REENCUENTRO ENTRE TUS ALAS
CAPITULO TRES
Luego de haberme quedado dormida por segunda vez, desperté sintiéndome un poco mejor y me di cuenta que eran las 9 de la mañana, Antoniette ya estaba por despertar así que me despabilé y caminé hacia el baño para ducharme y arreglarme para el resto del día.
Buenos días Sra. Elroy-
Buenos días Sra. ¿Cómo amaneció?-
La verdad con un poco de dolor de estómago pero bien-
Si quiere le puedo hacer una infusión, tengo una receta perfecta para esos molestos dolores-
Muchas gracias- le respondí con una sonrisa.
¡Mami!- escuchó a Antonniette gritar desde su habitación
Me sobresalto de inmediato y voy casi corriendo a ver qué es lo que pasa,
¿Qué pasa mi nena?- le digo entrando en la habitación
Te extrañaba- responde levantándose de la cama para apretarme con un abrazo
Pero si aquí estoy, no pasa nada-
¿Qué vamos a hacer hoy día, mami?-
No sé, estaba pensando que fuéramos al cine ¿Quieres?-
Sí, quiero ver la "Bella y la Bestia"-
Pues perfecto, vamos entonces-
Le di el día libre a Elroy, luego de pedirle algunas referencias sobre cómo llegar al cine, al final decidí poner el GPS para movilizarme y encontrar un centro comercial no fue tan difícil como pensé, así pasamos el día sábado con Anto comiendo pop corn y viendo películas, aproveche de comprar ropa y algunas cosas para adornar la casa, lo pasamos increíble y ya era casi de noche cuando volvimos, a eso de las 9 de la noche de nosotras llamó Albert, había sido constante y ha llamado a Antonniette todos los días, ella feliz de escuchar a su papa regularmente.
¿Cómo has estado?- le pregunto después de haber hablado con Anto, lo escucho suspirar por la línea.
Bien- me responde y no sé qué más decir.
Bueno, cuídate, hablamos luego-
Sí, eeeh Candy-
Si…-
Estaba pensando viajar a ver a Antonniette-
Claro, no hay problema-
Yo creo que dentro de dos semanas más para poder estar con ella un fin de semana-
Bueno, coordinamos entonces y lo hacemos-
Gracias, hablamos-
Hasta luego, Albert-
Hasta luego, Candy-
Corte el teléfono y me sentí aliviada, nunca pensé que se podría llevar una relación así civilizada con alguien quien en su momento me hizo tanto daño, pero claro ya habían pasado cuanto, ¿5 meses? A decir verdad, no es tanto tiempo pero tuve a Terry a mi lado, ay corazón terco deja de pensar en él.
El domingo había decidido quedarme en casa y jugar con Anto, le había comprado un juego de masas nuevo y a ella le encanta armar cosas con eso y por supuesto usarme a mi de conejillos de indias.
Eran las tres de la tarde y mi teléfono comenzó a parpadear con una llamada entrante, no era de un número conocido así que conteste pensando que se trataba de una broma o numero equivocado.
Buenas tardes-
Hola, ¿Candy?- reconozco la voz de Michael inmediatamente por el otro lado.
Hola- le respondo- ¿A que debo su llamado?-
Bueno, quede un poco preocupado el otro día no te sentías muy bien que digamos-
Oh- había olvidado mi malestar del viernes- si… yo creo que el cocktel estaba un poco fuerte, la verdad no estoy muy acostumbrada
Se quedó en silencio y miré el teléfono pensando quizás que se había ido la comunicación,
¿Sí?- dije
Lo siento me alegro que estés bien, solo quería saber si ¿podríamos vernos hoy?-
No lo creo, estoy con mi hija-
Me parece perfecto, conozco un parque muy cerca de tu casa y estoy seguro que a Antoniette le encantará-
La verdad quería declinar en su invitación pero me pareció que no había nada de malo, quizás me serviría para conversar con él nuevamente y manifestarle que no podía ofrecerle más que una amistad.
Está bien, dame la dirección…-
Bueno si quieren las recojo no tengo problema-
Bien, danos una hora-
Nos vemos-
Hasta luego-
Nos alistamos mientras le contaba a mi nena que iríamos a un parque, para que pueda correr y jugar, por supuesto ella estaba súper contenta, me replantee el tema de la salida con Michael pero ya le había dicho que sí y bueno, antes de pensarlo nuevamente el timbre sonó anunciando que había llegado.
