Disclaimer: Los personajes de Slam Dunk no me pertenecen, sino a su creador, Takehiko Inoue.
Un Amor Pendiente
Capítulo #3: Nuevo día en Shohoku
El partido continuaba muy reñido. Ya solamente faltaba menos de dos minutos y ninguno de los dos equipos se rendía. Sin embargo, uno de los equipos cometió el error que acabaría con la estrechez del resultado. Y es que tras la salida de Mitsui, para Ryonan la presencia de Kogure sumada al principiante Sakuragi, les hizo creer que su atención debería concentrarse en Miyagi, Akagi y Sakuragi, desdeñando la capacidad de dos de los jugadores del equipo de Shohoku, este error los condujo a la derrota.
Terminaba el partido, y de los ojos de Emi corrían abundantes lágrimas. Su desconsuelo al ver que su hermano no iría al campeonato nacional, su máximo sueño, la llenaba de congoja. Por otra parte los chicos Shohoku se encontraban completamente felices, habían cumplido su meta inicial: ir al campeonato nacional. Ahora daba inicio la ceremonia de premiación, y los chicos de Shohoku se formaban junto a Kainan para recibir su merecido reconocimiento.
Habían pasado ya unas cuantas horas desde el fin del encuentro entre Shohoku y Ryonan. La eterna sonrisa gentil que caracterizaba a aquel muchacho parecía haberse desmoronado. Parecía ausente, perdido entre reflexiones de lo que podría haberlos conducido a la derrota.
— Akira, no tienes que estar triste. A pesar de no ir al campeonato nacional, te han reconocido como uno de los mejores 5 jugadores de todo el estado de Kanagawa ¿no es fantástico?— intentó alentarle su hermana sonriendo.
— Es cierto— reconoció Sendoh mientras dibujaba una sonrisa forzosa en sus labios— Pero era el último año del capitán Uozumi, y él es un gran pilar para el equipo, no sé si el equipo será lo mismo sin él— añadió retomando su melancolía.
— Lo sabrán sobrellevar. Ahora tú serás el capitán de Ryonan, también serás un buen líder, y estoy segura que contigo como capitán tendrán muchas posibilidades de ir al próximo campeonato nacional— expresó entusiasta, la chica de ojos color miel.
— Gracias Emi, tu siempre has confiado en mí— pronunció el chico de cabellos alzados, mientras retomaba aquella sonrisa deslumbrante en su rostro.
— Eso es porque eres un gran jugador. Siempre has logrado superar los obstáculos, incluso en momentos en los que ya nadie cree que los superarás, por eso siempre creeré en ti— expresó con convicción, Emi.
— Eres mi hermana favorita— sonrió, Sendoh.
— Será porque soy tu única hermana— musitó la chica con falsa molestia.
— Eso es cierto— reconoció la estrella de Ryonan mientras tomaba su cabeza. Ambos rieron a carcajadas.
Ya había amanecido, el gran astro reinaba en toda su plenitud desde las alturas del firmamento. Una sutil brisa mañanera menguaba la calidez de aquel inicio de jornada de día lunes. Como era costumbre, las dependencias de la preparatoria de Shohoku, eran masivamente invadidas por los estudiantes, que como cada lunes, se reunían para comentar lo ocurrido durante el fin de semana. Sin embargo, el tema que se alzaba de forma unánime, era el paso de Shohoku al campeonato nacional. Fue así, como el arribo de Hanamichi Sakuragi a la preparatoria, no pasó inadvertida para nadie. Más aún ante la estridencia de su canto, que era además coreado por su fiel ejército.
— ¿Quién es un gran basquetbolista? ¿Quién es un gran basquetbolista? ¿Quién es un gran basquetbolista?— cantaban los cuatro amigos de Hanamichi.
— ¡Sakuragi!— gritaba eufórico, el pelirrojo, soltando una gran carcajada, fatuo.
— ¡Hanamichi Sakuragi!— la exclamación de Ayako pareció retumbar en la cabeza del muchacho, al recibir un gran abanicazo— Qué canción es esa—espetó.
— Bueno, Ayako. Esa canción la inventé yo. Es en honor a las grandes hazañas realizadas por este gran basquetbolista en el partido contra Ryonan ¿Te ha gustado?—contestó con entusiasmo.
— ¡Claro que no, esta horrible!—manifestó la manager, mientras cubría los oídos con sus manos con desagrado.
— Bueno, eso no importa Ayako. Hoy no estoy de mal humor, ya que gracias a las espectaculares jugadas de este genio, hemos logrado el triunfo e ir al campeonato nacional— expresó riendo con desencajo. Sin embargo, su rostro alegre mutó súbitamente, dejando visible la evidente desconfianza en su mirar— Aunque no me parece que hayan premiado a ese zorro apestoso de Rukawa , es un maldito y jamás superará al talentoso Hanamichi Sakur…—no alcanzó a concluir su frase, cuando fue arrollado por Rukawa, quien dormitaba sobre su bicicleta.
