la residencia Loud se encontraba en una extraña calma que solo se lograba cuando gran parte de sus ocupantes no se encontraban, habían salido a realizar las actividades y compromisos que habían programado, tan solo Lincoln fue el único que tuvo que cancelar sus planes ya que seguía indispuesto tras la explosión, se encontraba dormido en el sofá tras ver televisión toda la noche. Pese a ser unas cuantas horas las que todos saldría, no se encontraba solo, Lori y Lily se habían quedado en la casa, Lori estaba sentada en el sofá junto a Lincoln revisando su teléfono celular, estaba masajeando con Bobby.
"Literalmente no puedo creer hayamos tenido que cancelar" escribió con fuerza en su teclado, miro a Lincoln dormido, sintió donde su teléfono vibro, "no te pongas así bebe :´c, tienes que cuidar de Lincoln", molesta Lori dejo el teléfono en su regazo, recargando su mentón en su brazo, tenía el ceño fruncido, de repente noto algo moverse en suelo, se estiro para ver que se trataba de Lily estaba gateando mientras arrastraba su mantita.
Sintió como llego un nuevo mensaje, "así como dejaría todo por ti, también es para mi hermanita y cualquiera de mi familia", bajo el teléfono al escuchar como Lily estaba pujando al borde del llanto, Lily estaba intentando subir a donde estaba Lincoln, pero a su corta edad le era difícil, dejo su teléfono en la mesa de la sala y se levantó, fue con Lily y con cuidado la ayudo a subir al sofá, la pequeña bebe gateo sobre el cuerpo de Lincoln causando que este se moviera por las molestias.
Lincoln no despertó, continúo dormido mientras que Lily se acostó sobre su pecho y coloco su mantita encima para dormir junto a su hermano, al ver esto Lori se sentó en el suelo frente al sofá, estiro su mano para tomar el celular, lo alzo y tomo una fotografía de los tres, se la mando a Bobby escribiendo después, "gracias bubu bear, siempre sabes cómo hacerme sentir mejor", dejo el celular y se giró para recargar parte de su pecho en el sofá, tomo la mano de Lincoln frotándola con el dedo pulgar.
- si que sabes cómo preocuparnos – comenzó a susurrar – desde que llegaste solo has sabido causarme infartos, me sorprende que tu tengas las canas y no yo –
- linky – dijo Lily entre abrazando a su hermano
- ahora hasta Lily se preocupa por ti, tienes que dejar de hacerte el valiente, vas a acortar nuestras vidas de tanto estrés que nos causas –
Lori comenzó a tararear una canción de cuna, no era alguna conocida, era especial, como si nada más ella la supiera, Lincoln reacciono al escucharla, comenzó a sonreír, como si se sintiera seguro y protegido, Lily también comenzó a sonreír, abrió sus ojos para ver a su hermana mayor entre parpadeos, en el parpadeo más largo Lily comenzó a escuchar la voz de Lori, le estaba hablando, cuando ella abrió los ojos se topó con Lori en sus 26 años, tenía los brazos cruzado y parecía molesta.
Lily se levantó mientras tallaba sus ojos miro a su alrededor, y noto que estaba en un cuarto lleno de imágenes de superhéroes, varias armas y algunas viejas consolas de videojuegos, sintió como algo se movía debajo de ella, giro para encontrar a su hermano mayor de 20 años en boxes. Lori contemplo a su hermanita de 10 años que estaba en piyamas sentada sobre la pelvis de su hermano el cual seguía dormido como si de un muerto se tratase.
- ¿y bien jovencita? – apretando sus brazos – ¿cuál es tu excusa esta vez?
- yo este…bueno, ¡¿Cómo llegue aquí?! – bajando de Lincoln – creo que camine dormida
- Lily ya hemos hablado de esto, no puedes dormir con Lincoln –
- pero, por que no, somos hermanos –
- pero él es un hombre joven, lo que menos necesita ahora es que aumentemos su estrés –
- solo tienes envidia de que yo si pueda dormir con el – cubriéndose con la manta
- ¡sal de aquí ahora! –
Lori apunto con su mano hacia la puerta, Lily solo inflo sus mejillas mientras salía de la habitación dando pasos fuertes, se volteó a Lori para sacarle la lengua antes de cerrar la puerta con fuerza, Lori lanzo un suspiro mientras se sentaba en la orilla de la cama de Lincoln, miro por encima de su hombro para contemplar el cuerpo semi desnudo de su hermano, estiro su mano para intentar tocar su abdomen, pero retrocedió al escurar la alarma despertadora.
