Hola Fanfiction ! -entrada triunfal tipo Gangnam Style (?)-
Me he dignado en aparecer con un capitulo nuevo de esta historia tan random o3o /
Ojala les guste gente, y venga, que quizas me ha quedado un poco latoso, pero es necesario para que los siguientes sucesos (lo aseguro: MUCHO mas interesantes) Ocurran :/
Sin mas, denle una oportunidad al cap y animos! que el próximo se viene con cosas nuevas !
Capitulo 4 : Al acecho .
Ambas chicas salieron del patio y cruzaron un pasillo medianamente largo para llegar al patio principal, en la que estaba su meta: la salida.
Miku estaba especialmente cansada, ya que el nuevo uniforme, a su parecer, era increíblemente incómodo.
— ¡Miku-nee! ¡No te detengas! – Rin paro en seco a ver a su amiga, preocupada, lo único que quería era llegar a la estación y olvidar todo eso-
— Rin…..- entre jadeos, la aguamarina se daba ánimos para poder levantar la cara y hablarle en un tono menos vergonzoso a la rubia- Déjame morir acá….solo….sálvate tu – Mientras dramáticamente, se dejaba caer en el suelo-
— …. – Rin la miro con algo de duda, pese a que su actuación no convencía a nadie, se le veía más que cansada, y su pecho se movía con brusquedad mientras respiraba- ¿Qué te pasa? Estamos a medio camino….aguanta un poco mas
— Es el uniforme, Rin – Miku se paró con poca fuerza afirmándose de la pared, mientras se arreglaba un poco la falda y se aflojaba la corbata- ¡Nunca había usado algo tan incómodo!
— Pues tendrás que aguantarte – Dijo Rin inflando sus mejillas, algo molesta - ¿O es que acaso quieres irte con Mikuo? – Soltó con una sonrisa burlona
— ¡AH! – Miku pego un salto al oír esto, mientras un escalofrió le recorría toda la espalda - ¡Vamos! – Y emprendió una carrera hacia la cercana puerta de salida, dejando a Rin como si nada
— ¡Oi! ¡Mikuuu!
Rin salió corriendo tras Miku en dirección a la estación más cercana del metro, alcanzándola rápidamente, ya que pese al golpe de energía que significaron esas palabras, Miku seguía cansada por el incómodo uniforme.
Al encontrarla, Miku seguía un paso más lento pero constante, así que Rin, con un mejor rendimiento, no tuvo muchos problemas para seguirle el ritmo.
Por otro lado…
Len empezó una correr de repente en la misma dirección que las chicas, sorprendiendo a Mikuo.
Primero lo llevaban a rastras, pero luego de un rato, se sorprendió a si mismo corriendo por cuenta propia. ¿Por qué lo hacía, sabiendo que no tenía ninguna oportunidad? Ah, y esa pregunta también se la hacía a sí mismo, no solo a Len.
Ciertamente, Rin ya había "rechazado" a Len, y sin saber sus intenciones, pero… ¿Acaso él también sentía algo por la nueva chica? Eso era ridículo, ni la conocía, solo creía que era….atractiva, sí, eso.
Pero sus piernas, corriendo a un ritmo sorprendentemente rápido, decían lo contrario, ya que si alguien los veía, y supiera medianamente lo que ocurre (como si por ejemplo, Gumiya, fiel amigo de Mikuo que también asiste a la academia lo viera ahí, siguiendo a ambas chicas a escasa distancia ) creería que es Mikuo quien se va a declarar.
Sin embargo, se logró convencer a si mismo de que todo lo hacía por su amigo, Len, y no por alguna razón encontrada de la que no estaba seguro, era real
- ¡Mikuo! ¡Espérame, idiota! – Len tenía que gritarle, ya que las calles de Tokio estaban llenas a esta hora del día-
Estaban a unas dos cuadras de la estación, por lo que ambos pasaron de correr a trotar: el cansancio era mayor y aunque Rin y Miku voltearan a ver si los chicos seguían detrás, una increíble cantidad de gente los taparía, aun sabiendo que su color de cabello era algo "especial", ya que en Tokio…Bueno, puedes encontrar lo que sea, tanto en personas como en sus cabellos.
Con las chicas:
Miku y Rin bajaron rápidamente las escaleras y se sorprendieron, al darse cuenta de lo vacía que estaba la estación.
Sin embargo, no se detuvieron hasta cruzar las entradas a la verdadera estación, en donde se tendrían que sentar a esperar el metro.
Ambas pasaron su tarjeta por la ranura, y empujaron el fierro giratorio, para luego mirarse con orgullo y descansar un poco: ambas estaban jadeando del cansancio.
