Disclaimer: Naruto no me pertenece, es de Masashi Kishimoto.

Advertencia: AU, HashiFemMadaFem.


.

Track 4: En esta noche — Miranda!

.

No me importa qué puedan pensar;

Si tu novio se enoja qué pena.

No me voy a morir sin siquiera intentar

Que te quedes conmigo y te dejes amar.

...

..

.

La mayoría de chicas se habían recogido el cabello en coletas. El calor que hacía dejaba inhabitable la cancha de básquetbol, y Madara sentada en una banca bajo la sombra de un sauce llorón se ventilaba con un abanico de papel. A su lado estaba la mochila llena de libretas y un jugo de naranja para refrescarse, esperando a que Izuna terminara con su clase extra y pudieran irse a casa pronto. Un sonido de pasos aproximándose hizo que levantara la vista y arrugara el entrecejo, Hashirama iba hacia ella y no parecía estar contenta, como casi siempre, ni lucía deprimida y tonta como otras veces, esta vez Hashirama se veía de verdad molesta, por lo que Madara sintió el repentino deseo de levantarse e irse, pero por su dignidad no obedeció a su sentido común.

Hashirama la tomó de la solapa de la camisa, y Madara se sorprendió tanto que no actuó a la brevedad como lo haría con otras idiotas que intentaran hacer lo mismo, fue levantada y llevada hacia el tronco del árbol con una rapidez y fuerza que hacía que no le quedaran dudas de por qué era la capitana del equipo de rugby.

—¿Qué mierda te pasa?

—¿Es verdad lo que me dijeron? ¿Fuiste tú quien rompió la maqueta de Mito?

La pequeña molestia que sintió en un principio se volvió un cúmulo de ira que hizo a Madara reaccionar y quitarse de un manotazo la mano de Hashirama. La empujó sin dejarse intimidar por la altura y la miró con repulsión, recordando de pronto por qué la odiaba tanto.

—¿Así que vienes por eso? ¿El bebito llorón de Mito te dijo eso? ¿O fue alguna de tus amigas estúpidas?

—Madara, no estoy para bromas.

—¿Y acaso lo que he dicho lo es?

—Mito no es un llorón, y mis amigas no son estúpidas. ¡Esa maqueta era para su presentación final! ¿Sabes el tiempo que le dedicó a esa cosa?

Madara se sintió con el estómago revuelto de pronto, y enfadada tomó sus cosas para esperar a Izuna fuera de su aula, no soportaba tener qué mirar más a Hashirama a la cara.

Pasó al lado de la muchacha empujando su hombro, rechinando los dientes por la frustración, pese a eso y que había dejado muy en claro que se quería alejar de la morena, Hashirama fue detrás de ella siguiendo su paso rápido, ignorando a los demás alumnos que las veían y susurraban.

—¡No escapes!

—Deja de seguirme —gritó la otra.

—¿Entonces asumo que es verdad?

—Asume lo que se te de la puta gana.

Hashirama la tomó del brazo y ella apretó los dientes molesta, arrastrada hacia los baños por la morena. Madara no intentó pelear, si fuera otro ya le habría roto los dientes, pero era Hashirama, y Hashirama siempre era su excepción. Se cruzó de brazos, harta y ofendida mientras la otra cerraba la puerta, ya más calmada, pero aún irritada, lo sabía por sus gestos y la forma en que apretaba los puños. Seguramente le resultaba difícil no saltar a darle un puñetazo, y eso le causó gracia a Madara de la misma manera que le causaba tristeza, y furia.

—Madara... No sé por qué te alejaste, ni qué te hice para que no quisieras estar más conmigo. Pero no deberías pagarla con Mito, o con mis amigas —dijo esta vez con verdadera pena, bajando la mirada y jugando con su cabello como cuando solía estar nerviosa.

Madara suspiró y rodó los ojos, cansada de que todo lo malo que pasaba se le atribuyera a ella. Ella, la mala, la peor, la hija de puta, la envidiosa, la cizaña que envenenaba a la pura de Hashirama, la rara, la asocial, la solitaria. No le importaba nada lo que dijeran los demás, si querían decirle bruja o zorra eran cosas que la tenían sin cuidado. Pero que Hashirama lo creyera la hería, y la enfurecía porque de todos siempre pensó que ella sería quien no creería en cuentos que los demás inventaban para alejarlas más.

—¿Acabaste? ¿Me puedo ir ya?