Hola Candy-
Hola Michael- se acerca y me da un beso en la mejilla.
Hola- dice Anto detrás de mí
Hola preciosa-
¿Tú eres el jefe duende de mi mama?-
Bueno, creo que te había dicho que no era un duende, pero hoy iremos a un parque ¿Quieres?-
Mi hija esbozo una sonrisa gigante y asintió con la cabeza.
Salimos de la casa y llegamos al Nottin Hill Gate Park, muy cerca del departamento. Es un lugar maravilloso, floreado y donde se respira el aire limpio de la naturaleza, respire profundo sintiendo la brisa fresca de la tarde golpeándome la cara, caminamos hasta una pequeña colina y nos sentamos en una banca observando como Antoniette jugaba en los juegos.
¿Quieres una soda o algo?-
La verdad no, estoy bien-
Bueno, quizás la niña quiera algo después-
¿Por qué haces todo esto?- le pregunto de repente
Bueno, primero porque de verdad quiero conocerte, ya te dije-
Iba a replicar y me detuvo
Aunque entiendo si no pasa nada más allá, la verdad es que disfruto tu compañía, mucho-
Y yo agradezco mucho que seas de esta manera, de verdad, yo necesitaba la compañía de alguien creo estando prácticamente sola acá-
Gracias, me encanta compartir contigo y con tu hija, es una niña maravillosa-
Lo es- le digo mientras Anto me llama para poder subirla al columpio
¿Quieres helado?- le preguntó Michael una vez que salimos de los juegos.
Si- dijo ella con entusiasmo.
¿Y bueno cuál es tu historia?-
¿Mi historia?- le pregunté mientras caminábamos y Anto daba un paseo en un Pony.
Si… bueno ¿divorciada?-
Oh, sí, me divorcié del padre de Anto este año-
¿Estás bien con eso?-
La verdad sí, no tengo problemas ya con el papa de Anto, nos llevamos bien-
Qué bueno eso es sano para la niña también-
Por supuesto, pienso lo mismo es complicado pero a la larga se puede-
¿Y tú?- le pregunto con genuino interés.
La verdad yo tengo una historia bastante aburrida, he salido con varias chicas, pero solo tuve una novia y rompimos el año pasado-
¿Estás bien con eso?-
La verdad ahora estoy mejor, a mí me cuesta un poco olvidar yo creo- me sonrío y pude ver un dejo de tristeza en sus ojos, se veía vulnerable y me pareció que de verdad la historia con su ex le afectaba, no quiso ahondar en el tema y no me pareció prudente preguntar más allá por lo que seguimos caminando y conversado de otras cosas.
Finalmente, oscureció y nos fuimos de vuelta al departamento, le agradecí el paseo de todo corazón, el lugar era realmente maravilloso y la conversación fue amena, me costaba trabajo creer que teníamos una diferencia de edad importante, la verdad es que no lo sentí en ningún momento.
Se despidió con un beso en la mejilla, le dio un abrazo a Anto y entramos a la casa, una vez ya acostada pensaba en la tarde que habíamos pasado y sé, lo sé, soy una idiota pero no pude evitar pensar porque Terry no era así, porque me tenía que enamorar de un hombre como él, con tantas trancas pero el amor es así, el corazón manda; pensé en Michael y sinceramente no creo poder fijarme en él pero tenía que reconocer que además de poseer belleza física, podía notar su belleza interior, es un buen chico.
La semana empezó con el ingreso de Anto a la escuela, el San Pablo es un colegio de alto prestigio y la madre superiora, la hermana Grey, se nota es una mujer estricta y que le gusta el orden por sobre todas las cosas, me dio una charla sobre la antigüedad del colegio y cuanto se esforzaban por mantener el prestigio sobre todas las cosas, me pareció un tanto arcaico pero a decir verdad la hermana Grey es una señora con varios años encima y tomando en cuenta que Antoniette solo estará un año, la escuche con respeto pero sin tomar mayores consideraciones.
Durante mi jornada laboral estuve tranquila, con Olivia revisamos propuestas para poder expandir la parrilla programática de la televisora, dándole el enfoque juvenil que me había solicitado Michael, pensé en un programa de talentos, sé que existen muchos pero este sería una especie de reality show, donde ellos tendrán que trabajar y experimentar lo que es alcanzar el sueño de llegar a ser una estrella en lo que se proponen. Había que pulir la idea pero me sonaba.