- ¿Estas bien, Miku? – Rin estaba preocupada por su amiga, se veía un poco mareada, además de su respiración acelerada que se hacía notar pese a los altavoces que avisaban algunas noticias recurrentes-
- No te preocupes….- Luego de un momento, Miku se estabilizo y pudo volver a respirar y hablar con normalidad- Pero Rin….yo…este…
- ¿Qué pasa? ¿Estas estreñida?
- …Ignorare eso, solo porque no te quiero golpear en un lugar público- Miku se tranquilizó frente a la broma de su amiga, y siguió con tono relajado- Te iba a decir…si me podías acompañar, la verdad necesito encontrar un lugar donde quedarme, lo debía hacer desde hace mucho….pero…no había tenido oportunidad, y no sé por dónde empezar a busc-
- ¿Es una broma? – Miku quedo perpleja ante su amiga, y la rubia, continuo con un tono algo enfadado, estaba un tanto ofendida, al parecer - ¡Quédate conmigo!
- ¿E-eh?
- Ya sabes…Ya no vivo con mis padres, así que…
- ¿Q-Que? ¿Cómo que ya no vives con ellos? – Miku dio un paso atrás, asustada de que a sus queridos "tíos" les hubiese ocurrido alguna tragedia-
- Pues…tu sabes, nunca parábamos de pelear, incluso cuando yo estaba pequeña…y la edad no me ayudó mucho…-Rin dio una pausa, en la que Miku recordó todas las veces en que Rin llegaba algo tarde, después de clases, incluso en algunos días de lluvia, con marcas de lágrimas en su rostro y apretando los puños a su casa, y su familia la recibía con los brazos siempre abiertos, aunque la madre de Miku nunca dudaba en llamar avisándole a sus padres – Así que, por nuestro bien, acordamos que yo viviría en un departamento en la ciudad, mientras que ellos cumplieron sus sueño de irse a vivir al campo
- Lamento oír eso…
- ¡Claro que no! Además…no vivo nada mal, ellos me ayudan con la renta y me dan un presupuesto como base, mientras que si me falta dinero, voy a ayudar al mini-supermercado de mi tío y gano lo suficiente.
- …
- ¡Vente hoy mismo! Tengo una pieza de huéspedes, y no estaría nada mal tenerte de como compañera
- ¿L-lo dices en serio? – Miku trataba de esconderlo, pero estaba a punto de soltar unas pequeñas lágrimas. Rin siempre había sido su mejor amiga, incluso, cuando ella se fue, no perdieron contacto pues se mandaban varias cartas…Estaba más que feliz-
- ¿Crees que bromearía con algo como esto? Tus padres me conocen, no creo que haya ningún probl-
Miku, emocionada, interrumpió a Rin con un fuerte abrazo, y se quedaron así varios minutos, hasta que ambas se soltaron y sonrieron, recordando todos los buenos momentos del pasado que tuvieron juntas, y pensando en todos los recuerdos que crearían en el departamento de Rin
- Tengo que decirles a mis padres que traigan mis maletas, los llamare es un rato
- Ohhh…¡Qué bien! Ya te iba a decir yo que quería saludar a los Tíos….
- Jajaja, ¡cierto!
- El tío Mike y la tía Maka….si que ha pasado tiempo
- También me gustaría ver a los tíos Rei y Ryu….sí que ha pasado tiempo…
- Bueno, ¡vamos andando! – Rin se apresuró y bajo las otras escaleras, las que te llevaban junto al andén del metro, lugar que estaba un poco más lleno, y sin asientos vacíos-
Miku salió corriendo tras de ella, mientras veía la gran masa de gente moverse y (a sus ojos) comerse a Rin por completo en lo que la hacían desaparecer…Si no hubiese sido por ese gran moño, aquel blanco y tan característico detalle, nunca la hubiera encontrado.
Por otro lado…los chicos…
Ambos llegaron algo cansados a la estación, sin embargo, pese a todo: empujones, insultos, golpes y tirones, la meta los seguía motivando, por esto mismo, no se permitieron un descanso hasta pasar la tarjeta del metro por la ranura y estar más allá de los barrotes giratorios que los separaban del lugar de espera junto a los rieles.
- ¿Estás bien, Mikuo? – El rubio sentía destacada preocupación por su compañero de carreras ahora mismo, ya que había corrido de una manera impresionante, y sin parar- ¿puedes siquiera caminar?
