Había sido un viaje rápido, al llegar a las inmediaciones de la selva se detuvieron en seco a esperar las órdenes del líder que cauteloso miró con recelo entre una dirección y otra, por un lado estaba ya cerca la aldea desde la cual se desprendía un cosmos de respetable magnitud; por el otro camino no había más que arboles y el ruido típico de una selva, mas el espesor de la flora serviría sin duda para una trampa. Aioros resopló pensativo, a su lado con los ojos destellantes de emoción estaba su joven hermano, más que feliz por el tiempo que le permitían estar junto a su ejemplo a seguir.

Por su parte los otros caballeros le observaban a la espera de ordenes y tras de ellos estaban las amazonas que desde la entrada al territorio mexicano ya estaban siendo sobreprotegidas por los dorados, ellas por supuesto no podían sentirse más incomodas y un tanto ofendidas.

Después de unos minutos para sopesar la situación, el líder miró a sus compañeros, dos amazonas que irían al pueblo para salvaguardar a la diezmada población; cinco caballeros dorados y un general marino de invitado y finalmente la guía que carecía de armadura…

Shaina, Marín, ya saben que hacer… sin embargo me preocupa esa energía

Ash! Podrían dejar de sobreprotegernos? Me asqueo, somos autosuficientes, amazonas de plata y aguerridas, deja de tratarnos como si fuéramos unas niñas – rezongó Shaina y Aioria emitió una pequeña risa

No cambias con los años – susurró divertido el león, la chica asintió

No me preocupa ese cosmos, más bien me preocupa algún tipo de trampa… así que… - suspiró un momento mirando a sus compañeros – se llevaran a Aioria y Milo – ordenó con un tonó tranquilizador para la aguerrida amazona – quedan al mando de Marin

¿por qué de Marin? – se apresuró a protestar Milo y la susodicha rió

Necesito alguien que medite antes de actuar – contestó sabiamente el arquero

Puff… necesita alguien que no piense con las viseras – agregó Kanon burlándose de los demás

¿Seguro que los envías a misión? Que bueno que no es un lugar turístico – se apresuró a decir DM al notar a las parejas ya una junto a otra – más les vale que se controlen y recuerden sus deberes

Ja! No les des ideas – dijo rápidamente Aioros dejándose llevar por el buen humor

con un carajo, apresúralos ya! menudo cobarde al que pusieron de líder, por algo lo asesiné antes de las guerras – reclamó Ares pateando un árbol sin apartar la vista furibunda del arquero

"¿lo asesinaste? Que yo recuerde eso lo hizo Shura"

Porque no tuviste el valor esclavo estúpido y ¿Quién te crees para hablarme así? – resopló el dios y corrió hasta Saga para propinarle un puñetazo al rostro

El caballero inevitablemente bajo la mirada con rostro adolorido, y llevó su mano al lugar, pudo sentir que sangró un poco la boca, esto no pasó por alto en los ojos de Lein quien además de guía, era la espía enviada por Shion y Atenea para vigilar al dorado.

Bien, suerte amigos – dijo Aioros a los caballeros que asintieron y corrieron para perderse en el rudimentario camino cuesta abajo. – quedamos bajo tu guía Lein

Desde hace un momento sigo una voz, es la de un joven que fue atrapado durante la revuelta… parece que los "recursadores" llegaron a la población con promesas de mejorar la comunidad, por supuesto la gente de aquí es muy calurosa, así que les dieron una bienvenida como turistas o algo así, trabajaron para la comunidad durante unos dos meses, incluso hicieron ellos mismos el camino por el que se acaban de marchar Shaina y los otros – Lein pausó su platica para observar de reojo a Saga que seguía con la mano en la boca – es un poco confuso… pero según entiendo, salieron hacia unas ruinas cercanas y regresaron para asesinar a todo hombre del lugar

¿están todos muertos? – preguntó horrorizado el líder

Lamentablemente todos los adultos… sólo hay cuatro rehenes

jo! Subestimé a esta chica… mira cuanto ha crecido su habilidad y yo que creí que moriría entre lágrimas y locura a los tres meses de su partida del santuario (1)

"Le hizo mucho bien alejarse de nosotros"

Jajajajaja sigue repitiéndote eso hasta que te lo creas ingenuo

¿por qué mantener rehenes? – preguntó DM que ya estaba junto a Lein tomándole la mano, la chica bajo el rostro sin atreverse a contestar

