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Una obra de piratas y princesas
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Capítulo final
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―muévanse mocosos! Tenemos que terminar antes de que nuestro turno llegue!―Gin comenzaba a apurar los preparativos de la obra. Si bien se iba a dar durante el atardecer, el pobre permanentado había olfateado el aroma a dulce de las innumerables delicias que se vendían en los puestos de comida. Sabía que a ese ritmo acabarían pronto dándole tiempo a poder deambular un poco entre dulce y dulce disfrutando de aquellos manjares.
Mientras Gin seguía en su nube azucarada, Hijikata no hacía más que fumar un cigarrillo tras otro, el aviso de que el poderoso Umibouzu y el señor Shige Shige vendrían lo estaban haciendo tiritar de miedo.
―h…hey, podrías decirme que haremos cuando lleguen?―Hijikata murmuro muy cerca para que nadie los escuchara.
Claro que a la mayoría les parecía muy afeminado su comportamiento de camaradería. Muchos creían que eran pareja. Después de escuchar una infinidad de rechazos por parte del profesor Hijikata y el hecho que Gintoki no se lo veía con nadie que no sea el profesor de ética y moral, los hacían dudar. En un principio se pensó en Tsukuyo, pero la profesora negó todo tipo de relación con él. Según parecía, el dueño de sus interminables suspiros el profesor de educación física que no paraba de andar de acosador con la chica Tae pero eso ya era otra historia. Incluso se llegó a pensar en una relación enfermiza con su hija adoptiva, pero eso fue botado de la mente de todos al ver la relación de Kagura con el chico Okita, además de su relación casi sanguínea que compartían. No eran padre e hija literalmente, pero se querían y se miraban así. Quien más quedaba? Madao? Madao había sido encontrado hace unos abrazado al profesor Gintoki como si fueran amantes de toda la vida. Eso había hecho pensar mal a todo el cuerpo estudiantil, hasta que nuevamente esa Ship cayó en picada. Madao había tenido problemas con su esposa y buscaba resguardo en un buen amigo… acabando con las posibilidades, se toparon con la idea de que Gintoki e Hijikata. Ambos se declaraban su odio o rechazo a cada segundo. Ambos, a pesar de los berrinches, pasaban mucho tiempo solos. Ambos comían sus almuerzos dentro de la sala de profesores sin salir en ningún momento, y si salía uno el otro también.
Entre tanto murmullo de esos dos Kagura y el resto de alumnos comenzaron a desplegar un poste inmenso al fondo del escenario. La imagen era trucada, en la que se podía ver claramente como Gin e Hijikata estaban en una cama a punto de besarse semidesnudos.
―GIN-CHAN! MIRA ESTO!―el grito de Kagura hizo que ambos profesores se dieran vuelta para ver a la mocosa. La quijada de Gin cayó al piso e Hijikata se sonrojo dejando su boca semi-abierta.
―QUE MIERDA HACES MOCOSA! BAJA ESO DE AHÍ!―comenzó a gritar asustado, principalmente al ver la cara de pocos amigos de Nobume. Recién estaba comenzando a llevarse bien con la chica para que su mocosa hija adoptiva se lo arruine.
Entre los alumnos comenzaron a hacerse eco de ´´viste? Se sonrojaron, sabía que eran pareja´´, ´´seguro el uke es Hijikata´´, ´´que tiernos! Son una pareja de tsunderes!´´, ´´deberían de decirlo´´, ´´que asco sensei, pensé que le gustaban los pechos´´… Hijikata estaba levantando mucha presión mientras sentía que todos los miraban. Con un par de gritos y negando la situación los mandaron a trabajar todo el día.
―y tú! No tendrás comida durante una semana!―le grito Gin molesto, una vez que ese cartel se haya bajado.
―por qué? Yo no fui la de la idea! Solo me dieron eso para colgarlo. Gin-chan, me dijiste que ayude a mis compañeros, y eso hice!―cruzo sus brazos enojada.
―entonces quien fue?―
―yo, danna― Sougo se acercó al grupo con una sonrisa soberbia―y de gracias, que no subí la otra imagen―le murmuro a Gintoki, mientras observa a Hijikata con sorna.
Ninguno pudo decir nada y solo se limitaron a reír de manera nerviosa, mientras negaban todo e insultaban al mocoso de su alumno.
Viendo que iban avanzando muy rápido y solo faltaban algunos detalles Hijikata llamo a sus alumnos al centro del escenario.
―nos dividiremos por partes. De momento solo pueden salir los de la clase 3Z, mientras que el resto continúa con sus actividades. Luego se invertirán los papeles, escucharon?―luego de un fuerte y sonoro ´´Si´´. Todos partieron a su hora de paseo.
Gin estaba a punto de partir cuando Hijikata lo detuvo.
―que…?―
―no decís siempre, que Sougo es mi responsabilidad por ser su tutor. Tú tienes a la niña Yato aquí para cuidar―Gin bufo molesto, pero el idiota tenia razón.
Buscando la manera para escapar de ese aburrimiento recordó un favor que le debía cierta rubia de ojos amatista. Tecleo en su celular ese viejo contacto que tenía para pedirle una mano.
