Punto sin retorno
Ha pasado tan solo una semana y Bulma está sumamente concentrada en los robots. Al menos hacia que cada vez duraran aunque sea uno minutos más que los anteriores. Pero algo tenía que reconocer la joven, en tan solo una semana había progresado mucho en sus investigaciones.
Aunque Bulma jamás lo admita Vegeta tenía razón solo necesitaba enfocarse.
-Hija toma unos pastelillos-dijo la señora Bierfs
-No gracias, mamá no quiero-
-Cielo ¿Por qué tan triste?, ¿Es porque Vegeta y Yamcha se la pasan entrenando?-
-Mamá no digas tonterías si hay muchas en las que debo pensar y no en ese par-dijo
La señora Bierfs se fue rumbo a la cocina dejando a Bulma sola pensando y si ella tenía mucho en que pensar y quizá también que agradecer, si en esta semana no pensó en Yamcha y logro hacer grandes cosas. Una semana en la que no pensó más que en los robots y en él en ese insufrible y molesto sayaijin que últimamente era su único pensamiento. Todo lo que hacía al final estaba relacionado con el solo él. El Sayaijin lo había logrado. Había conseguido que en la cabeza de la científica solo existiera el, pero había alguien que no se rendía.
-Hola Bulma-dijo Yamcha en la puerta
-Hola, ¿Cómo estás?-dijo
-Bien, extrañándote, venía a verte para ver si has pensado las cosas-
-No hay nada que pensar-dijo levantándose de su silla –Mi decisión está tomada-dijo caminando hacia la puerta
-Vamos Bulma, cuando se te pase el enojo me perdonaras y todo será como siempre-
-Ese es el problema, ¡Me canse! Que las cosas sean como siempre –Decía Bulma pero una explosión la interrumpió.
Un fuerte dolor en su pecho sintió Bulma que salió corriendo para el motivo de la explosión cuando llego y vio toda la cámara destruida un sudor frio le recorrió el cuerpo.
-Vegeta-susurro
"-tu no por favor, tu no-"pensaba
Corrió hasta los escombros y con desesperación comenzó a abrirse paso y como pudo quitaba todo lo que la impedía encontrarlo. Hasta que de las cenizas el solo se abrió paso. El verlo renacer de los escombros fue como volviera el alma al cuerpo de Bulma.
-¿QUÉ DEMONIOS CREES QUE HACES? ¡CASI DESTRUYES MI CASA!-grito molesta aunque en el fondo lo último en lo que pensó fue en la destrucción de la casa.
Vegeta estaba a punto de contestarle pero sus cuerpo no le respondió y comenzó a tambalearse, Bulma se acerco y lo rodeo con sus brazos. Pero la joven del cabello azulado no pudo con el peso del cuerpo del sayajin y ambos cayeron en los escombros.
-No hagas estupideces-susurro Vegeta –Debo continuar con mi entrenamiento, Debo vencer a Kakaroto- Decía tratando de levantarse
-Puedes vencer a quien sea, pero debes recostarte-susurro Bulma de una forma muy dulce
Al decir eso el príncipe de los Sayaijines quedo inconsciente.
-Vamos Yamcha ayúdame a llevarlo adentro-Le ordeno Bulma
Hasta ese momento Yamcha solo se había quedado extático observando que sus temores tienen fundamento. Porque ni siquiera por el demostró tanta preocupación pero no le quedo otro alternativa que ayudarla a llevarlo adentro.
-Es sorprendente que haya sobrevivido después de esa explosión- Comentó el Dr. Bierfs –Esta raza de guerreros Saijines es muy sorprendente-dijo mientras salían de la habitación
Bulma estaba a punto de irse con ellos cuando el príncipe de los Saijines comenzó a delirar. La joven no podía irse sentía una fuerte opresión en el pecho no la sola idea de dejarlo solo.
Yamcha observo todo desde la puerta de la habitación.
-No fue por ti, fue por él, por el no me perdonaste-susurro
-No le des tanto crédito, ayudaste y mucho para que tomara esa decisión-
-Llorarás lagrimas de sangre por él. El no es como yo en lo hará nada por ti, no cambiara por ti, no te protegerá. Ni será capaz de corresponder lo que sientes por él. Sufrirás como nunca por alguien que no será capaz de sufrir por ti-dijo mientras la tomaba por los hombros
-Eso que dices no lo sabemos, y quizá pudieras tener razón, el no me demostrara amor ante los demás, pero yo se que lograra amarme, quizá no se sacrifique por mi y lo más seguro es que si, llore ríos por el pero los quiero llorar, llore mares por ti, deja que llore ríos por él. Pero de todo lo que dijiste una cosa tienes razón el no es como tu-dijo sacándolo de la habitación
Bulma se sentó en el borde de la cama, y le acaricio el rosto. Después ya no había marcha atrás hoy tomo la decisión definitiva, aunque ambos la tomaron desde el día que llego a vivir a su casa. En el fondo tenía miedo de que las palabras de Yamcha tuvieran algún fundamento de verdad pero ya no había retorno. Este era el punto sin retorno ya dijo lo que su corazón sintió desde hacia tiempo y que no quería admitir.
-Espero no estar cometiendo un error-susurro
Ese hombre que yacía inconsciente había despertado más emociones y todas contradictorias en unos meses que toda la vida que vivió junto al ladrón del desierto. La sola idea de perderlo le causo más dolor que la muerte de quien creía era su gran amor. No había duda este es el punto sin retorno.
Bulma se quedo dormida velando el sueño del sayajin. Vegeta despertaba de su perturbador sueño lleno de los pasajes más oscuros de su vida pero en toda esa perturbadora oscuridad, la luz se hacía presente en la voz de esa mujer vulgar y gritona.
-¿Qué hace ahí?-dijo queriéndose levantar –vaya mujer rara, dormida hasta pareces normal y dócil, aunque es bueno que solo sea dormida si no esto no sería divertido-dijo queriendo tocarla
Estaba a punto de levantarse cuando la vio moverse y se quedo inmóvil solo observándola, Tal vez las conjeturas del ladrón del desierto sean más falsas que verdaderas. Quizá en el fondo existe la leve posibilidad de que el Gran Príncipe de los sayajines sea capaz de corresponderle a su humana vulgar pero que posee la belleza digna de una reina. Quizá solo quizá digna para ser su reina.
Solo son conjeturas en el punto sin retorno, ambos han cruzado la línea y en el fondo saben que ya no hay marcha atrás y solo el tiempo dirá si el cruzar la línea ha valido la pena.
Continuara….
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