DISCLAIMER: NARUTO Y SUS PERSONAJES © MASASHI KISHIMOTO
"Amor Bajo la Luna Roja" © SAKURA_TRC, 2013

AMOR BAJO LA LUNA ROJA

Capítulo 4. Campo de Batalla

Sakura se arreglaba en su cuarto mientras Naruto descansaba sobre su cama.

- ¿Qué no vas a cambiarte? –preguntó Sakura girando en el pequeño banco frente a su peinador.

- ¿Para qué? Todos van a usar ridículos disfraces, puedo ir vestido así y nadie lo notara.

- O dirán que tu disfraz de chico moderno y en onda no va contigo –dijo burlona Sakura y lo siguiente que pasó no se lo había esperado.

En un parpadeo Naruto se encontraba tras ella rodeando su cintura con una mano, la otra sostenía su rostro girándolo hacia un lado. La mejilla de Naruto estaba pegada a la suya, sus bocas se rozaban por la comisura de los labios y los ojos del rubio eran de un rojo brillante con la pupila alargada– ¿Y si no te dejo ir?

- No puedes evitarlo.

- Tal vez no pueda detenerte, pero puedo arruinar el baile –una cola esponjosa acarició la otra mejilla de Sakura, otra cola atrapó la mano de la chica que sostenía el labial y una más empezó a acariciar su pierna por debajo de la falda.

- Si lo haces, nuestros padres se enteraran y te castigaran –canturreó Sakura acariciando una cola con su mano libre.

Naruto suspiró derrotado– ¿Te gusta más que yo? ¿Te hace más feliz que yo?

- ¿Sasuke-kun? –Sakura soltó una risita traviesa– ¡No! No me hace más feliz que tú, pero tal vez si me guste un poquito más.

Naruto la soltó de mala gana caminando a la puerta de la habitación– Voy a cambiarme.

- Naruto, espera –Sakura corrió y se colgó del cuello del rubio doblando las piernas hacia atrás, para Naruto no era difícil sostener el peso de la chica. Según decía él, era ligera como un pétalo de cerezo– Nunca olvides que tu siempre serás el número uno –dijo y le dio un apasionado y profundo beso que Naruto correspondió gustoso.

- Si te digo que te ves terrorífica, ¿lo tomarías como un cumplido o como un insulto?

Sakura bajó las escaleras de la entrada de su casa con un vaporoso vestido negro que le llegaba a la mitad del muslo y con lo que, a Sasuke le pareció, un millón de capas de tela de malla negra que hacían que el vestido se levantara un poco más. Un par de botas de tacón de aguja y que le llegaban por arriba de la rodilla. Y para rematar el atuendo un sombre típico de bruja.

- Tú te ves guapísimo, Sasuke-kun –desde el último escalón Sakura brincó colgándose del cuello del moreno.

Sasuke iba vestido con un frac negro, camisa blanca y corbata de moño roja. No se había esforzado mucho en disfrazarse, era el típico vampiro, lo único que haría diferente a los otros posibles vampiros era que su traje recordaba más a un vampiro victoriano que a uno de la actualidad.

- Solo espero que no me confundan con esos vampiros de quinta que se han puesto tan de moda últimamente –Sakura depositó pequeños besos en los labios de Sasuke mientras él hablaba y una risita se le escapó sin querer.

- Nunca Sasuke-kun, tú eres demasiado varonil para confundirte con un vampiro gay que brilla con la luz de sol. Además tú no necesitas brillo para deslumbrar a los que te miran.

- Estoy pensando que sería mejor quedarnos en casa –Sakura frunció el ceño desconcertada– Es que te ves demasiado –Sasuke bajó su mirada al escote en forma de corazón del vestido de Sakura– tentadora para dejar que otros te vean vestida así. Qué tal si alguien cae en el embrujo de tu belleza, eso no me gustaría.