- ¿Es broma? – Reponiéndose totalmente, el joven soltó sus rodillas, agarradas con pesar anteriormente para recuperar el ritmo normal respiratorio, y tomo sus caderas para mantenerse así un momento, en lo que miraba con algo de desconfianza y recelo al rubio- ¿Ya no confías en mi maravilloso físico?
- Hah…olvídalo.
Sin intercambiar palabras, el silencio (increíblemente) no se tornó incómodo. Al parecer ambos estaban pensando duramente sus roles en esta rebuscada situación.
En unos 2 minutos de arduo pesar, ambos se recuperaron totalmente, y con una suerte inmensa: los grandes parlantes situados por doquier permanecían callados, lo que quería decir, que aún no llegaba el metro que servía de transporte a la mayoría de estudiantes de la tarde.
- La estación…y…bueno, todo…está muy vacío-
- T-tienes razón Mikuo….-Len, sorprendido miro a todas partes para en busca de un reloj, encontrándolo en la pared del costado, la que mostraba con grandes números que eran las 17:03- Hora pico y nadie en la estación….pese a que….es la estación más usada por los…alumnos….
- Ehm…. ¿Len?
- ¿Qué quieres ahora?
- Tal vez ese sea el problema, ¿no crees?
- ¿El qué? ¿La hora?
- La estación...-Len dio un respingo y miro a Mikuo incrédulo, como si le estuviera diciendo una noticia totalmente imposible…como si el mismo estuviese embarazado o algo así- Idiota…
- No puede ser…- Con las manos cubriendo sus ojos, Len se dejó caer en unos asientos que tenía por detrás- ¿Cómo?
- Había mucha gente, y las estación son muy cercanas….de seguro…- Mikuo se puso frente a una máquina y metió dos billetes que fueron succionados en seguida- ¿Quieres tomar algo?
- Dame un Té helado Nestea , por favor
- Una coca cola será, princesa– Apretó dos botones y se escuchó un ruido, luego se agacho y recogió dos botellas, una alargada y negra, la otra curvada y café oscura- Ten –Le lanzo la botella a Len, y abrió la suya, la alargada negra, una bebida energética-
- Pero….bueno, jaja, lo intentamos- Se recostó mejor, y dio un largo sorbo de la bebida cola-
- Idiota, que no se ha acabado aun – Sin más, el aguamarino soltó una pequeña risa, al parecer se estaba conteniendo, pero al momento, miro con ojos traviesos y sonriendo de medio lado a su amigo rubio, que le miraba con total duda- casualmente…estamos en la estación Shibuya, que por suerte…esta antes de la estación….- Mikuo hablo alargando el sonido de las ultimas vocales, como invitando a Len a que terminara su frase-
- Principal Road, la estación a la que debíamos ir…-Lo dijo casi mecánicamente, mirando imparcial su botella de coca cola, para luego despegarse de ella de un salto y mirar totalmente ilusionado a Mikuo-
- Exacto, aún tenemos una oportunidad….el metro nos llevara hasta ellas si o si – En lo que terminaba, un Len entusiasmado estaba saltando de la alegría- Por cierto….-Len paro el salto y escucho con total intriga lo que iba a decir Mikuo, últimamente, decía cosas bastante útiles…era como un si de repente, de la nada, una lámpara de dormitorio te concediera un deseo- Terminar las frases ajenas es bastante gay, detente
- Hablo el homofóbico….-
- Para tu información, he asistido a marchas en contra de la homofobia, y cualquier tipo de discriminación que surja, soy li-be-ral –
- Mikuo, que te hayan sorprendido mientras sacabas a pasear al perro de tu hermana y te hayas puesto a caminar con la gente porque te sentías solo, no significa participar en marchas… -
- ….¡No me gusta caminar solo! – Con un puchero aterrador, ya que el chico era alto y…digamos no tenía la cara para hacer cosas muy tiernas, Mikuo le dio la bienvenida al metro-
- Ya ya….¡Mejor subamos! –
Ambos se subieron bastante relajados, ya que solo había unas 3 personas por vagón y no estaba abarrotado, apenas una sola se bajó a la altura en que abordaron.
Ambos tomaron asiento uno frente al otro, cerca de la entrada, y esperaron a que la nave partiera con paciencia y silencio.
….
Por otro lado, en una estación (que por desgracia) no era tan cómoda como la de los chicos, Rin y Miku se estremecían por lo lleno que estaba el lugar, con todos esos chicos jóvenes; de cualquier preparatoria que pudieras nombrar…de seguro todas tenían a más de un alumno o profesor, ¡o lo que sea! Rondando por aquí.
Aferradas una a la otra por el agarre de su mano, ambas avanzaron a paso lento por entre tanta gente, teniendo que soltarse en más de una ocasión, y muchas veces, avanzar a gatas.
