Como están los lazos sanguíneos, a ver si se entiende. Spoiler de este capítulo.

Hashirama/Madara

Hijos

Taiki (reencarnación de sabio de los seis caminos) esposa Uzumaki Ryō (Nidaime) esposo Uchiha

Hijos

Kazuo (Sandaime)/ Shin Uchiha ––– Tsunade/ Dan Katō-Nawaki/Esposa Uchiha

Hijos

Fugaku (Adoptado) ––– Sora Katō ––– Natsuki Uchiha.

Hasta ahí, lo demás… ya lo intuyeron XD.

Capítulo IV

Shin revisó que hubiesen dejado la habitación a su gusto. Su esposo lo esperaba en la sala:

–¿Y bien?

–Quedó perfecta. Espero que le guste.

–Le gustara.

–¿Kazuo de verdad está bien lo que estamos haciendo? no quiero que los otro crean que hacemos distinciones o que…

–¡Basta Shin! Tenemos derecho a adoptarlo y los ancianos lo han visto de buena manera. Además ya no somos jóvenes y él ya tiene edad para entender y aceptar.

–Pero…

–Es el único de nuestro clan.

–Pero hay otros que viven en las casas.

–Es tu decisión, decide que es lo que deseas hacer.

–Quiero verlo sonreír.

–¿Cómo?

–Ni cuando su padre vivía sonreía.

–Oh…

–Ya está. Lo haremos y si hablan… ¡Que hablen!

Kazuo negó, su esposo era algo extraño, pero de buen corazón. Movió su melena negra con tintes rojos y siguió a Shin hasta en lugar el consejo donde el niño que adoptarían los esperaba. No era un bebé ni un niño de pocos años, pero para el matrimonio Uchiha eso no era inconveniente.

Kazuo recordó al joven Namikaze y sonrió, tal vez en un futuro su hijo y el fuesen amigos o tal vez lucharían por el puesto de Hokage, en ese caso; que ganara… el más indicado.

000

Nagato salió el hospital acompañando a Orochimaru, este iba rumbo a su casa y en un gesto raro en él, invitó al pelirrojo a comer. Jiraiya estaba con sus gennin y no regresaría hasta la tarde.

–¿Y cuánto tiempo llevan de casados? ¿Desde que los conocimos en Amegakure?

–No, en ese tiempo yo no estaba muy de acuerdo con las ideas de Jiraiya -aún no lo estoy el todo-, pero las toleró y lo acepto a él.

–Supongo que no todos somos iguales y por eso es divertido.

–Lo es… la mayoría de las veces, pero por eso mismo él y yo no llevamos mucho tiempo juntos, de hecho apenas vamos a cumplir cinco años.

–Para nosotros los shinobis eso es mucho tiempo.

–… No lo sé, aquí en Konoha es lógico que haya muertes en misiones -de las que somos los más requeridos-, sin embargo no son tantas como se creería.

–Se dice que el poder guerrero de Konoha sobrepasa a las otras cuatro aldeas.

–Eso no te lo podría decir…, tendrías que preguntárselo al Hokage.

–No creo que me lo diga.

–Seremos aliados y esa información es requerida para la alianza.

–Eso es raro, dicen que somos aliados, pero Hanzō es el líder de Amegakure… aún.

–Depende de ustedes el tiempo que eso sea verdad.

–…

La conversación terminó cuando vieron a Jiraiya y a su equipo esperando cerca de la casa. Orochimaru se extrañó, pues no sabía que los alumnos de su pareja, hubiesen sido invitados a comer, sin embargo no dijo nada. Jiraiya en cambio se cruzó de brazos y su lado los tres gennin vieron esto como una señal y se inclinaron:

–Nagato-san somos su equipo de guardaespaldas, el equipo Gama.

Repitieron al unísono los dos niños y la niña. Nagato esperó que le dijeran que era una broma, pero no hubo nada y los niños seguían inclinados.

–Oh…

–Órdenes del Hokage para que usted pase una estancia tranquila en nuestra aldea.

Explicó el sannin de cabello blanco, y Orochimaru comentó.

–Solo te faltó vestirlos de verde.

–Oye es un nombre tan bueno como… Hebi.

–Cállate, y es mi mascota no un equipo.

Minato dejó que los sannin siguieran su conversación, en lo que él se posicionó de inmediato detrás del pelirrojo.

–Yo lo protegeré Nagato-san.