―que quieres permanentado?―Tsukuyo no había siquiera terminado de realizar la pregunta cuando Gin salió disparado por la entrada dando un efusivo ´´gracias´´, dejándola sin comprender. La chica busco con la mirada a Kagura para cuestionarla.
―dulces―dijo simplemente―necesitaba que alguien se quedara con nosotros para poder tener un coma diabetico―respondio.
Lo comprendía muy bien. Su compañero de trabajo era el adicto al azúcar más conocido de Edo. No pregunto más nada.
…
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Mientras tanto en el patio un hombre de traje y corbata paseaba por los alrededores con la mirada fija en el horizonte. A su lado un hombre con peluquín negro y muy artificial movía su excéntrica, falsa, cabellera de un lado a otro como si de un modelo se tratara. Observando las tiendas, perdiendo el tiempo hasta que la hora en que comenzara la obra se hiciera caminar se había vuelto una buena idea.
―Umibouzu-san, será que podríamos ir a ver como van con los preparativos? Creo que seria muy entretenido conversar con Sakata-san―dijo de manera elegante el millonario Shige Shige. Umibouzu asintió con gusto.
―claro, podríamos preguntar dónde se encuentra el escenario…―dijo el Yato mientras observaba a los alrededores buscando a quien preguntar. Para suerte del par, pudieron observar una cabellera pelirroja deambular cerca de su lugar. Con un movimiento de su brazo derecho y levantando la voz, Umibouzu consiguió llamar su atención.
―que ocurre calvo? Tengo cosas mas importantes que hacer con…―dijo Kamui al momento de acercarse a su calvo padre. Pero su vista se centró más en el acompañante, Tokugawa Shige Shige.
―mas respeto que soy tu padre. Y no me digas calvo, dime papi con linda cabellera―volvió a mover su cabello de un lado al otro. Kamui lo ignoro rotundamente.
―usted debe ser el hermano mayor de Soyo, no?―pregunto Kamui recordando los buenos modales que su mami le había enseñado antes de morir. El patriarca, Yato, lo miro sin poder creerlo… acaso el conocía a su protegida?
―que quieres decir, Kamui? La conoces?―
―sí. Mi nombre es Kamui soy el novi…―sus palabras murieron en ese preciso momento. Dos sujetos muy nerviosos interrumpieron el momento de las presentaciones. Hijikata inhalaba y exhalaba a cada segundo producto de los nervios, era una tetera andante, solo que en vez de liberar vapor largaba humo. Gin sudando como si estuviera en un sauna cubría la boca del chico pelirrojo para evitar que diga alguna estupidez.
―ho…hola señor Umibouzu, cuanto tiempo!―saludo gin.
―lamentamos la intromisión pero debemos llevarnos a este chico a que realice las tareas―Hijikata trataba de dar alguna excusa.
―esperen―los detuvo el señor Tokugawa― queríamos saber si podíamos ver el escenario.
―lo…lo siento mucho. Por protocolo, nadie puede ver nada hasta que esté todo hecho.―Gin le respondió haciendo un ademan de despedida mientras que el y su compañero de trabajo se llevaban a ese pelirrojo que les provocaría que pierdan sus kintamas.
―tu mocoso de mierda, que se supone que vas a hacer―lo amenazo Gin en cuanto lo acorralo contra una pared.
―señor profesor, en vez de amenazar debería tratar de sobornar mi silencio―dijo sonriendo―sabe que no obedeceré sus órdenes. Así que deme algo a cambio de que no hable―volvió a sonreir.
―maldito mocoso de mierda―Hijikata lo sostenía antes que lo golpee y los echen por violencia a un menor.―bien… bien, que quieres?―pregunto Gin temiendo lo peor, como ´´quiero una noche de pasión con Soyo, présteme su casa´´ o ´´págueme el motel para llevarme a la Soyito a un Party night´´ la mente de Gin daba vuelcos cada vez que se imaginaba esas cosas.
―hoy me olvide de traer dinero. Deme de comer―dijo sonriendo. Gin se golpeó la cabeza contra la pared sacando esas ideas de su cabeza y agradeciendo la inocencia y, seguramente, virginidad del pelirrojo.
―desde luego―le sonrió dándole un poco de su sueldo. No fue muy generoso pero era lo normal para que pudiera comer y, tal vez, llenarse.
Luego de solucionar ese problema ambos pudieron respirar tranquilamente.
―se puede saber qué haces aquí?―pregunto Hijikata a al permanentado.
―dulces―dijo tranquilo mientras compraba una paleta de caramelo.
Hijikata lo miro con desprecio. Mando a todos a que entren al gimnasio donde se realizaría la obra. El escenario estaba completamente armado. Los chicos de la clase 3Z entraron para poder terminar con los pequeños detalles. Le tocaba salir a los de la 2Z, pero viendo que esos monstruos habían llegado decidieron que saldrían con la excepción de Kagura y Soyo. Mandarlas a hacer cualquier cosa era un buen pretexto.
―POR QUE NO?―Kagura fue la primera en alzar la voz.
