Dragon Ball no me pertenece. Es obra original de Akira Toriyama. No obtengo absolutamente nada con este escrito, solo la satisfacción de que la gente lo lea.
Capítulo 4: La saga de Piccolo Jr.
Finalmente el Torneo de las Artes Marciales había empezado. Goku finalmente había vuelto de su arduo entrenamiento con Kamisama y al fin se había reunido con sus amigos. Todos ellos se sorprendieron enormemente de ver lo que había crecido, sin embargo nadie sabía que su objetivo era el de aniquilar al hijo de Piccolo Dai Maho. Después de aquel reencuentro todos se dirigieron a inscribirse en el Torneo.
Al día siguiente por fin empezaron las semifinales y Goku estaba muy emocionado al notar la presencia de Piccolo Jr. dentro del Torneo, por fin lo veía cara a cara. Era muy parecido a su padre, pero más pequeño y con rasgos más estilizados. Para disimular su aspecto, llevaba un turbante enrollado en su cabeza y una capa. Además se había cambiado el nombre a MaJunior (hijo del Mal). Piccolo y Goku se quedaron unos minutos mirándose a los ojos, Piccolo sólo deseaba aniquilarlo para vengarse por la muerte a su padre y por haberle robado al amor de su vida, sin embargo Goku no sabía nada al respecto, el creía que estaba allí para cumplir su plan de dominación mundial. La mirada de Goku era más de reto y en cierto modo se alegraba de luchar contra alguien mas fuerte, pero en la mirada de Piccolo había mas angustia y odio de por medio, cosa que afortunadamente no notó el joven sayayin.
- Hola Piccolo. - Se giró el namek para ver de quien se trataba. Era Chichi, después de un largo año, por fin la veía de nuevo.
- Hola. - Le contestó Piccolo algo cortante.
- Me alegra ver que estás bien. A lo que veo has crecido y te has puesto aún más fuerte. - Le contestó Chichi poniéndose algo colorada al verle. Aún sentía algo por el y aunque fuese a comprometerse con Goku, ella no quería perderlo del todo. Se quedaron viendo unos segundos, no había mucho que decir. A pesar de todo, Chichi intentó tomar su mano para demostrarle que aún le estimaba, pero él la retiró al primer roce.
- Goku está por allá, no se porqué estas perdiendo el tiempo conmigo. - Le contesto indignado, aún recordaba la forma en que le había dejado.
- Piccolo, no hagas esto más difícil, aún podemos ser amigos.
- ¿Amigos? - Contestó incrédulo. - ¡¿De verdad crees que podemos ser amigos?! ¿Estás loca?
- Pero...
- No te confundas. Aún no he cambiado de parecer. Voy a continuar con mis planes y ni tu ni nadie va a impedírmelo, ¿Te quedó claro? - Le contestó con una mirada amenazante. Era la primera vez que Chichi veía esa mirada, y a pesar de conocerlo tan bien, en ese momento le hizo sentir un escalofrío al recibirla.
- Si. - Contestó resignada, aunque en el fondo ella sabía que nada de eso iba en serio, simplemente quería castigarla por lo que le había hecho. - Bueno Piccolo, suerte en el torneo. - Le contestó girándose y retirándose hacia donde Goku se encontraba. Piccolo no estaba interesado en ver como aquella estúpida humana cortejaba a aquel maldito, por lo que se giró para evitar mirarlo.
- Oye.. ¿Quién eres tu? - Contestó confuso el sayayin.
- ¡TONTOOO!- Le gritó fuertemente al ver que no se había siquiera acordado de ella. Esto alegró un poco al namek, el cual pudo escuchar esta conversación gracias a su gran oído, y no pudo evitar soltar una leve sonrisa al ver aquella escena, quería que de una vez por todas ella se diera cuenta del imbécil con el que pensaba casarse.
Chichi se sentía fatal. ¿Cómo es que no se acordaba de ella? Pero.. si hacía algunos años le había pedido matrimonio. ¿Que demonios le pasaba a ese imbécil! ¿De verdad el era el mejor partido para ella? En fin, debía dejar las cosas como estaban ahora.