¿Recuerdas como murió tu noviecita Akemi?(2) – contestó repentinamente Saga

Eres un verdadero idiota – dijo DM soltando furioso la mano de Lein y antes de abalanzarse contra el caballero, Aioros le detuvo con el brazo

Eso estuvo fuera de lugar caballero – reprendió mirando al peliazul

Ares no es el único dios que necesita sacrificios… esta región fue famosa por los sacrificios humanos, seguro los rehenes terminaran siendo ambrosía

Saga, te has vuelto demasiado impertinente – contestó furioso DM

Uh… así que al fin te has leído un diccionario, me alegra que ya no hables como un ebrio de cantina

Saga ya basta – ordenó Kanon – no es el lugar ni el momento

Que importa eso… ¿por qué todos pueden decir cuanto se les da la gana menos yo?

ESCUDO! – gritó repentinamente Lein protegiendo a todos los caballeros de una potente llamarada que vino de la nada y desapareció en la barrera de la chica - Atentos caballeros

IV. Entre tus brazos

Por instinto los caballeros rodearon a la joven mirando por todas partes, mientras algunos árboles se incendiaban y crujían, una sonora risa se apagó en el silencio de la selva. Por algunos instantes buscaron algún cosmos, más no encontraron nada

Es tiempo – susurró Lein y señaló en la dirección contraria a la tomada por sus compañeros – las voces venían de ahí

Todos repararon en el tiempo pasado y resintieron el tono preocupado de la chica que ya les había esquivado y corría en aquella dirección, Aioros torció un poco la boca al notar la imprudencia; pero sabía que estaba preocupada por los rehenes… más a él le preocupaba el caballero de géminis que desde hacia un rato se comportaba ajeno a si mismo.

Llegaron a una zona abierta, unas viejas ruinas de piedra enlamada con hiervas enredadas se situaba al centro, en medio de la construcción estaba un altar de piedra más clara que las otras, se enderezaba con una majestuosidad fuera de lugar. Entonces los caballeros se revistieron de dorado a la espera de algún ataque.

Jaja – rió un poco la joven mujer con tono sarcástico – lo lamento – susurró mirando a los ojos de DM que le devolvió una mirada preocupado

¿Qué sucede? – preguntó Aiorios tensando el arco

Les guié a una trampa – dijo en seco la amazona señalando hacia un muro cercano

Uppss… lo olvide por completo

"¿Qué?"

¿ah no te lo dije? Yo soy un indefenso joven temeroso, me tomaron por rehén unos bellacos

"no entiendo"

Vaya que eres obtuso… déjame explicártelo con manzanitas… soy un dios poderoso, igual que Atenea; pero no podemos eludir la habilidad empática de esta mocosa, es un don que nuestro padre otorga. Con todo hay tres poderes que pueden evadirlo e incluso engañar si lo desean…. Pasado, presente y futuro, el tiempo no puede ser leído, no tiene corazón, ni pasión, ni alma…. No le importa nada… simplemente sigue corriendo sin camino alguno

"Déjate ya de poesías" – detuvo en seco Saga recibiendo su respectivo puñetazo

Lein no puede leer el tiempo, las Moiras son las señoras del tiempo y el destino, bajo su influencia ella no podrá usar sus habilidades

"todo para que no te descubran"

Mejor aun esclavo… todo sea para verte sufrir

SAGA CUIDADO!

Advirtió repentinamente la chica sacando de su ensimismamiento al caballero; pero era demasiado tarde, aquella lanza ya se había clavado en el hombro, que reaccionando más rápido que sus compañeros, no tuvo más remedio que proteger a Saga de una muerte inminente. Los demás ya habían notado la dirección en que los agresores corrieron y Aioros había dado las órdenes… Kanon y DM corrieron a toda velocidad tras de una pequeña loma siguiendo al dueño de la lanza; por su parte Aioros se alejó para seguir un camino rectó hacia un templo viejo que apenas se divisaba entre la mata de hierbas, en la persecución de una mujer, Saga anonadado tenía entre los brazos a Lein que respiraba con dificultad.