Michael aprobó el proyecto, además de otros que tenían que ver con cambiar el logo de la televisora y darle un nuevo slogan, ampliar las plataformas de redes sociales, crear un programa en el cual se toquen temas de interés por parte de los jóvenes, entre otros.
Todo marchaba de maravilla, y no me había vuelto a sentir mal desde la salida de la semana pasada, por lo que lo atribuí al alcohol ya era viernes nuevamente, me preparaba para salir de la oficina cuando sentí un golpeteo en la puerta.
Hola- Michael estaba recargado en el umbral- ¿te vas?
Sí- respondí con una pequeña sonrisa- ya voy a mi casa
¿Quisieras tomar un café?-
La verdad, Michael, estoy un poco cansada-
¿Puedo ir a dejarte a tu casa?-
Vine en mi auto, pero gracias por el ofrecimiento- contesté mientras me ponía la gabardina
Me hubiese gustado que pudiésemos salir- me dijo con la mirada baja, como de verdad sintiendo no poder salir
Bueno, si quieres mañana…-
No me dejo terminar porque al momento de haber dicho eso…
¿Te parece a cenar?-
Michael- dije un poco incomoda- yo de verdad agradezco todo, pero no quiero malos entendidos yo solo puedo ofrecerte mi amistad.
Él se acercó y tomo mi mano, con el pulgar la acarició debería haberla apartado pero me miró con esos ojos tan transparentes y no fui capaz de removerla.
Tus ojos me dicen que hay alguien más- me dijo- no es necesario ser adivino para darme cuenta
No quiero hablar de eso- retire la mano y me aparte, activando mi mecanismo de defensa.
Solo quiero dejarte claro que me interesas, pero jamás forzaría algo más eres una mujer maravillosa, y si solo puedo aspirar a ser tu amigo… me conformo con eso- se acerca a mí para depositar un beso en mi mejilla y susurra en mi oído- por el momento.
Me brinda una sonrisa y sale de la oficina, me quedo mirando la puerta un rato más y salgo hacia mi casa.
¡Llegué!- digo cuando entro a mi departamento
Buenas noches, Sra. Candy ¿Cómo le fue?- pregunta Elroy con una sonrisa
Bien, gracias y ¿la nena?-
En su habitación jugando con los legos que llegaron hoy de América-
Oh, llegó la encomienda de Albert-
Elroy asiente con la cabeza, y yo la dejo para entrar a la habitación de mi hija,
Hola mi nena- Anto me recibió con los brazos abiertos y muy emocionada mostrándome los juguetes que le habían mandado, era una colección especial de la Bella y la Bestia en Lego, además me contó que Albert ya la había llamado para preguntarle por las cosas y que ella le dijo que estaba contenta con su regalo.
Una vez que dejé a mi niña durmiendo tomé el teléfono para llamar a mi mamá, la próxima semana llegaba y había quedado de llamarla para que me diera todos los detalles del vuelo y su llegada.
Hola mama-
Hija, ¿Cómo va todo?-
Bien, te agradará Londres estoy segura-
Bueno siempre he querido vivir en otro país y saber qué es lo que siente, también tu padre tenía ese sueño sabes-
Sí, recuerdo que lo mencionó en alguna oportunidad-
¿Y qué tal la gente?, tus compañeros de trabajo-
Todo bien, me he llevado bien con todos- dudé un poco en seguir- mi jefe es un joven bastante amable… me ha invitado a salir
¡¿Qué?¡- me dice casi gritando
Mamá- reclamé alejando el auricular- ¿Qué te pasa? No es nada, él solo es cortés y somos amigos
¿Te interesa como algo más?-
Bueno, no, mamá tú sabes que yo estoy enamorada de otra persona-
Lo sé, por lo mismo, mejor no dar falsas esperanzas-
Bueno, en estricto rigor no tengo nada con Terry, así que no sería darle falsas esperanzas-
Pero Candy…-
Mamá no me interesa por el momento, además es más joven que yo-
Lo que faltaba- dijo mi madre y podía sentir como tomaba aire
¿Perdón?-
Nada, ten cuidado hija-
Mamá no tengo dieciséis años- le digo divertida
Sí, solo no quiero tu corazón roto-
Tranquila, bueno nos vemos pronto entonces-
Sí, hija, te mandaré los detalles del vuelo por mensaje-
Perfecto, buenas noches desde acá-
Buenas noches-
A la mañana siguiente me levanté y al tomar desayuno le comenté a Elroy sobre la salida que tendría durante la noche,
No hay problema señora, yo estoy acá para servirla-
Mañana tendrá su día libre, yo solo saldré por un momento-
Me sonrío y volvió a repetir que no me preocupara, después de eso fuimos al supermercado con Anto a hacer compras, estaba por volver al departamento cuando veo un mensaje de Michael, preguntando si me recogía a las 8 para cenar, le respondí de inmediato que sí.
