EDIT: 26/Diciembre/2018. Para arreglar algunos errores, tanto de redacción como de ortografía; también para evitar los párrafos enormes y así facilitar la lectura. También, NO pienso acabar el reto, así que el fanfic se queda COMPLETO con 4 capítulos.

Disclaimer: Diabolik Lovers no me pertenece a mí sino a Rejet—Y todos están contentos así—.


Título: Tentación.

Pareja: MaleChrista/Richter (sin embargo hay una leve insinuación de MaleBeatrix/MaleCordelia).

Clasificación: +13.

Tipo: Viñeta.

Palabras: 572.

Genero: Romance/Drama/Ligera angustia.

Temática: Ninguna en especial.

Advertencias/Aclaraciones: «Pensamientos». Para el reto de junio (Diversidad) del grupo en Facebook Diabolik Lovers Adicción Total (el cual ya no administro ni formo parte lol). Quizá OoC (fuera de personaje), Shonen-ai (Hombre x Hombre), probablemente cliché, nada nuevo, narración de dudosa calidad y que se pierde del punto principal. MaleChrista=Christian, MaleCordelia=Castiel, MaleBeatrix=Adam y FemKarlHeinz=Karla.

Sinopsis: Christian tiene un gusto culposo, un gusto que debería detener antes de que sea demasiado tarde.


[4]: Tentación

— ¿Otra vez?

Christian aparta la vista de Richter Sakamaki, el hermano menor de su futura esposa Karla. Sin embargo, esto solo aumenta la mirada acusadora de Adam, últimamente éste se encontraba más atento a las acciones de Christian, y por lo tanto, sus regaños también se habían vuelto algo diario (molesto) que oír.

—Espero que seas consciente de que lo que tenemos nosotros, ya es lo suficientemente complicado como para agregar más desorden.

Se hundió en su asiento. Karla siempre ha obtenido lo que quería desde bebé, y en su adolescencia se volvió muy terca en cuanto a obtener su deseo principal (en aquel entonces) cumplido, ese que involucraba a tres niños específicos para tenerlos como pareja. Castiel fue el primero, ella misma lo educo desde la tierna edad de ocho; el segundo fue Adam a pesar de ser antes un humano y lastimosamente, pero no por el hecho de ser elegido, sino por ser dejado al final, incluso aunque fuera un vampiro puro; el tercero fue él, solo que hasta el momento Karla aun no consideraba adecuado unirse a Christian.

Tres hombres para cumplir con los caprichos de una sola mujer, pero no cualquier mujer sino la reina de los vampiros. Y a pesar de que quizá debería estar a la defensiva y rencoroso, Christian realmente amaba a su prima Karla, por lo que no entendía la insinuación y preocupación de Adam cada que sus ojos terminaban en Richter.

—Yo amo a Karla.

Tomo agua para aliviar su garganta reseca, de algún modo sus palabras eran honestas pero seguía faltando más, ¿qué cosa? Christian no lo sabía pero Adam sí, al menos si sus ojos azules volviéndose más fríos significaban algo.

—Desear más muchas veces no es lo más idóneo, solo recuerda eso Christian.

¿Pero por qué le aconsejaba eso? Christian no era Adam, porque él no era tan despistado para perder de vista el anhelo que dejaba mostrar Adam en su estoica cara cada que Castiel se encontraba cerca. Esa clase de atracción no podría llamarse más solo atracción, Adam estaba más allá de la ayuda pero Christian aun tenia todo bajo control.

De ningún modo caería bajo la soledad que rodeaba a Richter, ni buscaría entrelazar sus manos cada vez que éste reflejará en sus ojos la aceptación (derrota) ante el hecho de que nunca sería suficiente, porque es solo Richter, y ser solo Richter significa ser siempre la segunda opción.

«¿Entonces por qué…?».

—Te has equivocado, mi hermana no está aquí —comento Richter aparentando calma, sentado y recargado contra un árbol mientras aprecia desde la distancia el lago—, probablemente esté con Castiel —murmuro para sí mismo, pero Christian lo escucho a la perfección y no pudo evitar detectar algo mal en el tono del otro.

«Yo solo amo a Karla».

—No vine por ella.

Lamentablemente, de pronto como un golpe, ante Christian se revelo el hecho de que quizá solo va a estropear más la complicada situación entre Karla y todos ellos, lo reconoció por fin cuando dentro suyo el anhelo por suavizar los ojos desconfiados y tristes de Richter, rebaso el limite y por lo tanto, no podía permanecer más oculto.

— ¿Entonces?

Christian sonrió y sentó al lado de Richter, hablo de cosas al azar y sin importancia hasta que pudo sentir como el otro se relajo de verdad.

«Y esto es lo que significa desear más, ¿verdad?».

Porque ya es tarde, muy tarde para regresar.


¡Gracias por leer!