NOTAS DE LAS AUTORAS: Esperamos que les guste mucho este capítulo. ¡Gracias Por Los Reviews!
CAPÍTULO 4
"SECRETOS REVELADOS"
Inu-Yasha caminaba abatido hacia la aldea pero al divisarla no pudo evitar sentir nostalgia. Después de todo, aquel lugar era donde había pasado momentos apacibles con Kagome después de una dura batalla.
-Oye Inu-Yasha…
Inu-Yasha miró a ver de donde provenía la voz. Shippou se encontraba junto Inu-Yasha, a sus pies.
-¿No crees que deberíamos seguir buscando?- preguntó el pequeño kitsune- Puede que Kagome aún esté viva, esperando que vayamos por ella.
-No te hagas ilusiones Shippou- dijo Inu-Yasha con voz ahogada.
-Shippou tiene razón Inu-Yasha- comentó Sango- Después de todo no encontramos el cuerpo de Kagome en ninguna parte.
-¡Cállense!- gritó Inu-Yasha. Todos lo miraron asombrados, no era la primera vez que lo veían así, pero aún así les impresionó observar las lágrimas fluir de sus ojos y recorrer su cara- ¡Entiendan que Kagome no está ni volverá a estar con nosotros, se fue y no volverá¿Por qué no se resignan de una vez por todas?
Salió corriendo hacia donde se encontraba el árbol sagrado, la noche había caído y una hermosa luna llena era la única luz que alumbraba el bosque, y la única testigo de la tristeza del hanyou.
Al llegar al árbol lo observó durante un rato. Ahí había sido la primera vez que había visto a Kagome, recordó cómo la había confundido con Kykio, pero quien lo culparía se parecían tanto, o al menos eso había pensado en aquel momento, realmente eran diferentes, eran muy diferentes… ella fue quien lo había liberado del conjuro que hace 500 años Kykio había puesto sobre él. También recordó que ella le había entregado a Tetsaiga después de haberla quitado del campo que la protegía, ella le enseñó cómo usarla al principio, ella había sido su compañera, tanto en los momentos malos como en los buenos, ella había…'había' esa era la palabra… la que hablaba del pasado, la que aseguraba que él no la volvería a ver, nunca…
-Kagome…- sollozó Inu-Yasha mientras daba un golpe duro a la tierra, había recordado que antes de perderla había discutido con ella- Fui un tonto.
-Inu-Yasha…- dijo una voz detrás de él.
Inu-Yasha volteó y durante una milésima de segundo creyó ver a Kagome, pero eso desapareció cuando reconoció a la sacerdotisa.
-Kykio…
-Inu-Yasha… ¿Te sientes mal por la muerte de Kagome?- preguntó Kykio mientras se agachaba frente a él.
-¿Tú también piensas que está muerta?
-Para un humano es imposible sobrevivir de una caída así- dijo Kykio mirando al suelo y evitando un poco la mirada del hanyou- No importa que sea alguien con un fuerte poder espiritual.
-Yo… no puedo darme por vencido- su voz denotaba determinación.
-¿No puedes o no quieres?- preguntó Kykio entornando sus ojos.
-Ninguna de las dos cosas.
-Es normal aferrarte a algo cuando sientes que lo has perdido- dijo Kykio tomándolo de los manos- Pero no debes pasar por esto solo ¿Por qué no me cuentas sobre ella? Quizá así sea más fácil dejar ir el dolor de la pérdida de alguien que te importaba.
Inu-Yasha le contó a Kykio cómo conoció a Kagome y algunas aventuras que tuvieron, cómo conoció a sus demás amigos y le confesó que extrañaría a Kagome decir 'Osawari' cada vez que él hacía algo que a ella no le parecía.
-Creo que lo mejor sería ir a avisar a su familia sobre su muerte. En parte me siento responsable, ya que yo la arrastré a este mundo.
-¿Cómo hacía ella para venir aquí?
Inu-Yasha dudó, pues nunca le había contado a nadie, excepto a sus amigos, sus compañeros de viaje.
-¿Qué pasa?- preguntó Kykio notando la desconfianza- ¿No me digas que no confías en mí?
-Eh…no es eso, es que…
-De cualquier forma nunca pensé que volverías a confiar en mí- poniéndose de pie.
-¡Por el pozo!- exclamó Inu-Yasha viendo que Kykio tenía intenciones de irse, realmente no quería estar solo.
-¿El pozo?