Sakura sonrió divertida– Me esforcé demasiado para verme bonita y solo hice por ti. Pero aun así –la pelirrosa se soltó del cuello de Sasuke y se liberó de su abrazo con un poco de esfuerzo– quiero ir al baile para que todos vean la linda pareja que hacemos juntos –Sasuke suspiró derrotado y se dejó arrastrar tomado de la mano de la pelirrosa que reía al ver a su novio arrastrando los pies– ¿Ahora eres un vampiro zombie?

- Buena idea. Voy a devorar tu cuello mientras chupo la sangre desde la carótida, volviéndote una bruja zombie que solo me obedecerá a mí –el discurso de Sasuke terminó con una verdadera mordida al cuello de Sakura mientras ella se atacaba de la risa y trataba de zafarse del "ataque" vampírico-zombie de Sasuke.

Al llegar a la escuela el lugar los recibió con un agradable ambiente. Desde la entrada del estacionamiento, que hacía alusión a la boca de un gran demonio que los engullía en cuanto pasaban los coches, la puerta principal del gimnasio simulaba ser la entrada al infierno. Sakura sonrió de lado al ver la "alegoría".

- ¿Te arriesgarías a entrar al infierno conmigo?

Sakura apretó las mejillas de Sasuke y le movió la cabeza hacia los lados de manera juguetona– No sería la primera vez que entro al infierno.

- ¡¿Ah, sí?! –exclamó Sasuke en cuanto se quitó la mano de su novia del rostro– ¿Y porque no me habías invitado?

- Muy pronto Sasuke-kun, muy pronto –la sonrisa de Sakura fue tan perversa que Sasuke enarcó una ceja confundido– Mira, ahí está Naruto. Vamos a saludarlo.

Mientras era arrastrado, Sasuke se preguntaba cómo es que Sakura y Naruto siempre sabían dónde estaba el otro. Y lo que de verdad le molestaba, era la cercanía y confianza que mostraban sin importarle que él los viera.

- ¡Sakura-chan! –el rubio la tomó por la cintura y depositó un beso en su mejilla– Déjame verte –dijo al mismo tiempo que la tomaba de la mano y la hacía girar detallando con la mirada el atuendo de la pelirrosa– Te ves hermosa.

- Gracias –Sakura le sonrió y con su mano libre jaló a Sasuke de la mano.

- Sasuke –Naruto seguía sonriendo, aunque su sonrisa era una más retorcida– ¿De dónde sacaste tu disfraz?

- Lo renté.

- Pensé que estas ridiculeces –dijo imitando la voz y la actitud arrogante del moreno– no eran para ti. Sasuke chasqueó la lengua y con una mirada de reojo señaló a Sakura, quien estaba buscando a alguien entre la multitud. Naruto entendió la indirecta y sonrió divertido– Ok, ya entendí.

- ¡Ahí está la cerda! –Naruto y Sasuke enarcaron una ceja al escuchar el adjetivo que Sakura soltó sin vergüenza alguna– ¿Qué? –preguntó Sakura al ver las caras de sus acompañantes– Así nos llevamos. Ahorita vengo.

Naruto sonrió divertido al soltar la mano de Sakura para dejarla ir a buscar a su amiga.

- ¿Y tú de que vienes disfrazado?

La pregunta de Sasuke no sorprendió a Naruto, pero si el tono en que la había hecho. Naruto sabía que a Sasuke le incomodaba ver lo bien que se llevaba con Sakura, porque él pensaba que SOLO eran amigos.

- De rapero –dijo con una enorme sonrisa, pero su sonrisa se borró al ver a Karin acercarse y abrazar a Sasuke por la espalda.

- ¿Me invitas una bebida? –Sasuke miró por encima de su hombro y asintió.

- Oh, no, claro que no –Naruto se interpuso en el camino de Sasuke, pero Karin soltó una de sus manos del brazo de Sasuke y Naruto pudo ver el círculo que se formaba alrededor la palma abierta de la chica.