Un sollozo hizo que volviera la vista hacia Hashirama y arrugara su camisa con los puños. Sintió remordimiento y aturdida por el hecho de que Hashirama lloraba, dio un paso hacia la otra, dispuesta a abrazarla en un principio, aunque su mente fría actuó con rapidez y se lo impidió, irritada porque no le gustaba verla así.

—¡No llores! ¡Hashirama, no eres una niña para que llores por tonterías! ¡Odio verte deprimida, ya lo sabes!

—¿Por qué ya no me quieres? —preguntó la otra haciendo un mohín y limpiándose las lágrimas gruesas que caían como una fuente rota.

Madara rodó los ojos y sin poder contenerse más, atinó a abrazarla. Suspiró intentando que su mente no se nublara, pero rindiéndose ante el olor del cabello de Hashirama y la forma en que sus curvas coincidían tan bien contra su piel. Apoyó el mentón en su hombro y olfateó el cuello de la otra, sintiéndose estúpida por disfrutarlo tanto sabiendo que se tenía que separar de ella en cualquier momento.

—No fui yo la que destruyó la puta maqueta —admitió intentando que Hashirama se distrajera y no volviera a preguntarle lo mismo.

Hashirama se separó de ella unos centímetros y la miró a los ojos, con una fina arruga en el entrecejo. Madara luchó con todas sus fuerzas para no robarle un beso y así evitar la humillación que el rechazo le conseguiría.

—No has contestado.

Madara se separó sin ganas, y se apoyó contra los lavamanos, dándole la espalda a Hashirama. No soportaba verla a la cara y mentir, así como no soportaba darle la espalda y decirle la verdad. ¿Cómo decirle que prefirió separarse de ella a seguir enamorándose? ¿Cómo decirle que odiaba a Mito por poder salir con ella, por ser la pareja de pastel de bodas, los indicados, los envidiados por todos y adorados por otros más? ¿Cómo decirle que añoraba besarla, y que se pasaba las noches pensando en ella de la misma forma que otras jóvenes pensaban en Michael Fassbender?

—No quiero ser tu amiga.

—¿Por qué?

—No me siento bien siendo tu amiga.

—¡Hace unos meses ese no era problema! ¿Qué ha cambiado?

—¡Tienes novio, Hashirama!

—¿Y qué? Podemos seguir saliendo, ir a nadar, entrenar juntas, ver películas y...

Madara se dio la vuelta y desbordada su paciencia la enfrentó. Rodeó su cintura con una mano y con la otra jaló el cuello de la otra para estar a la medida. La besó, primero como si le estuviera haciendo una limpieza dental, y luego con más suavidad, angustiada y emocionada por el hecho de que Hashirama le estuviera correspondiendo. Los labios de Hashirama eran suaves y sabían a su labial de fresas, y su lengua acariciaba de cuando en cuando los labios finos de Madara. La morena posó una de sus manos en la cintura de Madara, y la atrajo hacia ella pegando más sus cuerpos. Madara sintió las piernas de gelatina cuando Hashirama la posó contra un cubículo y una de sus piernas separó las suyas con tranquilidad para quedarse entre ellas.

El beso se acabó de pronto, al escuchar que alguien abría la puerta, se separaron con rapidez y fingieron que nada pasaba mientras un par de chicas se reían y se peinaban frente a los espejos del baño.

Hashirama arregló los desperfectos de su ropa, y Madara se cruzó de brazos haciendo como si no le importara nada, y en cuanto las intrusas se fueron, se miraron con seriedad que se rompió al Hashirama soltar una carcajada nerviosa.

—Me besaste.

Madara sentía el sonrojo en su rostro, pero aún así mantuvo una cara de póker esperando que Senju no se burlara de ella ni de sus sentimientos.

—Por esto no quiero ser tu amiga —dijo con seriedad, recordando que Hashirama tenía novio—. Sólo soy una pobre lesbiana enamorada de su amiga heterosexual —dijo dirigiéndose hacia la puerta.

La mano de Hashirama en el hombro la detuvo, y la giró. Lucía seria al momento de acomodar el cabello de Madara tras su oreja, y luego volvió a comerle la boca, con suavidad. El timbre las asustó, pese a que volvían a entregarse al beso como antes.

—Hablaremos de esto luego —prometió Hashirama al despedirse.

Madara sonrió una vez que estuvo sola.

...

..

.

Estoy living por haber escrito esto, pero nerviosa porque nunca había escrito un yuri así, espero que les haya gustado y que me digan qué les ha parecido. Me imagino a las dos de novias y me muerooooo kfkfkfkf. En fin.