Hola, eh aquí con otro capitulo. Tal ves el inicio se les haga un poco aburrido, pero, (si, hay pero), pronto Edward dirá una noticia que las dejara pasmada. Mientras tanto las dejare con la duda mientras río malvadamente. ¡MUAJAJAJAJA!.
Disfruten.
DISCLAIMER: Los personajes son de la gran señora Meyer, esta historia es de mi retorcida, alocada y genial mente que tengo.
Cap. 4.- Spokane, Great Falls y Miles City.
-¿Quién eres?- dijo una voz que me espanto.
Cuando voltee a ver quien era la voz que casi hizo que me orinara, vi a una chica delgada y de tes morena, no le calculaba menos de 23 años.
-¿Quien eres?- volvio a preguntar.
-Soy Bella, Edward me, me compro.
-Pero, ¿te dejo aquí, así como así?
-Si.
-Espera aquí pequeña, no me tardo.- dijo y fue avanzando hacia la escaleras- Ese Edward me va a oír...-murmuraba para si- ¿Como se le ocurre dejarla aquí?, como si conociera la ca...
Y luego, desapareció. Genial. Tal vez podría sacar mi computadora y...
-Espera...-me dije a mi misma. Luego recordé, ¡Se me había olvidado mi computadora!- ¡Demonios!
Abri mi maleta y desesperadamente busque mi portátil.
-Debe estar por aquí, ¡Por favor, por favor, por favor!- pero era inútil, la había olvidado en la casa de mi padre.- ¡Carajo!
-Bella.- Edward iba bajando las escaleras seguido por la chica de tes morena.- ¡¿Pero que paso aquí?!
-Solo buscaba algo.
-Tan importante era para que aventaras todo, déjame te ayudo.
Se incoó y tomo toda la ropa que se encontraba en el suelo, pero tan bien habían volado mis Top's y mi ropa interior, por lo que cuando me los paso yo me ruborice.
-Ven sigueme.
Tome la maleta y lo seguí. Esta casa era inmensa, todo me parecía sacado de la tele. Me distraje y no me percate de que Edward se había parado y choque con el. Antes de que callera al piso, me sujeto y me ayudo a estabilizarme.
-Eres un poco distraída, ¿sabes?- comento.
-Y torpe- agregue.
Al frente de nosotros había una puerta con una tonalidad morada que se diferenciaba de las otras. "Al menos no me perdere". Dije para mi misma. Edward la abrió y por un momento me cuestione de que trabajaba el, este cuarto era el mas bello que había visto, estaba conformado por un inmenso guarda ropa, cama individual y la pantalla plana mas grande que había, era increíble que quedara perfecto. Mi mandíbula trataba de recordar como cerrarse. Edward pareció percatarse de ello y esbozo una sonrisa.
-Cierra la boca, hay moscas.- dijo.
Lo ignore y obligue a mi boca a que se cerrara.
-Ahi puedes poner tu ropa,- prosiguio- luego comprare mas para ti, eh, el control remoto de la tele es este- dijo alzando dos remotos- y este el del DVD, las películas están bajo la tele en ese mueble por si quieres ver alguna. Bueno, creo que es todo, si ocupas algo dile a Leah.
-¿Leah?- pregunte.
-La chica que limpia aquí.- aclaro- Tengo que atender unos asuntos, volveré tarde, bien, adiós Bella.
-Adios.- dije.
Me quede sola. Me recoste en la cama y me quede pensando en el viaje. Es increíble que aguantara tanto...
FLASHBACK:
Nuestra primera parada iba a ser Spokane, le sugerí a Edward que tomara la ruta que pasa por Ellensburg, ya que era la mas rápida para llegar a allá. Pero tolerar las primeras cuatro horas del viaje no iba a ser fácil. Recuerdo que me la lleve jugueteando con la ventana del auto las primeras dos horas. Arriba y abajo, arriba y abajo. También recuerdo ver a Edward mirándome de manera rara por el retrovisor, por lo que hice cara de pocos amigos y deje la ventana toda la hora que faltaba para llegar a Spokane.