Nagato era un shinobi tan letal como el mismísimo Madara Uchiha… sin embargo hasta Madara Uchiha cayó ente los encantos de una sonrisa… y la del joven Minato podía hacer brillar el sol sobre el cielo lluvioso donde Nagato había nacido. El pelirrojo sonrió tímidamente y asintió. Kushina se enfurruñó y se un unió a su compañero.

–Todos debemos protegerlo, no solo tú.

Con algo más de calma Yûki se unió a los otros dos. Jiraiya vio a sus alumnos en posiciones y avanzó junto a su pareja:

–Y yo que creí que los Uchiha no tenían sentidos del humor. –comentó el sannin de los sapos.

–Claro que lo tienen, pero es bastante retorcido.

–Ya lo veo.

–¿Por qué?

–¿Por qué enviarnos esta misión?

–…

Orochimaru volteó a ver y no notó nada extraño; los gennin caminaban detrás del pelirrojo viendo en todas direcciones, y de vez en cuando uno se escondía o se adelantaba para revisar.

–Vamos no por que seas su sensei ya son unos expertos y esto les sirve de entrenamiento.

–Sé que son principiantes y por eso hace dos días que nos dieron la misión, pero no los traje hasta que entrene un poco con ellos.

–Bien ¿Y?

–Estamos dentro de la aldea y Nagato usando su Rinnegan puede…

–Hacer muchas cosas.

–Exacto y el Sandaime ¿manda a un equipo a protegerlo?

–…

Orochimaru volteó de nuevo y esta vez lo vio. Minato observando embelesado al pelirrojo que conversaba con Kushina.

–Oh…

–¿Solo dirás eso?

–No te preocupes tanto y usa esta oportunidad para entrenar bien a tu equipo, puedes ponerte de acuerdo con Nagato y fingir un secuestro o un ataque.

–Se nota tu herencia Uchiha.

–…

Llegaron a las puertas de la casa que compartían los sannin y entraron. Los invitados lo hicieron después.

000

Momentos antes, Kushina al ver al que sería su protegió se sintió orgullosa, apenas tenían poco tiempo de haber formado equipo y ya los mandaban una misión importante, pues todo niño nacido en clan de shinobis sabía lo que era el Rinnegan y ella al ver un poco cuando el cabello pelirrojo de su protegido se movió, se asombró.

Dentro de la niña, de manera más sosegada el Kyūbi se removió esperando, pero sin hacer otro movimiento pues sintió un como si una pequeñísima parte de su amigo el sabio estuviese ahí, pero el enorme zorro se volvió a dormir, pues este desapareció.

La niña Uzumaki al estar cerca del pelirrojo preguntó.

–En Amegakure hay más con…

Nagato comprendió y negó.

–No, nadie más y por eso estoy aquí.

–Oh… ¡Es muy bonito ttebane!

Nagato agradeció. Al llegar a la casa entraron y comieron juntos, pues Jiraiya comentó que debían probar los mismos alimentos que su protegido comía para que no hubiese envenenamiento a pesar de la mirada asesina que le mandó su pareja.

–¿Terminaron de hacer las pruebas? –preguntó Jiraiya.

–No, Tsunade no ha ido hasta pasado mañana o sea que tengo dos días para acelerar los resultados de mi parte.

–Es lógico que no haya ido, acaba de perder a su padre. –comentó Jiraiya.

–Oh, no es por eso, es porque Dan y Sora saldrían juntos de misión y estaban haciendo preparaciones.

–¿Preparaciones? –preguntó curiosa Kushina.

–Dan-san y Sora-kun son padre e hijo –respondió Yûki.

–Oh.

–Al parecer al joven Sora le afectó mucho la muerte de su abuelo. –dijo Orochimaru.

–¿Y quiere desquitarse con todo mundo como Tsunade? –preguntó Jiraiya.

–Algo así.

Kushina dejó su tazón y comentó algo deprimida:

–A mí me enviaron aquí, porque Taiki-sama murió. Los ancianos dijeron que estaría más segura en Konoha con Ryō-sama…

Jiraiya se acercó y acarició el cabello de la niña.

–Lo que los ancianos de la aldea del remolino debieron decir fue que estarías más segura aquí en la aldea de Taiki-sama y Ryō-sama.

La niña asintió, pero sus compañeros la veían con curiosidad y fue el rubio el que preguntó.

