Es solo que era una buena excusa, imagínate que te compro un peluche ahora, dudo incluso que lo quisieras."

"Es dulce," dijo Merlín en voz baja. "Y es de tu parte."

Arthur se rió. "Ahora realmente pareces una chica."

Justo cuando Merlín estaba a punto de contestarle alcanzaron el campo de entrenamiento y fue interrumpido por unos aplausos. Gawain fue el primero en acercarse. "¡Has vuelto!"

"¿Te has dado cuenta tu solo?" dijo Arthur divertido.

"¿Te acuerdas de todo?" preguntó el caballero pasando de él.

"Bueno... más o menos, todavía estoy intentando organizar un poco mi mente."

"¿Y recuerdas que me dejaste tirado para irte con él?" preguntó haciendo un puchero y señalando a Arthur de manera acusadora.

"Yo... creo que sí lo recuerdo, pero estoy seguro que sabes por qué lo hice."

"Pero somos amigos, ¿verdad?"

"Por supuesto, pero hay una pequeña diferencia entre el compromiso que tengo contigo y el que tengo con Arthur," dijo sonrojándose furiosamente y provocando una sonrisa de satisfecha en Arthur.

"Bueno, él es su Arthur." Dijo León provocando la risa del resto de los caballeros (que obviamente habían oído la historia).

Merlín bajó la mirada hacia sus zapatos, que habían captado su interés de repente.

"Su Arfur," dijo Percival en voz más bajo, provocando otra oleada de risa.

"Eso no era mi culpa," protestó Merlín, aunque nadie le escuchó, así que pasó a mandarle a Elyan una mirada arrepentida.

"Dejemos que sea nuestro secreto," dijo el caballero en voz baja, aunque no lo suficiente porque al instante el resto de los caballeros dejaron de reírse para preguntar por el secreto.

"Creo que ya es suficiente," dijo Arthur ganándose la mirada agradecida de Merlín.

"¡Seguro que tú lo sabes!" le picó Gawain.

"¡Dije que ya basta! ¡Deberíais estar entrenando!" y con este grito de Arthur todo volvió a la normalidad, y rápidamente se acabaron las bromas y las preguntas, como si nada hubiera pasado.


Bueno, y este es el final de la historia, espero que la hayáis disfrutado, de verdad. En primer lugar siento haber subido el capítulo tan tarde, pero se me a complicado un poco el día y me ha sido imposible subirlo antes, pero lo prometido es deuda y aquí está, más vale tarde que nunca ¿no?

Finalmente darle las gracias a arriagaTennyson por dejar review en el capítulo tres, siempre en bueno ver que la historia sigue interesando :)

Bueno y sin más me despido. ¡Hasta la próxima!

Bye!