-El pozo devora-huesos.
-¿Cómo es eso posible?
-Yo no sé, sólo sé que Kagome y yo logramos traspasar por ahí para viajar de una época a otra.
-Ya veo…- murmuró mientras se alejaba.
-¡Espera Kykio!
Kykio volteó y sólo pudo ver cómo Inu-Yasha la atraía hacia sí, fundiéndola en un abrazo interminable.
-Ahora que Kagome no está no quiero perderte a ti también.
-No te preocupes Inu-Yasha- dijo soltándose y con una sonrisa en los labios, lo que había dicho Inu-Yasha había confirmado su teoría- No lo harás.
-Kykio…
-Volveré dentro de un par de días, nos veremos de nuevo aquí.
Diciendo esto desapareció entre la espesura del bosque.
Sobre una montaña se erguía un enorme y majestuoso castillo, pero a pesar de su majestuosidad se podía sentir un ambiente tétrico en el lugar y la noche lo hacía aún más. Aunque la oscuridad reinaba alrededor, Kykio caminó por el lugar hasta llegar a la habitación del dueño.
-Vaya…veo que nuestra pequeña pelea no fue suficiente para que entiendas que puedo matarte en cualquier momento- dijo Naraku amenazando con estar preparado para una batalla de último momento.
-Vine aquí porque eres el único que puede saber si esa mujer llamada Kagome aún sigue con vida- dijo Kykio sin inmutarse a por la amenaza de Naraku.
-¿Por qué deseas saberlo?- preguntó el youkai con un tono de burla y curiosidad.
-Esa mujer estorba mi camino y no había encontrado la manera de deshacerme de ella- dijo con un dejo de desprecio y rencor- Pero ahora sé cómo hacerlo y si estás dispuesto a ayudarme, también sería un beneficio para ti.
-¿Qué te hace pensar que a mí me importa lo que le pase a esa mujer?
-Sé que le tienes miedo- dijo Kykio con una sonrisa burlona- Porque temes en el fondo que resulte más peligrosa que yo.
La energía maligna de Naraku que expresaban su furia se apoderó inmediatamente del lugar, un aura maligna comenzó a rodear su ser.
-¿Estás diciendo que el gran Naraku tiene miedo de una miko cualquiera?
-Tú y yo sabemos muy bien que ella no es una miko cualquiera- dijo Kykio con calma- Además…tú mismo has comprobado que sin ella, Inu-Yasha se encuentra indefenso, matarías dos pájaros de un solo tiro.
Naraku pareció meditar sobre esto, pero algo le decía que Kykio tramaba algo más.
-Y dime… ¿Tú que ganas con todo esto?- inquirió Naraku cruzándose de brazos.
-Eso no te incumbe- contestó Kykio tajantemente- Lo que gane con su muerte es asunto mío, entonces… ¿Quieres escuchar mi plan?
Naraku lo pensó unos instantes antes de decir:
-Soy todo oídos.
Después que Kykio le contó lo que tenía en mente, Naraku mandó llamar a Kana para que le muestre donde se encontraba Kagome. A través del espejo que la representante de la nada poseía pudieron ver a Kagome conversando ¿amenamente? con Sesshomaru en lo profundo de un bosque y después vieron como Kagome al terminar de hablar con él se alejó para ir a dormir, dejando al taiyoukai lidiar con sus propios pensamientos.
-Mañana mandaré a una de mis extensiones a eliminar a la chica- dijo Naraku haciendo que con un movimiento de su mano Kana se fuera- No es conveniente que la ataquemos con Sesshomaru cerca de ella.
-No creo que la defienda- aseguró Kykio.
-No es cuestión de que la defienda, sino que piense que lo estoy atacando a él, Sesshomaru es un digno rival del poderoso Naraku- añadió con una sonrisa- Pero no me gustaría enfrentarme a él en estos momentos.
-¿Por qué no?
-Eso no te incumbe, lo que haga o no haga con Sesshomaru es asunto mío.
