"Entre balas y espadas"

Capítulo III

Válgame el cielo, disculpen la demora, en verdad u.u...

Sé que he demorado una eternidad pero culpen a la escuela por no dejarme escribir tranquila y que se me perdió la hoja en la cual estaba escribiendo el capítulo, así que tuve que empezar desde cero TTATT...

Y para que me perdonen un poquito quiero decirles algo: en el próximo capítulo le diremos adios a los flashback y empezará la historia como tal, sólo esperen un poco más y yo intentaré subir el capítulo un cachito más largo si es que puedo ^^...

Espero que no me odien por ésto X3...

Y sin nada más que decir, los dejo leer en paz

Disclaimer: KHR! ni los personajes me pertenecen, le pertenecen a su correspondiente mangaka, sólo me pertenecen la trama y las gemelas Cavallone...

PD: Nos leemos abajo en las explicaciones u.u...

Advertencia: Aparte de los spoilers del anime y del manga... también hay OCC, mucho en algunos casos, poco en otros.


La temida hora del combate de los usuarios del Cielo Vongola había llegado y la mayor de las blondas seguía sin hacer acto de presencia. La ojiazul, de lado de Sawada Tsunayoshi, tenía una postura bastante solemne a pesar de toda la preocupación que llevaba encima.

Mientras las de la Famiglia Cervello les explicaban las reglas a los luchadores y jefes de ambos lados combatientes y también a los guardianes de éstos mismos, la menor daba fugaces vistazos hacia la salida para ver si aparecía la morena, cosa que no sucedía.

-Los que no combatirán, por favor, sígannos-. Recién se dio cuenta de que debía moverse cuando Coronello la apremió para que siguiera el paso.

Cuando llegaron al sitio que el par de pelirrosas les indicaron, una especie de jaula láser se activó, enserrándolos mientras duraba el combate.

-¡Joder, desactiven esta cosa!-. Se quejó la rubia con un venita latiéndole en la sien cuando vió que los guardianes de ambos lados se desplomaban, al borde de la inconsciencia mientras que los jefes de ambos lados combatían bajo aún más presión.

-No, las reglas del combate lo prohíben-. Acotó una de las Cervello algo ¿asustada?

Justo en el momento en el que Xanxus iba a atacar a Tsuna mientras estaba inconsciente, la misma niebla oscura que antes envolvió a Angella, cubrió el cuerpo de Gianella por completo; pero no sólo cambió su color de cabello, también su ropa: cabello largo y plateado, ojos del mismo color y el mismo uniforme del capitán Varia, cosa que sorprendió a más de uno.

-¡Vooooooooi!¡Me importa una mierda las reglas, déjennos salir!-. Gritó la, ahora, peliplateada bastante cabreada y exasperada, golpeando el suelo con el tacón de las botas altas, variante del uniforme de Squalo.

-¡Deberías cerrar esa boca, cría de tiburón!-. La menor iba a gritarle también hasta que vió quien le había gritado primero: Squalo Superbi, el capitán del escuadrón asesino de Vongola seguía vivo, aunque apenas si se salvó, escoltado por Dino y sus subordinados.

-¡Squalo-sensei!-. Golpe bajo para el Bronco, un puchero tierno por parte de Gianella y un Squalo disimulando bastante bien el pequeño sonrojo que le causó su antigua pupila.

-¿Saludas a este tiburón y a tu hermano no?, eso me duele en el alma, hermanita-. Fingió estar enojado el mayor de los blondos; después cambió ligeramente su actitud, sonriéndo algo aterradoramente.- Supongo que en este estado, este pez de agua dulce no podrá combatir, ¿me equivoco?-.

El par de pelirrosas se miraron entre sí por unos instantes hasta que mientras asentía una, la otra respondió:

-Permiso concedido, entren-.

Luego de entrar al sitio delimitado y que Gianella volviera a sus facciones y ropa de antes, el teléfono celular de Dino empezó a sonar y éste al ver el número, contestó lo más rápidamente que pudo, agrandando la sonrisa un poco más y erizando el vello de todos los que lo veían.

-¿Cómo está la vista desde ahí arriba?-.

-Bastante bien, tengo preparadas las pistolas-.

Y justo cuando las Cervello voltearon a ver la pantalla, el ojicaoba le dijo a la persona con la que estaba hablando por teléfono:

-Ahora, dispara-.

