Dorada maldición
Capítulo 4
.Escucha bien Sasuke, jamás debes entrar en el bosque – dijo Madara mientras observaba desde el balcón del castillo al imponente bosque que se levantaba en los límites del reino.
.Por qué? – preguntó el pequeño de 8 años volteando el rostro para mirar a su tío.
.Hay fuerzas muy poderosas en él y puedes caer víctima de alguna maldición.
.Maldición?
.Eres muy pequeño para entender ciertas cosas, sólo hazme caso y no vayas a entrar a ese bosque.
Un resplandor le golpeó los ojos y tuvo que llevarse un brazo a la cara para disminuir la luminosidad.
.Majestad, ya es hora de levantarse – Sasuke se abrazó a su almohada y hundió su rostro en ella.
.Podemos cancelar las audiencias matutinas? – preguntó adormilado.
.Sí, podemos hacerlo – respondió Sai.
.Sólo dame dos horas más de sueño, estoy agotado.
.Cancelaré las audiencias matutinas entonces.
.No, sólo retrásalas un poco, hay personas que vienen desde los límites del reino e Itachi nunca los defraudó faltando a alguna audiencia, sólo pídeles un poco de paciencia y que les den de comer y beber como si fuera yo.
.Se hará como usted ordene, majestad – dijo Sai con una sonrisa
.Y atiende bien a Gaara, aunque no herede la corona no deja de ser un príncipe – comentó Sasuke antes de volverse a dormir, Sai permaneció un segundo en silencio y aunque sabía que Sasuke sólo hablaba así con él, sus palabras le dejaron pensando, era cierto, Gaara era el último príncipe del reino Sabaku y la Reina Temari y su descendencia serían la primera dinastía en heredar el trono y si en efecto contaban con un Rey estratega en el trono, resultaba un tanto complicado que las cosas se pusieran a favor del último príncipe y por un momento sintió curiosidad de saber que pensaba Gaara al respecto.
Salió de la alcoba real dispuesto a cumplir con las ordenes de su monarca al pie de la letra, los cansados aldeanos que esperaban en una de las salas de palacio fueron alimentados y saciados en todas sus necesidades mientras que una mucama había sido encaminada a la habitación donde el príncipe de la arena descansaba.
Pero lo que más curiosidad le causaba era la ausencia de la presencia de Orochimaru en los pasillos del castillo, también la ausencia de Kabuto era muy sospechosa, pero como siempre se ha comprobado cuando se nombra al diablo este aparece frente a uno y la sonrisa de serpiente le respondió desde el otro extremo del corredor, permaneció en su lugar esperando a que el hombre de ojos amarillos pasara junto a él pero lo que le crispó un poco su calma fue la sonrisa que Kabuto le dedicó al pasar a su lado, acaso se burlaban de la pérdida de Itachi, o ahora tenían puestos sus ojos sobre Sasuke, volvió el rostro lo suficiente para darse cuenta que Kabuto no le había quitado los ojos de encima, lo veía de la manera más aguda que podía y por un momento sintió miedo no sólo por Sasuke sino por el príncipe Gaara, pues si llegaba a ocurrirle cualquier cosa durante su estadía en el castillo el tratado de paz y la confianza del reino serían reducidos a cenizas dejando en ceros los esfuerzos de Itachi, así que tuvo que hacer una modificación en su rumbo y desviarse hacia la habitación del monarca, la mucama salía de la habitación en ese momento.
.El catador real probó los alimentos.
.Sí, señor– respondió la mucama sin titubear, Sai permaneció en silencio.
.A partir de hoy, seré yo quien pruebe los alimentos del príncipe – respondió con una de sus típicas sonrisas.
.Como ordene señor – la mucama hizo una reverencia y se retiró, Sai miró la puerta un par de minutos pero no entró en la habitación, deseaba pasar el menor tiempo posible con el príncipe pero al parecer todo apuntaba a que la vida le tenía otro plan diferente.