Kykio no dijo nada, pues había usado esas mismas palabras y sabía realmente que si Naraku tenía planes para Sesshomaru, no se los iba a decir a ella. Pero no pudo evitar sentir curiosidad acerca de por qué no atacaba a Sesshomaru y a Kagome, quienes representaban una amenaza para él, aunque no quisiera admitirlo¿Por qué no los aniquilaba ahora que estaban juntos y a su merced¿Acaso estaría creando un youkai que pudiera contra ambos¿O es que acaso no tenía un plan todavía para acabar con ellos¿Naraku sin un plan¡Eso es ridículo¿O es que prefería tenerlos separados que juntos? Sea cual sea la razón, confiaba plena y ciegamente en que Naraku se desharía de ellos dos, en especial de Kagome…
Al día siguiente vieron como la batalla entre Sesshomaru y el youkai se daba, hasta que Sesshomaru perdió a Tokijin y fue por ella. Lo último de la batalla que vieron fue cuando Kagome cayó en el pozo y cuando el youkai se asomó no vio los cuerpos de ambos al fondo del pozo.
-Entonces era cierto lo que Inu-Yasha me dijo- susurró Kykio.
-Parece que lograron escapar…
-Haz que el youkai destruya el pozo.
-¿Por qué?
-Porque de otra forma volverán y así nunca te librarás de ellos, destruye el pozo y jamás volverás a verlos.
Naraku pareció meditarlo primero, su intención había sido destruir el pozo desde un principio, si Kagome caía en él, era mejor, pero había caído también Sesshomaru. Eso no le llamaba mucho la atención.
"Después de todo Sesshomaru es el único que se puede comparar conmigo, si él no está no habría alguien que se atreva a decir que hay un taiyoukai que puede compararse conmigo, pero por otro lado me gustaría ser yo mismo el que sea quien destruya a Sesshomaru"
Sin embargo, Kykio tenía razón. Si no aprovechaba esta oportunidad, ambos volverían, eso significaba tener una batalla también con Kagome.
El informe llegó al youkai quien deshizo el pozo en un abrir y cerrar de ojos ocultando el lugar donde había estado y poniendo un campo de fuerza para evitar que alguien intente hacer uno nuevo.
Después de observar por el espejo de Kana como el youkai había deshecho el pozo, asegurando que ni Kagome ni Sesshomaru regresaran, Kykio se levantó y se alejó de Naraku con rapidez.
-¿Qué pasa Kykio?- inquirió Naraku con una sonrisa burlona- ¿No me digas que de pronto me tienes miedo?
-No seas arrogante Naraku- espetó Kykio con furia- Por supuesto que no te tengo miedo, es sólo que recordé algo y necesito darme prisa.
Naraku miró a Kykio abandonar el castillo con bastante prisa, pero en ningún momento se le ocurrió detenerla, por el contrario prefirió seguirla para asegurarse de que lo que haya echo su plan no tuviera nada en contra de él.
Inu-Yasha y los demás llegaron donde se encontraba el pozo o más bien, lo que quedaba del pozo, ya que cuando llegaron vieron que un youkai con el aroma de Naraku estaba destruyendo el portal por el cual viajaba Inu-Yasha y Kagome viajaban de un mundo a otro.
Sin hacerse esperar, Sango lanzó su Hiraikotsu, lo cual hizo que el youkai se diera cuenta de la presencia del grupo.
-¡Maldito engendro¿Qué es lo que has hecho?- preguntó un muy furioso hanyou.
-Je, je, je- se burló el youkai- Sólo hice lo que me mandaron a hacer.
-¿Lo que le mandaron a hacer?- repitió Miroku frunciendo el entrecejo- ¿Naraku te mandó a destruir el pozo devora-huesos?
-Je, je, je…así es, fue una lástima que ese sujeto y la sacerdotisa se hayan ido tan pronto, yo que quería divertirme con ellos antes de eliminarlos.
-¿Sacerdotisa?- preguntó incrédula Sango- ¿Estará hablando de Kagome?
"O puede ser Kykio" pensó Inu-Yasha- ¿De qué sacerdotisa hablas?
-Nunca pregunto a mis víctimas sus nombres, pero una sacerdotisa que vestía unos ropajes muy extraños.
-Eso quiere decir…- empezó a decir Shippou.
-¡Que Kagome está viva!- gritó Sango con alegría.
-Pero entonces… ¿Quién es el que estaba con la señorita Kagome?
-No importa, lo importante es que Kagome se encuentra a salvo- dijo con una sonrisa en su semblante, "Kagome se encuentra a salvo" ¡Cómo se había aliviado al pronunciar estas palabras¡Kagome no había muerto!- ¡Ahora voy a aniquilarte maldito!- exclamó interrumpiendo sus pensamiento y desenfundando su Tetsaiga- Prepárate para morir ¡Viento cortante!
