TAL VEZ
No tenía la más remota idea de que Near vendría pronto, realmente me sorprendió su visita pero mucho más su forma de saludarme, no podía creer lo que había sucedido, me había besado, Near, mi hermano.
En todo el día no me pude sacar de la cabeza ese hecho, no podía concentrarme en clase, las voces se escuchaban lejanas, incluso el saludo de la persona que tenia a mi lado, Light Yagami, creí que su voz si la podría escuchar, me equivoque.
Me asustaba el recordar los sentimientos que me transmitió con ese gesto, la tristeza, el abandono, me habían dejado paralizado, tan solo pude abrazarlo y lo único que esperaba era que eso no se prestara para malos entendidos, bueno, si es que alguien nos había visto, aunque sinceramente lo dudaba. Era un lugar un tanto apartado, bajo un árbol, nadie se fijaría tanto en uno… por lo menos eso creía, solamente creía, no tenía la certeza de ese hecho, lo cual me atemorizaba.
Sí, me atemorizaba, sabía perfectamente que no debía ser así, me había acostumbrado a que hablaran de mí a mis espaldas, demasiado cerca diría yo, después de todo mi apariencia y actitud no son precisamente normales y no tenía pensado cambiar por el trato de personas que probablemente no valían la pena.
Pero sentía miedo, un miedo irracional, miedo a que él se enterara… ¿pero por qué? A mí que nunca me importaron los comentarios de los demás, a mí, una persona casi completamente apartada de la sociedad…
No entendía nada, no debía importarme, no debía temer al hecho de que se enterará, pero aún así lo hacía, tenía miedo, miedo como un niño pequeño que teme al monstruo que se encuentra debajo de su cama.
Y no era solo eso, más importante aún, Near… me preocupaba, nunca lo había visto de esa forma, o más bien no lo había sentido de esa forma, apartando el hecho de que nunca lo había sentido tan cerca.
El me necesitaba, a mí, su hermano, una de las pocas personas que le quedaban en el mundo, yo sabía lo que se sentía eso, el no tener a nadie, era horrible, no deseaba eso ni a la persona más ruin del mundo, nadie debía estar solo, nunca, y mucho menos esa persona que me ayudo a salir de mi propia soledad y encierro, de mi propia oscuridad generada por la inseguridad del ser diferente, en cierta forma, lo consideraba mi otra mitad, esa partecita al igual que yo, diferente, apartada, en nuestra propia isla desierta, las dos caras de la luna, yo, la parte a la que no llegaba la luz solar…la luz…Light.
¿en que estaba pensando? Light no tenía nada que ver conmigo, tan solo era una persona más, en ese salón lleno de rostros que se hacían borrosos mientras el tiempo transcurría tortuosamente lento, cada "tic-tac" del reloj me impacientaba más, tenía que hablar con Near, saber que le sucedía, mucha cosas podían ocurrir en ese tiempo, nadie garantizaba que estaría bien, tenía que estar con él pronto, cerca de mi otra mitad.
Cuando sonó el timbre me disponía a salir a toda velocidad cuando me acorde de él, de Light, allí a mi lado, no podía irme sin despedirme.
-hasta mañana Yagami-kun- me despedí algo apresurado, si se molestaba, lo arreglaría después.
-espera- dijo justo cuando estaba a punto de salir.
-¿puedo acompañarte a la entrada?- las personas no solían tratarme tan bien cuando me conocían y justo cuando una persona lo hacía no tenía tiempo para eso.
-jmmmm- necesitaba hablar con Near, no sabía que responderle, podía ser un poco inoportuno, pero solo era hasta la entrada, además podría presentarle a mi querido hermano, tal vez sería bueno, no tenía nada que perder ¿verdad?
-está bien, de paso te lo puedo presentar- sonreí como acto reflejo, en verdad no solía hacerlo, pero con esa persona era fácil hacerlo.
Camino hacia mi lado y salimos en silencio cuando de repente Near me abraza efusivamente llevándome con él al suelo.
-lo siento nii-san, no era mi intención hacerte caer- dijo mientras extendía su mano para ayudarme a levantarme.
-está bien, no te preocupes, Yagami-kun, el es Near, mi… hermano- no sabía cómo presentarlo, podía decir amigo, pero era más que eso, era mi hermano, aunque no de sangre, mi hermano de alma, sí, eso era él.
-mucho gusto Near, mi nombre es Light- dijo mientras extendía su mano en forma de saludo, al parecer se podrían llevar bien, eso me alegraba y no entendía porque.
-igualmente- respondió mientras correspondía al saludo con un poco más de las fuerza acostumbrada.
-¿nos vamos nii-san?- dijo mientras se dirigía hacia mi dando la espalda a Light y se acercaba lentamente, igual que en la mañana, de nuevo, quede paralizado, no podía negarle algo que lo ayudaría, un suave beso en los labios.
-Near, no hagas eso por favor- solo el hecho de que Light estuviera allí, al frente mío, me hizo reaccionar.
-está bien- dijo mientras volvía a ser consciente de la presencia de Light y lo miraba directamente a los ojos.
Cuando de repente un alterado Light me toma de la muñeca y me arrastra con él hacia quien sabe dónde, ¿qué quería?
-¿Por qué fue eso?- pregunté en verdad confundido cuando por fin paró y me empujo contra una pared, otra pregunta ¿Qué rayos hacia? Si no lo considerara una persona normal diría que quería besarme…
-simplemente tengo que decirte algo- ¿algo? No podía estar más confundido, en verdad parecía que quisiera besarme, me hacía sentir inseguro… impaciente.
-bueno pues, dilo…- no debía estar mucho tiempo lejos de Near, debía regresar, pero no quería dejarle, quería que fuera mi amigo, lo sabía, pero no lo entendía, nunca había sentido algo así hacia una persona en especifico, tan solo había sentido la necesidad de tener a alguien a mi lado, y ese alguien había sido Near, no podía dejarlo...
Reaccione cuando vi que se aproximaba hacia mí, pero fue demasiado tarde, ya había tomado mi mandíbula en sus manos y me había tomado por la cintura acercándome a su cuerpo, era la segunda vez en ese día que me sucedía algo así, pero era diferente no solo estaba asombrado, estaba nervioso, no estaba acostumbrado al contacto físico y mucho menos con una persona que había conocido hace tan poco tiempo.
-N…- fue lo único que pude articular antes de que sus labios se posaran en los míos para después introducir si lengua en mi boca, no sabía ni que pensar, ¿Por qué lo hacía? Ahora estaba más confundido que nunca, tan solo me quedé quieto, con los ojos muy abiertos, esperando a que se detuviera, sin poner resistencia alguna.
El aire empezaba a faltarme, mi corazón empezaba a acelerarse a pesar de que yo no hacía nada, él era el único que estaba "disfrutando" del momento, yo me limitaba a dejarlo… por alguna razón, no tenia las fuerzas suficientes para hacer que se detuviera.
-te amo- dijo aún cerca de mis labios dejando que su aliento recorriera todo mi rostro, era tan dulce… seguía en estado de trance, solo podía verlo y sentirlo cerca de mí, ver sus ojos que se dirigían a los míos…
Tal vez, solo tal vez, él importaba más que las demás personas, tal vez, había ocupado ese lugar especial en mi corazón que había sellado bajo mil cadenas de acero inoxidable, tal vez, solo tal vez me había enamorado de él…