Cuando el rey Sasuke apareció finalmente en las audiencias, retrasado apenas unos pocos minutos, lo que hizo pensar a Sai que tan pronto el salió de la habitación el rey se despertó, suspiró, esperaba que la agenda de actividades del rey no le afectara en su salud, los aldeanos lo recibieron con sonrisas, los regalos traídos desde los confines del reino hicieron su aparición así como las peticiones para mejorar las cosechas y los ganados, uno que otro campesino le había reportado que las manadas de lobos parecían haber desaparecido pero los aullidos nocturnos les indicaban que no habían dejado la región.
.Extremen las precauciones y cuiden de los rebaños si realmente la manada está de paso, no tardarán en desaparecer del todo. – fue la única recomendación que hizo el rey, aunque había otra cosa que realmente se preguntaba, esa manada pasajera le recordó los tiempos en que su tío reinaba, aunque ese territorio seguía permaneciendo a los Uchiha no olvidaba que el castillo de su tío había terminado completamente destruido en una batalla que muchos catalogaron de irreal, sobre todo porque había sido una explosión lo que había terminado con la existencia de la construcción pero nadie había querido explicarle que había ocurrido realmente, pero sospechaban del reino vecino que había sucumbido durante una invasión, pero lo que siempre recordaba eran los aullidos de lobos que escuchó noches antes de que se fueran del castillo.
…
El príncipe Gaara recorría el jardín del castillo sin escolta alguna, Sai lo miraba desde la copa de un árbol donde se encontraba dibujando, uno de sus pasa tiempos olvidados pero ahora que Sasuke era rey y tenía más sirvientes rodeándolo las veinticuatro horas del día él tenía tediosas horas libres y no había notado que Gaara también parecía tener el mismo problema pero le sorprendió que el príncipe sonriera por algo tan sencillo como mirar el horizonte con aquellas lejanas montañas, él creía que las jóvenes cortesanas lo mantenían entretenido pero ahora comenzaba a mirar con otros ojos al príncipe de la arena.
Sin embargo prefería no inmiscuirse con asuntos que pudieran perjudicar los asuntos políticos del reino era mejor así tampoco era como si estuviera enamorado del príncipe y mejor no alentar ese pensamiento pero ver como de pronto la expresión de Gaara cambiaba a una melancólica y se abrazaba las piernas con un suspiro hicieron que en ese momento Sai tuviera ganas de ir a abrazar al pelirrojo, fue un sentimiento inexplicable tal vez era solo el reflejo de su propio sentimiento de tristeza y mordiéndose los labios suspiró, bajó del árbol y se acercó al chico.
.majestad? - pregunto el azabache y notó que Gaara se pasaba el dorso del brazo por los ojos y sin voltear respondió
.quería ver el atardecer, estoy bien
.le haré compañía
.y si quisiera quedarme solo?
.Es un príncipe invitado, no podemos dejarlo solo
.ah cierto y si te dijera que quiero que estés todo el tiempo conmigo y no por mi título nobiliario
.Sería una descortesía de mi parte tratarlo como a un igual, majestad.
.entonces debería ponerme un letrero "Sabaku no Gaara príncipe de la arena" - pero Sai no entendió el comentario - hace tiempo mi hermana recibió de regalo un tigre de bengala es un ejemplar maravilloso pero aunque solo es un cachorro se le tiene en una jaula y un guardián lo vigila las veinticuatro horas, nunca voltea a verlo pero siempre está ahí para que nada le pase y todos los que van al castillo deben verlo como visita obligatoria, es así como me siento, solo sin nunca estarlo, admirado pero a nadie le importa realmente mi existencia, qué extraño siendo un príncipe verdad? – Sonrió sin voltear a ver a Sai – sólo estaré fuera hasta que el sol se ponga, luego prometo regresar a mi alcoba y permanecer ahí.
.Majestad, no era mi intensión ofenderlo.
.Si ese fuera el problema ya le habría pedido al Rey que me cambiara de guardián, mi problema contigo, es que me haces pensar en mí mismo – sonrió de medio lado – y sacas mis peores recuerdos.