–¿Por qué ella debe es estar segura?

Orochimaru respondió:

–Kushina es una jinchūriki. La del Kyūbi no Yōko.

La niña se hizo pequeña púes esperó el rechazo…

–Es asombroso –opinó el parco Yûki.

Minato no aportó nada, pero en su fuero interno admiró a la pelirroja. Jiraiya se carcajeó:

–Konoha fue educada sobre la base de que los Bijū eran sagrados, amigos, y es un honor tener a uno, incluso hemos pedido que ser jinchūriki sea exclusivo de los habitantes de Konoha, pero Taiki-sama no lo permitió, dijo que ya vendría uno que sería el contenedor que nos mostrara la fuerza y grandeza del Kyūbi… pero eso aún no ocurre ¿O sí? –guiñó un ojo hacia la pelirroja.

–¿Amigos? –preguntó la niña.

–Si… lo eran de Taiki-sama. –comentó Orochimaru.

–Estimaban mucho a Taiki-sama –notó Nagato.

–No solo a él si no a Ryō-sama también. Eran nuestra fuerza, la prueba de que una aldea se basa en unión y que de esa unión puede nacer la grandeza. –terminó Jiraiya.

–Taiki-sama fue como un padre que nos enseñó a amar y respetar a los fundadores -sus padres- como abuelos. Taiki-sama junto con nuestro Nidaime hicieron crecer lo que sus padres crearon. Y ahora que ellos dos se fueron es difícil aceptarlo. –terminó Orochimaru.

–Viendo cómo se expresan de esos dos hermanos, me gustaría que de verdad tenga un poco de su línea de sangre –comentó Nagato.

La comida terminó y Nagato regresó al barrió Uchiha seguido de sus guardaespaldas.

000

Tsunade vio partir a su esposo e hijo, acompañada de su primo –el Hokage– Kazuo.

–Nawaki regresará pronto y ya no estarás sola.

–Ya no lo estoy, te tengo a ti, a Shin, a mi cuñada y la pequeña Natsuki.*

–Cierto.

–Aunque Nawaki asegura que ya no tendrá más hijos.

–¿Solo uno como tú?

–Si –se lamentó la de coletas.

–¿Debo preocuparme de que la línea Uchiha-Senjū se pierda?

Tsunade sonrió de lado.

–Con tantos Uchiha que somos. Y no olvidemos a los Senjū.

La de ojos color miel bromeó de ese modo, pues con Kazuo y Shin estrenándose como padres ya podía abordar el tema de la descendencia. Por supuesto en su tiempo Orochimaru y ella hicieron estudios en ellos, sin embargo ningún resultado arrojó.

Solo pudieron hacer conjeturas acerca de que Kazuo heredo el Sharingan poderoso de su padre, pero no el don de gestar y su esposo Shin tampoco. Pero eso no les afecto, pues con su hijo adoptivo estaban muy felices.

Kazuo sonrió recordando que Fugaku era un niño serio, obediente, que adoraba a su papá y admiraba a su padre y que gracias a la educación de Shin se estaba convirtiendo en un adolecente normal que disfrutaba de hacer travesuras sabiendo el precio que pagaría por ellas y todavía sonreír. No fue un trabajo fácil, pero entre los dos lo estaban logrando.

000

El jefe de policía -Nawaki- había salido de misión y Shin ocupó su lugar como segundo al mando que era, Fugaku no se separaba de él, pues le gustaba aprender todo de la policía de Konoha.

–¿Y quién fue el que fundó la policía? ¿Madara…?

–Bisabuelo, recuerda que Madara Uchiha es tu bisabuelo.

Fugaku se sonrojó, para él era difícil aceptar que ahora los fundadores eran sus bisabuelos.

–Fue una idea de Tobirama Senjū, y Madara tu bisabuelo la aceptó y perfeccionó.

Fugaku asintió y siguió acomodando los pergaminos que le había pedido su papá. De pronto la puerta se abrió y uno de los integrantes de la policía entró:

–Shin-sama, de nuevo en el barrio rojo.

–Oh no, ¿lo mismo?

–Sí señor.

Fugaku quédate aquí.

–Pero…

–No, no puedes ir.

El chico se enfurruñó, pero obedeció… ¿o no? Esperó a que su papá y el otro shinobi salieran, y siguió al grupo a distancia segura, una en la que no lo delatara ante su papá.