Lein, lo lamento… yo…

Aprieta la herida, necesito un torniquete – le susurró

Vaya que eres incompetente – rió un poco Ares – no te preocupes, las cosas aun no se complican

¿por qué sigues haciéndolo? Deja ya de cuidarme

Idiota - le susurró dejando su palma en la mejilla del caballero – eres mi hermanito aunque estés ocultándome algo, aunque te estés comportando como un tonto… siempre te protejo, siempre te vigilo… eres mi hermano

HERMANO… QUERIDO HERMANO – le gritó Ares con tono burlón, Saga le dio una mirada asesina mientras vendaba con fuerza el brazo de la chica tras arrancar la lanza

Estaré bien, fue superficial, apenas si atravesó mi barrera

Pudiste haber muerto por mi culpa… - se recriminó el caballero

Pero no paso… Saga, necesito que vuelvas, necesito que estés alerta

Pero… Lein… yo…

¿puedo confiar en ti? – aquella pregunta le extrañó pero asintió

Sabes que si… ¿Qué sucede?

Estas diferente, por favor dime que pasa… no quiero perderte

¿por qué? –susurró Saga abrazándola con fuerza, su corazón dio un vuelco y una punzada muy fuerte le llegó – ojalá pudiera decírtelo

A cada paso que das apartas a tu familia y me temo que estas en un lío muy grande, necesito saberlo, déjate ayudar esta vez, no cargues con todo tu solo

Lein – le apartó de si y le observó la mascara – todavía te amo…

IV.I Dimicatio mortem

La chica se quedó en un silencio hiriente, el corazón del caballero se estremeció de dolor ante la falta de aquella respuesta inmediata y sufrió mucho más al sentir como le apartaba de si entre las risas del dios de la guerra que incluso se torcía, entonces sintió un gran cosmos frente a él, alzó la mirada y se encontró con un rostro bien familiar.

Un caballero estaba sentado en el altar mirando la escena, revestido con una armadura verde bandera, el peto al estilo romano marcaba sus músculos en el abdomen; pero la superficie era escamosa como de una serpiente, sus brazos cubiertos por hombreras y guantes de acero, un casco con plumas de quetzal que caían majestuosamente a la espalda, unas grebas de plata y gemas de java bien pulidas y sus ojos teñidos de un rojo que le pareció muy conocido.

Tirano – susurró Saga al reconocer el rostro del enemigo, este hombre robusto y moreno había sido su compañero en los entrenamientos, aspirante a poseer la armadura de géminis, era un segundón hábil, fuerte y su rapidez era para temerse dada la lentitud del propio dorado

Saga.. ¿o eres Kanon? Eso no importa, igual estas muerto

¿tú la heriste?

No fue mi culpa que recibiera un ataque dirigido a ti

Considérate muerto

Saga elevó su cosmos, adelantándose a Lein. Respirando agitadamente sonrió, elevó su mano izquierda con fuerza y rapidez expulsando un rayo dorado que explotó en el peto enemigo. Tirano retrocedió a penas unos pasos y se impulsó con todo su cuerpo alcanzando la velocidad luz, llegó hasta el dorado asestando un golpe en su estomago, el rostro y luego un puñetazo al pecho que liberó una explosión de truenos. Saga se permitió rodar por el suelo y una vez boca abajo el enemigo le propago una sucesión de patadas al costado hasta que saga atrapó la pierna agresora, con su otra mano golpeó con tal fuerza la greba que se cuarteó dañando la pierna.

En respuesta tirano estiró sus dedos y de ellos brotaron hilos que atravesaron la armadura de géminis clavándose en la carne viva, después de una macabra sonrisa, saga supo que el ataque no había terminado y sintió su carne desgarrada comenzar a chamuscarse bajo los choques eléctricos que el enemigo hacia correr por sus mortales hilos.

- terra - escuchó el gritó de Lein entre sus propios gritos, luego se relajó mientras su rival hacia lo posible por arrancarse las estacas de piedra filosa que atravesaron su pierna y costado

- pensaba dejarte vivir mocosa, pero esto lo vas a pagar - el quetzal corrió a toda velocidad contra Lein, Saga hizo lo propio mas el enemigo le superaba en rapidez y llegó al cuello de Lein mucho antes.

- suéltame - susurró Lein sintiendo los hilos desgarrar su delicada piel

- te cortaré la cabeza - susurró despiadadamente y tras ajustar bien sus hilos al cuello de la chica, esta gritó el nombre de saga antes de que su cabeza rodara por el suelo y la armadura de quetzal se revistiera de sangre.