Por fin las semifinales comenzaron y a pesar de que eran batallas muy sencillas, pudieron lucirse un poco nuestros protagonistas. Piccolo estaba pendiente de cada pelea de su adversario, quería conocer su nivel de pelea y ver sus técnicas, aunque sabía que en esas simples batallas no vería mucho. Goku seguía la misma dinámica, y realmente estaba sorprendido de la fuerza de su futuro oponente. Y tras unas horas, finalmente los mejores dieciséis peleadores pasaron a las finales y por fin las primeras batallas empezaron.
Todas los encuentros fueron emocionantes, la pelea de Tien-Shin-Han VS Tao-Pai-Pai ayudó a Piccolo a calar a sus adversarios. Pero hubo una a la que principalmente le puso mucha atención, Goku tenía que pelear contra ChiChi, y en el fondo Piccolo tenia mucha curiosidad por lo que podía pasar en aquella pelea, necesitaba ver que técnicas usaría Goku contra Chichi, ya que ella había entrenado a su lado y sabía que tenía un buen nivel de pelea. Sin embargo, algo ocurrió en esa pelea que hizo que algo se rompiera en su interior.
- ¿Quieres casarte conmigo? - Dijo finalmente Goku tras haberse enterado de lo que significada tomar a alguien como esposa.
- ¡Si! - A pesar de sus dudas de hace un momento, el oír aquellas palabras de Goku, le hicieron sentirse más segura de la decisión que había tomado.
- ¡Atención! ¡El participante Goku ha decido casarse! - Girtó el árbitro mientras Chichi se acercaba a su prometido y le plantaba un beso en la mejilla. Ella no se había dado cuenta de que Piccolo la estaba observando, sin embargo, Piccolo aparentaba serenidad, pero dentro de él ardía una rabia tal hacia Goku que sentía que iba a explotar. No le importaba lo que tuviera que hacer, Goku debía morir.
Goku y ChiChi estuvieron pegados durante todo el torneo, ChiChi no quería cruzarse con Piccolo, y viéndolo con el no creo que se le acercase mucho. Pero durante la pelea de Goku VS Tien-Shin-Han, ChiChi estuvo al fin sola... bueno con los amigos de Goku, aunque no le prestaban mucha atención debido a la gran pelea que estaban presenciando. Ella estaba viendo la pelea, hasta que, sin que nadie se diese cuenta, alguien la cogió del brazo y la arrastro tapándole la boca, llevándosela dentro del recinto. Cuando finalmente la dejó libre se dio cuenta de que era Piccolo. ChiChi no sabía que decir.
- ¡¿Como te has atrevido a hacer eso frente a mi?! - Le dijo rabioso.
- ¿El qué? - Dijo, como si no supiese de que estaba hablando.
-¿Como que el qué? Te has comprometido con ese imbécil sabiendo que estaba yo a unos pocos metros. Eres... - No quiso continuar la frase y dando un respiro continuó - Sólo quiero que sepas que ese noviesito tuyo va a morir hoy mismo, así que no le tomes mucho cariño.
- Vamos Piccolo no digas tonterías. Ambos sabemos que ya no eres el mismo de antes. - Dijo ChiChi sollozando.
- ¿Que no puedo? Espera y verás. - Dijo Piccolo dándose media vuelta sin embargo, ella le tomó de la mano, lo cual hizo que el cuerpo del namek se tensara.
- Por favor, Piccolo, no te conviertas en tu padre. Se que en el fondo aún tienes buenos sentimientos. Por favor, podemos ser amigos. - Piccolo no sabía porqué pero esa palabra le hacía hervir la sangre, por lo que bruscamente decidió soltarla haciéndola caer en el suelo por el impulso.
- No me subestimes. - Dijo saliendo del recinto sin siquiera voltearla a ver.
ChiChi se sentía culpable por el repentino cambio de Piccolo, siempre había sido amable, pero ahora su carácter era completamente diferente, se había vuelto un sanguinario y quería retomar los planes de su padre. Ella se sentía culpable de saber que por culpa suya el mundo iba a ser dominado nuevamente por el hijo de Piccolo Dai Maho. Aunque en el fondo ella no quería creerlo, quería pensar que todo esto era un simple ataque de celos.