―YA TE DIJE POR!―grito igualmente Gin―USTEDES SON LAS PROTAGONISTAS DEBEN ENSAYAR HASTA QUE SEPAN TODAS LAS LINEAS.―
―sensei―llamo Soyo levantando la mano―ya sabemos todas las líneas, estoy segura que Kagura las sabe. Estuvo practicando mucho―
―pe…pero…―a Gin se le estaban acabando los peros. Por suerte a Hijikata se le ocurrió una brillante idea.
―pero, aun no se probaron los trajes. Queremos ver que todo salga perfecto. Además… no tendrán la responsabilidad de limpiar el salón una vez que todo allá acabado―miro a Gin para que continuara con su farsa.
―…s…si! Incluso Hijikata ira a comprar todo lo que quieran para comer―a Hijikata se le fue la sonrisa y lo miro con cara de espanto.
―de enserio!? Toshi, eres el mejor!―Kagura lo miro con una sonrisa mientras babeaba con los miles de bocadillos que probaría ese día. A Sougo no le gusto para nada que china le hable por el nombre, además… que era eso de que era el mejor?
Sin poder decir nada, partió a comprar la comida de ambas maldiciendo por lo bajo al permanentado, ´´ojala y se quede sin cabello´´.
Kagura comenzó a desdoblar su traje tarareando, se pondría el traje para que su profesor pudiera dejarla salir. Claro que Sougo no comprendió eso ´´esa china… seguro está pensando –me pondré este traje para que Toshi sea feliz-´´ sin esperar mucho los celos se agolparon en su pecho deseando golpear algo, lo que fuera, el quería romper y gritar.
―Okita-san, Kamui-san―llamo Soyo entregándoles los trajes de pirata y rey―aquí tienen, así Toshi -sensei estará conforme―acaso ese era el día de fastidiar a unos sádicos con la mayonesa ajena? Realmente Soyo había dicho ´´Toshi -sensei´´? Kamui la miro con una sonrisa mientras en lo más profundo de su ser quería arrancarle la yugular a su profesor.
―quiero matarlo―murmuro Kamui sin dejar su característica sonrisa.
―no eres el único ―concordó Sougo, manteniendo su cara de póker.
Ambos marcharon a cambiarse.
Soyo siguió dando los trajes de cada uno, terminando con el propio de ella.
La primera en salir de los vestidores había sido Kagura, que quedo mirándose en el espejo asegurándose de que nada se le viera. Soyo ya se había ido de los vestidores al igual que Nobume. Pero la chica pelirroja aún no estaba segura de sí era prudente salir. Cansada de darle vueltas al asunto decidió salir topándose con Sougo que estaba vestido de rey. En cuanto cruzo la puerta, el chico no hizo más que mirarla con el semblante serio.
―no te parece muy revelador?―pregunto arqueando una ceja.
Kagura hizo un ademan con sus hombros restándole importancia al asunto. Ya había pasado tiempo de sobra decidiendo si salir o no del probador.
―no te parece que ese traje es muy ostentoso?―Sougo hizo el mismo gesto que Kagura restando importancia.
―soy un rey, así debería de verme, no?―Kagura paso por su lado, no sin antes ser detenida por el rey sádico. ―yo tengo un porque, pero tu no. se te ve demasiada piel―dijo recorriendo su cuerpo con la mirada. Kagura se sintió intimidada e intento zafarse, pero eso solo resulto en que Sougo la terminara aprisionando contra la pared cubriendo mayormente la escena con su larga capa color rojo.
―que pasa sádico?―sonrió divertida y muy sensual―si fueras un chico como tal, te gustaría ver estas hermosas piernas―alzo una de ellas rozando su cadera.
La última vez, ella había quedado como una estúpida sumisa, esta vez no ocurriría lo mismo. La gran Kagura de Gintama school, jugaría mejor que el ese juego.
―me gusta―dijo tomando con fuerza su pierna apoyando todo el peso de su cuerpo contra el suyo mientras sus cuerpos se rozaban. La proximidad era tanta que Kagura pudo sentir algo entre sus piernas―pero, me gusta ser solo yo, el que las vea―le susurro en el oído. Kagura quedo tiesa sin poder moverse. Sougo se dio cuenta que ella comprendía la situación por lo que decidió dejarla e ir hasta el escenario.
Kagura se sentía fatal, otra vez había quedado sin habla…
En el escenario todos los interpretes habían llegado con sus respectivos disfraces, salvo por Kagura y Sougo. Gin tronaba los huesos de su cuello para poder calmar la ansiedad de que ninguno de los dos había salido. Nobume había insistido en que se quedara o llamaría la atención. Además que Kagura seguía en el probador, sin salir de ese cuarto.
Con su cuello duro y apunto del pre infartó Sougo se dignó a aparecer varios minutos después Kagura salió a escena. Se alegró que no salieran juntos, pero algo le decía que algo había pasado entre ellos.
―se puede saber porque tardaron?―Gin no pudo ocultar su voz fuerte y gruesa. Pensar en un posible escenario entre esos dos después de haberlos visto besándose de manera apasionada en la azotea lo tenía muy contracturado.