–Nos siguió, ¿quiere que lo lleve de regreso Shin-sama? –dijo uno de los Uchiha.

–No, déjalo que vea que ni siendo shinobis no salvamos de ser humanos con defectos. Además ya casi es chūnin.

Los shinobis asintieron sintiéndose más tranquilos, pues si el padre sobreprotector de Fugaku –Kazuo– se enteraba, sabrían que su esposo fue el que lo permitió.

El barrio rojo estaba en uno de los lados más alejado de Konoha y es que no se podía tapar el sol con un dedo y como bien dijo Shin los shinobis tenían necesidades como todo ser humano y un lugar como ese tuvo que ser permitido, pero con controles muy estrictos; entre ellos atención y revisión médica por semana, e impuestos que iban directo a las casa de huérfanos y el hospital, pero a cambio el lugar tenía guardias de la policía las veinticuatro horas del día y opinión en asuntos de la aldea, por supesuto si una o uno de los trabajadores ya no deseaba ejercer en ese oficio se le era permitido retirarse.

Por eso mismo si la guardia del lugar había pedido refuerzos, era porque el delincuente era un shinobi o varios shinobis fuertes.

En la calle notaron como un grupo de visitantes se enfrentaba a dos Uchiha que los atacaban con taijutsu. Y es que siendo varios no les daban tiempo de usar el Sharingan.

–¿Dónde está el otro? deberían de ser tres –cuestionó Shin.

–Es Misaki.

–¡¿Cómo?! ¡Le dije que ya tomase su permiso, está a menos de un mes de dar a luz!

–…

–No importa ¡rodéenlos!

Así lo hicieron y cuando sucedió lo notaron… eran jóvenes Hyūga y por eso ni tres se daban abasto, pues Misaki había estado luchando hasta que ya no pudo.

–¡Katon!

Gritó Shin el fuego salió como aliento de dragón cubriendo a los combatientes, los Uchiha salieron de este sin quemaduras pero los Hyūga se quedaron dentro del remolino, en el cual entre más saltaban para esquivarlo se fue haciendo más alto, pues los otros Uchiha –que manejaban el fuego– se unieron al ataque de Shin. Al ver que los chicos estaban perdiendo el conocimiento por asfixia, el ataque se detuvo. Entre todos se llevaron a los cinco revoltosos que apenas caminaban. Shin se acercó al negocio donde Misaki estaba, este inclinó el rostro:

–Sé que es difícil estar solo descansado en tu casa, pero toma en cuenta tu salud, la de tu hijo y la de tus compañeros.

–Lo siento Shin-sama.

–Bien. –Fue hasta el dueño el lugar– Con esta van tres veces que tienes problemas, es raro no.

–Pero solo estaban tomando y sabe que no sirvo nada que este en malas condiciones.

–Mandare al equipo de revisión a hacer catas de tus sakes, tal vez sean muy fuertes y tendremos que poner control de edad.

–Si Shin-sama.

El grupo de refuerzos se retiró y Shin relevó a Misaki. En una esquina Shin notó a Fugaku que veía todo.

–Vamos Fugaku ya te vi, ven nos vamos.

El adolescente brincó al ser sorprendido, pero se recuperó y corrió hasta su papá.

–¿Qué les harán?

–Hablemos con ellos, ya se han de haber recuperado.

–Mi otro padre también venía a este lugar…

Shin suspiró, Fugaku había perdido a su madre cuando nació y su padre nunca se recuperó de esa perdida educando a su hijo con férrea disciplina y con poco amor, además de vez en cuando se embriagaba…, pero no maltrataba al chico, pues eso estaba penado por la ley y los el barrio no se lo hubiesen permitido.

Al llegar a la estación de policía, Shin y el equipo que lo acompañó interrogaron a los jóvenes.

–Nunca lo hubiese pensado de gente como ustedes. –opinó uno de los policías.

–…

–¿Por qué terminaron de ese modo? –preguntó Shin

–…

–¿Les robaron?

–…

–¿Les cobraron de más?

–…

–¿Las chicas no los atendieron bien?

–…

Shin se levantó y llamó a sus subordinados.

–Dejémoslos, Nawaki llega mañana, él ira al barrio Hyūga y les dirá lo que…

–¡No!

Gritaron los jóvenes que asustados. El que parecía el líder agregó:

–¡No pueden ir! ¡Si lo hacen, nos echaran del clan y nos correrán del barrio, seremos unos parias y…!