- No que muy temible –le susurró Suigetsu pasando a un lado bebiendo de su botella de agua.

Los ojos de Naruto resplandecían rojos de la ira y una bruma negra y roja se extendió alrededor de sus pies. Al instante estaba libre del hechizo con el que Karin había intentado detenerlo. Resuelto a tomar revancha, iba a detenerlos pero de pronto todos en el gimnasio, excepto ellos cuatro, fueron devorados por una oscuridad aterradora. Oscuridad que dio lugar a un lugar bastante excéntrico. Árboles muertos, muñecas gigantes sin miembros, entes translucidos arrastrando pesadas cadenas, una cascada en medio de un desierto fluyendo hacia arriba, nubes de color negro bajo un cielo rojo. Naruto sintió un escalofrío recorrerle la columna vertebral. Karin no había entendido la lección anterior y ahora conocería la verdadera furia de Sakura.

- ¡Te lo advertí mala imitación de quimera! –Sakura estaba parada con ambas manos fulgurando con chispas verdes, su cabello ondeaba al ritmo de un viento inexistente y poco a poco se alargaba hasta alcanzar la altura de sus pantorrillas. Sus ojos jades brillaban como letales luciérnagas infernales.

Karin sonrió altanera y movió el dedo índice en negativa ante la reacción de Sakura– Debes tomarlo con calma.

- Lo tomaré con calma, cuando TÚ te hayas marchado de la ciudad.

- ¿Qué no podemos convivir en paz?

- No, mientras sigas poniéndole las manos encima a Sasuke-kun.

- No seas tan egoísta Sakura, tú ya tienes a ese lindo rubio. ¿Por qué no puedes compartir a un simple humano?

Sakura entrecerró la mirada y vio de reojo a Naruto. Suigetsu pudo darse cuenta que había algo más de lo que su amiga pensaba eran solo celos– No comparto mis juguetes CON NADIE.

Sakura golpeó el suelo en una rabieta y una grieta se abrió desde donde estaba ella hasta los pies de Karin, que de un salto pudo evitar caer en un agujero cuyo fondo estaba hecho de un plasma grisáceo con rostros y brazos tratando de escapar.

- ¿Qué demonios? –gritó Suigetsu cubriéndose tras Karin.

- Espero les guste… el infierno –a los pies de Sakura surgió un círculo con intrincados símbolos que giraban alrededor de la chica.

- Solo eres habladurías –el círculo de Karin resplandeció perforando el piso, era como si la imagen tuviera un peso excesivo– Ahora veremos qué tan valiente eres –un segundo circulo se abrió frente a Karin y Sakura apretó los puños y los dientes haciéndolos rechinar– ¿Serías capaz de enfrentarme si uso a tu novio de escudo?

- Sasuke-kun –susurró Sakura al ver al pelinegro entre ella y Karin– ¿Así quieres jugar? Está bien, jugaremos a tu manera –Sakura levantó una mano y el círculo que la rodeó era verde, un tornado se formó alrededor de Sasuke obligándolo a cubrirse con los brazos cruzados frente a su rostro.

Karin sonrió y agregó agua al tornado volviéndolo un huracán. El agua que salpicaba lastimó a Sakura igual que la vez anterior.

- ¿Qué crees que pueda sucederle a Sasuke-kun estando ahí dentro?

- Depende de cuánto tiempo pienses mantener el flujo de tu veneno.

- Mi veneno es ilimitado.

- Eso veremos –Sakura juntó ambas manos creando un cono inverso sobre el huracán que envolvía a Sasuke y ahora también a Karin.

Suigetsu negó con la cabeza y cambió su forma física. Ahora su apariencia era la de un hombre con torso y cabeza de tiburón. Tratando de ayudar a Karin se abalanzó sobre Sakura, pero algo se interpuso en su camino. La figura negra de un hombre con orejas largas y cuatro colas envuelto en un manto rojo lo golpeó en el rostro.