Inu-Yasha logró cortarle una gran parte del cuerpo al youkai, pero aún así el monstruo no parecía inmutarse ante el ataque de Inu-Yasha.
-Tu espada es poderosa… casi como la de ese sujeto…- dijo semincorporándose- Debo admitir que él era muy poderoso, a pesar de sólo poseer un brazo.
Aquella declaración fue como un balde de agua fría para todos ¿Espada poderosa¿Un sujeto con un solo brazo?
Inu-Yasha se acercó al youkai y poniendo a Tetsaiga cerca de su cuello demandó:
-Dime¿cómo rayos era ese sujeto físicamente?
-¡Je¿Qué te hace pensar que te lo diré así nada más?- dijo el youkai sin inmutarse de la amenaza del hanyou.
-Porque si no lo haces tendrás una muerte lenta y dolorosa en lugar de una rápida- dijo Inu-Yasha con una sonrisa.
-Si lo que desean saber si esa mujer está a salvo con ese sujeto, déjenme decirles que lo dudo mucho, ya que él era un poderoso youkai, puesto que él pudo herirme con sus garras, mientras que ella era una simple humana- rió entre dientes.
Ya no había duda de que era Sesshomaru quién se encontraba con Kagome.
-¿Hacia donde se fueron?- preguntó Miroku.
-Cayeron dentro del pozo después de recibir uno de mis golpes, pero lo bueno es que me encargué de que esos sujetos no volvieran a parecerse por aquí otra vez.
-¡Oh, no!- grito Shippou- ¿Eso significa que Sesshomaru en el mundo de Kagome?
-¡Kagome!- gritó Inu-Yasha mientras corría hacia donde una vez había estado el pozo y deteniéndose al ver cómo se encontraba en ruinas el lugar entero.
-Es inútil, no podrán reconstruirlo y de poder hacerlo, les tomaría un largo tiempo regresarlo a su antigua forma.
Al escuchar esto Inu-Yasha no pudo evitar sentir ira, frustración e incapacidad, al mismo tiempo.
-¡Viento cortante!- gritó Inu-Yasha.
-No funcionará ese truco dos veces- usando su propio poder para detener el viento cortante- ¡Toma esto!- dijo el youkai lanzando una bola inmensa de trueno.
-¡Bakuryuha!- gritó a su vez Inu-Yasha al ver que su viento cortante había sido rechazado.
Unos segundos después ya no había youkai e Inu-Yasha parecía un poco más calmado, pero cuando volvió hacia el pozo destruido se sintió como escoria. Una vez más le había fallado a Kagome, que lejanas le parecían las palabras que momentos antes había pronunciado: "Kagome se encuentra a salvo", y todo era su culpa.
-Inu-Yasha…- dijo Shippou subiendo en su hombro.
-Lo único que no me queda claro es cómo Naraku sabía que el pozo es el medio que usa la señorita Kagome para viajar de su época a la nuestra.
-¿Cree que Naraku haya vigilado a Kagome?- preguntó Sango.
-No lo creo, de ser así lo hubiera hecho antes.
-¿Entonces?
-El youkai nos dijo que su única misión era destruir el pozo, pero…de cualquier forma que lo vea no tiene sentido para mí.
-¿Cómo dice?
-Si la señorita Kagome hubiera estado realmente muerta, como nosotros creíamos, destruir el pozo no lo llevaba a nada, pero si ella estuviera viva necesitaría estar seguro de que ella estuviera en su propio mundo para que al destruirlo se asegurara de que no regrese.
-Quizá Kagome fue a buscar algo a su época- sugirió Shippou.
-Lo dudo mucho, lo más seguro es que ella haya venido hasta aquí con la intención de venir a demostrarnos que se encontraba sana y salva- comentó Sango.
-Me sigo haciendo las mismas preguntas ¿Cómo Naraku sabía del poder del pozo y con qué objetivo lo destruiría? Después de todo, la señorita Kagome posee un fragmento de la perla, no le sirve a Naraku la perla incompleta.
-¿Es posible que Naraku no supiera de nuestro fragmento?- volvió a sugerir Shippou- Después de todo el fragmento que Kagome poseía lo encontramos hace poco.
-Eso es posible, aunque viéndolo desde ese punto de vista… eso nos deja una pequeña ventaja, ya que el poder de Naraku sobre la perla no está completado gracias al fragmento que la señorita posee, aunque eso no significa que su poder es pequeño.
