Hola de nuevo:

Me tomó más de lo planeado terminar este capítulo, que se resistía a ser terminado, pero al final terminó cediendo, no tan dócilmente pero lo hizo. Gracias por esperar/desear el capitulo cuatro. Y un agradecimiento profundo para mi betareader.

Los encantadores reviews:

Daniela: Gracias por tus palabras, que bueno que te pareció estupendo y que consideres que valió la pena. Halagadoras palabras, es fantástico que te encante. Nada que agradecer por la respuesta, es una bonita distinción hacerlo.

Carol15: La idea es que Amy simplemente presenció una escena de su familia, como cuando llegas a la sala y ves algo por casualidad. Me encanta que te emocione. Gracias por tus palabras y por responder a mi pregunta sobre el rating M.

Rubyanjel: It's very flattered for me your review, I'm so glad this story like you so much and you tried to read it with google translate. Of course you can have it in English too, but I will need some help. By the way I really liked your "Por favor?"

Angietenshi: Es halagador saber que te arranqué unas lagrimitas, me da mucho gusto que te encante. Agradezco tus palabras y la forma en la que me haces saber que te ha gustado la historia. Qué bueno que te gusto mucho mas este cap. Gracias por responder la pregunta sobre el lemon.

La-novh94: Fue un truquillo lo que pasó ahí. Me alegro de leer que te pareció tierna la escena. Sí, al fin tengo beta, gracias por responder lo de los limones. Espero que el viento también sople a tu favor. Por cierto es muy buena tu foto de perfil.

Hanabi-ness: Gracias por dejar un review, me hace feliz que la historia despierte emociones en ti y que te hayan movido sentimentalmente. Gracias por tus palabras, me gusta que te haya encantado.

**** Y como había dicho, ahora los reviews de "The coffee shop variability" :

La-novh94: Ajá algo así pasó. Qué bueno que te agrado y si fue lindo, algo seco Sheldon, pero lindo al fin. Continuaré tan pronto como me sea posible. Hasta la próxima.

Carol15: Así es, una versión alternativa de la versión alternativa. Me emociona que te encante de esa forma la notificación. Sí, no tomó su té, pero la verdad es que no lo quería. Seguiré escribiendo y también espero que sean muchos más.

Guest (no sé tu nombre): Gracias por el review, es halagador que te gusten las historias; estas en lo correcto es lo que habría ocurrido. Me gusta que te guste y que quieras leer un capitulo mas.

Janneth: Gracias por el review, actualizo en esta historia, aquí podrás leer los capítulos siguientes.

Hanabi-ness: Me da gusto que te encantó. Sí quedo un poco de duda y lo mejor era esclarecer todo. Me alegra que te guste. Y sí, de alguna forma hay cosas que tienen que suceder, y personas con las que es inevitable encontrarnos. Saludos.

Barrita Verde (que en realidad es Azul, ¿lo recuerdas? ;) ): Las palabras me surgen pero no tengo la seguridad de que sean suficientes para expresar el agradecimiento que tengo hacía ti. Me gustó tu frase, has marcado mi vida y mi tiempo, siendo así, sobra decirte que puedes marcar lo que gustes. Y aunque no deseo contener o abarcar todas las emociones en dos palabras, debes sabes que: Te quiero (y lo que le sigue).

- Toda mi gratitud y aprecio para ustedes. -

Bueno. Ahora el capitulo.

The parallel universes exploration.

DISCLAIMER: Ni la serie, ni ninguno de los personajes me pertenece. Son propiedad de Chuck Lorre, Bill Prady, Warner Bros. y CBS.

SUMARY: Porque si existe un número infinito de universos paralelos, existe también un infinito número de variables y posibilidades./ Serie compuesta de algo parecido a oneshots relacionados entre sí. Amy visitando distintas realidades./ M para empezar (no todos lo serán). Se agradecen todos los comentarios.

Capítulo 4.