- No te dejaré acercarte a Sakura-chan –gruñó el monstruo.

- ¿Naruto? –preguntó sorprendido el tiburón levantándose con dificultad del suelo limpiándose la boca sangrante. El monstruo asintió– Eres un demonio. Y no uno cualquiera, eres un kitsune.

- Sabes de mitología. Sorprendente –la voz de Naruto salía como un rugido de sus labios.

- Tienes un pacto con esa brujita pelirrosa –Suigetsu se puso en pie y movió la cabeza haciendo crujir su cuello– Debe ser extremadamente poderosa.

Naruto sonrió dejando ver una fila de afilados dientes– Sakura-chan es más que una contratista, ella es capaz de domar a un demonio y ponerlo a su servicio.

- Eso es imposible…

- No para ella –Naruto abrió la boca y una bola negra se formó frente a él. Sin pestañear, si quiera, atacó a Suigetsu, que de la sorpresa no pudo moverse.

Karin ya no aguantaba estar atrapada en el interior del huracán, el aire era cada vez más difícil de respirar y no era por el veneno, sino que la fuerza del viento en su pecho hacía imposible inhalar. Miró de reojo a Sasuke quien se resistía con todas sus fuerzas. La pelirroja entrecerró la mirada. ¿Acaso Sakura prefería acabar con Sasuke antes de entregarlo? Eso era imposible. Decidida a no morir, hizo que el agua dejara de fluir.

- Te has dado por vencida –exclamó Sakura reduciendo la velocidad el tornado hasta que solo quedó un suave viento.

- ¿Estás loca? Casi matas a Sasuke-kun.

- No lo creo –pero lo que nunca se imaginó la pelirroja fue que Sakura se lanzó directamente contra Sasuke con el puño envuelto en dos círculos, uno verde y otro azul. El golpe se impactó directamente en el estómago de Sasuke. El chico se dobló por la mitad cayendo de rodillas con las manos alrededor del estómago.

Karin gritó horrorizada al ver a Sasuke de rodillas frente a Sakura– ¿Quieres matarlo?

- Sasuke-kun es más fuerte de lo que parece –Sakura hizo que el circulo a sus pies apareciera. Karin intentó retroceder pero una pared de piedra a sus espaldas se lo impidió– Ahora que está libre de tu embrujo puedo hacer contigo lo que quiera.

Bajó los pies de Karin la tierra comenzó a moverse, pequeñas grietas se extendían desde Sakura hasta la pelirroja de manera amenazante. Karin recordó lo que había visto antes de que comenzara su pelea con la pelirrosa. Un mar de gente, o lo que quedaba de ella, gritando y lamentando, tratando de escapar de ese agujero de miseria y martirio.

- Se llaman "Torturados". Son brujas y hechiceros que se han atrevido a interponerse en mi camino y son castigados por la eternidad con las peores torturas.

Se aferró fuertemente a la pared de roca tratando de trepar, pero la tierra se desmoronaba entre sus uñas, arrancándoselas pedazo a pedazo. Para hacer más tortuoso su castigo, la tierra que se pegaba a su piel lastimada le quemaba haciendo más profundas la heridas.

Sakura miraba impasible a Karin luchando por su vida mientras el suelo a sus pies caía al fondo de la grieta permitiéndole a las "cosas" en el fondo trepar hasta estar cerca de la chica.

- ¿Lista para rendirte? –Sakura se miraba las uñas con el perfecto diseño para Halloween. Fondo negro y calabazas anaranjadas riendo sádicamente – Si esas cosas te agarran jamás podrás salir.

- Es solo una ilusión. Es solo una ilusión –repetía Karin con lágrimas en los ojos.

- Si es solo una ilusión, ¿Por qué no te dejas caer?

Karin abrió los ojos aterrada al sentir una mano tomándole el tobillo y jalando hacia abajo– ¡No! ¡No! ¡No!