Y aunque no lo dijo, Sai pensó que también el pequeño pelirrojo sacaba gran parte de los sentimientos que había olvidado al ingresar en la corte y una prueba de ello era el cuaderno de dibujo que sostenía en sus manos y con una sonrisa permaneció a espaldas del príncipe dibujándolo mientras este contemplaba el lejano atardecer.
…
.Sí, sería una buena idea que se desposara majestad, es su deber darle un descendiente a la corona, sobre todo ahora que sólo sos vos el único heredero de línea pura en el trono, así que le sugerimos piense en nuestra propuesta – dijo uno de sus consejeros y aunque la idea le pareció de lo más desagradable, pensándolo fríamente era lo mejor que podía hacer, un heredero para la corona, suspiró y sólo respiró profundamente después tomándose unos minutos para contestar.
.Comiencen a buscar alguna candidata para la corona, pero no tomen como un hecho el que elegiré a la primera, seré yo quien decida quien será la elegida.
.Como ordene majestad – respondió el consejero y aunque lamentaba tener que obligar a su rey a tal proeza estando tan reciente la muerte de su hermano y su ascenso como soberano, sabía que era lo que tenía que hacer para no poner en peligro su estabilidad como monarca.
Tan pronto como la noticia fue esparcida por los alrededores no faltaron las miles de cartas de recomendación de los países vecinos y casi podría decir que su amiga Sakura fue de las primeras candidatas que se apuntó en la lista de espera, pero el rey no pareció prestarle mucha atención a todas aquellas solicitudes, estaba más concentrado en firmar alianzas y acuerdos de paz, pero más de alguna llegó con alguna propuesta de matrimonio de por medio.
.Estás seguro que es lo que quieres? – preguntó Sai mientras veía como Sasuke se entretenía en estudiar unos documentos.
.No me estoy casando mañana, sólo me pareció conveniente comenzar a buscar a la futura reina – suspiró – pero no esperaba que se desatara toda una revuelta con esto – sonrió – lamento mucho no haber elegido una pareja antes ahora no sabré si realmente alguien de todas esas princesas me ama en verdad – dijo con un tono de burla tal que Sai sólo negó con la cabeza.
.Es una fortuna que Gaara no sea mujer o de lo contrario Temari ya le habría mandado una misiva para que se pusiera a tus servicios. – dijo Sai sin pensarlo y Sasuke volteó a verlo con una ceja levantada.
.Con que, Gaara… - sonrió y Sai se sonrojó al escucharlo.
.Quise decir el príncipe Sabaku no Gaara – se corrigió Sai y aunque Sasuke no le contestó nada a esas palabras no dejó de sonreírle.
.Sí llegas a enamorarte de él te tendré el excelente regalo de bodas – sonrió Sasuke y Sai no entendió sus palabras – por ahora lo que me preocupa es justamente eso, la estadía del príncipe de la arena, cualquier cosa que le suceda podría afectarnos. – dijo Sasuke poniéndose muy serio.
.No confío en Orochimaru.
.Pero tampoco me ha dado un buen motivo para sacarlo del castillo.
.Lo sé, pero algo me dice que va tras el príncipe.
.Sí, también yo lo sospecho.
.O tal vez contra vos majestad – dijo Sai cabizbajo y Sasuke no dijo nada respecto a ese tema.
.Sai, tengo que pedirte un favor – agregó cambiando el tema. – me gustaría que acompañaras a Gaara de regreso a Suna.
.Qué?
.No estoy mandándote fuera como lo ha hecho Itachi, eso ni siquiera lo pienses – dijo poniéndose serio – pero necesito saber que habrá alguien fiel que escolte al príncipe de regreso a su reino, además aún falta tiempo para que el príncipe pueda regresar, sólo quiero que estés enterado de mis intenciones por… - pero se interrumpió abruptamente al notar una peculiaridad en el mapa que estudiaba en ese momento.