Rió victorioso ante Saga que estaba de rodillas en el suelo sin poder creer lo que veía. Tirano caminó hasta él sujetándolo por el cabello

- muere - sonrió tomando con ambas manos la cabeza de saga, le propinó un rodillazo para luego hacerlo estallar en llamas, entonces continuo riendo macabramente pisando el cadáver sanguinolento

- eres tan divertido caballero - susurró- pero esos trucos de preescolar no te servirán - dijo apretando un poco mas su mano, haciendo estremecer a Lein - eres bueno en las ilusiones pero no me afectan, no has logrado ni siquiera desestabilizarme

Pero su actitud confiada cambió al sentir el cosmos de aquella mocosa concentrado cerca de su pecho, miró con desconcierto la llama luminosa en la mano de la chica que con un movimiento imparable invocó: " ignus" . Una explosión de fuego lo obligó a tirarse al suelo y revolcarse para apagar las llamas, mientras sentía su carne quemarse por las ranuras hechas a su armadura.

La joven por su parte respiraba jadeante en el suelo, sujetando con su mano sana la herida aparatosa del cuello, sin embargo se sentía aliviada pues no había sido mortal.

Saga corrió hasta Tirano poniendo su mano en el rostro contrario y un rayo dorado estalló. Luego lo levantó golpeando repetidamente en la zona en que Lein había atacado, poco a poco la armadura comenzó a cuartearse. Tirano reaccionó e inesperadamente de sus antebrazos expulsó dos navajas que se clavaron en la vestidura dorada, esta brilló y a pesar de la cuarteadura cubrió al dueño que furioso llamó a su explosión de galaxias. Los planetas rodearon al agresor golpeándole mientras el impacto le mandaba lejos, destrozando algunos arboles. Saga jadeó un poco tocando su pecho, sentía una presión tan fuerte que le parecía no poder respirar, era como si el aire no entrara a sus pulmones, como si hubiera corrido durante días, la explosión de cosmos le había agotado en sobremanera.

- " estoy muriendo". Pensó, al tiempo que mordía su labio inferior

- relámpago celeste - escuchó Saga y de inmediato volteó hacia Lein estrechándola entre sus brazos, la cubrió recibiendo todo el impacto en la espalda. La estrechó fuertemente mientras continuaba jadeando, Lein le miro a los ojos notándolos cansados, observó un hilillo de sangre en la boca del caballero y le pareció pálido, realmente había sido una batalla tan dura, ella no sentía que ese caballero fuera tan poderoso.

En ese momento, cuando el ataque terminó, saga se arrodilló entre los brazos de Lein. Sentía que no podría más, que su cuerpo ya no respondía a sus órdenes, llevó su mano al pecho apretando los dientes por el dolor intenso

- cuanto dolor... ¿crees continuar con la batalla y además protegerla? -

- basta- susurró débilmente

- Saga - la chica lo abrazó - escudo - su barrera apareció evitando un segundo ataque.

En un momento todo se calmó, ambos se separaron observando a todas partes, intentando localizar al rival. Repentinamente con su gran velocidad apareció frente a Lein abrazándola por la cintura, le sonrió ampliamente al tiempo que sus rayos le envolvían. La chica se sacudió con violencia y su voz ahogada esbozó un sonido entre cortado que se asemejaba a un grito. Lento la chica cayó somnolienta al suelo, la vista nublada y algunas leves quemaduras en la piel, aquel ataque era demasiado para un cuerpo desprotegido.

Aprovechando la distracción del caballero, Tirano lo sujetó por el cuello aplicándole una llave por detrás. Con su mano izquierda invocó un potente rayo de energía que atravesó la armadura de géminis perforando el costado de Saga, la sangre brotó mientras el caballero gritó sujetando con fuerza el brazo del contrincante, por un momento Saga pensó en incendiar su cosmos hasta el cielo y convertirse en cometa junto al enemigo, pero Ares no lo permitiría, a ese paso los tres pasarían al otro mundo a manos de un segundón, por un momento le pareció vergonzoso.

- antes dejare que veas como asesino a esta mujer - declaro Tirano dejando caer con violencia a Saga.