Shin se volvió a sentar sabiendo perfectamente que todo lo que decía el joven era muy cierto, si por cosas menos graves los Hyūga hacían eso y más, era un clan muy estricto y eso pensado por un Uchiha era decir mucho.

–Entonces ¿Qué sucedió?

–… No lo sabemos. Fuimos porque tomaríamos un poco para celebrar que me caso en una semana y… después… apostábamos quien bebía más y… no recordamos mucho. En el clan no se nos permite ir a ese lugar, tampoco celebrar del modo que deseábamos y…

–Ya.

Shin salió del lugar y llamó a los otros a su oficina. Fugaku estaba en el lugar y se alejó para que ellos pudiesen hablar:

–¿Qué hicieron? –preguntó el jefe.

Misaki explicó.

–Ya ebrios se dispusieron a tener un combate para ver quién era el mejor shinobi.

–…

–…

–Clásico de ebrios. –opinó Shin– Pero no niego que todos pasamos por eso.

Los policías se rieron asintiendo.

–Solo que nosotros en nuestro barrio y sin testigos.

–Hasta sin estar ebrios –bromeó Misaki.

Los otros se carcajearon.

–Bueno, si informamos a su clan… los echaran sin duda.

–¿Trabajo comunitario? –opinó Misaki.

–El embarazo te volvió blando. –bromeó una de las policías.

–Te demuestro lo contrario –activó su Sharingan el gestante.

–Basta. –calmó Shin– Y cierra la boca Ren que no quiero sacarte de Tsukuyomi. – Es buena idea, trabajo comunitario, pues es su primera falta y con la excusa de órdenes del Hokage, porque si no es de ese modo esos chicos no podrán volver a su clan ni a su barrio.

Las órdenes de Shin se llevaron a cabo.

000

Minato se vistió y bajó corriendo a la sala, ahí vio que tenía nuevos guardias y saludó:

–Buenos días.

El joven Hyūga inclinó la cabeza como respuesta. El rubio se dirigió a la cocina con la señora Hina:

–Son nuevos ¿verdad? Nunca habíamos tenidos guardias del clan Hyūga.

–Cierto.

El preadolescente comió y salió corriendo, pues aun debía pasar por Yûki y Kushina. A Minato le gustaba su aldea, pues en ella vivían muchos clanes con diferentes cualidades y Kekkei Genkai y si bien él no tenía ninguno –no que supiera– lo admiraba de los otros.

El grupo completo llegó puntual a la casa donde Nagato estaba hospedado y lo acompañaron al hospital.

Yûki entró con el pelirrojo en lo que Jiraiya enseñaba a Kushina y a Minato como revisar el lugar para que no hubiese nadie escondido y a punto de atacar y emboscarlos.

000

El grupo de aliados salió rumbo a Konoha estaban a varios días de esta y por supesuto sabían que no cruzarían las defensa para entrar en ella, sin embargo solo debían esperar la oportunidad de hacer que la jinchūriki saliera y ahí la atraparían.

000

Tsunade presentó los resultados a Orochimaru y este asintió:

–Sí, lo mismo en los míos.

–Extraño, lo considero anomalía.

–O milagro –se burló el sannin pelinegro– Bueno es como si parte del chakra el sabio se hubiese perdido e ido a parar a Nagato.

–¿Una línea muy, pero muy lejana que, sin embargo tuvo parte del rinnegan?

–No lo creo, fue como una línea aledaña que sin embargo no contó con los dos factores más importantes Madara y Hashirama.

–Aunque si me lo preguntas Taiki ya lo intuía.

–Definitivamente. Lo supuso al conocerlo. Nagato puede ser una copia, pero es muy fuerte, de eso no hay duda.

–Bueno, vamos con Kazuo a informarle.

–Antes es nuestro deber informar al paciente.

–Claro.

Salieron y fuera vieron que Nagato esperaba con sus respectivos mini guardaespaldas.

–Ese Kazuo cada misión que les manda a los gennin. –comentó la de coletas.

–Eso de atrapar gatos no es mejor que esto.

–Tienes razón.

–Pero eso es así desde tu padre el Nidaime.

–Muy cierto –se rio la médico– Aun recuerdo que Jiraiya lo arañó y casi ahorca al pobre gato.