―danna, no pregunte lo que no quiere saber―y ahí estaba, esa respuesta de Souchirou-kun que lo dejaba tan molesto y mal pensándolo todo. Miro a Kagura para que le de otra respuesta, pero Kagura solo ignoraba todo lo que sucedía a su alrededor.
―de cualquier manera…―esta vez hablo Nobume llamando la atención de todos. ―Deberíamos continuar con lo que nos concierne. Una práctica estará bien― Gin la miro, aún estaba molesto por lo que había sucedido, pero escucharla hablándole era felicidad para su cuerpo y corazón.
No se practicaron todas las escenas, lo que se intentaron coordinar eran las situaciones de pelea. Era una práctica que no habían realizado y por sobre los diálogos era necesario entrenar para que salga de manera coordinada. Kirie, la chica que compartiría una escena romántica con Sougo, miraba al chico con un sonrojo. Nobume veía cada tanto a la chica, le preocupaba bastante el momento que llegara esa escena. Sabía que Kagura no había leído esa escena agregada, de lo contrario estaría molesta o expresaría algo de rabia, pero nada. Kagura no estaba al tanto.
Entre medio de la práctica, Hijikata llego con la comida haciendo que Kagura dejara toda para ir a comer. Mientras aquello sucedía, miraba como la chica le sonreía a Hijikata. Volvió la vista al frente, Kamui era su oponente. Pero el pelirrojo también miraba con fastidio al sujeto. Soyo comía muy alegremente unos sándwiches de tomate y rucula.
Gin dio el marcador, eran d minutos la pelea. Ambos chocaron las espadas como si de un combate se tratara, se notaba que iban con seriedad como si realmente fueran enemigos. Claro que nadie allí presente, salvo Nobume, se había percatado de que estaban descargando su frustración con el otro solo porque Hijikata había sido amable con Soyo y Kagura.
Todos estaban sorprendidos ante las habilidades de ambos, pero Gin tuvo que acabar con la emoción y dar por terminada la pelea haciendo énfasis que el marcador había llegado a cero. Pero ambos estaban tan absortos es sus problemas internos que hicieron caso omiso a las palabras de sus profesores.
Fue ese el momento en que Kagura se había decidido en detener ese conflicto. Como buena hermana y amiga subió al escenario, claro que Nobume hizo lo mismo.
Con un ágil movimiento, Kagura desenvaino a Kamui deteniéndolo en plena pelea, mientras que Nobume hacia lo mismo con Sougo.
―acaso no escuchan que la pelea se acabó?―hablo Gintoki mientras que Hijikata se acercaba tratando de prender el cigarrillo que tenía en su boca. ―Supongo que en este caso, las alumnas se han portado mejor que ustedes― elogio exhalando el humo.―bien hecho―les dijo mientras ambas bajaban del escenario con una sonrisa por ser elogiadas por su profesor.
―de nada, Toshi―un golpe en su ego lo hizo caer. Había escuchado bien? Nobume le había dicho ´´Toshi´´? Y no solo eso le había sonreído ignorándolo a él en el proceso.
Claro que Nobume aún estaba molesta por la escena que había visto antes en el aula, esa escena que involucraba a Hijikata y a Gintoki, y aun no sacaba de su cabeza que su profesor de ética era un digno rival para ella. Pero al ver lo efectivo que resulto los celos que sus amigos sentían al ver como las menores le decían al de flequillo en ´´v´´, Toshi, pensó en un: por qué no? y ahora veía los efectos.
Amaba a Gin, pero le gustaba torturarlo, al menos un poco más. Ya lo había perdonado, pero se estaba volviendo adicta a provocarle celos.
―ACASO DESPRENDES FEROMONAS? QUE MIERDA ESTA SUCEDIENDO?―se molestó Gin zamarreando el cuerpo de Hijikata mientras este trataba de soltarse de su agarre.
Sougo se sorprendió de ese accionar y comenzó a dudar acerca de lo que estaba sucediendo con su profesor y su amiga. Al buscarla pudo ver que en su mirada había algo más, ya no se notaba su mirar vacío, había algo más al ver al permanentado.
El tiempo había pasado volando los alumnos de la clase 2Z habían regresado y el tiempo comenzó a correr. Finalmente la hora de la obra había llegado.
―por cierto, que sucedió con Abuto?―pregunto Sougo una vez que se fueron detrás del telón mientras la sala se llenaba de gente.
―salió, lo acusaron por acoso. Pero al ver que no era más que un profesor que, según él había, ido a entregar el libreto de la obra a su alumna para arreglar los cambios. Claro que la policía no le creyó, pero ella fue y pago la fianza además de disculparse por ese mal momento.―suspiro tristemente―es una lástima que no se haya quedado más tiempo en ese calabozo―lo miro con una sonrisa llena de un aura oscura―así hubiera aprendido a no meterse en mis asuntos―
―supongo―le restó importancia al asunto.
Gin se acercó a todos ellos para hablar más cómodamente, Hijikata traía a todo el grupo disperso. Por alguna razón ese grupo era Kagura, Soyo y Nobume. Habían tres personas que miraron al pobre adicto a la nicotina con cara de molestia.