La alarma provenía del reloj que tenía Lincoln en su muñeca, este era algo rectangular y no marcaba la hora, tan solo dos botones, se escuchó el sonido de aire comprimido, tras unos segundos después, Lincoln comenzó a despertar, con lentitud comenzó a levantase mientras se estiraba, al notar a su hermana él se sentó en la orilla opuesta de la cama.
- buenos días Lincoln –
-buenos días Lori, ¿paso algo mientras estaba dormido? –
- nada relevante, si acaso que Lily se acostó contigo otra vez –
- necesito cambiar el cerrojo de mi cuarto – se quitó el reloj – hazme un favor y dile a Lisa que necesito rellenar la medicina para dormir -
- Lincoln, no crees que ya estas dependiendo mucho de esta droga, te puedes hacer adicto o en el peor de los casos… –
- lo sé, pero sabes que mi terror nocturno es tan fuerte que por instinto no duermo – viendo el reloj – esto es lo único que me permite dormí de forma normal –
- cómo sea – se levantó – llegamos a la meseta así que prepárate para el encuentro -
- si capitana –
Lincoln hizo un saludo militar mientras estaba sonriendo sin preocupación, Lori lo miro por encima de su hombro, al ver su sonrisa ella se giró para inclinarse y darle un beso en al frente, "para la suerte" dijo antes de salir de la habitación. Lincoln se levantó y en una de las paredes coloco su mano, una luz verde salió de la pared y acto seguido una puerta secreta se deslizo dejando ver un maniquí con ropajes muy llamativos.
Una camisa blanca que brillaba como la seda, encima un chaleco con capucha de color negro con orillas doradas, el pantalón era negro que hacía juego con el chaleco, un par de guantes con dedos cortados y placas de acero, botas color marrón con solapa. El conjunto completo tenía un estilo propio de la época del renacimiento, lo único que sobre salía eran dos bordados el chaleco, sobre el corazón, un sol con una luna y estrella en su interior y ocupando toda la espalda, una flor de loto color celeste.
- ya es hora – estirando su mano
Lily estaba saliendo de su habitación, estaba terminado de acomodar su cabello como lo hacen las bailarinas de ballet, estaba usando un vestido negro con morado y por encima un delantal rosa, camino unos cuantos pasos por el pasillo antes de entrar a la cocina, cuando entro se percató que alguien estaba comiendo del refrigerador.
- ¡LANAA! –
La chica rubia de coletas se giró mientras tenía una rebanada de pastel en su boca, ambas se quedaron quietas, por unos segundos antes de que Lana comenzara a correr mientras que Lily la persiguió tomando una cuchara grande, dieron varias vueltas alrededor de la mesa antes de que ella escapara por la puerta principal, Lily se detuvo mientras amenazaba con la cuchara.
- ¡eso te acaba de costar el postre! –
Cerro la puerta con fuerza, Lana se asomó por una esquina mientras terminaba de masticar la rebanada de pastel, se sacudió las manos para dar media vuelta y caminar por los pasillos, llego a una puerta con el letrero que decía "Armería", al entrar a la habitación se podía ver una fragua industrial, herramientas, placas de acero, cortadoras de agua y en un costado se encontraba un vivero de gran tamaño, un paraíso para los muchas ranas que se encontraban, Lana camino hacia las palcas de acero mientras una de los sapos salto para situarse sobre ella.
- lo siento Hops II, Lily llego antes del que pensé, no pude sacar bocadillos para ti – el sapo inflo su garganta – lo sé, te compensare después, tengo que hacer nuevas armas para Lincoln, siempre las pierde en las misiones –
Tomo la placa colocándola en la mesa de corte de agua, la sumergió en el agua mientras encendía el motor, tomo la pistola de presión y con mucha facilidad comenzó a realizar el corte en la placa de acero, el ruido de la maquina era tan ensordecedor que no se percató que alguien más había entrado a la habitación, la pequeña rana se giró para ver como estiraban la mano hacia ella y la acariciaban.