Así que durante la tarde me relajé, bañé a mi hija, jugamos a la hora del té, y luego yo me di un baño relajante con espuma, decidí poner un poco de música, los acordes de una canción de Adele comenzaron a sonar y no pude evitar recordar a Terry…
Todo lo que pido es que si esta es mi última noche contigo, abrázame como si fuese algo más que tu amiga… dame un momento que pueda usar, tómame de la mano mientras hacemos lo que los amantes hacen… me importa como termine… Porque ¿Qué tal si nunca amo de nuevo?
Silenciosamente comencé a llorar, ni siquiera eso había sido memorable, la última vez con él fue en mi oficina, claro fue pasional y no me arrepiento de nada, sentí que el alma se saldría de mi cuerpo solo porque me entregaba completa al hombre que amo, pero de todas maneras me hubiese gustado otra despedida, aunque para que, para sufrir más.
Apago la música y salgo del baño, no quiero pensar más en él, me siento ridícula mientras me miro al espejo, ahí estaba añorando a Terry mientras un buen tipo me había invitado a salir, quizás debería dejar que el tiempo se encargara de todo como siempre. Yo no quiero sufrir más, no hay nada más horrible que amar a alguien sin ser correspondida.
Me despabilo y sonrío, basta de sentir lastima por lo que sea que me haya pasado al menos hoy lo voy a pasar bien, me encamino hacia mi closet y elijo un lindo vestido verde de noche y unos zapatos de tacón a juego.
Michael llegó justo a las 8 al parecer se tomaba en serio la puntualidad,
Te ves hermosa, Candy- me dijo luego de depositar un beso en mi mejilla
Gracias- le conteste con una sonrisa
¿estas lista?-
Sí- me dirijo a Elroy- voy a despedirme de Antoniette, gracias de nuevo
Luego de despedirme de mi hija, salimos del departamento hacia un elegante restaurant,
Buenas noches, bienvenidos ¿desean algo como aperitivo?-
Sí, por favor yo quisiera un vasito de gin pero muy poco-
Claro señorita y ¿el caballero?-
Yo agua por favor-
Luego de eso el mozo se retiró y se produjo un silencio entre ambos, un poco incómodo a decir verdad,
Parece que la lluvia va a parar- le comente mirando por la ventana, bueno el clima siempre sirve para quebrar el hielo ¿no?
Bueno no conoces como es el clima acá de repente se pone a llover- se rie- pero si, al parecer por el momento estamos a salvo.
El mozo vuelve y hacemos nuestros pedidos,
Bueno Candy, ya me contaste que eres divorciada-
Sí- le comenté- era mi novio de la universidad, bueno de siempre fue mi único novio en verdad
Oh- dijo sorprendido- bueno puedo entender entonces porque no quieres una nueva relación.
Claro…- le dije no muy convencida no sabía si confesarle sobre Terry, eventualmente terminaría enterándose de quien era y eso no sería nada bueno
¿De qué parte de América eres?-
De Chicago, mi familia es de allá mi tatarabuelo tiene una hacienda en un pueblo llamado Lakewood-
Oh, una familia con mucha tradición entonces-
Claro, ¿y la tuya?-
Bueno yo soy de Belfast, en Irlanda del Norte, mis padres son doctores ejercieron allá pero decidieron emigrar cuando yo tenía quince años, me encanta mi ciudad a decir verdad pero agradezco el haberme venido porque bueno acá desarrolle mi profesión y he crecido como persona, pero siempre vuelvo a mis raíces, allá tengo amigos de la infancia con los que nunca he perdido contacto-
Siempre es bueno mantener contacto con tus raíces-
Claro que sí, no olvidar de donde uno vino es importante-
Claro- le digo con una sonrisa
Bueno y también la *Guiness que venden acá no es igual a la de allá-
Ambos reímos y seguimos conversando sobre nuestra infancia y cosas triviales, íbamos llegando al postre cuando veo que la mirada clara de Michael se oscurece por completo, mirando hacia la puerta, me giro disimuladamente y veo a una chica preciosa, pelirroja con ojos ámbar, y ataviada en un escotado vestido rojo, su cabello largo y ligeramente rizado era de verdad un espectáculo, un hombre con pinta de Donald Trump, la tenía tomada de la cintura baja era más chiquito que ella y se notaba que estaba exhibiéndola cual trofeo, la imagen era sencillamente absurda y cuando volví a mirar a Michael me di cuenta de quien se trataba, era su ex… Alexandra.