No le era posible evitarlo, básicamente esa era la verdad. No habría gran cosa que ella pudiera hacer que le evitase presenciar el espectáculo que, estaba segura, terminaría por ocurrir ahí en la mitad de la sala, justo frente a sus ojos.

Si dijera que le desagradaba el contexto, mentiría. Sabía de sobra que Amy no estaría nada feliz, pero ver a ese par en una situación de esa índole valía la pena. Definitivamente lo valía. ¿Cuántas veces tendría la oportunidad de ver a Sheldon Cooper, acostado en el sofá, con la cabeza de Amy Farrah Fowler reposando sobre su pecho? Seguramente no muchas, así que esta era una imperdible ocasión.

-"¿Amy?"- la voz del físico teórico rompió repentinamente el calmado silencio cuando la doctora se movió levemente sobre él.

-"…Sheldon…"- despegó la mejilla derecha del tórax y le miró un tanto confundida, despertar en una posición como esa era una de las últimas situaciones posibles que ella habría imaginado, entonces algo se activó de pronto en su mente y supuso que no sería cómodo para el doctor -"Lo lamento yo…"– pero no pudo terminar la frase.

-"Es interesante…"- la interrumpió sin darle importancia a la frase que ella no había terminado y ante la expresión contrariada del rostro de su novia, él continuó -"Tu rostro, mientras duermes lo encuentro completa y profundamente interesante".

-"¿En serio?"– elevó las cejas aún más confundida y quizá un tanto incrédula.

-"Amy, yo siempre hablo en serio"- declaró con suma confianza, casi con arrogancia y quizá un poco ofendido ante la pregunta.

Le observó con detenimiento, repitiendo la frase en su mente, las palabras de Sheldon parecían tener un significado mucho más profundo del que aparentaban, no estaba segura de qué se trataba pero el tono intenso y serio la hizo sonreír. Miró sus ojos y se dio cuenta de que también, ahí, algo pasaba. Algo indefiniblemente diferente. Y el entendimiento de que este era un universo más la golpeó sutil y repentinamente.

Esperó un par de segundos e hizo, sin previo aviso, el ademán de levantarse. Se había despegado unos milímetros de él; sintió entonces las manos de Sheldon aferrándose con delicadeza a sus hombros, el doctor no pronunció una palabra, sin embargo, sus dedos la apresaban con firmeza evitando que ella continuara con su intento de separarse y guiándola nuevamente a la posición original. El lugar al que ambos sabían que ella pertenecía.

-"¿Sabías que…"- ella sonrió aun antes de que la pregunta fuera terminada. Le encantaban las 'trivias' de Sheldon, desde luego que sabía (casi) todas las respuestas, pero era tan envolvente el tono sabiondo que utilizaba y la seguridad con la que manejaba los temas que Amy simplemente se dedicaba a escuchar con paciencia cada palabra que abandonaba la boca del Dr. Cooper –"en la teoría de la cuerda existen un total de diez dimensiones: las tres convencionales, mas una dimensión temporal, y a estas se añaden seis dimensiones que se encuentran compactificadas de tal manera que son prácticamente inobservables?".

De momento no entendió del todo la razón de la pregunta, pero como de costumbre los motivos que tenía Sheldon para actuar de la manera que lo hacía, eran básicamente un indescifrable misterio.

-"Bueno… llevo algunos años escuchándote hablar sobre tu trabajo"- comenzó a decir un tanto insegura sobre cómo proceder -"así que mi respuesta es: sí, sí lo sabía".

-"Y…"- después de unos momentos él habló de nuevo y continuó despacio en un tono característicamente familiar para Amy -"¿Sabes cuál es la razón por la considero que la teoría de la cuerda es única, invaluable y extremadamente importante como para invertir en ella mi concentración y mi esfuerzo?".

-"Debo aceptar que no, creo que no lo sé"- respondió mientras sentía la palma de su novio posarse lentamente sobre su escápula izquierda.