Lana no se detuvo hasta terminar de hacer los moldes, apago el motor dejando la pistola de lado, en cuanto giro sintió como detuvieron su cara picándola con un dedo en la mejilla, al retroceder para ver mejor a Lincoln portando el traje que estaba en el cuarto secreto. Los ojos de lana comenzaron a cristalizarse donde las lágrimas intentaban escapar, ella se tallo los ojos y tomo los trozos de metal cortados.
- Lincoln, solo dame unos segundos, terminare esto lo más pronto posible – acelerando el paso
- Lana, tranquila… en esta ocasión no me llevare tus sais – deteniéndola – necesito mi cinturón y los prototipos de la nueva arma de Lisa –
- estas seguro, si me das tiempo puedo hacerte algo más potente–
- gracias, pero no es bueno repetir trucos con "El" –
Lana dejo las cosas en una mesa para dirigirse al enrome vivero de sapos, presiono una de las rocas del fondo, la pecera comenzó a elevarse dejando ver una segunda repisa la cual estaba llena de armas de fuego, granadas, inclusive una bazuca. Lincoln tomo un cinturón el cual tenía varios estuches para guardar cosas, se lo coloco y comenzó a introducir distintas granadas en ella, también colcho armas arrojadizas como navajas y estrellas ninjas, al final tomo una caja de la cual saco un par de guantes metálicos.
Al ser más delgados se los coloco por debajo de los guantes de cuero que traía al principio, cerro y abrió sus manos para sentir que estuviera todo en su lugar, mientras que Lana se frotaba el brazo mientras tenía la mirada hacia el piso, Lincoln flexiono las rodillas para acercarse y poder acaricia la cabeza de Lana mientras la miraba a los ojos.
- tranquila todo saldrá bien –
- pero que tal si no, no quiero perderte otra vez –
- descuida, no pienso perder, sobre todo ahora que tengo cosas se pusieron personales –
Al levantarse, su rostro perdió su sonrisa, tenía el ceño fruncido, salió de la habitación ajustando sus guantes, tan pronto que se cerró la puerta, lana tomo las piezas de metal y continúo trabajando en ellas. Lincoln estaba caminado por los pasillos cuando en el camino se encontró a Luci, estaba usando un vestido largo, seguía siendo de un estilo algo gótico, pero era un tanto más elegante, ella se quedó quieta mientras que Lincoln paso a lado de ella deteniéndose a unos cuantos pasos.
- ¿me dirás que fue lo que hiciste esa noche? – no obtuvo respuesta – Lisa dijo que te faltaba exactamente un tercio de tu sangre – miro por encima de su hombro – ¿dime que le pediste?
Lucy siguió sin decir nada, apretaba su falda con sus puños intentando contener sus nervios, Lincoln se giró para tomar uno de sus brazos, ella se resistió y al separarse quedo de espalda contra la pared, Lincoln coloco sus brazos en la pared a la altura de los hombros, Lucy desvió giro su rostro mientras juntaba sus manos sobre su pecho.
- ¿por que Lucy? Sabes que hacer tratos con ese sujeto puede llevarte a la muerte –
- eso no te importo años atrás cuando nos abandonaste –
- que otra opción tenia, vendí mi alma a cambio de que ustedes estuvieran a salvo y page el precio, por 5 años viví en el infierno, lo único que mantenía vivió era que podría verlas otra vez… -
- tu hiciste un trato por amor – giro para cruzar miradas – yo estoy haciendo lo mismo, de la misma manera que ignoraste nuestra opinión, en esta ocasión yo haré lo mismo… -
Lucy empujo a Lincoln para correr por el pasillo, el solo se limitó a verla dar la vuelta en el pasillo, puso su mano sobre su hombro izquierdo para apretarlo con fuerza, dejando salir un grito de frustración continuo cambiando hasta llegar a la puerta que daba al acceso posterior de Vanzilla, presiono un botón en la pared accionando la compuerta, camino hasta la orilla para esperar que se abriera por completo cuando escucho que alguien le estaba hablando, al darse la vuelta se percató que se trataba de Lynn.
