Tsuki miraba hipnotizada al albino alejarse lentamente luego de aquella "presentación" que habían tenido...
-Sesshomaru- susurro en voz baja
-¡Y espero que así aprendas mocosa!- Gruño Jaken
-Cierra la boca rana...-
El pequeño Youkai comenzó a hacer una rabieta por el insulto de la chica... pero no tubo oportunidad de decir nada ya que los enemigos comenzaban a divisarse en el horizonte.
-¡El enemigo!- Grito uno de los soldados, y así fue como comenzaron a llegar hordas y hordas de Gatos leopardos comandados por sus cuatro lideres Toran, Shunran, Karan y Shuran.
Sesshomaru fue el primero en atacar, el demonio albino era muy rápido y sus garras y látigos acababan con muchos enemigos de una sola vez. Tsuki, estaba maravillada con el poder de este. Por su parte la rubia lanzaba sus flechas con una precisión que ella misma desconocía, había derribado al menos 10 criaturas desde que comenzó la batalla, y había roto dos flechas y las había atado a sus antebrazos por su uno de ellos se acercaba demasiado. Tomo otra flecha de su carcaj y la disparo directamente en la cabeza de un gato y, a medida que se acababan sus flechas corría hacia los cadáveres para recuperarlas.
Sesshomaru estaba peleando de una forma espectacular contra uno de los lideres de los gatos, Toran. Ella parecía un oponente bastante difícil de vencer. Aun así, su expresión de calma permanecía exactamente igual. De hecho, ni siquiera cambio cuando los gritos de auxilio comenzaron
-¡Señor Sesshomaru! ¡Ayúdenos!
-¡Se lo rogamos señor Sesshomaru- Aquellos gritos provenían de sus aliados que estaban siendo masacrados en manos de los otros tres hermanos del clan
-¿Que sucede Sesshomaru?- Exclamo Toran -Tus aliados estan callendo ¿Acaso no vas a auxiliarlos?- Pero el albino con contesto. Sin importar cuanto le dijera aquella mujer, el seguia peleando ferozmente con su Colmillo Sagrado, sin lograr hacerle el menor daño
-Maldición- Pensó este -Esta espada es completamente inútil... No puedo herir a Toran sin importar cuantas veces la alcance- El albino se harto de pelear inútilmente y ataco a la criatura sus garras venenosas, logrando que se alejara. Los monstruos continuaban gritando por ayuda de su líder, quien luego de deshacerse de Toran corrió hacia ellos, logrando herir a Karan.
-Yo me encargo de esto amo- Dijo Jaken mientras quemaba a los gatos que atacaban a sus soldados con su Baculo de dos Cabezas. Sin embargo estos comenzaron a huir rapidamente
-¡Retirada! Huyan mientras puedan- Grito Royakan.
Tsuki estaba perpleja y furiosa ante el accionar de los monstruos, no podía creer que dejaran a su líder atrás. En un momento un gato se abalanzo sobre ella y le quito el arco de un golpe y clavo sus garras en su brazo izquierdo.
-Es el fin- Pensó la chica, pero el látigo venenoso de Sesshomaru salvo su vida cortando al felino por la mitad. La joven miro al albino impresionada, acababa de salvar su vida. Precisamente luego de que el albino la salvara, Colmillo Sagrado comenzó a latir, haciendo que tanto el como la chica se sorprendieran. De todas formas, la guerra aun no terminaba y no era momento para distracciones.
Tsuki sigui recolectando flechas y las lanzaba muy bien a pesar de la herida en su brazo, mientras que Jaken acabo tambien con unos cuantos gatos que quedaban. Al cabo de unos minutos el Clan de Gatos Leopardos se retiraba. Habian sido derrotados
-Debo admitir que no esta mal para ser una humana- Pensó Jaken viendo a Tsuki de reojo -Amo bonito ¡hemos ganado!-dijo acercándose a su amo. Sin embargo este se encontraba muy decepcionado
-¿Como puedes llamar a esto victoria?- Exclamo refiriéndose a los cadáveres de sus soldados que se encontraban en todo el lugar. Luego miro su espada -Colmillo Sagrado es un arma inferior... mi padre dejo otra espada "Colmillo de Acero" que puede matar a cien demonios-
-Sesshomaru- Comento la joven acercándose, pero no hubo respuesta, ya que el albino llevo su mano a la herida del cuello que se había ennegrecido levemente.
-¿Que sucede amo?- Pregunto Jaken acercándose a su amo quien puso una expresión de dolor en su rostro, pero antes que el o Tsuki pudieran acercarse, uno de los monstruosos felinos hundió sus garras en el ennegrecido cuello de Sesshomaru
-¡NO!- Grito Jaken completamente sorprendido. Mientras que Tsuki aniquilo al atacante lanzando una flecha directamente entre sus ojos. Sesshomaru callo al piso desconcertado, invadido por un intenso dolor que se esparcía gradualmente por su resto de su cuello al igual que un intenso color negro que marcaba todos sus vasos y venas.
-¿Como no note que se acercaba?- Pensó el albino furioso. Su vista se puso borrosa, pero pudo notar como Jaken y Tsuki corrieron en su ayuda y como esta ultima colocaba algo suave en su cuello.
-Pequeño ven ayúdame- Exclamo la joven desesperada
-¡No te atrevas a tocarlo humana!
-¿Y que esperas que haga? ¿Que huya? -El albino comenzó a desvanecerse lentamente mientras veía como la joven humana cuidaba de el ignorando completamente a Jaken. Las palabras no podían salir de su boca, ya que había perdido el habla a causa de su situación, luego sintió una pequeña gota cálida seguida de una suave caricia sobre su pálido rostro, y lo ultimo que vio antes de perder totalmente el conocimiento, fue una hermosa luna en cuarto creciente, exactamente igual que la que el tenia en su frente, que llevaba Tsuki colgada del cuello. La única diferencia con la suya... era apuntaba para el lado contrario o mejor dicho, que estaba invertida
-No voy a abandonarte Sesshomaru...