¿Quieres irte?- le pregunte al verlo tan descompuesto
No, no te preocupes, me pareció ver a alguien pero creo que me equivoqué-
No es necesario que mientas, yo me di cuenta de quién se trata-
Respiró profundo, no lo entenderé yo entre todas las personas, a mí me pasó lo mismo con Albert sé que se siente ver a la persona que amas o amaste con quien te engañó.
Han pasado algunos meses, creo que aún duele-
Le tome su mano y sonreí, dándole apoyo en esto,
¿Sabes qué? mejor vamos a comer helado de postre, conozco un lugar estupendo- me dijo de repente
Me parece genial- apretó mi mano y tomé mi abrigo para irme, pensando en que ojala no nos topáramos con ellos en la salida, pero bueno el destino quería otra cosa.
Pero si es el pequeño Mikey- dijo el hombre cuando estaba a punto de salir
Buenas noches- respondió Michael- Robert… Alexandra
La chica lo miró con lastima, y de verdad me dio tanta rabia ósea ¿ella mirándolo con pena? Acaso no veía al vejestorio que tenía al lado,
¿Cómo están Maggie y Andrew?-
Todo bien, bueno si me disculpan- dijo Michael
Oh, veo que estas acompañado- dijo el hombre y me miró de pies a cabeza sentí unas ganas de golpearlo, el tipo era mucho más viejo que yo.
Sí…- antes que Michael pudiera decir más lo tomé del brazo y le besé la mejilla
Vamos querido, se nos hace tarde- le dije sugerente ante la mirada atónita de su ex claramente no se le esperaba,
Claro- me respondió Michael y salimos así riéndonos como si hubiésemos hecho una travesura.
Gracias- me dijo cuándo paramos en la heladería
De nada, entiendo que debe ser difícil-
Lo es, más cuando ese tipo es mi padrino-
Abrí los ojos como platos sin poder creerlo,
Es una bajeza lo que hizo, ¿tus padres que opinan al respecto?-
Ellos han sido amigos toda la vida, pero no le perdonan esto, verás yo estaba por casarme con Alexandra cuando bueno…-
Lo siento tanto Michael, se nota que tú eres un buen chico-
¿Tú crees?- me dijo con una sonrisa de medio lado- capaz soy un lobo con traje de oveja
Bueno entonces mi juicio está por los cielos porque no lo creo- nos miramos y sonreímos nuevamente, sus ojos claros me indicaban que no estaba equivocada, aparté la vista y miré mi reloj- sabes, quisiera volver a casa ya es tarde.
Son las diez apenas-
Sí, pero de verdad estoy cansada-
Está bien- y después de tomarnos el helado nos fuimos directamente a mi departamento.
Me despedí en el auto pero él insistió en bajarse y despedirse en la puerta,
Lo pasé bien, Michael gracias-
No, gracias a ti Candy- me tomó un rizo y lo acomodó detrás de mi oreja y con la otra mano tomó mi mejilla- yo… quisiera
Lo veía acercándose lentamente hacia mí y no podía reaccionar, Dios iba a besarme ¿porque no podía moverme?, de repente sentí un mareo parecido al del día anterior, entre más se acercaba más mareada me sentía… pero debía detenerlo no podía pasar esto… no…
¿Candy?- escucho una voz que hace que me olvide de todo, al mismo tiempo me rescata de la situación, y al dar la vuelta lo único que pude decir fue
¿Tú?- y no supe más del mundo.
Hola!
Queridas amigas, quería entregarles un nuevo capitulo agradeciendo nuevamente la buena recepción con la historia, espero muy pronto volver con uno nuevo, y me sigan acompañando. Su entusiasmo me da muchas fuerzas para seguir compartiendo esto con ustedes, de todo corazón mil gracias.
Nos leemos en el próximo espero muuuuuuy prontitooo!
Un abrazo de Terry, las quiere
Valerae!
*Guiness: Cerveza típica de Irlanda