- hey Lincoln, espera un momento –
- ya es muy tarde para irnos Lynn –
- no es eso cabeza de huevo – deteniéndose junto a el – tengo un mal presentimiento en el encuentro de este año… -
- ¿lo dices por Lucy? –
- desde que regresaste ella ha desarrollado esa enferma obsesión por ti, incluso tu deberías de haberlo notado –
- claro que estoy al tanto – empujo la frente de Lynn con dos dedos – incluso sé que tú y las demás también sienten algo por mi –
- ¡¿Qué?! – retrocedió varios pasos – de que estas hablando… ¿estas enfermo o que? –
- yo no diría que enfermo, jugar con los sentimientos de 10 chicas y que además todas ellas sean tus hermanas… – mirando que la compuerta termino de abrirse – creo que ni "podrido" alcanzaría para calificarme –
- Lincoln… -
- lo siento Lynn, pero no pienso romperle las ilusiones a Lucy, tampoco me negare a que ustedes sientan algo por mí, al final del día yo solo tengo un pensamiento en mi mente, mantenerlas felices a ustedes sin importar el precio –
Lincoln comenzó a caminar por la rampa la cual se levantó tan pronto piso tierra, Lynn se quedó quieta mirando como su hermano desaparecía de su vista tras la rampa de metal, estando fuera de Vanzilla, Lincoln camino varios metros antes de detenerse en pleno claro desértico, extendió su brazo con la palma abierta.
- que mis palabras lleguen al infinito y permita paso entre los universos… 門뤾-
Frente a Lincoln apareció un circulo mágico el cual se expandió tomando una gran área en el suelo, las marcas eran parecidas a las de un circulo tribal y en el centro se podía ver la flor de loto que estaba en el círculo mágico que había hecho Lucy días atrás, flamas de color negro comenzaron a surgir de la tierra acumulándose en varias columnas, estas se disiparon de golpe dejando ver a un extraño ser con varios ataúdes.
El ser era de aspecto casi humano, un poco más joven que Lincoln, su cabello estaba dividido por la mitad en dos colores, banco y morado, un cuerno curvo y otro roto, dedos puntiagudos que asemejaban garras, de su cintura salía una especia de cola con los mismos colores que su cabello, su sonrisa dejaba ver una dentadura propia de un tiburón. Tenía un flequillo que cubría su ojo derecho dejando al descubierto un ojo el cual carecía de un iris, era una espiral negra y morada que penetraba en lo profundo de uno.
- es bueno verte con vida, Demonio de la Guarda… - comenzó a reír – o prefieres Demonio Blanco… -
- vamos al punto Madness – apretando sus puños
- mmm, te noto algo molesto, ¿me pregunto por que? – di un salto para a aterrizar en uno de los ataúdes – o es verdad, estas molesto por que hablé con una de tus "preciadas" hermanas –
- dime cual fue el trato –
- realmente importa, en tu lugar me preocuparía más por los juguetes que traje para ti – chasqueo los dedos – en ocasión, las reglas cambian –
Los ataúdes comenzaron a sacudirse, algo estaba golpeando desde adentro, muchas de estas se abrieron mandando a volar las tapas, sino que las destrozaban. Lynn estaba entrando a la cabina de control topándose con el resto de sus hermanas, todas estaban contemplando las pantallas donde se podía tener una vista casi panorámica de las 6 criaturas que hacían que la fantasía cobrara vida, criaturas que solo se podrían esperar de leyendas o cuentos de hadas.
Un enorme hombre murciélago, un hombre lobo, un promethean, un hombre lagarto, una cucaracha monstruosa y un troll gigantesco. Todos ellos tenían el cuerpo con marcas de costura y los ojos completamente bancos, se tambaleaban mientras emitían sonidos propios de su especie.
– ¿Qué significa esto? – Lincoln tomo postura de combate
- veras Lincoln, saldré un tiempo por lo que no podre a venir a cumplir con nuestro trato recurrente – se sentó mientras aparecía una taza de té en el aire – ¿cómo era? –
- una victoria un año… - Lincoln apretó los puños- tengo que derrotarte para permanecer un año en mi mundo –
- claro, tonto de mí, que olvidadizo, en este caso apostaremos dos años por cada uno, en total serian 14 años de libertad o de aprisionamiento, me pregunto cuanto podrás aguantar –
Con un segundo chasquido, las criaturas comenzaron a avanzar en dirección hacia Lincoln, él se limitó a dar un salto hacia atrás mientras que, hacia un pase por su cintura, por la velocidad, el primero en llegar fue el hombre lobo, Lincoln lanzo un par de granadas hacia pecho del lobo mientras se cubría, la explosión fue inmensa, las criaturas retrocedieron al sentir la bola de fuego, Lincoln salió disparado en sentido contrario tan solo con estelas de humo saliendo de su traje.