.Ocurre algo…
.Curioso – dijo llevándose una mano a la barbilla en ademán pensativo. – mira esto Sai – dijo poniendo el dedo sobre un punto en la periferia del reino – el recorrido de esa manada es por la periferia del reino.
.Supongo que les asustan los humanos.
.Pero mira hacia donde se están dirigiendo.
.Mmm… el lago? – dijo al mirar el punto azul al que se dirigía el dedo del monarca siguiendo el recorrido de los lobos.
.Konoha – dijo Sasuke y Sai abrió los ojos era verdad el límite entre el reino del fuego y el extinto territorio era justamente el lago.
.Pero ahí…
.Es territorio Uchiha aún, pero creo que lo mejor será mandar a alguien a aquellos viejos territorios.
.Pero ya nadie habita esas tierras quedaron inhabitables.
.Han pasado muchos años, supongo que por muy destruido que haya quedado el territorio la naturaleza habrá hecho algo, pero no tengo a nadie de suficiente confianza como para mandarlo a inspeccionar la zona y definitivamente necesito que le cuides la espalda a Gaara – sonrió Sasuke sin mirar a Sai, pero por su silencio sabía que lo había hecho sonrojar.
…
El pequeño príncipe se encontraba solo, sentado muy aburrido en mitad del cesped, se había recostado mirando las nubes, recordando un poco al príncipe shikamaru, lástima que no estuviera en ese momento con él, podrían jugar un buen partido de ajedrez, pero no, estaban en el reino de su tío Madara y se le había ordenado no entrar al bosque aunque su hermano y su padre si podían hacerlo, so excusa de ir de cacería, él también podía ir, ya sabía montar a caballo y aunque no le llamaba la atención la caza, su tío le contaba que dentro de ese bosque había animales mágicos y deseaba tener la oportunidad de ver alguno, pero Sasuke no desobedecería a sus mayores, si ellos decían que no podía internarse en ese bosque no lo haría, en ese momento cavilaba en lo azul del cielo y en por que los niños de su edad en ese reino eran tan sosos, con ninguno podía tener una conversación inteligente y ni que decir de sus maneras de actuar tan… primitivas, tal vez por eso en ese momento prefería tratar de adivinar la forma que tenían las nubes, pero justo en el momento en que empezaba a aburrirse del juego algo lo sorprendió una sombra se posó sobre su cara y haciendo gala de sus recién empezados entrenamientos rodó hacia el lado contrario quedando pecho tierra y el rostro apenas sobresaliendo por entre la maleza, con los ojos trató de descubrir que era esa sombra cuando a unos cuantos pasos más le sorprendió una afilada y diminuta carita de zorro, un cachorro supuso, una vez que cayó en cuenta que estaba más cerca de los límites del bosque de lo que creyó en un principio, se dio cuenta que el cachorro lo veía con insistencia y sonrió al reconocer unos ojitos azul cielo, un detalle que le pareció de lo más curioso y entonces creyó en las palabras de su tío, si había animales sorprendentes en ese lugar, deslizó su mano con lentitud tratando de alcanzar al cachorro pero este retrocedió así que recordó el pan que le había hecho la cocinera del castillo para que almorzara si le daba hambre, metió su mano en la alforja y sacó un pedazo lo mordió y comprobó que tenía muy buen sabor y mientras lo masticaba acercó la mano al zorrito, este temeroso se acercó al pan al tenerlo a tan solo unos centímetros lo arrebató con agilidad de las manos de Sasuke y este permaneció en su lugar con una sonrisa, el zorrito se había alejado lo suficiente pero al ver que el otro no se movía comenzó a comerse el pan levantando las orejas al parecer al haber percibido el agradable sabor, Sasuke se incorporó al sentir que no había peligro y sentándose sin alterar al zorrito decidió que se le había abierto un poco el apetito, así que le hizo compañía a su peludo nuevo amigo y comió en silencio, irónicamente era más divertido comer acompañado de un cachorro de zorro que jugar con los niños del reino.