Tras la batalla triunfante de Goku, Piccolo finalmente comenzó su enfrentamiento contra Kamisama, sin embargo no duró mucho ya que Piccolo pudo revertir su "Mafuba" sin problemas. Con la botella en sus manos, quiso torturar un poco a su enemigo, tragándose aquella botella enfrente de el para hacerle rabiar.
- Estás en aprietos. Más vale que estés preparado. ¡Muy pronto será tu turno para quedar hecho trizas! - Le contestó Piccolo riéndose fuertemente. Todo esto causó que sus amigos se preocuparan por la identidad de ese sujeto, la cual hizo que todos entraran en pánico al enterarse, bueno, a todos menos a Chichi.
- Si, tal vez sea por eso. - Contestó Piccolo detrás de una columna al oír al maestro Roshi decir que su intención era aniquilarle para no tener más obstáculos.
- ¡Desde cuando está allí! - Gritó preocupado Krillin.
- Pero la existencia de Goku no es un obstáculo para mí. Pero esta vez te eliminaré de una vez por todas. Que esto te quede bien claro, el Piccolo con el que lucharás es más fuerte que hace tres años. - Cuando dijo esta frase se oía idéntico a su padre, ahí fue cuando Chichi perdió la esperanza, Piccolo ya no era aquel chico tierno que había conocido hace un año, ahora era un verdadero monstruo! Su padre tenía razón, no podía confiar en el!
- ¡Bueno, creo que ya pasaron los 10 minutos! ¡¿No creen que es hora de que el torneo comience?! - Gritó Piccolo dirigiéndose a la plataforma, deseoso de matar a aquel maldito.
Finalmente comenzaron a pelear, Piccolo decidió jugar con el un rato, quería hacerlo sufrir antes de matarlo. Pero Goku arruinó su diversión con ese "Kamehame Ha" que destrozó su ropa haciendo visible el parecido con su padre.
- ¡Claro que me parezco a el! ¡Soy la reencarnación de Piccolo Dai Maho! - Gritó cabreado, encima del esfuerzo que había puesto en ocultar su identidad, para que llegara ese imbécil y le mostrara a todos de quien se trataba. Piccolo ahora no iba a jugar más, ahora iba a por todas.
ChiChi miraba desde el escenario como transcurría la pelea, muy en su interior estaba muy preocupada por Piccolo, ya que a pesar de todo, pasaron muchas cosas juntos, pero ahora él ya no era el mismo de antes, y sabía que no podía dejar que nadie descubriera lo que había pasado entre ellos, por lo que empezó a echarle porras a su prometido. Y cada vez que ChiChi gritaba su nombre, Piccolo lo golpeaba mas fuerte, no soportaba ver esa demostración de cariño de la mujer que amaba hacia otro y menos hacia Goku, que encima de todo era el responsable de la muerte de su padre. Goku le había arruinado la vida, y no iba a ser condescendiente con el.
Piccolo torturaba a Goku, quería hacerle el mayor daño posible antes de matarlo. No lo soportaba, quería verlo sufrir como él había sufrido al ser un huérfano y al ser abandonado por el amor de su vida. Sin embargo, cuando el creía que había conseguido su objetivo, recibió un fuerte golpe en la cadera que lo dejó inmóvil.
Goku, que en el fondo se había dado cuenta de que no era tan mala persona, evitó que Kamisama cometiera un suicidio, y con su buena voluntad le dio una semilla del ermitaño a su enemigo haciéndole recuperar todas sus fuerzas. Piccolo se sentía humillado y derrotado. Pero se había dado cuenta de que Goku era más fuerte, por lo que decidió dejar la batalla para otra ocasión. Finalmente lo había comprendido, el no merecía a Chichi, y con todo el dolor de su corazón aceptó finalmente que lo mejor era que ChiChi ese casara con el.
- ¡Disfruta la vida hasta que sea el día en que nos volvamos a encontrar! - Fue la última frase que dijo Piccolo antes de alejarse, no sin antes dirigir una mirada hacia los espectadores, dándole un ultimo vistazo a su amada, y a pesar de que este no era el resultado que esperaba, Piccolo decidió alejarse de ella. No pensaba volver a intervenir en su vida. No mientras no consiguiese tener el nivel suficiente para vencer a Goku. Mientras tanto, iba a dejarlos tranquilos.
Continuará...