-"¿Te gustaría saberlo?"- había un lejano atisbo de timidez en la pregunta.

-"Por supuesto"- y Sheldon sintió los músculos faciales de Amy contrayéndose contra su pecho mientras ella dejaba escapar una sonrisa.

-"El concepto de que existen otras dimensiones siempre me ha parecido interesante"– esa declaración no sorprendió mucho a la neurobióloga –"la idea de que de hecho exista algo que no podemos ver me intriga demasiado, es como un tipo de 'magia'…"- hizo una pausa –"en la cual no creía…".

-"¿No 'creías'?"– repitió intrigada por el tiempo verbal utilizado.

-"No"- dijo simplemente y hubo un silencio que se sintió bastante cómodo entre los dos, entonces, preso de la necesidad de aclarar su punto, él prosiguió con la oración –"Es algo bastante parecido a los sentimientos".

-"¿Lo es?"– sin mucho esfuerzo y sobretodo sin proponérselo, ella lo estaba llevando a lugar muy interesante, las preguntas cortas y puntuales provocaban maravillosas respuestas.

-"Lo es"- confirmó y casi sin pensar agregó –"es cercano a lo que existe entre tú y yo"– se detuvo de nuevo quizá evaluando lo que acababa de decir, ella se mantuvo en silencio esperando… En realidad, no sabía qué esperar –"Quiero decir… ".

-"¿Que existe magia entre nosotros?"- apoyó el mentón en la apófisis xifoides de su novio y buscó instintivamente encontrarse con su mirada.

Nuevamente el silencio se apodero del espacio mientras se observaban en completa calma. El ceño de Sheldon lucía relajado, quizá demasiado relajado, pero la Dra. Fowler tenía la sospecha de que esa era una buena señal.

Sin aviso previo la luz entró, precipitada y violentamente, por la ventana iluminando completamente, durante breves instantes, la totalidad de la sala. El destello del rayo iluminó el rostro del físico teórico, definiendo sus facciones e intensificando la profunda mirada que le dedicaba a su novia. El estruendo tendría que haberlos sorprendido, pero no lo hizo, apenas fue notado por ambos.

-"Está lloviendo"- le escuchó decir de pronto, ella supo que era el intento del físico por evadir la pregunta.

-"Sí, así es…"- y entonces ella se dio cuenta de algo –"¿No te molesta que nuestros pies estén en tu lugar?".

-"No"– respondió rápido, pero sin darle mucha importancia al asunto –"Tu cabello… "– dijo de pronto cambiando por completo el rumbo de la conversación.

-"¿Qué hay con él?"– le cuestionó sin comprender a qué se refería.

-"Es… sumamente estimulante"– respondió, más para sí mismo que para Amy.

-"¿Te parece que lo es?"- la curiosidad se hizo presente.

-"Absolutamente"- aseveró increíblemente seguro y continuó con tono levemente emocionado -"¿Sabías que tu cabello forma constantemente parte de mis pensamientos, incluso en contra de mi voluntad?".

-"¿'incluso en contra'?"- repitió.

-"Sí, eso fue lo que dije"- confirmó él con obviedad.

-"¿Eso significa que en ocasiones el pensamiento es evocado voluntariamente?"- había una sonrisita que acompañaba la pregunta, la lógica le decía que su conclusión era correcta, pero la dinámica de preguntas y respuestas le encantaba.

-"Ehm… pudiera definir esa afirmación como adecuada"- por alguna razón la respuesta afirmativa se negaba a ser expresada. De nuevo una pausa y de repente un suspiro –"Simplemente es incomprensible para mi… cómo es que puedes provocarme esa infinidad de desconcertantes y, quizá deba decir, místicas sensaciones y pensamientos".