Edward paro en una tienda de auto servicio para llenar el tanque y me dio veinte dolares para comprar algo para comer para los dos, solo compre dos sopas maruchan y aguas para ambos. Comimos en dicha tienda y solo nos hacíamos preguntas ocasionales como; "¿Cuantos años tienes?" o "¿Que te gusta hacer?".
Después de terminar de comer, nos dirigimos a nuestra segunda parada, Great Falls en Montana, donde nos quedaríamos a dormir, "Al menos me libraría de este auto", pensé. Duramos unas seis horas en llegar, Edward paro en el primer hotel que vio ya que no quería manejar mas. Saco mi maleta y una pequeña mochila de la que no me había percatado y entramos al hotel. Pidio un cuarto con dos camas, para mi mala suerte era la habitación, reafirmo que odiare este numero y letra toda mi vida, 2J, que se encontraba en el segundo piso, trate de convencer a Edward de que usaramos las escaleras a lo que contesto:
-Bella, yo estoy cansado, si quieres tu ve por las escaleras, yo usare el ascensor.
Y eso hice, ¿me canse?, si, pero créanme, valió la pena, cuando llegue al cuarto, Edward yacía acostado boca abajo, como si estuviera muerto. Del lado de la cama estaba mi maleta de la cual saque un pijama de lunares. Entre al baño y me di una muy buena ducha en la cascada artificial, eso se sentía bien. Al terminar me vestí y sali, Edward seguía en la misma posición, me recoste en la cama de al lado y me quede pensando.
"¿Deberia decirle lo de la claustrofobia?, no, estaría bien, espero".
A si sin mas, me dormí.
.
- Bella, Bella, Bella despierta...
-Mmmm, déjame.- renegue.
-Bella, que despiertes.- seguia moviéndome a lo que respondí avantendole una almohada.
-¡Au!,Bella, me vas a obligar a hacer algo que no quiero.
-Aja, claro.
-Tu lo pediste pequeña.
Y sin mas, Edward me tomo de la cintura y me cargo en su espalda.
-¡Hey, ¿que te pasa?, bájame, AHORA!
-Te dije que no te iba a gustar.
Me metió al baño, dejo mi maleta en el suelo, me dejo en la regadera y habrio la llave empapandome toda.
-¡¿Pero que te pasa?!, ¡ah esta fría!
-Te lo advertí
-¡Aghh!, ¡Me la vas a pagar!
Sali resbalándome, lo tome por la espalda y lo metí a la regadera.
-¡Ahh!, ¡Si esta helada! ¿Por que lo hiciste?
-¡¿Por que lo hiciste tu?!
-¡Por que no querías despertar!
-¡¿No bastaba un almohadaso?!
-No, ahora ambos estamos empapados.
-¡Genial!, ¡Esta era mi única pijama!
-En Miles City te compro otro.
-Bien, ahora fuera.
-¿Por que?
-¡Me voy a bañar! ¡Largo!
-Ok, - dijo- gruñona.- murmuro.
-¡Te escuche!
Cuando salio, me saque mi única y mojada pijama y me bañe. Al salir me puse un pantalón de mezclilla, una blusa de manga larga, tines y mis cómodos converse, tome mi pijama, la exprimi y la puse en una bolsa. después fue el turno de Edward, cuando salí me resbale con el charco que había hecho el y cai.
-Hey, ¿estas bien?- pregunto.
-Si, solo que un descordinado no debería estar caminando por un piso mojado.
-Bien, parate te ayudo.
Me ayudo y se metio al baño. Genial. Todo esto me a pasado y apenas estábamos en Montana, este viaje seria laaargooo.
Pobre claustrofobica y descordinada Bella, ¿que tal?, ¿meresco un Review?.
¿Que creen que pase en el próximo capitulo? ¿Creanme ni yo se?
Las dejo y me dejan con la intriga mi mente.
Les mando besos con sabor a vainilla en donde les plazca resivirlos.
