IV
La oficina del concierge del hotel se encontraba inusualmente llena de gente, todo a causa del repentino alboroto que habían ocasionado el par de ancianas brujas que llevaban una semana hospedadas en el hotel, y que de pronto todo parecía indicar que en realidad se trataban de algún tipo de criminales, y que además no eran solo gemelas sino trillizas. El concierge volteo a ver hacia el sillón donde las tres permanecían sentadas, esposadas una a la otra mientras un par de oficiales de policía las vigilaban de cerca por si intentaban crear algún problema, aunque era poco lo que ellas podían hacer sin sus varitas. Luego la vista del concierge se desvió hacia el otro extremo de la habitación, donde el par de alumnas de la Academia de Hechicera Luna Nova estaban sentadas, una tomando té tranquilamente, mientras la otra se removía en su sillón, viendo a todos lados, aparentemente impaciente por la espera. El concierge suspiro y miro su reloj, hacia quince minutos que las dos jóvenes brujas habían regresado al hotel, para su sorpresa iban cargando a otra bruja idéntica a las dos hermanas que habían dejado inmovilizadas en la habitación del hotel y que los agentes de policía que había llamado se habían encargado de poner bajo custodia. Lo que a él más molestia le causaba era que había estado cobrando por hospedaje de dos personas cuando en realidad se trataba de tres. Ahora estaban esperando la llegada del encargado de la tienda de magia, pues la señorita Cavendish había dicho que él también estaba involucrado, y era necesaria su presencia para poder explicar la situación en la que se encontraban.
El concierge miro de nuevo su reloj, pero en ese momento la recepcionista anuncio que el encargado de la tienda por fin había llegado, el concierge abrió la puerta para hacerlo pasar. El encargado de la tienda se veía confuso, pues no le habían explicado demasiado bien la razón por la que lo habían hecho ir al hotel, solo que tenía que ver con el ritual que se había llevado a cabo en su tienda y el caldero que les había regalado a las brujas. Al ver a Akko y Diana las saludo, y luego se sentó en un sillón que estaba libre.
-"Ya que estamos todos, creo puede empezar su explicación señorita Cavendish" Dijo uno de los oficiales de policía.
-"Con mucho gusto, señor oficial" Diana se levantó y camino hacia la mesa donde se encontraba el bolso que le habían quitado a la bruja que intento escapar en el ferrocarril. Y abriéndolo saco de su interior el viejo caldero de cobre.
-"Todo lo que ha ocurrido esta tarde, y desde hace una semana en la tienda de magia ha sido un plan elaborado por las tres hermanas que se han hospedado en este hotel bajo el apellido Marple, con el único objetivo de tener en su posesión este caldero" Diana levanto el caldero y se los mostro a todos en la sala.
-"Pero ese es un objeto de escaso valor" Dijo el encargado de la tienda "¿Por qué se tomarían tantas molestias para obtenerlo?"
-"Porque al igual que las tres hermanas, este caldero no es lo que aparenta ser" Diciendo eso Diana coloco el caldero en una mesita para el té que estaba al centro de la habitación, a continuación extrajo de su capa la varita que Akko le había prestado y sacudiéndola sobre el caldero realizo un encantamiento que hizo que el caldero empezara a derretirse y luego a cambiar de forma sobre la mesita, hasta que al final se revelo como un hermoso cáliz de plata adornado con varias joyas y que emitía un cálido resplandor.
Todos en la habitación soltaron exclamaciones de sorpresa, excepto las tres brujas prisioneras que se le quedaron viendo a Diana con desprecio.
-"Este es el Cáliz de Leroux, un antiguo artefacto mágico que fue hurtado hace unos años, justo antes de que fuera subastado, por las criminales internacionales, las hermanas Le Blanc, quienes tras ser descubiertas en el acto lograron escapar a pesar de los esfuerzos de la policía y que no han vuelto a ser vistas desde entonces, hasta ahora" y diciendo eso apunto la varita hacia las hermanas y procedió a lanzar un hechizo parecido al que había usado en la copa, revelando la verdadera apariencia de las brujas, mientras recitaba sus nombres "Clarisse, Josephine e Irene"
De nuevo se escuchó un "oh" de sorpresa de parte de todos los presentes cuando vieron a las ancianas brujas convertidas en mujeres de mediana edad que ahora estaban más molestas que nunca, y parecían querer matar a Diana con la mirada.
