"Maldito loco"
Sus manos abrieron temblorosas la túnica para verse las marcas que su señor había dejado en la piel.
"Maldito loco, casi me mata"
Y hubiera sido perfecto. Morir. Puff. Desaparecer sin haber tenido tiempo ni de pensarlo ni de defenderse. Adiós muy buenas y que otro se encargue del resto. Pero no le llega a tanto la suerte.
"Maldito loco"
Repetía muy hondo mientras cerraba de un portazo la nevera. Ni todo el hielo del mundo le iba a quitar esas marcas. Y ese hielo estaría sin duda mucho mejor en una copa con algo que en su cuello.
¡Qué diablos! ¿No tenía que ir a interrogar a alguien?
Severus salió, siguiendo cerrando las puertas a portazos hasta salir a la calle y empezar a preguntarse dónde podría encontrar a Mundungus a esta hora.
_ Pareces convencido de que te recibirá bien, ¿no?
Snape asintió. Pero no dio explicaciones.
Miró a Yaxley de soslayo. La última vez que él le vio estaba siendo arrastrado por el cuello por el-que-no-debe-ser-nombrado a quién-sabe-qué-lugar y seguramente no esperaba volver a verle con vida.
En cambio Snape, había estado muy activo.
Localizó a Mundungus, le sometió con un imperius y le visitó en varias ocasiones para estar al tanto de los preparativos para el traslado de Potter. Sabía que iban a llevarle a una casa de los miembros de la orden, la de los Weasly obviamente y a instancias del plan de Dumbledore tenían que proteger varias casas más con lo que si el ministerio caía, los mortífagos tendrían varios objetivos en los que buscar en lugar de uno solo.
También había tenido que colarse de nuevo en Hogwarts para mantener al tanto a Dumbledore, aunque en realidad trataba de sonsacar al retrato más información… infructuosamente.
Pensaba que se arriesgaba al salir, tal vez en algún lugar se alzara un dedo para señalarle como el asesino del gran mago o aprovecharan una esquina oscura para ocuparse de él.
Como suponía, la Orden estaba demasiado ocupada preparando la salida de Potter y demasiado afectada por la muerte de su líder para pensar siquiera en vengarse.
En cuanto a los demás, Lord Voldemort había jugado una muy buena baza infiltrándose en El Profeta y sembrando la duda en torno a la figura de Dumbledore y de las circunstancias de su muerte.
Estaba, en cierto modo, a salvo y sin embargo se sentía más expuesto que nunca.
Yaxley le sacó de sus pensamientos al sacar la varita de improviso.
_Lucius siempre ha sido un engreído. ¡Bah, pavos reales!
Al entrar en la sala leyó en los rostros de los presentes incredulidad y expectación.
Mayor aún cuando el Lord volvió a cederle un sitio a su derecha y darle en primer lugar la palabra.
Mantuvo fija su mirada en las absorventes pupilas mientras era examinado buscando un leve indicio de mentira en sus palabras.
Mantuvo su discurso mientras Yaxley le debatía y observó impertérrito el asesinato de Burbage (¿A cuántos hombres y mujeres has visto morir? Últimamente, sólo los que no he podido salvar.)
Lo único que la situación con los Malfoy no le parecía tan hilarante como al resto de sus compañeros. De hecho le preocupaba que el Señor Oscuro tuviera esa fijación con ellos. No deparaba nada bueno…Tampoco- pensó encogiéndose de hombros- podía intervenir en eso.
_Calma, Bella…
La voz de Narcyssa sonaba como un susurro.
_¡Qué me calme!_gritaba en cambio Bellatrix_ Ya le has oído, quiere que exterminemos a la plaga que nos infecta en cuanto tengamos oportunidad. ¡Demasiado poco hace tu marido! Nos juzga y nos mide según sus actos y casi se niega a entregarle su varita.
Snape se paró unos pasos antes de llegar a la habitación de la que salían las voces y se pegó a la pared protegido en la oscuridad del pasillo.