Lo intensidad que percibió en las honestas palabras de Sheldon fue tan devastadora que solo atinó a mantenerse en silencio, escuchando el sonido de su respiración, de la propia respiración y de la lluvia escurriéndose por el cristal de la ventana.

-"¿Sabes cuál es la razón?"– preguntó él, casi casualmente.

-"No, no lo sé".

-"Yo tampoco…"- respondió mirando de pronto hacia el techo y comenzó a hablar como si lo hiciera para el mismo– "pero no es una sensación desagradable, definitivamente no lo es. Me cuestiono constantemente, tratando de darle una explicación, pero la explicación no surge, aun con todo mi esfuerzo y mi obstinación, sencillamente no tengo una; y al parecer tampoco tengo forma de conseguirla. Y sorprendentemente eso no me frustra. Debería estar confundido, desesperado, quizá decepcionado… pero no lo estoy"- otra pausa en la que lentamente sus ojos se centraron en los de Amy –"por el contrario… disfruto de todas esas sensaciones, inclusive de no tener todas las respuestas que quisiera. Hay algo en ti… desconocido y perfecto, abrumador y fantástico, único e inclemente, que sencillamente me gusta y debo decirte que has cumplido tu objetivo".

Sonrió complacido cuando el parpadeo confundido de la Dra. Fowler le hizo saber que no entendía a qué se refería.

-"Hacerme feliz"– sonrió aún más.

Y ella le sonrió a su vez.

Movida por la inercia de las emociones recorrió, ayudada por Sheldon, la distancia que los separaba. En eso momento supo lo mucho que le hacía falta un beso, sentir que la ansiedad del contacto era compartida, sentirse rodeada por sus brazos, envolviéndola de una forma que le era difícil describir, pero que inequívocamente le encantaba.

Sonrió en medio del beso y notó cómo el Dr. Cooper sonreía también. La fragancia del enjuague bucal le golpeó suavemente y lo reconoció como el mismo que usaba el Sheldon de su universo. Una risita se le escapó y lo siguiente que notó fue como la mano de su novio se posaba en su nuca y la acercaba un poco más. Era esa clase de beso en el que era tan fácil perderse, tan sencillo dejar de pensar y dejarse llevar. Sabía que no tenía fuerza, ni voluntad, ni deseo de resistirse.

Empezaba a derretirse, mental, física e interiormente. Y le gustaba. Había experimentado muy pocas cosas que se compararan, no, que se acercaran al intenso placer de tener las manos del físico teórico filtrándose bajo su ropa.

Se obligó a mirarlo cuando él dejó de besarla y su voz surgió de pronto, enmarcada con una entonación que Amy notaba bastante peculiar.

-"Escucho la lluvia intermitente y no puedo evitar que la idea de que es simplemente dióxido de hidrógeno precipitado, venga a mi mente. Percibo el rayo en pausa por la disociación entre la velocidad de su sonido y su luz. Tengo una explicación para todo fenómeno físico; sin embargo, todo eso pierde coherencia y lógica, y se vuelve cautivador si lo presencio bajo tu cuerpo, sintiendo que respiras y el golpeteo de tu corazón"– suspiró mirando el techo, después volvió su atención hacia su novia y el tono melódico había quedado de lado para regresar a hablar en su estilo habitual -"me abruma aceptarlo Amy pero… soy un magnífico poeta, ¿no lo crees?".

Ella en verdad lo creía. Era difícil hacerlo debido a la postura en que se encontraban, pero por respuesta intentó rodearlo con sus brazos.

Y ahí estaban de nuevo besándose. Verlos así debió de haber sido una señal, debió quizá de desaparecer, ir a atender algún otro asunto dimensional; pero no lo hizo. Cierto era que estaba obligada a quedarse justo donde estaba, pero aun cuando no lo estuviera, no se habría movido. Esa era la verdad. Había algo magnético en ellos, en la forma en la que sus cuerpos parecían querer fundirse lenta y delicadamente.