-"Sigo sin entender nada, Diana" Dijo Akko "¿Cómo fue que llego la copa a la tienda, y como supiste que lo que pasaba era obra de ellas tres?"
-"A nosotros también nos gustaría saber cómo fue que descubrió todo esto, señorita Cavendish" Dijo uno de los policías. Diana adopto la misma postura que Akko la había visto tomar cientos de veces, cuando explicaba algo a sus compañeras o a las profesoras en Luna Nova, y no pudo evitar sonreír al pensar que para Diana todo esto no era más que otro problema académico como los que solía que resolver en su tiempo libre.
-"Todo comenzó hoy pasado el mediodía" Comenzó a explicar Diana "Cuando junto a Akko visitamos la tienda de magia para intentar ayudar con el problema que tenían con los objetos que cambiaban de lugar y aparecían destruidos. Desde el principio me pareció extraño que nadie hubiese logrado detectar ningún encantamiento o espíritu en el local, pero aun así realice mis propias observaciones aunque sin obtener ningún resultado positivo, así que le anuncie los resultados al encargado de la tienda, y me disponía a presentar otra posible explicación cuando fui interrumpida por dos de las hermanas Le Blanc, que usando el nombre falso de Agatha y Jane Marple, se ofrecieron a ayudar y tras realizar un extraño ritual en la tienda, en el que Akko y yo colaboramos sin saber su verdadera naturaleza, capturaron al supuesto espíritu causante del problema y tras las suplicas del encargado aceptaron como recompensa el caldero, que ellas mismas eligieron de entre los objetos de la tienda a pesar de su escaso valor" Todos en la sala guardaban silencio mientras Diana hablaba.
-"Después de eso Akko y yo nos retiramos, mientras las hermanas y el encargado aun hablaban entre sí. Pero por todo el camino de regreso yo no dejaba de pensar en lo extraño de todo el asunto y la facilidad con que habían logrado solucionar el problema las hermanas Marple. Pero sobre todo seguía pensando en la otra explicación que se me había ocurrido para el hecho de que nadie hubiese podido detectar la causa del problema"
-"Si, recuerdo que mencionaste eso" La interrumpió Akko "Que la explicación era que nunca había existido ningún encantamiento o espíritu ocasionando el problema"
-"Precisamente" Dijo Diana entusiasmada, pero los demás en la habitación solo la vieron confundidos.
-"Pero yo mismo vi cómo se levantaba el remolino de magia y aparecía el espíritu" Dijo el encargado de la tienda "¿Entonces como explican eso y todo lo que ocurrió en los días anteriores?"
-"Esa fue la misma pregunta que yo me hice" Dijo Diana "Por lo que entonces pase a ordenar los acontecimientos de manera que se ajustaran a la hipótesis de que no existía involucramiento de la magia en este asunto: Los objetos de la tienda aparecen cambiados de lugar o rotos, sin explicación alguna. Los expertos llamados para indagar el origen no son capaces de descubrir nada raro. El fenómeno continúa por una semana. De pronto aparecen las hermanas Marple y resuelven el asunto con gran facilidad. De recompensa solo piden un viejo caldero sin valor. Hasta ahí todo parecía bastante oscuro, hasta que recordé que ellas habían mencionado que estuvieron llegando a la tienda desde hace varios días atrás, y ese fue el origen de mis sospechas contra ellas, entonces recordé como Agatha parecía llevar en su bolso todo lo necesario para realizar el ritual: Los extraños sombreros, los amuletos y la esfera de cristal. ¿Qué tal si la razón por la que habían resuelto todo tan fácilmente era porque ellas eran las causantes? Con esta nueva hipótesis me pregunte a continuación que fin podían tener para hacer semejante cosa, y la respuesta obvia era que querían obtener el viejo caldero, y habían ideado un plan con ese único fin. Entonces recordé otro detalle que había llamado mi atención: cuando las hermanas recibieron el caldero lo guardaron en el otro bolso, el de Jane, que a diferencia del de su hermana estaba completamente vacío ¿Por qué llevarían consigo un bolso vacío, sino porque esperaban obtener algo con que llenarlo? Hasta ese punto todas mis hipótesis estaban basadas en puras suposiciones que bien podían estar equivocadas. Necesitaba más información, así que decidí regresar con Akko a la tienda".
