Capítulo 3: Conociendo parte 2
Después de separarse del resto, Zack y Ray se pusieron a caminar sin un rumbo fijo, en completo silencio.
Ambos querían conocer al otro, puesto que trabajarían mucho tiempo juntos, pero a la joven le costaba un poco entablar alguna conversación con él, puesto que su carácter tan fuerte en cierta forma la intimidaba un poco.
Al poco rato, Zack paro de caminar, para ver a la chica con cara de fastidio.
- ¡Joder! ¿Di algo no? Este silencio me esta empezando a tocar la moral. – Gruño molesto para respirar profundamente al darse cuenta de que se exalto mas de lo que debería. Esa niña le ponía algo nervioso.
Ray parpadeo un momento algo asustada al escuchar a Zack gritar para inclinarse casi de forma automática.
- Lo siento. – Dijo para jugar con sus dedos con cierto nerviosismo. – Es que… Me intimidas. – Dijo finalmente sin atreverse a mirarle a los ojos.
El hombre parpadeo un momento a eso, para suspirar pesadamente.
- Es mi carácter, y no pienso cambiarlo porque a una niñita le de miedo. – Contesto para revolverle el pelo, pero con más dulzura que la ultima vez. – Pero lo siento, no debí gritarte así ahora. – Dijo suavemente antes de ponerse a caminar otra vez.
Rachel lo miro por unos segundos, antes de seguirle nuevamente, confundida al ver como cambio repentinamente de actitud.
- Oye Zack… - Empezó algo insegura de preguntarle.
El chico la miro por un momento para suspirar.
- Suéltalo, no te voy a comer ni hacer nada. – Dijo al notar la inseguridad de la menor.
- ¿Eres tsundere? – Fue la inocente pregunta que soltó la joven con cierta timidez e inseguridad.
Vistas las situaciones anteriores, la cosa parecía de que a Zack le costaba sacar su lado amable y tierno, aunque parecía que con ella la estaba sacando y, seguramente, con los demás la sacaría pronto también.
En cambio, la cara de Zack era todo un poema al escuchar esa pregunta. ¿A que coño venia esa estúpida pregunta? ¿Él tsundere? ¡JA! Mas quisiera esa niña que él fuera el típico personaje cliché de las comedias románticas que veía su amiga de la infancia.
- ¿Qué carajo te hace pensar que yo soy eso, mocosa? – Preguntó sonriendo burlón. – Desde luego yo no soy eso, además de que es muy cliché. – Sentenció como si nada el joven con los brazos detrás de su cabeza.
La niña lo miro a eso, para soltar una risita que confundió al joven.
- ¿De qué te ríes? – Pregunto el chico confundido.
Ray se relajo para mirarle.
- Es que los tsunderes siempre niegan que lo son. – Comento divertida para que la cara de Zack se desencajara, se pusiera roja de la vergüenza y mirara a otro lado, dándole mas evidencias a Ray de que era tsundere. – Mira, eso también lo hacen los tsunderes. – Dijo divertida la chica.
Zack le dio un golpe, lo bastante fuerte como para que lo notara ella, pero con delicadeza para que no le doliera el golpe.
- ¿A qué viene ese golpe Zack? – Pregunto sobándose donde le dio el golpe, con un tierno puchero en su rostro.
El hombre la miro a eso, para caminar algo mas rápido.
- Por pesada. – Respondió sin mas el mayor antes de acelerar mas el paso y desaparecer al poco tiempo lejos de la visión de Ray.
La chica se quedo perpleja unos segundos, para reír tiernamente.
- Pues al final si que es un tsundere de mucho cuidado… - Dijo para si misma divertida, antes de seguir un camino totalmente distinto al de Zack.
.
.
.
La noche llego de forma rápida para todos, el grupo de actores se reunió en el comedor para seguir conociéndose y convivir juntos.
En ese momento, mientras hablaban de trivialidades, apareció Kou acompañada de Luna.
- Hola gente, ¿Qué tal la exploración? – Pregunto la muchacha alegremente.
- Muy bien, ¿Traes noticias para nosotros? – Pregunto Danny derecho al grano.
- No te gusta perder el tiempo, ¿Eh? – Dijo divertida la joven.
Ray se quedo mirando a Luna curiosa.
- Hola de nuevo enana. – Dijo la chica de brazos cruzados.
Cathy la miro para levantarse sorprendida, sorprendiendo a los demás excepto a Ray.
- ¡Tu eres la voz medio antipática de este mediodía! – Exclamo la rubia mayor sorprendida.
Kou se echó a reír.
- ¿Ya conocéis a Luna? Vaya, quien lo hubiera dicho. – Dijo divertida la chica.