El lobo quedo despedazado de la parte frontal, le faltaba una gran porción de su pecho dejando ver parte de su esqueleto y de sus órganos, parte de su pelaje seguía en llamas y su mandíbula seguía colgando de uno solo de sus lados. El murciélago gigante alzo vuelo para dirigirse en picada hacia Lincoln, al verlo paso su mano por su cinturón comenzó a lanzar varias estrellas ninjas, estrás se clavaron en la piel del monstruo el cual no presento molestia.
Lincoln dio un gran salto dejando que la criatura se estrellara contra el suelo, presiono la hebilla de su cintura y las estrellas estallaron dejando una nueve blanca alrededor, Lincoln comenzó a correr hacia el dando un salto en los últimos metros, cuando la nube se disipo se pudo ver como el murciélago estaba completamente congelado, dado un giro sobre en el aire, dio una patada a la cabeza separándola del resto del cuerpo.
Al tocar suelo sintió como su pierna fue estirada hacia atrás, fue lanzado por los aires cayendo sobre su costado muy cerca de los ataúdes, antes de que pudiera levantarse sintió como sus brazos y piernas fueron estirados dejándolo en el aire, por un lado, el lagarto mordía su brazo y sujetaba su pierna mientras que la cucaracha mordía el otro brazo y sujetaba la pierna con una de sus patas, ambas criaturas comenzaron a estirar a Lincoln en sentidos opuestos.
- no es grandioso – Madness estaba riendo – de no ser por el traje que te hice, ya habrías perdido tus extremidades hace mucho… - su sonrisa se borró – esos no son los guantes que yo hice –
- no… los hizo… mi… talentosa hermana… - apretó los puños – y mi brillante hermana hizo estos –
Una extraña aura comenzó a generarse en los puños de Lincoln, al ver esto, Madness dio un salto para tomar distancia, la extraña aura exploto en forma de rayo destrozando por completo la cabeza de ambas criaturas, los guates de cuero se destruyeron en el proceso dejando a la vista los guantes metálicos, uno de los costados de Lincoln fue soltado, pero el otro no, el cuerpo de la cucaracha seguía moviéndose intentando apresarlo con sus muchas patas.
Lincoln apunto su brazo libre hacia el torso de la criatura y genero una segunda aura la cual uso para volar en pedazos el torso de la criatura, tan pronto se levanto fue apresado por la enorme mano del troll, Lincoln fue elevado por encima de la inmensa criatura, con desesperación comenzó a buscar en su cinturón una de las tantas granadas que tenía, al dar con la que buscaba, quito el gatillo para lanzarla al aire, observo como el troll abría su enorme boca para proceder a tragarlo vivo.
La granada estallo y un enorme resplandor cegó a todos por un momento, Lincoln sintió como era soltado, como pudo se sujetó quedando colgado de la mandíbula del troll, apunto uno de los guates en la garganta y disparo creando un agujero de lado a lado, un rio de sangre comenzó a fluir por el cuerpo, al ser la cabeza demasiado pesada para el poco cuello que quedaba, la cabeza se desprendió cayendo al suelo junto a Lincoln, el cuerpo se desplomo en sentido contrario dejando solo el dolor de la caída de 5 metros a Lincoln.
El cuerpo de Lincoln temblaba al moverse, su respiración era demasiado errática, así como el esfuerzo que hacía por levantarse, sus hermanas estaban al filo del asiento contemplando la situación de Lincoln, algunas ya no soportaban verlo y cubrían sus ojos, otras tan solo lloraban mientras mantenían la mirada al frente. Lincoln se recargo en la cabeza del troll para poder estar de pie, pudo respirar profundo un par de veces antes de escuchar un rugido.
Giro su vista para ver como un puño conectaba contra su pecho, este lo ando por los aires haciendo que callera de espaldas y comenzara a rodar, como pudo, Lincoln se sujetó del suelo quedando a gatas en el suelo, levanto la mirada para ver al promethean, un ser comparable con el legendario monstruo Frankenstein, se levantó y con ambos brazos apunto al monstruo, ambos disparos dieron directo, pero solo destruyeron la poca ropa que portaba.