-"Ahí descubrí, gracias al encargado y a los registros de compras, que las hermanas habían empezado a visitar la tienda hacia una semana atrás, coincidiendo con el origen de los problemas. Además, que el caldero había sido obtenido en el mes de marzo hacía dos años. Fue en ese momento en que pude vislumbrar por primera vez la verdad de la situación a la que nos enfrentábamos. Las hermanas Marple habían dicho ser gemelas, y recordé que por esa fecha hacía dos años atrás había escuchado a mi tía Daryl, quien participa a menudo en subastas y ventas de artefactos mágicos, hablar en numerosas ocasiones del robo de un valioso cáliz, perpetrado por una banda criminal formado por trillizas. La fecha del robo coincidía con el de la adquisición del viejo caldero. Entonces me pregunte lo siguiente ¿Y si las gemelas Marple en realidad se trataban de las trillizas Le Blanc? Y en ese caso ¿Dónde estaba la otra hermana?"
-"Volví a revisar los sucesos, empezando desde hace dos años: Las hermanas Blanc roban el cáliz de Leroux, pero son perseguidas por la policía, así que necesitan deshacerse de él momentáneamente. En su huida pasan por Blytonbury y deciden hechizar la copa, transformándola en el viejo caldero. Entonces una de las hermanas se hace pasar por una turista y vende la copa transformada, confiando en que no será vendida hasta que regresen, una vez que la policía les pierda el rastro. Sin embargo pasa el tiempo y por una u otra causa no pueden regresar a recuperarla, entonces idean un plan para hacerse con ella"
-"Espera un momento" La interrumpió el encargado de la tienda "¿Por qué idear un plan, en lugar de simplemente comprarla de nuevo?" Diana sonrió.
-"Pues porque cuando regresan a Blytonbury después de dos años, no ven el caldero en los estantes, probablemente porque fue embodegado o está oculto entre los otros objetos. Así que las hermanas no están seguras de que el caldero aun siga en la tienda, pudiendo haber sido vendido durante el transcurso de esos dos años"
-"Ah, desde luego" Dijo el encargado para luego guardar silencio y dejar que Diana siguiera explicando.
-"Así es que tomando identidades falsas deciden hospedarse en el pueblo por unos días, mientras una de las hermanas, probablemente transformada en algún animal pequeño, se esconde dentro de la tienda y por las noches busca el caldero entre los objetos en venta, a la mañana siguiente otra de las hermanas ocupa su lugar y las otras dos regresan al hotel, debido a su parecido físico nadie nota el cambio. Sin embargo al cabo de los días surgen dificultades, pues el encargado empieza a notar el movimiento de los objetos y lo atribuye a algún encantamiento, por lo que llama a varios especialistas, que desde luego no logran descubrir nada raro. Entonces las hermanas deciden modificar el plan, y utilizar la preocupación del encargado a su favor, es cuando empiezan a aparecer objetos rotos. Su idea era que cuando lograran encontrar el caldero se presentarían pretendiendo ayudar, y tras realizar un falso ritual pedirían como recompensa el caldero"
-"Si, y así habría sido, de no ser por ustedes niñas entrometidas" Dijo una de las hermanas Le Blanc, rompiendo así el silencio que las tres habían guardado desde que Diana empezó a hablar "Casi lo teníamos todo hecho, nuestra hermana Irene había logrado por fin ubicar el caldero dos noches atrás y lo había colocado en un lugar más visible en los estantes, pero tuvimos que esperar un día para preparar las cosas para el falso ritual. Entonces fue cuando ustedes aparecieron y empezaron con sus indagaciones. Cuando escuchamos que iban a explicarle al encargado la posibilidad de que el problema no tuviera como origen un encantamiento o un espíritu sentimos pánico y tuvimos que actuar de inmediato. Esa era una contrariedad terrible, pero decidí vengarme de ustedes haciéndolas participar en el ritual. ¡Ja, ja, ja! ¡Si hubieran podido ver lo ridículas que se veían con esas fachas y repitiendo esas palabras sin sentido! A pesar de su astucia en ese momento no se dieron cuenta de que todo era falso y no había magia involucrada en el asunto" Dijo la bruja. Diana se puso roja de rabia ante las burlas y parecía que iba a replicar algo cuando Akko hablo antes que ella.