Pero milagrosamente, cuando los parlantes situados en todas las paredes visibles, anunciaban la llegada del esperado metro, ellas estaban aun de la mano, y listas en primera fila, casi pisando la línea de seguridad marcada en el suelo para la seguridad del público.
No se podían dirigir la palabra, aunque quisiesen, y ese fue el principal problema que ocasiono todo lo que va a ocurrir a continuación:
- ¡Miku-Nee! ¡Miku-Nee! – grito sordo.
Rin estaba hace varios minutos llamando a gritos a su amiga, apretándole la mano, incluso, para que esta aunque sea le mirara y entendiera el mensaje por el movimiento de sus labios. Pero le fue imposible, punto.
Miku tomo los pellizcos de Rin como una simple señal de que estuviese alerta, y para mayor, al parecer, el único que respondió (y de mala manera) a los gritos de Rin, fue un oficinista amargado que esperaba por lo mismo que ella, el que por cierto, le habló con uno que otro insulto que la rubia ignoro con paciencia infinita.
En fin, Miku no había escuchado, pero tampoco hubiese servido mucho el que lo hubiese hecho, ya que ya no había vuelta atrás: Según los cálculos de Rin, a la llegada del metro, estas quedarían frente a una ventana de vagón, no a una puerta, como ambas deseaban; y claro, Rin no tenía que dudar de sus cálculos, ya que ella se iba en metro desde que empezó la escuela básica, y aunque las estaciones no eran las mismas, ya sabía más o menos cuanto contar o a que posición estar para quedar en las puertas del transporte público.
Entraron por el movimiento de las masas, por suerte.
Al entrar, todos los asientos visibles estaban ocupados, al igual que los cordones que servían de agarre para quienes iban de pie.
- Esto sobrepaso el límite de gente unas dos estaciones atrás- Pensó Miku con impotencia, y algo de ira contenida, por el cansancio, claro-
- Solo quiero llegar a casa….- Se dijo Rin para sus adentros, al mismo tiempo.
Miro a Miku por un momento, comprobando de que siguiera con vida, y distinguió esas coletas enredadas entre la gente, y esos extraños coles cuadrados que no perdían la forma sin importar cuanto peso recibiesen encima. Se calmó. Al llegar a su casa todo estaría bien, había valido la pena, el escapar, todo. Cuando el metro parara y anunciara la estación Great Garden (nombre recibido por el gran parque que se situaba cerca del lugar subterráneo, algo parecido al desconocido para Rin "Central Park") , ambas saldrían de aquel asqueroso lugar y se pondrían cómodas en el departamento que les cubriría la cabeza durante las próximas semanas…meses, años…ah, quien sabe. La cosa es que…ese pensamiento le daba una sensación de inmensa tranquilidad y felicidad.
Salió de sus pensamientos por sorpresa, con un tirón de manga de algo o alguien que la atraía hacia sí.
Lo vio enseguida: era Miku, que había estirado su brazo entre la gente para llamar la atención de la rubia, y que pronto perdió el equilibrio por el súbito detenimiento de la máquina, que anunciaba la llegada a una estación cercana. Ahí la explicación del por qué la atraía hacia así.
La miro por segunda vez, esta, más despeinada que antes, algo sonrojada por la vergüenza de caer entre la gente, y siendo tragada nuevamente por esa masa sin forma de personas…ah, bueno, lo importante es que estaba señalando en dirección a su espalda, más allá del vagón en el que se encontraban.
- ¿Qué ocurre? - Pensó para sus adentros Rin, pero transmitiéndole el mensaje telepático con la mirada a la "ahogada" amiga, que luchaba por salir de entre las dos grades espaldas de hombres de negocios que la alejaban de la rubia
- … - Miku no pensó en nada, ni transmitió nada, solo le hizo una seña: muy simple, muy corta.
Había apuntado a la joven, para luego, como una bruja o algo, casi esperando que ella se moviera según las indicaciones de su dedo, le mostraba que la quería ver detrás de ella, quizás más allá, lejos de la gente.
Sin entender, Rin se tomó un minuto mordiéndose el labio.
Ella. Atrás. Miku.
¡Claro! Los pequeños megáfonos. O altavoces. O parlantes. Lo que fuera que fuesen esas cajitas de sonido, indicaron que en unos minutos estarían en Appley Kein, o en sus subterráneo, para ser exactos.
En otras palabras, Miku predijo a ciegas que el metro se vaciaría, ya que más gente no podría entrar;¿ conclusión? La estaba invitando cordialmente a acercársele, y rápido, pues ya llegaban, para luego tomar un asiento y descansar sus piernas, cuerpo entero, y hombros que cargaban con bolsos escolares llenos de pesados libros de texto.