Volteo hacia Lein que seguía con el cuerpo entumecido, la tomo del cabello arrastrándola hacia si, sonrió colocando su mano en el rostro de la chica que parecía en un estado letárgico, sus ojos entreabiertos no distinguían la realidad.

- pídelo... o la matara - ordenó Ares mirando a Saga, le pareció patética la forma en la que el caballero se encontraba desvalido, en el suelo a duras penas respirando, algunos quejidos debido a la herida llenaban su boca.

El dorado asintió sabía de antemano que esto ya había salido de su control, sentía además incertidumbre y desconfianza, si le permitía tomar del todo su cuerpo ¿Qué le aseguraba que volvería al control? ¿Qué seguridad tenia de que Ares no mataría a Lein? Pero era mejor intentarlo pues tal vez podría recuperar el control con su voluntad y ciertamente prefería que un dios tomara la vida de ambos a que lo hiciera ese retardado.

- adelante... hazlo por favor- declaró el dorado y Ares le sonrió al tiempo que corriendo se abalanzó contra el atravesando su cuerpo, como invadiéndolo, era una sensación diferente a la de hace años, pues en aquel entonces el dios se manifestaba sólo como un eco molesto en su mente; por ello le desconcertaba un poco verlo frente a el moviéndose como una persona, era alucinante. Ahora atravesándolo sintió un cosmos diferente, doloroso pero rebosante de poder, un poder que le estremeció.

Antes de que Tirano pudiera despedazar a Lein, Saga le sujetó por los hombros en un abrazo, estrechándolo tanto que la armadura de quetzal comenzó a cuartearse, de inmediato el hombre dejó a la victima y trató desesperadamente de liberarse; pero Ares haciendo uso de su fuerza le dio un patada en el coxis, que provocó un escabroso grito en el enemigo.

Ares sonrió extasiado y atajó por el cabello al enemigo aplicando rodillazos al pecho, con cada golpe escupía sangre. Después cuando se hubo aburrido, decidió estrujar el cuello del contrario elevándolo; Tirano vio la sonrisa y la mirada de fuego en Saga, su cabello tenido de gris le sorprendió en sobremanera

- maestro... ¿por qué?

- ¿pensabas que te tenia alguna estima? eres basura insignificante - le dijo con una cruel carcajada- retírate armadura

A su orden la armadura de quetzal abandonó el cuerpo del hombre y se armó formando un ave sagrada, luego se desvaneció dejando un destello de luz verde.

- agradéceme que te permití tener unos minutos de gloria con una armadura como las que nunca pudiste obtener... ahora despídete

- no, te lo ruego señor de la guerra… no me mates - dijo entre lagrimas, trataba de liberarse con tal desesperación que hasta el mismo Saga sintió pena y arrepentimiento

- déjalo... libéralo, no creo que intente algo en nuestra contra

- tu cállate esclavo, soy yo quien tiene el control

Y entonces Ares y Saga sintieron los cosmos de los demás dorados acercándose. Ares sonrió satisfactoriamente

- a otra dimensión - gritó complaciente lanzando el cuerpo del contrario hacia arriba, la extensión de cosmos formó una red celeste que iba quemando el cuerpo del hombre, mientras se elevaba mas y mas como flotando, rápidamente perdía todos los sentidos y cuando el cosmos se disipó, cayó desde tal altura que se partió el cráneo, lo ultimó que vio fue la risa del malvado Ares. Su cuerpo se tiñó de un negro escalofriante y quedó ahí tieso con los ojos y la boca entre abiertos.

Ares se carcajeó macabramente, le había divertido en sobremanera la actividad, salió despacio del cuerpo de Saga expulsando un brillo azul marino, observó al dorado y vio como la armadura de géminis se alejó volando. Saga se desplomó de rodillas al suelo sujetándose el costado, escupió un coagulo de sangre y miró al dios como reprochando. Entonces sintió las cálidas manos de Lein en su herida, tratando de retener la sangre que fluía.

- lo lamento, debería ser mas fuerte

- lo eres...- susurró- pero es difícil sin armadura... ¿estas bien?

- el que me preocupa eres tu

Ambos se recargaron uno en la espalda del otro, la chica rió un poco entrelazando su mano con la de él

Casi nos matan –

Ya estamos viejos para esto – contestó sonriendo y tosiendo, volteó para escupir sangre

Algo sucede… no se que es; pero te prometo que lo descubriré

¿por qué jamás te quedas al margen?