-"¿No hubo magia involucrada? ¿Pero entonces de donde salió aquel torbellino y la cabeza flotante del espíritu y la magia atrapada en la esfera de cristal?"
Las brujas no dieron otra respuesta más que reírse de Akko. Pero Diana se apresuró a responder.
-"Esa fue la otra hermana, que oculta en algún rincón de la tienda monto ese show de luces para engañarnos y hacernos creer que habían realizado algún tipo de exorcismo" Diana seguía bastante molesta "Me había parecido extraño que me dijeran que no utilizaríamos las varitas en el ritual. Al final cometieron demasiados errores que terminaron por arruinar sus planes, así que no veo motivo alguno para que se rían" Termino Diana, mirándolas de una manera más severa de la que Akko la había mirar a nadie antes, con excepción de la vez que había discutido con su tía Daryl por vender los objetos antiguos de su familia.
-"Desde luego en aquel momento todas esas conclusiones aun necesitaba ser comprobadas" Continuo explicando Diana, que aún no había terminado "Tenía que ver a las brujas de nuevo, y bajo algún pretexto hacer que me dejaran examinar el caldero, pero cuando el encargado de la tienda nos dijo que no sabía dónde localizarlas me hubiera dado por vencida y ese hubiera sido el fin de esta historia" Entonces Diana sonrió y volteo a ver a Akko "De no ser por Akko, que gracias a su amistad con la gente del pueblo logro encontrar el hotel en el que se hospedaban" Akko se sonrojo cuando Diana menciono esa parte.
-"Junto con el concierge subimos a la habitación de las hermanas y entonces ellas mismas se delataron cuando nos atacaron sin causa alguna, probablemente preocupadas ante la posibilidad de que las hubiéramos descubierto"
-"Si, así fue" Bufó una de las hermanas "Habíamos planeado quedarnos un par de días más para no levantar sospechas, pero después de que ustedes se involucraran en el asunto decidimos que era mejor partir de inmediato" Después de decir eso volvió a quedarse callada.
-"Al ver caer inconsciente al concierge reaccione a tiempo y logre inmovilizar a una de las hermanas, pero la otra se preparaba para escapar, y de nuevo lo hubiera logrado de no ser por la intervención de Akko"
-"Realmente yo no hice casi nada, Diana" Respondió Akko esta vez "Fue todo gracias a ti"
-"No, Akko, de no ser por ti tanto ella como su hermana, que salió antes que ellas llevando consigo el caldero para no llamar la atención, hubieran logrado escapar" Diana hizo una pausa "En serio, yo no estoy acostumbrada a correr de esa manera" Dijo encogiéndose de hombros, lo que le causó una sonrisa a Akko al recordar lo exhausta que Diana había terminado al final de la persecución.
-"En fin, esa es toda la historia, señores oficiales" Concluyo Diana, que volvió a sentarse, de la misma manera que lo hacía durante clases después de responder alguna pregunta de las profesoras.
-"Merecen mis felicitaciones chicas" Dijo uno de los policías "Es increíble como lograron desbaratar los planes de estas criminales"
-"Ciertamente parece una historia de detectives" Dijo el encargado de la tienda.
-"Sin duda alguien querrá darles alguna tipo de recompensa por recuperar el cáliz" Menciono el concierge "Además, esto seguro será una gran noticia en el pueblo" Concluyo.
-"Oh, preferiría que nuestro involucramiento en este asunto no se hiciera público" se apresuró a decir Diana, mientras lanzaba una mirada interrogativa a Akko "Si a ti no te molesta, Akko".
-"Claro que no, Diana" Respondió ella "Para mí lo más importante es haber podido ser de ayuda"
Los policías sonrieron.
-"Sin duda ustedes dos son un gran orgullo para su escuela, y para todo el mundo mágico" Dijo uno de ellos, pero entonces oyeron el gruñido de desagrado de las brujas prisioneras
-"¿Quieren callarse y llevarnos a prisión de una vez?" Dijo una de la hermanas Le Blanc "Ya no soporto escuchar que llenen de elogios a esas mocosas".