_Me ha dejado indefenso…_ contestaba Lucius con un hilo de voz._Indefenso.
_¡Oh, pobrecito Lucius!_ canturreó Bellatrix._ ¡Como si no tuvieras en el sótano a un fabricante de varitas!¡qué te haga una!
_Bella, no tienes ningún derecho a hablar así a mi marido_ replicó Narcisa indignada._ Si ha estado en Azkaban ha sido por cumplir sus órdenes. No sólo le ha dado su varita, sino que le ha cedido nuestra casa_ y es la mansión Malfoy, recuerda hermana, no la tuya la que ofreces_ e incluso nuestro hijo Draco le pertenc…
_ ¡Madre!_ interrumpió Draco.
_ BASTA_ bramó Lucius por fin_ Ya ha dicho el Señor Oscuro que tendrás oportunidad; no harás ninguna salida hoy para exterminar a nadie y menos con Draco.
_ ¡Padre! Soy perfectamente capaz de…
_ He dicho que no.
Snape retrocedió un par de pasos. Faltó poco para que un Draco enfadado se chocara con él. El rubio enfiló el pasillo hacia la salida y Severus dejó atrás la discusión para seguir silenciosamente a Malfoy hacia el exterior.
La oscuridad había ido invadiendo el jardín llenándola de claroscuros. Igualmente el aire se había llenado de la fragancia de los arbustos y las flores que se abrían a la luz de la luna. Era un buen lugar para esconderse, un buen lugar para despejar la mente.
Allí, aspirando la suave brisa nocturna, todos los acontecimientos pasados parecían obra de un sueño, un mal sueño. "Un engreído con bastante buen gusto".
Snape se acercó a Draco. El chico parecía desesperado.
_ ¿Problemas, Malfoy?
_ ¡Váyase!
La ronca voz susurrante de Severus le ignoró y siguió hablando.
_Yo tenía más o menos tu edad cuando entré a formar parte de los mortífagos. Ya tu padre destacaba entre ellos y le consiguió al que-no-debe-ser-nombrado muchas de sus victorias. Sobre todo si de ataques a muggles se trataba. Entonces era envidiado por muchos, tu tía entre ellos.
_No necesito que me cuente batallitas.
_ Tras la caída del Señor Oscuro, tuvo la habilidad de conservar su libertad y su riqueza mientras otros tenían que dejarlo todo atrás y huir o acabaron en Azkaban, tu tía entre ellos.
_Usted también conservó la libertad_ escupió Malfoy.
_Cierto, porque tanto tu padre como yo actuamos como verdaderos Slytherins, eligiendo cuando era hora de luchar y cuando no, en vez de lanzarnos como hacen los idiotas sin sopesar las consecuencias,…tu tía entre ellos.
Draco, tal vez no sea el mejor momento de tu padre. Las exigencias de nuestro amo son muchas veces...difíciles de cumplir. Tu madre conserva la cabeza fría, que es lo que te recomiendo que hagas. En cuanto a tu tía, créeme, ni su astucia es tanta como su osadía, ni su inteligencia tanta como su impetuosidad, ni sus actos corresponden a unos….instintos…tan altos como dice.
Draco disimuló media sonrisa ante la insinuación del profesor de pociones. Su voz fría y despectiva era tranquilizadora en cierto modo. Él al menos, estaba sereno y parecía ser ahora la única cosa firme en su vida. Asintió silenciosamente y Snape se conformó con eso.
No era muy dado a sentimentalismos, para eso estaba Dumbledore, o Poppy, o McGonagall.
Hasta el bruto de Hagrid lo haría mejor (bueno, tal vez no con Draco) Pero…
Había pagado un precio muy alto para mantener a salvo el "alma" de ese muchacho y ahora no quería que la perdiera por un exceso de celo de Bellatrix en cumplir las órdenes de su señor.
Ahora ya estaba todo hecho y sólo quedaba esperar al sábado.
Gracias por el review!
Espero que siga gustándote la historia.