.Sabes, creo que eres mi nuevo mejor amigo – sonrió Sasuke hablándole al cachorro de zorro que no volteó a verlo pero movió sus orejas – los niños del pueblo son… creo que no encajo con ellos – suspiró e ignoró al zorrito mirando al bosque – creo que sería divertido desobedecer las órdenes y entrar en el bosque – escuchó un sonido proveniente del lugar donde estaba su compañero y al voltear el zorrito se encontraba apoyando una de sus patas en su rodilla, mantenía la otra en el aire flexionada como si se tratara de un perro y lo miraba a los ojos, lo cual lo dejó completamente extrañado y prefirió no moverse para no ahuyentar al pequeño animal quien lo estudiaba a detalle y aprovechó para hacer lo mismo, su cuerpo era bastante largo para ser un cachorro seguramente comenzaba a entrar en la etapa de crecimiento, su pelaje era de un rojizo claro y parecía muy suave al tacto su hocico era afilado y estaba seguro que ocultaba unos filosos colmillos, por lo general los dientes de los cachorros eran más filosos que los de los adultos, tenía unos curiosos bigotes negros que brillaban con los rayos del sol sus orejas eran puntiagudas y se movían con cada ruido extraño que percibían.
Y de pronto sus ojos se encontraron, le pareció la cosa más hermosa, no había visto nunca un azul tan intenso y comprendió que debía ser algo mágico pues nunca había visto a alguien con unos ojos azules tan irreales.
.Vendré aquí todos los días mientras esté de visita en el reino – le dijo Sasuke como si presintiera que el animalito podía entenderle y después de unos segundos el zorro se movió con agilidad y regresó al bosque, dejando a Sasuke nuevamente recostado estudiando las nubes y supo que su visita no sería del todo un desperdicio, aunque los siguientes días el zorro no se presentó.
Abrió los ojos en mitad de la noche, se sorprendió al encontrarse en su cama, se llevó una mano a la cara tratando de desperezarse lo suficiente como para ubicarse en su realidad, suspiró le extrañaba soñar a esas alturas, había estado tan cansado que su sueño era profundo pero le alegraba que no tuviera pesadillas, sonrió negando con la cabeza y volvió a dormir.
…
.Escuché que habrá una venta de esclavas en el mercado del pueblo – dijo Orochimaru.
.Se hará en el puerto para que no llegue a oídos de su Majestad, al parecer será venta de esclavas sexuales y prefieren que las autoridades no se enteren – respondió Kabuto inclinando un poco la cabeza al hablar con su maestro.
Orochimaru sonrió de una forma muy macabra.
.Entonces tendremos que ir a ver esa preciada mercancía – respondió el hombre – tengo un buen presentimiento al respecto.
.Como ordene Lord Orochimaru.
Al día siguiente, Orochimaru salía del castillo para visitar el puerto burlando a sus vigilantes, al llegar fue guiado por Kabuto hasta el lugar donde se llevaría a cabo la subasta, justo cuando llegaban una esclava de color era retirada del escenario, las chicas iban apareciendo en el escenario y se vendían al mejor postor, Kabuto sólo miraba de reojo a Orochimaru quien permanecía sin expresión alguna en el rostro, no entendía porque habían asistido a aquel lugar, pero cuando el rostro de Orochimaru se tornó a uno de felicidad volteó hacía el escenario donde la última esclava se encontraba, una rubia angelicalmente sensual.
.Bienvenida mi querida Naruko – sonrió la serpiente y Kabuto supo que tendría que adquirir a esa joven a cualquier precio y sonrió sabiendo que no contaban con ninguna moneda para ello, así que ese día la sangre correría en ese lugar.
Notas de autora: espero que se entienda esta vez no me quiso respetar el formato así que habrá que improvisar XD
Espero comentarios, aunque no los conteste de momento me daré un tiempo para contestar todos y cada uno de sus hermosos reviews ^^
Novahikaru