Le tomo unos minutos, pero logro deslizarse entre pequeñas brechas de libertad, y llego a su amiga, justo antes de que las puertas compresoras de aire se abrieran y los parlantes hablaran una vez más, que llegaban al lugar: Estación quinta, Appley Kein.
En otro lado…
Mikuo y Len se encontraba sentados, apretados y unos junto a otro: la gente los había amenazado con separarles, y lo mejor que podían hacer para permanecer con el plan (no planeado, por cierto) y seguir juntos, era sentarse uno al lado del otro.
Habían escuchado el anuncio, llegaban a Appley Kein, que quedaba unas 4 estaciones (unos 40 minutos) antes de la casa de Mikuo, y unas 6 de la de Len.
Con una suerte inimaginable, el transporte público dejo a la mitad de la gente de antes escapar con rapidez por las puertas, cerrándose casi en seguida y no dejando a nadie entrar. De manera que ambos tomaron un respiro y pudieron por primera vez escuchar la mezcla de música que brindaba el vagón…Esta vez sonaba a un volumen bastante barro, la nueva canción que había sacado la diva del momento, de nombre –Error. Bastante relajante para el metro.
Bueno, ahora debían pararse y buscar a las dos jovencitas que las esperaban en algún lugar de los vagones.
Pero claro, estaban retando su suerte: siempre estaba la posibilidad de que ellas hubieran vuelto a casa caminando, o en un bus o auto…Había muchas posibilidades, y aun así, ellos decidían creer; y ah, habían decidido creer lo más apropiado, o bien lo que más les favorecía: ambas debían de haber seguido corriendo de ellos (y vaya, que eso no sé cómo no les desanimaba) y tomado el metro en "La estación de los empleados" , más conocida como Central Road.
Así que finalizaron la espera con una mirada hacia el otro, que al parecer, les decía "¡En marcha!" Motivándolos a caminar entre la gente que quedaba hacia el sur, hacia abajo, contrarios a la dirección que llevaba el metro, y perdiendo los asientos que, aunque poco les había costado conseguir, ya hasta cariño le tenían.
Y por otro lado…..
Nuestras queridas jóvenes se aventuraban en dirección norte, Hacia adelante, la dirección que llevaba el metro para llegar a las estaciones que indicaba la señora o máquina, lo que fuera, tras los parlantes…y todo por busca de dos mendigos asientos.
Las piernas no iban a soportar su peso los siguientes 50 minutos, que tomaba el metro en llegar a la casa de Rin…y Miku lo sabía mejor que nadie, ya que desde pequeña había visitado en el mismo transporte la casa de su amiga.
Pero de nada servía lamentarse, así que Miku se reposiciono el bolso escolar sobre el hombro y camino decidida, sin importarle los quejidos de la gente que de vez en vez pasaba a llevar con el brazo, o lo que fuera.
Rin la seguía de cerca, con menos ánimo, pero no la perdía de vista, además de irle advirtiendo (pese a que Miku, por alguna razón, no le escuchaba) sobre la gente que estaba delante, que chocaba sin arrepentimiento.
Y los vio : Dos muchachos, uno rubio, otro aguamarino. Uno que no pasaba el metro con 65, otro que le llevaba ventaja, con 1 metro 70. Pero algo tenían en común, ambos avanzaban en su búsqueda, y Rin los upo enseguida.
- ¡MIKU! ¡MIKU! – Pese a forzar su voz en un susurro, sonó bastante fuerte, pero nada que el bullicio del transporte publico Japonés no pudiera callar.
Sin embargo la aguamarino siguió caminando, sin escuchar nada.
- ¡L-lo siento, Miku-nee! , tendrás que ser….¡MI SACRIFICIO! – ah, la escucho, salio de sus sueños y reacciono, volteando a ver que aquel moño se hundía entre la gente, y que ella estaba sin posibilidad de huir-
- ¡¿Mikuo y Len?! -
Era muy de esperarse mi cierre de capitulo? xD
Vaya, espero que no :c
Se dieron cuenta? Soy terrible poniendo nombres a las estaciones del metro y a los padres xD "Mike-Maka" , "Ryu-Rei" , Dios x/D queria que mantuvieran algo en común, aunque sea las consonantes (?)
Bueno, espero hayan disfrutado de este capitulo nuevamente, ojala reciba sus comentarios/reviews que me animan a escribir otro, no saben cuanto ayuda 3
Nos vemos en el proximo capitulo nwn /