El silencio se hizo presente. Cayó despacio, pausadamente. No había mucho qué decir, era esa clase de lenguaje que se percibe con los ojos cerrados. Las manos viajando hacia una dirección específica, con un propósito definido, buscando liberarse de la ropa mutuamente… Sheldon desabotonando el abrigo y la blusa de Amy, ella intentando sacarlo de las playeras con toda la libertad que su desnudez en proceso le permitía. Toda esa sincronía, ese tácito acoplamiento. Un beso en el mentón que después buscaba la boca. Los labios deslizándose por el cuello, sintiendo el conocido sabor del sudor que hacía unos minutos había comenzado a emanar. Escuchar un sorpresivo "Amy" expresado con ternura, sin una definición, significado o propósito en particular, pero que denotaba urgencia y deseo. La risita de ella producto de las caricias descritas en su espalda y sus senos ya desnudos. La facilidad con la que el pantalón, la falda y la ropa interior, simplemente se desplazaban y dejaban a ambos completamente expuestos. El relampagueante brillo en los ojos al mirarse, que hacía juego innegablemente con el destellante despliegue de la luz del cielo. La respiración agitada y rítmica que producía eco en el casi silencioso departamento.

La frente de Sheldon buscando la de Amy, pegándose a ella, observando cada expresión de su rostro.

El jadeo acompasado…

Y entonces sus rostros describieron un indescifrable y enigmático gesto, cuando tácitamente alcanzaron el siguiente estatus, y en un acuerdo mutuo llegaron a ser físicamente, invasor e invadida. Sus músculos se tensaron y por segundos la respiración fue contenida, y después de la pausa, el movimiento continuo de sus cuerpos continuó.

Era una complicidad difícil de cuantificar, evaluar, incluso de distinguir. La interacción que había entre ellos hacía difícil comprender dónde terminaba uno y comenzaba el otro, pero aun así, fundidos en más de un sentido, podían seguir siendo dos diferentes y perfectos homo novus.

Un beso prolongado y cargado de emociones, el pelo de Amy cubriendo el rostro de ambos; el pecho de Sheldon pegado al de su novia, elevándose con cierta placentera dificultad. La oscilación sincrónica de las caderas. Más sudor. Gemidos. Una risita de la neurobióloga al sentir los dedos del Dr. Cooper rozando su espalda. Ocasionalmente él reía levemente también.

Era todo un espectáculo. La química era devastadora. El tiempo transcurría despacio dejando que todos sus sentidos disfrutaran del contacto.

No era el principal objetivo, el camino hacia él sin duda alguna se disfrutaba igual, y entre ellos había un placer mas allá de la cuestión física; sin embargo, como punto culminante del acto sexual, breve pero completamente intenso, el orgasmo llegó sacudiéndoles más que los cuerpos.

De nuevo cayeron en un receso donde la estática reinó, mientras esperaban que sus constantes vitales regresaran al nivel basal.

-"Oigan chicos, ¿Alguno de ustedes…?"- la puerta abriéndose de golpe los sobresaltó a ambos, quienes dirigieron sus miradas hacia la recién llegada. Sus ojos se abrieron casi con incredulidad, sin embargo, la expresión asombrada que tenía la pareja no se comparaba con el terror que se reflejó en el rostro de Penny. Se detuvo en seco, parpadeó una cantidad incuantificable de veces y sin decir palabra salió velozmente del departamento.

No había forma de culparla por su reacción, ver al Shamy en un momento de desnudez postcoital podría alterar a cualquiera.

-"Uhm… Eso fue inesperado"– dijo casualmente en tono pensativo, sin darle demasiada importancia al asunto y regresando a la postura que tenía anteriormente, aprovechando la oportunidad para besar la frente de su novia.

-"Lo fue"- concordó Amy acomodando nuevamente su rostro contra el pecho de Sheldon, dejándose consentir por los dedos del Dr. Cooper acariciándole el cabello.