―se puede saber qué haces?― le pregunto Gin fastidiado
―me dijiste que traiga a los que estaban dispersos― dijo despreocupado mayora. Gin señaló a quienes traía consigo…
―solo veo a tres mocosas a tu alrededor, deberías de centrarte más en la obra― hablo molesto cruzando los brazos, esta acción hizo sonreír levemente a Nobume.
Hijikata arto de sus estupideces comenzó una nueva pelea con su permanentado compañero, claro que no solo incluía insultos sino también golpes y tirones de pelo, como todo hombre haría, no?
―que dijiste! Tu eres el más vago de aquí!― pateo su pecho mientras que Gin seguía tirando de ese flequillo en ´´v´´ que le molestaba.
Los alumnos al verlos discutir como de costumbre, decidieron esta vez no dejarla pasar y llamar su atención. Mutsu había hecho una señal advirtiendo que se podía escuchar el sonido desde el otro lado del escenario. Como calmarlos? Sencillo…
―oigan! Ya dejen sus discusiones de parejas― comenzaron a decirle sus alumnos seguido de varios murmullos que ponían en evidencia los gustos homosexuales de sus profesores.
―AQUÍ NADIE ESTA EN PAREJA!― gritaron ambos molestos.
―como sea―le restó importancia al asunto―deberíamos ir comenzando en 15 minutos. De acuerdo? Sarutobi será quien lea la historia, vayan escuchando la situación, entendido― luego de dar un ´´si´´ Gin fue a ver quién estaba a cargo de los invitados. Mutsu se hallaba en la puerta charlando con un profesor de risa escandalosa.
―que haces aquí, Sakamoto? No desconcentres a mis alumnas―Sakamoto como era de esperarse comenzó a reír mientras que Mutsu se sonrojaba levemente.
―para nada Kintoki, solo vine a preguntar qué es lo que van a dar en la obra?―volvió a reír de manera escandalosa. Gin comprendía porque sus alumnos le había pues Hahamoto, incluso era divertido de solo pensarlo.
―ven a verla, es de tus historias favoritas. Piratas.―respondió recordando los viejos cuentos que su compañero leía en preparatoria, y es que si, ellos habían sido compañeros desde la preparatoria, muy distinto a Zura y Takasugi que habían estado con él desde la escuela elemental.
La charla no se extendió mucho desde ese momento, y más cuando vio que Umibouzu y Shige Shige se acercaban a la entrada, saliendo sin dar muchas explicaciones se alejó ordenando a Mutsu, sobrina de Umibouzu, sentarlo lejos del escenario, alegando que era el mejor puesto para ver la obra. Gimpachi-sensei prefería tener tiempo para escapar si algo salía mal. El espacio entre su asiento y el escenario le daba más tiempo de una huida inminente.
Las luces se apagaron y aquellos que tenían el deber de levantar el telón estaban a esperas de las órdenes de su profesor.
―ya están todos listos?―murmuro Hijikata a sus alumnos. Susurrando dieron un sí, haciéndole señas a Sarutobi quien comenzó con su dulce narrativa.
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―´´había una vez…´´―comenzó a narrar sachan―´´un reino en el que gobernaba un apuesto rey soberano de grandes tierras y riquezas…´´―Sougo había ingresado a escena mientras el telón se habría. Sentado en un sillón digno de la realeza, Sougo miraba a todos con desprecio y superioridad.―´´…su soberbia y grandeza lo hicieron sentir superior a todos. Incluso se había sentido humillado al escuchar las palabras de su súbdito…´´― era el momento para que Shimpachi ingrese a escena, con ropas de sirviente de la época victoriana se arrodillo ante Sougo quien seguía en personaje o solamente estaba tomando una siesta con los ojos cerrados…
―mi señor, no podemos ir a altamar en estos tiempos, el pirata más impresionante de los mares ronda por todas aquellas aguas―
―y crees que le tengo miedo a un pirata?―la obra iba bastante bien. Hijikata agradecía que Sougo se comportara al menos por esa vez, aunque seguramente era la influencia de su hermana que estaba entre la muchedumbre.―me siento tan confiado que mi prometida me acompañara―Sougo levanto una mano haciendo seña a los extras para que se muevan en busca de la princesa. Shimpachi aun inclinado volvió a hablar.
―pero mi señor, usted sabe que las leyendas dicen que las mujeres traen desgracias a las embarcaciones― Soyo había entrado en escena con pisada fuerte y un vestido victoriano de la época.
―eso es una ofensa para mi persona―reclamo Soyo―le aseguro que no me sucederá nada, ni a mí, ni a la embarcación ―Soyo con todo el esplendor volvió su mirar a Sougo quien miraba al horizonte sin prestarle atención.