-Pero aún así… ¿Cómo se habrá enterado?- indagó Sango.
-Kykio se lo dijo- dijo Inu-Yasha con la cabeza baja.
-¿Eh!- exclamaron todos sorprendidos.
Había estado escuchando la conversación de sus amigos, sin decir una palabra, ni siquiera se había atrevido a suspirar, se había encontrado tan absorto tanto en la conversación como en sus pensamientos, hasta que decidió decir la verdad, por más que sus amigos lo culpasen, se lo merecía después de todo.
-Kykio se lo dijo…- repitió Inu-Yasha- Le dijo a Naraku acerca del pozo… y de cómo funcionaba para Kagome…
-¿Pero cómo lo supo la señorita Kykio?- interrogó Miroku, aunque él ya conocía la respuesta, quería escucharla del propio hanyou.
-Porque…- empezó a decir Inu-Yasha con voz ahogada pero firme- Yo le conté acerca de Kagome y el pozo.
-¿QUÉ!- gritó Shippou- ¿Entonces tú eres el responsable de que Kagome se encuentre atrapada en su época con Sesshomaru?
-¡Cállate enano!- ordenó Inu-Yasha, ya bastante tenía consigo mismo para que un cachorro viniera a reclamarle.
-Por ahora no podemos hacer nada- sentenció Miroku dando fin a la discusión antes de que empeorara- Lo único que podemos hacer es reconstruir el pozo para asegurar el retorno de la señorita Kagome.
-Lo mejor será ir a descansar para que mañana tengamos fuerza para reconstruirlo- sugirió Sango.
-Pienso que Sango tiene razón, ahora estamos cansados por la batalla y…- Miroku se había detenido al ver que Inu-Yasha no los escuchaba y comenzaba a cavar la tierra, de tal forma que encontrara donde estaban enterrados los restos del portal. Movía escombros, árboles, todo para localizar el lugar preciso donde una vez había estado.
Miroku, Sango, Shippou y Kirara regresaron juntos a la aldea para descansar. De nada servía que intentaran persuadir a Inu-Yasha, si no los iba escuchar.
Al caer la noche, Inu-Yasha fue a donde se encontraba el árbol sagrado, estaba tan cansado por el esfuerzo físico que sentía que no se podría levantar en días. Quiso dormir hasta que una serpiente caza-almas llegó a él, al levantar la vista vio a Kykio parada a unos cuantos metros de él.
-¡Kykio!- exclamó el hanyou- ¿Cómo pudiste?... ¿Acaso sabías que Kagome estaba viva?- Kykio no hablaba y no se movía- ¡Respóndeme¿Tú sabías acerca de Kagome?
-Yo no tenía idea de que esa mujer aún seguía con vida Inu-Yasha- mintió Kykio.
-¿Entonces cómo Naraku se enteró que Kagome viajaba por el pozo?- preguntó Inu-Yasha indignado porque presentía que ella mentía- Nunca él había hecho nada de ese estilo, nunca había enviado a alguno de los suyos a tratar de destruir el pozo ¿No crees que es mucha coincidencia de que al día siguiente, después que te conté acerca del pozo, éste haya sido destruido por una extensión de Naraku?
-Inu-Yasha…- dijo Kykio fingiendo indignación- ¿No crees que es más probable que Naraku haya mandado a alguno de sus sirvientes a escuchar lo que decíamos?
-¡No mientas!- gritó Inu-Yasha- ¡No detecté la presencia de Naraku o alguna de sus criaturas ayer por la noche!
-¿Puedes detectar incluso la presencia de los insectos?- preguntó con su sonrisa calculadora.
Inu-Yasha calló. A pesar de su olfato él no era capaz de decir si algún insecto estaba cerca, a menos de que estuviera volando, pues sus oídos lo percibirían, pero si se encontraba en algún árbol…
-Perdón…- se disculpó- Es que enterarme de todo esto…
-Inu-Yasha…- comenzó a decir Kykio mientras lo abrazaba- Pero tienes que pensar que quizá ahora ella está bien…
Pero en ese momento el hanyou recordó que su medio hermano estaba con ella y la imagen de Sesshomaru matando a Kagome con sus garras invadió su mente y sus pensamientos.
"No… debo rescatarla, ya que Sesshomaru está con ella" pensó Inu-Yasha, mientras abrazaba a Kykio con fuerza, intentando así, calmar todos los sentimientos confusos que llenaban sus pensamientos…
continuara...