Porque me importas mucho

Por eso te metes en problemas

Saga – susurró seriamente – no quiero que vuelvas a morir

Algún día lo haré ¿no crees?

No – contestó firme – no antes que yo

Que cruel… - le dijo levantándose, llevó una mano a su pecho - ¿no ves que eres mi vida?

Saga… no sigas… somos hermanos, nada más… ahora yo estoy con Mascara y le amo

Calla… no vuelvas a decir eso

Pero es verdad, no entiendo porque repentinamente me dices que me amas, después de todos estos años, después de que tu mismo me dijiste que Mascara era mejor para mi

Yo dije eso?

Pues claro… ¿Qué te sucede? ¿te sientes bien? – preguntó cuando notó su desconcierto, comenzó nuevamente a toser, esta vez no podía contenerse

Saga… Saga – lo sostuvo entre brazos al tiempo que sentía como se iba mi respiración,

Ares lo miraba sonriendo, su mano izquierda estaba en su mejilla, la cabeza medio inclinada, ahí parado disfrutando del doloroso y lamentable espectáculo

Entérate… todo esto sólo fue para desencadenar tu sufrimiento… Lein ya te dijo que no te ama y ahora tu cuerpo se deteriora y ¿sabes que es lo mejor? – Saga le miró a duras penas al tiempo que apartaba Lein –

Saga… ¿Qué pasó? – llegó Kanon hincándose junto a su hermano que sudaba frío al tiempo que recuperaba la respiración

Que aun con todo, él sufrirá

Maldito – susurró Saga, intentó levantarse fallidamente, Kanon le sujetó por el brazo, tenía el rostro angustiado

Lein ¿Qué pasó?

Tuvimos una batalla contra ese tipo, hirió a Saga en el costado – contestó la chica presionando también su pecho, ella se veía pálida y cansada, ambos estuvieron a punto de perder

Resistan… AMIGOS AYUDA!

IV. II Leve fit , quod bene fertur , onus

Mansión de los Kido. Dos días después.

Fue tan extraño… desaparecieron tal cual llegaron, se desvanecieron ante nuestros ojos y los cuerpos terminaron putrefactos en el suelo – terminó su reporte Aioros, Atenea suspiró volteando a ver a Shion

Pareciera…obra de Hades… pero

Las guerras acabaron – declaró la diosa – tendré que ir a Star Hill, averiguar lo que sucedió directamente con los dioses

Eso será un viaje muy largo y tenemos todavía muchos pendientes aquí mi señora

Lo sé… pero… más importante aun ¿Cómo están Saga y Lein?

Lein sólo sufrió leves heridas, estará bien – contestó Milo mordiendo la manzana que había tomado del comedor – quien me preocupa es Saga

Se comportó muy extraño durante el viaje, muy… distante – dijo Marin tomando la mano de Milo

Y Lein me contó que durante la batalla parecía desubicado y, aunque suene raro, débil – agregó Shaina cruzando los brazos – nosotros libramos la situación fácilmente, no comprendo porque Saga tuvo tantas dificultades, salieron muy lastimados

No debió de ser así… nosotros con uso de nuestro cosmos derrotamos fácilmente a los enemigos.. eran basura. Pareciera que sólo la persona que atacó a Saga tenía una verdadera armadura- expresó malhumorado Aioria

Una trampa… - susurró Kanon que hasta ahora había estado retraído – todo fue una maldita trampa, sino como explicarían que los rehenes eran una ilusión, alguien o algo jugó con la empatía de Lein. Me preocupa porque no sé a ciencia cierta para quien era esta treta

¿Lein o Saga? ¿Quién podría tener algo contra ellos? – preguntó seriamente Dohoko cerrando los ojos – bueno a decir verdad tal vez Saga tenga muchos enemigos después de todo lo que ha sucedido

Pues me inclino más por eso, dudo que Yuzuriha(3) haya vuelto de ultratumba – comentó un poco divertido Milo

Ni la menciones – contestó apenado MM – no creo que Hades tenga una afrenta personal con Lein

Dejen descansar a los muertos… - comentó seriamente Saori – no sé que pensar… ciertamente Saga ha tenido un comportamiento distinto desde que llegó pero hasta ahora no parece nada grave… ¿tu que piensas Kanon?