La "cosa" empezó a jalar a Karin, sus uñas se enterraban en la piel de la chica y sentía como si las venas se le congelaran. La pelirroja pudo ver como la pierna comenzaba a ponérsele azul desde donde la tenían sujeta.

Sakura sonrió satisfecha al ver la cara de terror de Karin. Caminó usando las cabezas de los "Torturados" como escalones– Acepta tu derrota y déjate caer –Sakura tomó la por la muñeca a Karin y la pelirroja sintió que su piel se quemaba pero no por fuego sino por hielo. Sakura la levantó sin dificultad y las dos flotaron por encima del agujero. Karin sabía que podían suceder dos cosas, que su brazo se desprendiera por donde la estaba sosteniendo Sakura y que la bruja pelirrosa la dejara caer.

En un último intento desesperado, Karin escupió al rostro de Sakura, afortunadamente Sakura alcanzó a levantar un pequeño viento que alejó la mayor parte del veneno de su cara. No sin antes dejar caer a la pelirroja al suelo lejos del agujero.

- ¡Ja! ¿No que muy ruda?

Sakura suspiró entrecerrando la mirada, Karin sintió que la sangre se le helaba al ver la ira en los ojos jades de su rival– Te gusta sufrir. Bien te haré sufrir –Sakura levantó la mano y de sus dedos salieron pequeñas chispas de color verde.

Karin estiró el brazo que le había sujetado Sakura y vio con terror que de debajo de la piel salían pequeñas agujas de hielo que atravesaban el brazo de un lado al otro, subiendo poco a poco hacía su hombro.

- ¡Basta! ¡Basta! –gritó Karin tomándose el brazo, le dolía tanto que no podía ni moverlo.

- Harás un juramento –Sakura se acercó a Karin, pero ella retrocedió para protegerse– No te haré nada, mientras no intentes atacarme –Karin frunció ligeramente el ceño y asintió. Sakura levantó el brazo con un círculo rodeándole la mano– Levanta tu mano con tu insignia –Karin la levantó lentamente y la puso frente a la de Sakura. La pelirroja sintió que toda su energía era succionada fuera de su cuerpo vio a Sakura y el círculo en su mano lentamente cambiaba del verde al rojo. Fue hasta que Karin cayó al suelo con un mínimo de energía que el círculo en la mano de Sakura se volvió rojo. Sakura abrió y cerró la mano mirándola interesada.

- ¿Qué hiciste?

- Te quité tu magia, bueno solo absorbí la que habías acumulado –Karin miró aterrada a Sakura que solo sonrió divertida– No te preocupes, dentro de algún tiempo la recuperarás –se dio la vuelta dándole la espalda a Karin y susurró para si– Tal vez.

- Karin… –la voz ronca y débil de Suigetsu hizo que la pelirroja mirara tras ella. Naruto llevaba al peliblanco cargado en un hombro antes de dejarlo caer como un costal de basura– ¿Ya puedes renunciar a esta pelea? No creo poder enfrentarme a este chico, es mucho más fuerte que yo.

- Veo que adquiriste una nueva insignia –señaló Naruto colocándose a un lado de Sakura.

- Si y parece ser bastante interesante. Agua y veneno, nunca hubiera imaginado esa combinación. Creo que todavía me hace falta mucho por aprender –dijo Sakura con una enorme sonrisa infantil.

- ¿Y Sasuke? –el rubio buscó con la mirada a su amigo y lo encontró inconsciente en el suelo– Se te pasó la mano, Sakura-chan. Lo bueno es que es de los resistentes. Me muero por probar su poder.

Suigetsu intercambió miradas con Karin y luego le habló amigablemente a Sakura– ¿De que hablan?


Último capítulo, posiblemente, mañana por la noche.

FELIZ DÍA DE TODOS LOS SANTOS
1° DE NOVIEMBRE DE 2013