Gray carraspeo levemente, llamando la atención de Kou.
- No todos la conocemos. – Dijo el hombre de forma seria.
Kou rio nerviosamente a eso. – Bueno, pues os presento a mi prima Luna, ella es la profesora de vocalización. – Explico la joven.
- Vaya, pensé que estabas en un manicomio, Luna. – Comento Zack en tono burlón, pero siendo extrañamente mas arisco con la joven.
- También me alegro de verte, sabandija de calle. – Escupió la morena cruzada de brazos.
En la mirada de los dos, salían como rayos de rivalidad.
Kou suspiro, negando con la cabeza susurrando un "De nuevo no, por favor" mientras los demás miraban la escena confundidos.
- B-Bueno, ¿Y cual era esa noticia que traías Kou? – Pregunto Cathy tratando de distraer la atención de la "pelea de miradas".
- ¡Ah! Cierto casi se me olvida. – Dijo para ponerse a repartir libretos a todos, incluida a Luna. - ¡Tachan! ¡Estos son vuestros guiones! – Dijo con emoción la joven.
Los actores sonrieron felices, para empezar a ojear el guion con interés.
- A partir de mañana empezaremos a ensayar. – Dijo Luna de repente, mirando en especial a los menores. – Sobre todo con vosotros dos, que tenéis mucho que aprender. – Dijo para suspirar. – Mañana a las 9 en punto, os quiero en la sala de audiovisuales. No tolerare ningún retraso. – Dijo para mirar a los mayores. – Si queréis asistir es lo mismo. – Dijo sin más, antes de retirarse a cenar. – Descansad. – Fue lo último que se escuchó antes de que se fuera asentar con el resto del equipo de preparación de los actores.
- ¿Es en serio Kou? ¿Cómo dejaste que esa amargada loca entrara aquí? – Pregunto Zack, viendo a la castaña sentarse entre los dos menores.
- A pesar de su condición, Luna tiene mucho talento cuando se trata de preparación y vocalización. Además, su enfermedad está bastante controlada. – Dijo como si nada para suspirar.
- ¿Enfermedad? – Pregunto Danny curioso.
- Si, mi prima Luna padece de esquizofrenia y trastorno de la personalidad. – Comento suspirando.
La gente miro a Zack con gesto de enojo.
- ¿Qué os pasa ahora? – Pregunto frunciendo el ceño.
- Esta enferma, no la puedes tratar así. – Protesto el tímido Eddie.
Kou suspiro, en realidad sabia el porqué del odio "justificado" de Zack contra Luna. Pero no sabia si comentarlo o no, después de todo no quería asustar a sus compañeros y crear una mala imagen de Luna, después de lo que a su familia y ella les costó "convencer" a la gente de que Luna no era una... Bueno, cosas que prefería no recordar.
- ¿Queréis saber porque deberían encerrarla? – Empezó Zack, notoriamente molesto, pero Ray logro ver algo mas en su mirada… ¿Tristeza? ¿Miedo? Si, era eso. ¿Por qué Zack tendría miedo? Ahora le entro la curiosidad. – Es una antigua historia… - Iba a empezar cuando Kou le estampo un trozo de pan en la boca.
Los chicos la miraron anonadados, ¿A que venía todo ese secretismo?
- No es el momento de contar antiguas historias, Isaac. – Dijo Kou levantándose de su sitio. – Comed e iros a dormir pronto, mañana os espera un duro día. – Dijo antes de desaparecer por la puerta.
Todos en la mesa, excepto Zack, miraron a Kou irse, mientras que Zack solo golpeo la mesa frustrado.
- No es como si yo quisiera recordar esa historia. – Dijo para si mismo antes de levantarse e irse también.
Ray miro la escena, confundida. Por alguna extraña razón, tenía la sensación de que sabia de que iba la historia, pero no recordaba tan siquiera de conocerlos de antes…
- Ray… ¡RAY! – La joven se sobresalto para mirar a sus compañeros, que la miraban preocupados. – Cariño… ¿Estas bien? – Pregunto Cathy preocupada, acariciándole el pelo a Ray.
- Si… No me pasa nada. – Dijo con una tierna sonrisa en el rostro.
- Parecías bastante preocupada por todo este asunto, ¿No te habrán asustado verdad? – Pregunto Gray con preocupación. – Dudo que sea algo tan malo como para que tengamos que preocuparnos. – Dijo para tranquilizar a los niños. – Así que tranquilos ambos. – Eddie también estaba temblando imaginando historias.
- Y hay que preocuparse mas por la serie ahora. – Añadió Danny enseñando el guion. – Hay que empezar a estudiarlo y practicarlo desde ya. – Dijo sonriendo.