Orochimaru asintió riéndose también. Se acercaron al grupo y llamaron a Nagato explicándole lo que encontraron, al terminar:

–No hay sangre de los hermanos Uchiha Senjū en mí.

–No la hay, digamos que tu caso sería algo aislado, por supuesto tu padres deben de haber sido en parte Uchiha y Senjū, pero de generaciones atrás, me atrevo a decir que los que se aislaron de la guerra de los clanes. Al unirse tus padres hubo una posibilidad, de que tuviesen el rinnegan, sin embargo no será completo, pues… Madara y Hashirama –Tsunade relató al historia.

–Oh creo que lo entiendo, como ellos no eran la reencarnación de Indra y Ashura como los fundadores de Konoha, yo solo tengo parte del Rinnegan.

–Lo extraño es que lo tengas, pues no es que las uniones Senjū Uchiha dan como resultado eso, si no en Konoha habría más personas con Rinnegan. –explicó Orochimaru.

–Conclusión. Como dijo Taiki-sama, él y yo somos raros.

Orochimaru y Tsunade sonrieron:

–Yo diría especiales. –dijo la de coletas.

Nagato asintió y fue con los tres sannin y los chicos a la torre del Hokage. Al llegar Kazuo los recibió y al escuchar la explicación, miró a los dos sannin médicos.

–Pues esto terminó. Lamentó que no seamos parientes –comentó el de Amegakure.

–Lo somos, muy lejanos, pero lo somos. –dijo Kazuo.

Tsunade su unió a su primo y dijo:

–Es un placer tener a otro primo. Nawaki se volverá loco de felicidad, ya no será el único Uchiha de cabello de otro color.

–Apuesto que es más cercano a mí –mencionó Kazuo– después de todo, mi madre era Uzumaki.

–¿Quien dijo que Nagato es Uzumaki? –preguntó la de coletas negras.

–Por su cabello –opinó Jiraiya.

–…

Los sannin médicos negaron

–Lo es, pero lo sabemos por qué hicimos estudios y no solo por ver el color de su cabello. –regañó Orochimaru.

–Pues con la respuesta -que no fue la que esperábamos- encontrada, mi tiempo de visita en Konoha terminó. –afirmó el pelirrojo aun divertido por la discusión de los de Konoha.

Kazuo aceptó y agradeció la buena disposición de Nagato –y sus amigos– de haber hecho esa visita.

Nagato partiría esa misma noche con dos Anbus acompañándolo. En las puertas de Konoha, el pelirrojo se despidió de sus guardaespaldas, su sensei, los restantes sannin y el Hokage.

La despedida fue rápida, pero antes de que el de Amegakure se pusiera en camino Minato se acercó y susurró.

–Sé que soy joven y que aún no soy un shinobi de renombre, pero lo seré y…

–¿Si? –preguntó conmovido Nagato.

–¿Me esperaras?

–Minato… eres un chico muy guapo y talentoso… y por eso mismo encontraras a alguien adecuado para ti, tal vez ya la encontraste y no lo has notado –mencionó el de rinnegan mirando a Kushina– alguien de tu misma edad y aldea.

Minato no respondió, separándose sin mirar al pelirrojo. El grupo inició su viaje y los de Konoha regresaron a sus hogares:

–Bueno equipó… Gama –dijo el Hokage– los felicito, su primera misión fue un éxito.

Los niños sonrieron gustosos o por lo menos dos de ellos.

–La primera, debemos trabajar y triunfar en las demás.

Dijo el rubio y los otros estuvieron de acuerdo. Jiraiya los vio partir, orgulloso de ser su sensei.

000

En su casa el rubio se puso el pijama y se dispuso a dormir, deseando que el sueño lo venciera y de ese modo de olvidar como la persona que consideraba la única y la más importante para él, le había roto el corazón, pues no había tomado en serio la confesión de sus sentimientos. Minato suspiró abatido, una opción era darse por vencido y la otra luchar como el Hokage había dicho y ser lo que Nagato no rechazaría y es que no negaba que su compañera era bonita, más no la veía como posible pareja… «Tal vez si la hubiese conocido antes», se dijo el rubio.

*Natsuki (siete lunas) Nombre compuesto: Na, de 'nana' (siete) + Tsuki (luna) Significado abstracto: Nacida en julio

Muchas gracias a todas (os) por leer y comentar.

Alba marina, Moon-9215, kaoryciel94, hikaru88, kane-noona y Chizuru Uchiha Phantomphive.