Y un par de rayos anaranjados cayeron del cielo, noqueándo a las de los antifaces y apareció Angella a través de un cúmulo oscuro portando un par de escopetas recortadas, vestida con el mismo uniforme de Xanxus, sólo cambiaba en que tenía una falda tableada y botas altas militares. Antes de que alguien pudiera siquiera reaccionar, ésta apuntó directo al borde de la jaula y disparó, haciendo de que ésta se desactivase de inmediato, pero había un detallito que fallaba...

-¿Por qué tus llamas son rojas y no naranjas, Angella?-. Preguntó el sicario, despabilando un poco después de el shock sufrido por culpa de la ojirroja.

-Un problema genético-. Repuso la aludida mientras que el blondo tenía una expresión algo preocupada.

-¿Qué clase de problema genético?-. Preguntó esta vez Basil, preocupado por el cambio de expresión de Dino.

-No les interesa y se supone que tengo órdenes del noveno, del auténtico noveno, de detener el encuentro, así que, con su permiso-. Después de una pequeña inclinación de cabeza, se teletransportó hasta la azotea de la secundaria, viendo el encuentro casi desde la primera fila.

No se vió ni cómo o cuándo terminó la batalla hasta que se escuchó un par de disparos y una explosión, todos los presentes se quedaron helados hasta que de la nube de humo apareció la pelinegra con varias cicatrices cruzando su rostro y un par de revólveres parecidos a las pistolas antiguas en mano, mientras que Tsuna y Xanxus estában tendidos en el suelo, boca abajo y boca arriba respectivamente.

-¿Qué pasó?-. Prenguntó Sawada recién saliendo de su estado de seminconsciencia y Xanxus fulminaba a la Cavallone mediana con aquellos orbes rojos que tanto intimidaban a cualquier otra persona menos a Angella.

-Vete de aquí, escoria-. Todos los que llegaron recién a donde estaban los usuarios del cielo se quedaron boquiabiertos por la pequeña escena que estaban montando ambos ojirrojos.

-Jódete, jefe de mierda-. Repuso la menor con cara de póker, haciendo que una venita creciera en la sien del jefe Varia y una pequeña sonrisa de triunfo surcó el rostro de la ojirroja menor.

-¡Angella-chan!-. Reaccionó Tsuna después del pequeño shock sufrido por causa de la situación y justo se escuchó una risa infantil y melodiosa, todos giraron la cabeza tratando de averiguar quién se había echado a reír y encontraron al culpable... o mejor dicho, "la" culpable.

-¿No es nostálgico?-. Y al vez que los demás la observaban con una interrogante, continuó. -El estar nosotros cuatro juntos, como en los viejos tiempos cuando aún estábamos entrenando y haciendo misiones en el escuadrón Varia y siempre que peléabamos sin razón alguna terminábamos riéndonos como si no hubiera un mañana-.

Una sonrisa surcó los labios de las gemelas, Squalo suavizó un poco la mirada y Xanxus la apartó pero compartiendo el sentimiento producido por la menor de las gemelas...

*Fin Flash Back*


YAY!

Por fin terminé!

Uff!...

Si tienen dudas acerca del capítulo que me demoré más de dos semanas en subir, pueden dejarlas en un review.

Si quieren darme de tomatazos por demorarme demasiado en actualizar, bombardéenme en un review y sin censura o no entenderé nada de nada...

En verdad lo digo, si me censuran todo y le dan vueltas yo no entiendo ni la más reverenda idea u.u...

Gracias a las dos personitas que le dieron Follow a mi fanfic y a la que me pudo en favoritos...se los agradezco de verdad y espero leer sus opiniones al repecto del capítulo ^^...

Si estuvo muy corto me avisan, miren que lo iba a alargar y después me dije: "no, no más relleno, hasta aquí no más y al otro empieza la trama, nada que ver con idioteces, con lo que odio el relleno u.u"...

Bueno, nos leemos al siguiente capítulo...

AngellaCavallone, FUERA X3!

PD: Marie-sensei, no te preocupes por lo que hablamos por mensajería privada, es sólo el shock del momento y una coincidencia, nada más, como a veces digo: "Relaja la vena"...

PD2: Ann-kun, si lees esto, déjame decirte que si necesitas ayuda para continuar "Rojo" te puedo ayudar, no tengo ningún problema ;P

PD3: Satoru-nii, si me lees porque espero que si, te adoraré por siempre si me dejaras tu opinión aunque sea en anónimo o por FB... me harías feliz, onii-chan *m*...