―entonces se ha dicho! Mañana zarparemos, y volveremos como siempre con grandeza y la cabeza de un pirata para mi sala de trofeos―
El telón nuevamente se cerró dejando la sala a oscuras. Sarutobi comenzó con la narrativa nuevamente…
―´´mientras el castillo se preparaba para un viaje lleno de aventuras en altamar, un pirata que todo lo veía se preparaba para su próximo sabotaje´´― el telón volvió a abrirse dejando ver a Kamui con un traje de pirata y una sonrisa. Estaba de más aclarar que Kamui no era muy bueno actuando…
―oh!―dijo teatralmente―tengo ganas de hundir un barco y hacerlo explotar con todos sus tripulantes―todos los actores se quedaron viendo al chico sin comprender lo que decía. Era verdad que el pirata debía ser alguien temerario, pero esa línea no existía en el libreto. Tanto Abuto como Kagura se golpearon la cabeza con la mano.
―no le parece mucho?―dijo uno de sus compañeros―que te parece buscar un barco para robar su botín?―el chico trataba de arreglar el cambio de dialogo del chico.―
―eso es aburrido, yo quiero matar a alguno de esos malnacidos. Cuando empieza la acción?―todos suspiraron detrás de escena. Kamui siempre seria Kamui.
Kagura decidió salir a escena para callar un poco a su estúpido hermano mayor.
―hermano, me llamaste?―quiso hacerse la usual mientras ingresaba con esa ropa tan provocativa. Kamui escucho murmullos y gritos de amor para su pequeña hermana, la pelirroja se estaba ganando algunas miradas.
―mira esa gente que se está ahogando en el océano…―dijo Kamui mirando al público, más precisamente a los idiotas que gritaban esas cosas a su hermanita―no sería mejor que aparezcan unos cuantos tiburones par que se los coman vivos?―hubo un silencio sepulcral en la habitación, mientras se escuchaba un sollozo de un hombre con la calvicie reluciente ´´ese es mi hijo´´ decía orgulloso después de escuchar como había defendido a su hija.
El resto de la obra avanzo muy tranquilamente sin muchas vueltas. Kamui había recordado el dialogo y las escenas fluían muy tranquilamente, las reacciones obscenas hacia las chicas de la obra se habían calmado gracias a las indirectas de Kamui con querer matarlos.
Pero hubo una escena que tuvo en vilo a todos. Si bien el momento del flirteo entre Kagura y Sougo hizo que a muchos se les fuera el aire, así como el posterior enamoramiento de Soyo con Kamui, pero ese momento culminante antes de la última guerra, dejaba a sus tutores/ profesores con deseos de escapar… era la escena del beso entre Kamui y soyo…
―yo…yo lo amo!―Soyo derramaba lagrimas dignas de un actor de Hollywood. Muchos espectadores acompañaban la escena con un pañuelo conteniendo las ganas de llorar. Kamui estaba tenso con su rostro sonriente, muy característico de él y no del personaje. Besarla no era algo que no quisiera hacer, pero ciertamente esa escena era demasiado cursi para su persona. Como podía afrontar esa escena si hasta le daba asco decir esas palabras que tenía que estaban escritas en el libreto, el no diría un: ´´siempre te amare aunque los mares nos separen durante toda la eternidad´´ eso era tan azucarado que hasta Gintoki sentía asco por ese nivel de azúcar. Sintiéndose nervioso miro a Gin que estaba detrás del telon…
´´un rose! Nada más!´´ decía un cartel escrito con marcador. Sabía que hablaba del beso, pero era justo eso lo que no quería hacer.
―Kamui?―murmuro Soyo, muy por lo bajo para que no la escucharan. La chica se sentía deprimida al ver como estaba siendo rechazada por el chico en el escenario. Sintiéndose tan nerviosa sintió deseos de escapar, pero antes de que pudiera intentar algo así, Kamui la retuvo besándola. Un beso muy lejos de ser un simple rose.
Dejando atónitos a la mayoría y con un signo de nerviosismo por parte de Hijikata y Gin al ver tremenda escena, ese beso seguramente sería memorable.
Kamui no había hecho un rose, la había besado de manera muy pasional. Moviendo sus labios hasta entrar con su lengua dentro de su cavidad sacándole todo el aire a la chica y obligándola a ponerse de puntitas para continuar con el beso. Soyo comenzaba a sentir el calor emanando por su cuerpo, sentía como sus piernas flaqueaban y como su cabeza daba vueltas. Se sentía desfallecer. Terminando con el beso más largo que se hubieran dado, y que muchos en la sala hubieran presenciado, Soyo respiro agitadamente con el rostro sonrojado mientras Kamui la miraba con sus ojos oscurecidos, pero con una sonrisa de oreja a oreja.
―creo que esto responde a tu pregunta, no?―las chicas que estaban entre la muchedumbre, observando, se sintieron atraídas por la pasión y el deseo que desprendía Kamui. Muchas se sonrojaron por tremenda escena deseando ser Soyo por un momento. Kamui se había ganado varios suspiros durante esa escena.
Soyo no pudo más que hacer que al momento de bajar el telón nuevamente dejarse caer por el nerviosismo que había tenido.
Gin e Hijikata pensaban seriamente en dejar la sala y vivir como inmigrantes desconocidos sin papeles en algún otro distrito lejos de Edo.
Kamui estaba de lo más feliz, era desestresante besar a Soyo, además había conseguido salir de ese dialogo cursi que debía tener con la chica.