— ¡Oye zorro apestoso, que te pasa! Ten más cuidado y deja de dormir— reclamaba escandalizado el número diez de Shohoku.
Éste no contestó, ya que continuaba durmiendo en el suelo.
— Este chico no cambia, donde sea encuentra el lugar perfecto para dormir— pronunció la manager mientras le observaba negando con la cabeza
— ¡Ayako!... ¿Por qué miras así a Rukawa? ¿Acaso ya te gusta? !Por qué! Yo que siempre te he querido ¡No lo entiendo!— Miyagi, que se sumaba al grupo, recriminaba desconsolado a la muchacha de rizos.
— ¡Deja de decir estupideces y vamos a nuestro salón!— ordenó Ayako un tanto molesta por las continuas escenas de celos realizadas por el chico del pendiente.
— Está bien— susurró aún con lágrimas en sus ojos.
Hanamichi que continuaba gritándole a Rukawa, de pronto es golpeado con ímpetu en la cabeza, sin necesidad de voltear a ver a su agresor, pudo reconocer de quién se trataba.
— Deja de hacer escándalo. Eres la vergüenza del equipo— reprendió el capitán al presenciar tal espectáculo protagonizado por el pelirrojo.
— ¡Y acaso no has visto tu cara de gorila, también da vergüenza!...— contestó con furia, Hanamichi, a la vez que volteaba hacia Akagi, sin embargo sus exclamaciones se detuvieron al instante al ver quién le acompañaba.
— Haruko— susurró el pelirrojo, embobado.
— Hola, Sakuragi ¿Cómo continúa tu cabeza?— dijo la chica al ver que aun traía las vendas.
— Yo estoy muy bien. Ha este genio, ese golpe no le afectó en nada— respondió mientras sonreía embelesado ante la presencia y atención prestada por la chica de ojos azules.
— Me alegro. Además hiciste los últimos puntos del partido, debes estar muy feliz— manifestó ahora la muchacha, mientras sonreía amable.
— Bueno no es nada, para una persona tan talentosa como yo esas cosas son solo detalles— tras sus palabras barnizadas de falsa modestia, no tardó en soltar una estridente carcajada, a la vez que sostenía su cabeza.
— Deja de presumir— regañó, Akagi.
— Yo no estoy presumiendo— refunfuñó, Hanamichi, mientras empuñaba su mano.
— Bueno, Sakuragi, que tengas un buen día— se despidió, Haruko.
— Gracias, Haruko— balbuceó sonrojándose—"Haruko me ha deseado un buen día"— pensó embobado. Entonces, olvidando por completo de la presencia del capitán Akagi, se dirigió a su salón.
— ¡Demonios me he quedado dormido!— exclamó Mitsui mientras miraba el reloj que había sobre un velador al lado de su cama.
Se levantó raudamente, y se dirigió con premura hacia Shohoku.
— "Rayos, el maestro no me dejará entrar a clases. Ya me guarda rencor por todas las estupideces que hice mientras no jugué básquet. A pesar de todos mis cambios, no me cree"— pensaba el chico mientras corría hacia la escuela.
— Qué pasa deportista ¿Acaso vas tarde clases y temes que te regañen?—una voz fácilmente reconocida para el muchacho le habló.
— Tetsuo— pronunció con asombro, Hisashi al ver a su amigo.
— Vamos, si tienes tanta prisa, puedo llevarte hasta allá. Aun recuerdo el camino. Ya sabes, en más de una ocasión estuve ahí contigo y los demás— indicó el pelilargo mientras exhalaba el humo de un cigarrillo.
— Tetsuo, yo, te agradezco pero…
— No digas nada. Vamos, no pierdas más tiempo y sube— interrumpió con determinación.
— Está bien— ahora el chico de Shohoku se subió a la motocicleta, mientras Tetsuo encendía el motor.
— ¡Ten deportista, yo odio usarlo, pero seguramente tu no querrás romperte la cabeza en caso de algún accidente!— exclamó el muchacho, intentando superar el estruendo del motor de su motocicleta, a la vez que le entregaba el casco a Hisashi.
— Gracias, Tetsuo.
En tan solo unos minutos, lograron arribar a Shohoku. Mitsui se bajó de la motocicleta, agradeciendo a su amigo Tetsuo su ayuda.
— No agradezcas. Ahora vete, aun puedes llegar a tiempo. Adiós, deportista—se despidió, Tetsuo a la vez que echaba a andar su motocicleta. Mitsui lo vio alejarse, por el pavimento.
— "Creí que al igual que Ryu, te sentirías traicionado y buscarías vengarte de mí. Pero lo único que has hecho, es ayudarme. Gracias, Tetsuo"— reflexionó, a la vez que recordaba el conflicto contra Ryu en el que se vio envuelto, pero del que logró escapar, gracias a su amigo Tetsuo.
Ahora abandonado sus cavilaciones, Mitsui corrió hasta su salón.
MUCHAS GRACIAS POR LEER, ESPERO SEA DE SU AGRADO :D