- sorprendido, Stein tiene la piel más gruesa que los demás y no hay nada en este mundo que pueda cortarla… sin mencionar que estas casi al límite de tu umbral del dolor –
Los ojos de Lincoln comenzaron a mirar hacia todas las direcciones posibles, seguía haciendo precio presión en su pecho tratando de calmar su dolor, sus ojos se detuvieron al iniciar al correr, el promethean comenzó a perseguirlo, al sentirlo muy cerca de, Lincoln se lanzó al suelo dando tomo una de las pinzas de la cucaracha y se levantó tan proto le fue posible, se deslizo a la derecha para evitar el golpe del enorme humanoide, con ambas manos sujeto la mandíbula y la clavo en el estómago mientras tiraba hacia abajo.
Sorpresivamente, se realizó un corte en el estómago, pero no pareció molestarle nada, agitando uno de sus grises brazos, fallo al intentar golpeara la cabeza de Lincoln que se había agachado para introducir ambos brazos en el interior de promethean, disparo de los guantes desde el interior ocasiono que el cuerpo se inflo por unos cuantos momentos, pero seguía moviéndose, con ambos puños, aplasto a Lincoln por los hombros provocando que se arrodillara y gritara del dolor.
Sacando uno de sus brazos, tomo un bloque de masa blanca con una banda verde que tenía escrito "C4", la introdujo en el interior del monstruo que se preparaba para dar otro golpe, Lincoln cerro los ojos mientras bajaba la cabeza y disparaba los guantes con las manos llenas de la masa blanca, la explosión fue de una tal magnitud que la criatura quedó destrozada de la parte superior dejando de la cintura hacia abajo.
Lincoln estaba en posición fetal mientras apretaba sus brazos contra su pecho, apoyaba su frente en el suelo mientras que acomodaba sus piernas para levantarse, no podía parar de gritar del dolor, los guates de metal habían despedazado por completo, las manos de Lincoln estaba al rojo vivo, seguían enteras cosa que de por si es un milagro de ver, se podía ver como estas manchaban el traje de sangre donde la carne estaba descubierta, no podía mantener se erguido por el dolor, aun asi pudo ver como Madness se acercaba a él.
- te felicito, no esperaba menos de mi amado discípulo – comenzó a aplaudir – quien diría que el niño que llego a mi suplicando con lágrimas en los ojos, ahora me mira con una mirada llena de rencor y odio -
- toda… todavía no… termino… – tomando una postura de combate -
- claro que no, todavía no terminas - deteniéndose a unos metros – tu eres uno de mis más grandes logros, eres el humano que romperá todos los limites, de eso me encargare pues tu y yo somos iguales –
- no nos parecemos en nada –
- tal vez no en el físico o en lo mental, pero si aquí… - apunto a su corazón – ambos sucumbimos ante el deseo del amor prohibido, aremos cualquier cosa por estar con el ser de nuestra devoción, no importa si caemos en el mismo infierno por verlas felices –
- ¡Cállate! –
Lincoln lanzo un puñetazo hacia Madness, pero fue atrapado con facilidad, Lincoln se arrodillo por el dolor mientras que en una de las manos de Madness se comenzó a generar una esfera de color azul.
- escucha con atención chica gótica – Madness miro a la cámara de Vanzilla – los lazos que el tiempo forjo solo el tiempo los puede romper, lo que anhelas lo encontraras al otro lado del sueño, ve y búscalo… - tomo impulso – que mis palabras lleguen al infinito y permita paso entre los universos, 門뤾 –
De un solo golpe impacto la esfera azul en el pecho levantándolo unos cuantos metros antes de que comenzara a desmoronarse como si fuera polvo, presenciaron como Lincoln desapareció frente a sus ojos mientras que Madness estallo en un mar de llamas cubriendo toda la zona, cuando esta se disipo vieron que todo había desaparecido, era como si nunca hubiera librado una pelea descarnada, Lucy miraba atónita cuando sintió como era tomada del cuello de su vestido mientras era alzada por los aires por Lynn.
- ¿Qué fue lo que hiciste a nuestro hermano? –
- Lynn detente – Lori se levantó de su asiento
- ¿dónde está? – Lynn rompió en llanto – ¡¿dónde está nuestro Lincoln?!