Uno de los policías la hizo callar, pero pronto cumplieron su deseo, llevándoselas a la estación de policía, donde esperarían a un enviado del ministerio de magia para que las llevara a la prisión donde esperarían un juicio. Akko y Diana decidieron acompañar al encargado de regreso a su tienda, y allí les invito a tomar una taza de chocolate ya que ellas seguían sin querer ningún otro tipo de recompensa.
-"Realmente no sé cómo agradecerles" Dijo el encargado nuevamente, mientras les servía las humeantes tazas de chocolate. Luego el encargado las dejo solas un momento, mientras iba a revisar algo a la bodega.
-"Aun hay una cosa sobre la que tengo dudas" Dijo Akko antes de llevarse la taza de chocolate a los labios.
-"Si, ¿qué cosa?" Pregunto Diana.
-"Bueno, es que aun con las sospechas que tenías, me parece que fueron muy poca razón para regresar a la tienda" Diana escuchaba en silencio "¿No sería que te sentiste humillada por cómo te trataron durante el ritual, y de alguna manera querías probar que ellas estaban equivocadas?" Diana seguía guardando silencio "Cuando estabas explicándolo todo las veáis a ellas como si estuvieras disfrutando mucho verlas esposadas" En ese momento Diana la interrumpió.
-"Solo son imaginaciones tuyas Akko. Simplemente me sentía feliz porque se iba a hacer justicia con esas criminales" Dijo Diana, ligeramente nerviosa.
-"Eehh" Diana trato de disimular su incomodidad tomando un poco de chocolate mientras Akko le dirigía una mirada acusadora, Diana tenía un ligero rubor en la cara.
-"Aunque, debo admitir que cuando me di cuenta de que el ritual era falso y nos habían hecho hacer todas esas tonterías sin razón alguna me sentí verdaderamente molesta" Diana termino por confesar "¡Aunque tú también deberías sentirte igual! ¡Como estudiantes de Luna Nova no podemos permitir que nos humillen de esa forma!" Diana intentaba poner excusas, cada vez más acaloradamente. Akko empezó a reír.
-"Esta bien, Diana. Todos solemos tener pequeños resentimientos de vez en cuando"
-"Que tontería. Yo estoy por encima de esas cosas" Dijo Diana tratando de preservar su dignidad, ahora completamente ruborizada. Por suerte para ella en ese momento regreso el encargado de la tienda.
-"Espero que ahora este a salvo" Dijo mientras colocaba el Cáliz de Leroux en una vitrina, ya que la policía había decidido dejarla bajo su custodia mientras se realizaba el trámite legal para esclarecer a quien le pertenecería.
-"Creo que la próxima vez que venga alguien sospechoso a venderme algo de origen incierto llamare a un amigo que sea experto en estas cosas" Diana y Akko solo asintieron mientras terminaban de tomar su chocolate.
Para cuando cruzaron la Ley Line y llegaron a la escuela el sol ya se había ocultado. Había sido una tarde larga y bastante extraña, pero ambas sentían una gran satisfacción por lo que habían hecho, aunque quizá solo unas cuantas personas llegaran a saber alguna vez de su participación en ese asunto.
Akko, que se sentía demasiado cansada para volar su propia escoba, iba detrás de Diana mientras la bruja de cabellos rubios se encargaba de llevarlas de vuelta a casa.
-"Fue increíble como lograste resolver todo, Diana" Dijo Akko aun pensando en la increíble manera que Diana había usado la lógica y el razonamiento para llegar a la verdad "Pero no entiendo por qué no quisiste que te mencionaran en las noticias"
-"Porque podrían haber muchas habladurías y rumores si el nombre de la familia Cavendish apareciera vinculado a un crimen, sea la razón que sea" Dijo Diana con un tono melancólico "Aunque realmente lamento que tú no hallas podido recibir el reconocimiento que te mereces" Añadió.
Akko abrazo a Diana por la cintura y apoyo la cabeza sobre su hombro mientras sonreía.
-"Eso no importa, Diana. Aunque sea inapropiado decirlo la verdad es que me divertí mucho este día" Dijo Akko "Esta fue una gran aventura".
-"Sí que lo fue" Asintió Diana sonriendo también, mientras dirigía la escoba hacia la plataforma de la torre de aterrizaje.
Pronto estuvieron de vuelta en sus respectivas habitaciones, donde cada una de ellas les relato la increíble historia de lo que habían hecho ese día a sus compañeras de equipo.