Ray los miro, para reír algo.
- Es verdad, ahora solo debemos preocuparnos por la serie. – Dijo mas animada, haciendo que los adultos sonrieran y Eddie se calmara.
Después de relajarse todos, al final decidieron que era hora de dormir, pues tenían que descansar para el día siguiente.
Por fin empezaba todo lo que era ser actor de verdad.
.
.
.
Ya eran altas horas de la noche, casi se podría decir que era la hora de levantarse, cuando un grito sonó en la habitación de Ray.
La joven despertó entre sudores y lágrimas, tal parecía que por una pesadilla que acababa de tener.
Ray respiraba de forma agitada y mirando la pared enfrente de ella como en estado de shock.
En ese momento, Cathy entro corriendo al cuarto seguida de Kou, quien fue avisada por la rubia mayor de que escucho a Ray gritar y por eso fue con la llave maestra a abrir la puerta de la habitación de la joven.
Se aliviaron ambas al ver a la chica sana y salva, pero se acercaron a ver y asegurarse de que todo estaba bien.
- ¿Ray? ¿Qué paso? – Pregunto Kou abrazando a la menor, quien al contacto de la chica volvió en sí.
- ¿Eh? – Soltó para mirar a ambas adultas en su cuarto. - ¿Qué paso? – Pregunto confundida.
Ambas mujeres se miraron por un momento, para que Cathy tomara asiento al lado de Kou en la cama.
- Te escuche gritar muy fuerte Ray, me preocupe y llame a Kou para poder saber que te había pasado. – Explico la mayor acariciando el pelo de la chica.
Ray parpadeo, para entonces acordarse.
- Cierto, acabo de tener una pesadilla… Pero no recuerdo que pasaba en ella. – Dijo preocupada, empezando a temblar ligeramente en brazos de Kou.
La castaña miro a la menor por un segundo, acordándose de un momento muy presente en su memoria.
- Ray… - Murmuro mirando a la menor. Esta la miro confundida. – Es curioso, me acabas de recordar a una niña a la que cuidaba junto a Zack cuando era algo mas joven. – Explico la muchacha riendo algo.
La rubia parpadeo a eso.
- ¿De verdad? – Pregunto curiosa Ray.
- Además de que te llamas igual a ella, Rachel. – Dijo sonriendo divertida.
- Tal vez Ray sea esa niña que dices, pero no la recuerdes. – Dijo Cathy de repente, sonriendo.
Kou la miro a eso, para mirar a Ray y recordar a la niña.
- Después de todo no seria una idea tan descabellada. – Dijo Kou divertida. – Pero supongo que Ray debería acordarse, tendría unos 5 años la niña en cuestión.
Ray parpadeo.
- Pues no tengo muchos recuerdos yo de cuando tenia 5 años. – Dijo curiosa. – Pero supongo que es normal, después de todo el tiempo pasa y voy olvidando cosas. – Dijo Ray como si nada.
Kou rio.
- Tienes razón. – Dijo divertida la joven para ver la hora. – En fin, trata de dormir las 2 horas que aun queda para las 7. – Dijo levantándose de la cama.
- Y ahora que estamos aquí… - Empezó Cathy divertida. - ¿Por qué no nos quedamos con Ray? Ya solo faltan dos horas y, sinceramente, prefiero quedarme con ella. – Dijo la chica sonriendo.
Kou la miro a eso, para mirar a Ray.
- ¿Qué opinas Ray? Por mi no hay problema. – Dijo con una tierna sonrisa.
La joven sonrió alegre.
- Me encanta esa idea. – Dijo para hacerles sitio en la cama a Kou y a Cathy, quienes se acostaron a cada lado de Ray en la cama de esta para terminar de pasar la noche.
Dos horas después…
El reloj que Kou llevaba empezó a sonar y vibrar en el brazo de esta, despertándola a ella y a sus dos compañeras de cama, quienes se levantaron adormilada.
- Buenos días… - Dijo Kou bostezando, estirándose para desperezarse y dejándose caer en la cama otra vez.
- Buenos días… - Respondió tiernamente Ray, quien se quedo sentada, mirando al infinito por unos minutos antes de arrastrarse fuera de la cama para coger algo de ropa e irse a ducharse.
Cathy saludo con un "Buenas" mientras veía a Ray irse a duchar.
- Tengo que ir a mi cuarto… - Dijo con algo de fastidio, mientras se levantaba.
Kou suspiro.
- Tengo que despertar a los chicos… - Dijo estirándose de nuevo y levantándose.
Así fue como las tres féminas se separaron cada una por su lado.
Empezaba el primer día del gran viaje hacia la fama de la serie.
