Capitulo 4
Aquí estábamos todos sentados a la mesa. En mi cabeza solo había una persona y ese era Kim. Sus ojos, su boca, su pelo, todo eso inundaba mis neuronas. No podía pensar en nada mas cuando a alguien muy listo se le ocurrió ponerme unos palillos como cubiertos para la cena. Jamás he podido comer con palillos y menos ahora cuando mi cabeza esta tan llena de él. Las alas comienzan a pesar, pero aun siguen ahí, por ahora.
Kim estaba sentado en el otro extremo de la mesa y para mi sorpresa no hablaba con nadie, solo se limitaba a observar a los demás y sonreír una que otra vez. La mayor parte del tiempo bajaba su cabeza y así permanecía hasta que alguien pedía su atención. Era un chico totalmente tímido. Acercarse para hablarme debió haber sido muy difícil para él, creo que mi conciencia despertó y me esta golpeando en la cara. Si, OK, lo reconozco, me he comportado como una verdadera ''bitch'', pero entiéndanme, no es fácil de asimilar cuando un desconocido se te acerca para asegurarte que se conocen cuando tu sabes que no se han visto jamás. Pero eso no me da derecho a comportarme como lo hice. Dirijo mi mirada de nuevo a Kim y nuestras miradas se encuentran. Ninguno de los dos baja la mirada y sus hermosos labios me regalan una sonrisa. En ese momento llega la comida y nuestra atención se desvía. Sutilmente le pido al mesero que por favor me traiga cubiertos occidentales, o sea tenedor, cuchara y cuchillo. Angela hace gala de sus habilidades con los palillos mientras yo espero pacientemente por mis cubiertos, los cuales parece están trayendo desde occidente. Todos los demás han comenzado a comer y me preguntan si no me gusta la comida.
- La comida me encanta, es que se me hace imposible comer con los palillos y espero que me traigan unos cubiertos adecuados para mí.- dije algo apenada
Todos rieron y por fin llegaron los cubiertos. La comida estaba deliciosa, pero sentí que tenía que salir a tomar un poco de aire.
- Angie, ya regreso. Necesito salir a tomar aire.
- ¿Quieres que te acompañe?
- No gracias, tu quédate aquí, no voy a tardar- y me levanté de la silla y salí al hermoso jardín que se veía a través de los vidrios del salón.
Mientras estuve fuera, Kim ocupó mi lugar. Al parecer necesitaba hablar con Angela y pensó que este era el mejor momento.
- ¿Eres Angela, cierto?
- Si, hola mucho gusto.
- Yo soy Kim, no se si Sophie te hablo de mi.
- Algo me dijo de ti.
- Yo sé que ésto es un poco atrevido de mi parte, pero si no lo haces tú estoy seguro que Sophie jamás accederá.
-¿Acceder a qué? No te entiendo
- Se que puede parecer raro, pero necesito que mañana la lleves a este lugar a las 10:30 de la mañana. Te juro que no es nada malo, jamás las pondría en peligro. Necesito que confíes en mí.
- OK, voy a confiar en ti, sólo porque siento que Sophie muy pronto también comenzará a confiar en ti.
- No sabes cuánto agradezco tu ayuda, muchísimas gracias.
El aire fresco me estaba haciendo bien, me sentía un poco mas relajada. Mientras observaba el paisaje Kim se me acercó y se situó frente a mi. Llevaba un papelito en su mano y me lo entregó. Lo abrí y lo miré un tanto extrañada. Es por eso que les dije antes que esta noche descubriría lo zafado que está.
- ¿Por qué me entregas esto?
- Es un video que quiero que veas en youtube. Sé que estás pensando que estoy loco, yo también lo pensé la primera vez que te vi, pero es muy importante que lo veas.
- ¿Importante para quién, para ti?- dije con tono desesperado porque sí, ya me estaba desesperando que un chico tan lindo tuviera tanta estupidez en su cabeza.
En ese momento hizo algo totalmente inesperado. Tomó mi rostro entre sus manos y me dijo:
- Es tan importante para ti como lo es para mí. Por favor necesito que confíes en mí por primera vez y que por favor veas ese video.
Y teniendo su rostro a centímetros del mío, sólo pude asentir con la cabeza y perderme en el mundo de su mirada.
