Disclaimer: Pokémon no me pertenece es propiedad de Satoshi Tajiri .

Notas de autor: Me pasé al beso #17, sino todo se volvería muy...hot xDDD

Advertencias: Un poco de OoC, supongo.

Alerta roja: Si vienes a joder porque no te gusta el yaoi considera que lanzaré una maldición sobre ti.

Gracias.


El saltó de Coco sobre ambos fue lo único que logró distraer lo suficiente a Steven como para que Ruby escapara de debajo de él, con las mejillas más rojas que una poké ball.

—Hola pequeña— el campeón acaricio la cabeza del Delcatty con afecto, la Pokémon se daba a querer con su encanto y él no era para nada inmune—, ¿preocupada por tu dueño?

Se sentó ignorando al coordinador a su lado, dejando que Coco se acomodara en su regazo tiernamente mientras lanzaba dulces gruñidos en tanto frotaba la cabeza en su estómago.

—Parece que esta enamorada de ti— gruñó Ruby con mala cara al ver que toda la atención era para Coco, quién estaba con el trasero en su dirección restandole importancia a su presencia. —sólo porque la ayudaste a evolucionar.

Steven sonrió de lado al recordarlo, aquella había sido la primera vez que había visto al chico y sobre todo, la primera vez que veía a un entrenador meterse en las fauces de los Mawille para grabar a sus pokémon evolucionando. Raro, pero así era Ruby.

—¿Estas celoso?

La pregunta hizo que uno de los cojines del sofá se impactara en el rostro del campeón, quien riendo entre dientes lo quitó para verlo. Encontrándose con un sonrojado entrenador.

—Cállate. —Gruñó desviando la mirada de la celeste, Coco aprovechó aquello para incorporarse y pegarse al pecho del adulto, el cual lo rodeó con una mano. —¡Coco!

La Pokemon miró a su entrenador sin entender, ¡si él no lo quería ella si! Sacó su pequeña lengua para lamer la barbilla de Steven y se regocijó cuando vio la sonrisa en los labios masculinos.

Ruby rechinó los dientes por la escena, al menos hasta que la mirada azulada se posó en la suya sin perder esa sonrisa. Steven depositó un beso en la mejilla de Coco sin perder el contacto visual y el moreno entendió la indirecta, aquel beso era también para él; boqueó como pez fuera del agua y después infló sus mejillas con bochorno.

Fue en ese instante que los demás integrantes del equipo de Ruby entraron por la puerta buscando el afecto del campeón, pero Zuzu fue el único en permaneció afuera debido a que no podía pasar por la puerta. La desesperación se pintó en su rostro y de pronto se iluminó.

—¡No, espe-!— Ruby no fue lo suficientemente rápido para detener a su Pokémon de derribar la pared de la casa del campeón, así que mientras la madera crujía y una nube de polvo se cernía sobre la habitación; Zuzu lamia feliz la cara de Steven.

—Al menos podrás ver las estrellas— murmuró Ruby deseando que la tierra se lo tragara.
—Podemos verlas juntos —aceptó Steven justo en el momento en que Metagross se lanzaba a buscar el afecto del coordinador.

El campeón rogó porque aquello no doliera como para dejarle un moretón.


A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es, como han dicho otras autoras:"como manosearme la teta y salir corriendo."

Hayden