Nada que pueda afectarnos por el momento; pero quiero decirles algo… es una acusación seria y espero estar equivocado…

No tienes que decirlo, creo que todos lo sospechan – dijo Lein que recién llegaba

Linda! ¿Qué haces de pie? – DM caminó hasta ella sujetándola con fuerza, le acompañó hasta el sillón – deberías descansar

¿Podrías dejar de usar ese poder? ¿Qué no te han enseñado a respetar la privacidad? – preguntó Atenea un tanto molesta

Discúlpame mi señora pero… es algo que no puedo evitar, puedo tratar de ignorarlo pero estamos hablando de mi hermano – comentó apenada – Saga… parece que trata de contener a Ares

Por todos los cielos, es una acusación tan grave – susurró Marín agachando el rostro

Pero cierta, nosotros tratamos a Saga hace ya muchos años, es la misma actitud, los mismos gestos, el mismo cosmos, lo sabes Atenea, puedes sentirlo – declaró con pesar el gemelo

Tengo que ir a Star Hill, necesitamos respuestas urgentes – contestó Atenea - se supone que eliminamos a mi molesto medio hermano, ya ni siquiera tuvimos que repetir el ritual para encerrar su alma… esta vez lo derrotamos!

Me parece bien que Atenea vaya por respuestas – declaró Dohoko poniéndose de pie – Kanon y Aioria vigilaran a Saga y por favor, esta vez querida Lein… quiero que te alejes de él

Pero…

Pero nada, la ultima vez que tratamos con Ares, estaba empeñado en asesinarte (4) – contestó Shion re memorando la batalla en la que la casa de geminis terminó destruida.

Entiendo – susurró Lein, DM tomó su mano con fuerza y luego la abrazó tras susurrarle:

"Yo cuidaré de ti"

Mientras tanto ninguno de ellos sospechaba siquiera que el susodicho caballero no sólo escuchó toda la plática, sino que tras pensarlo un poco decidió comenzar a empacar a toda prisa. Ares le miraba complacido notando sus torpes movimientos, el dolor constante marcado en el rostro, las venas resaltadas, los músculos contraídos, la respiración agitada.

Buena solución… huir para morir como un perro huérfano en la calle – comentó Ares caminando por el cuarto – dame una buena razón para permitirlo

Saben de ti, no puedo permitir que te exorcicen o derroten

Ah! Ahora estás de mi lado!

PORQUE NO ME DEJAS OTRA OPCION! PORQUE SI TE DERROTAN EL PACTO SE ROMPE Y TODO VOLVERA A SER COMO ERA

Calma esclavo… no te alteres que podría darte un infarto… en esas condiciones no llegaras completo a Aries, tienes suerte de que Aldebaran y Mu aun no hayan regresado.

Escucha… hiéreme, tortúrame pero hazlo lejos de ellos

¿Por qué habría de tener compasión por ellos? Después de todo son mis enemigos

¿no te soy suficiente?

Claro que no! Eres un humano insignificante

Pero un trato es un trato, el castigo es sólo para mi –

Te equivocas Saga… ella también debe de sufrir y si nos vamos… ¿Quién le hará pagar su promesa?

Es empática… claro que lo sentirá – susurró Saga cerrando los puños - déjame partir… te lo ruego – susurró hincándose

Así me gusta! A mis pies! Jajajaja… adelante… aunque dudo que vayamos muy lejos

Kanon entró al cuarto unas horas más tarde, observó el cajón de Saga abierto, algunas de sus ropas faltaban, corrió hacia el closet y lo abrió de par en par notando la falta de aquella maleta recién desempacada. Dio un gran suspiro y golpeó con fuerza la puerta

¿Qué demonios haces Saga?

Notas del capitulo.

La habilidad de Lein es la empatía poder por el cual puede sentir y leer el corazón de todas las personas.

Akemi: Antigua Novia de DM quien fue asesinada (frente al mismo caballero) para completar el ritual necesario para revivir a Ares en el cuerpo de Saga.

Yuzuriha: enamorada de Saga, tomó un aferrado odio a Lein por arrebatarle el amor de Saga, deseaba asesinarla.

Referencia al Capitulo 20: "Él, tu, mi hermano y yo" del Fanfic INTER NOS