La obra siguió avanzando y el momento de la guerra estaba allí. Tanto el barco de los piratas como el de la realeza estaba en plenas aguas esperando hacer esa trágica transacción. El rey debía entregar a Lorelei, quien era interpretada por Kagura, para poder continuar con sus deberes en el reino y desposar a su prometida. Por otro lado el pirata más fuerte de los mares debía entregar a Laure, interpretada por Soyo, o abandonar a su querida hermana. Era un momento trágico que debía pasar. Nobume era uno de los oficiales en la flota del rey, pero que de momento se encontraba bajo la custodia del sucio pirata al igual que Shimpachi.
―yo… no volveré―dijo Soyo al momento que Sougo le extendía la mano. Kagura miraba con ternura a Soyo, ella debía de hacer lo mismo.
―yo tampoco!―Kagura negó la mano de su hermano sonriéndole a Sougo aceptando quedarse con él.
Ese era un bonito clímax, en el que no se separarían. En el que Lorelei se volvería aristocrática y Laure seguiría una vida de hurto entre los mares. Así creían que debía de terminar. Pero no era así, Nobume lo sabía, ese era el inicio para un pequeño drama antes del verdadero final.
―NO!―kirie había entrado en escena. El personaje de ella era de una mujer sin escrúpulos y mal intencionada que buscaba el cario y afecto de su rey―yo seré mejor reina para usted―sin poder comprender lo que sucedía, y es que ninguno de los allí presentes estaban al tanto de la escena agregada, no supieron que esperar cuando kirie se lanzó hacia Sougo. Kagura tuvo el leve pensamiento de un final trágico para el rey, un intento de asesinato podría ser mejor final para esa historia asquerosamente cursi… pero no fue así. La chica se colgó del cuello de Sougo besándolo delante del público y de Kagura, quien no solo se veía sorprendida, sino que también furiosa y con un tic en el ojo.
―he?―logro decir Sougo una vez que el beso allá acabado. Pero los deseos de romperles el cuello a ambos por parte de Kagura detuvieron un final de película
Kagura tomo el brazo de Sougo con el que tomo impulso y para lanzarlo lejos del escenario junto con kirie quien se había aferrado al cuerpo de Sougo. Kagura estaba tan molesta que muchos intentaron detenerla pero todos fallaron, incluso Kamui sufrió en carne propia al ser lanzado fuera de allí por un mal comentario de ´´si sigues así quedaras calva como el viejo´´. Kagura con el enojo apaciguándose tomo el sable de los piratas acercándose a popa mientras acercaba a Soyo desde la cintura.
―ya no habrán más piratas, las mujeres surcaremos los mares! Escucharon?―grito Kagura a los pocos tripulantes que quedaban sobre el barco, entre ellos Nobume―si quieren algo bien hecho, para eso estamos!―grito levantando el sable hacia el cielo. Soyo reía divertida y se abrazaba a Kagura.
El telón se bajó dejando al público llorar, gritar y aplaudir sonoramente.
La obra había sido todo un éxito.
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Ya había llegado la hora de los fuegos artificiales. Umibouzu y Shige Shige decidieron salir a beber con Hijikata y Gintoki para celebrar el éxito de la obra. Para esos dos profesores no había sido tan mal la velada, pues Umibouzu no había dado indicios con querer matarlos por ese beso que se habían dado en la obra. Resultaba que Soyo ya había aclarado de su romance con su hermano mayor y que estaba todo más que claro la situación sentimental entre ellos y lo que era aún mejor, estaba aprobada.
Todo estaba marchando sobre ruedas para ambos profesores.
Por otro lado Kamui disfrutaba mucho de la salida con Soyo sin tener que andar ocultándose. Mientras que la chica era simplemente feliz con la presencia del chico a su lado.
El pelirrojo aún estaba inquieto como lo estaba unos días atrás.
´´―solo quieres tener… intimidad con ella―recordó cuando le explicaba su situación a Sougo y lo confuso que se sentía al experimentar esas emociones―no es nada raro, es algo que quiero hacer con tu hermana― dijo burlón. El pesar por querer estar con la hermana de su mejor amigo se le había ido al sentir algo de apoyo por parte de su persona. Claro que no dejaba de ser un hermano celoso y el un sádico que gustaba de torturar a la gente.
Kamui lo había visto molesto.
―cálmate―lo tranquilizo Sougo―solo te lo digo para que comprendas que es una sensación de lo más común. Hay muchas cosas que puedes hacer para calmarte― Sougo había sonreído con malicia antes de explicarle lo que debía de hacer una vez estuviera a solas con Soyo´´
Intentando hacer algo de lo que le había dicho, y estando a solas en la azotea de la preparatoria Gintama, la beso nuevamente como lo había hecho en la obra tomando desprevenida a la chica. Dejaban escapar suspiros y se separaban de tanto en tanto para poder respirar mientras que Kamui dejaba caer todo su peso sobre Soyo obligándola a recostarse en el pavimento. Sin despegarse el uno del otro Soyo enredo sus manos en su pelo dándole el permiso de hacer lo que quiera. Kamui comenzaba a consumirse culpa de sus deseos y dejándose llevar comenzó a pasar las manos por debajo de su blusa… esa noche sería muy larga y memorable para ambos.
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Por otro lado, en el patio de la preparatoria viendo los fuegos artificiales se encontraba Kagura mirando no solo las luces si no que también a las cientos de parejas. Hace poco se había cruzado a Nobume besándose con Gin-chan en el salón de clases 3Z. Ya había dudado en que algo sucedía entre ellos dos, pero descreía de esa posibilidad. Nobu-chan era muy recta para meterse con un estúpido profesor que no hacía más que meterse en problemas desperdiciando el sueldo en el pachinko. Recordando esa imagen pudo ver como su linda profesora Tsuki-sensei charlaba de manera muy cercana con el gorila-sensei de la escuela, le resulto hasta gracioso ver esa escena llena de ternura. Siempre pensó que Kondo seria el eterno enamorado de Tae, pero ya veía que no. Kondo le devolvía la mirada risueña y muy sincera a Tsuki con la misma pasión que ella se lo daba.
―podemos hablar?―una vos detrás de su espalda la hizo pegar un salto. Se encontraba tan metida en sus observaciones que no se había enterado que detrás de ella estaba un idiota sádico con cara de niña, traidor.
Ella lo miro despectivamente, esperando darle un ´´no´´ con su mirada, pero el chico no iba a desistir de sus acciones.
―que quieres?―volvió a mirar al frente dándoles la espalda.
―no. aquí no, vamos a caminar―la levanto agarrándola del brazo. Kagura iba a quejarse hasta que vio el brazo vendado del chico. Era el mismo brazo que había agarrado para lanzarlo lejos durante la obra. No se negó, se sintió un poquito culpable por esa herida que le causo. Aunque tampoco se arrepentía de habérsela hecho, el bastardo se lo merecía por no negarse a ser besado por kirie.
―que quieres?―volvió a preguntar mientras seguían caminando por la acera. Hace rato habían salido de Gintama school.
―quiero saber en cómo va a terminar esto―
―terminar que?―
―siempre serás tan lenta―
―cállate idiota! Y solo dilo―Sougo iba a hablar, iba a decirle claramente que era lo que quería, pero Kagura lo pateo golpeando su espalda contra el concreto.
―maldita bastarda!―se quejó el chico.
―porque no dices que me amas? que quieres salir conmigo? Que me besaste porque me querías? Quiero que lo digas maldito cobarde!―Kagura le grito molesta. Ya estaba harta de esos celos de que él le diga las cosas sin decírselas realmente, que era esto? Una novela barata?
Sougo quedo sorprendido al escucharla, era verdad que no había dicho claramente que era lo que sentía pero si se lo había dado a entender, él no era muy expresivo en esas cosas pero si comprendía que ese momento lo ameritaba.
―Kagura?―
―nunca dices exactamente qué quieres conmigo. No estoy segura de lo que planeas hacer, sé que pueden ser ilusiones mías o que no sucede prácticamente nada… malditas novelas de Gin-chan me torturan la cabeza!―seguía quejándose Kagura sin verlo directamente mientras se tocaba la cabeza. Sougo se levantó del suelo y camino hacia ella dando otro ´´Kagura´´―cállate maldito sad…―Kagura no pudo seguir quejándose, Sougo la abrazo dejándola sorprendida.
―puedo hablar?―
―lo vas a hacer de todos modos―
―tienes razón―rio contra su pelo. Tomo aire y comenzó a hablar―te amo―a la pelirroja comenzaron a temblarle las manos―te advierto que soy posesivo y no planeo controlarme… Si te pido para salir, es porque busco algo serio y duradero. Me mantuve cerca de ti durante todos estos años y no me separare de ti ahora que tengo oportunidad de estar a tu lado como yo deseo―Kagura lo miro sorprendida sin saber que decir. El chico la miraba con una sonrisa tierna como las que le daba a su querida hermana.―Kagura…―
―está bien―lo interrumpió―yo también te quiero―
―qué? Te quiero? Solo eso?―
―no diré nada más en un espacio público―
―eso se puede arreglar―la arrastro hasta la entrada de la residencia Okita, ella sabía que ese camino se le hacía muy conocido. ―claro que también debes saber que deseo hacer muchas cosas divertidas con mi novia―Kagura se sonrojo ante ese indecente comentario.
―cállate estúpido sádico, cara de niña.
Ambos ingresaron a la residencia. Kagura sabía que hablar no iba a ser lo único que hagan, porque la espera para ese momento había sido larga y tortuosa, ya verían que sucedería una vez dentro de ese hogar.
…
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Lamento la tardanza pero acá está el final del fic, espero que estos más de 6k sirvan de disculpas. Jjajajaja. Bien dentro de poco comenzare con otro fic largo que se tratara de piratas, estará basado en la obra de teatro salvo que habrán cambios necesarios para la trama. Espero y les haya gustado.
Desde ya muchas gracias a todos los que dejaron un review. Los leí a todos, me encanta que dejen sus comentarios! Son muy tiernos!
Nos estaremos leyendo.
Bye!
