CAPÍTULO 4:

Mirajane salió del todo del gremio, y se quedó vacío. Solo estaban Juvia, Gray y Goofie. Gray se levantó, esperando que Juvia se fuera para que él también se pudiera ir.

-Gray-sam...san-dijo Juvia, recordando que no debía llamarle sama. Suspiró, porque lo único que quería hacer ella era abrazarlo.- ¿Te vas ya?

-Sí- contestó Gray, fríamente.

Juvia se quedó tiesa.

-¿Estas enfadado… con Juvia?- preguntó la maga del agua, preocupada.

-No- salió del gremio seguido por Goofie y Juvia.

Juvia no lo aguantaba más y le dijo lo que pensaba sobre el enfado de Gray.

-Mentira. Gray-san, estas enfadado, hace cinco días que no hablas con Juvia-dijo Juvia y acto seguido, se le quebró la voz- Juvia siente mucho lo que te haya hecho, no sabe lo que es, pero lo siente, seguro que hice algo malo…-empezó a sollozar y luego a llorar muchísimo

-Emm… Juvia… Tú no has hecho nada…-dijo Gray, intentando consolar a la peli-azul. Pero era tarde, y ya estaba llorando y corriendo por la calle.

Goofie ladró a Gray, ya que hizo llorar a Juvia y el perrito la siguió, dejando allí solo a el mago de hielo, que en esos momentos se sentía fatal. Sí, el odiaba el perro, pero no debía pagarlo con la pobre Juvia, ella siempre estaba con él, lo trataba bien. Fue culpa suya, ella ya no le hacía caso, todo por su culpa. Ella siempre estuvo esperando su respuesta… hasta que se cansó de ir detrás suyo sin obtener respuesta, así que se entristeció y ya no le quiera.

-Mierda…- pensó Gray y se fue a su casa

AL DÍA SIGUIENTE:

Gray seguí sintiéndose fatal, llevaba toda la noche pensando en cómo arreglarlo con Juvia y por eso, no había pegado ojo. Lo que él no entendía era como se sentía tan mal. Cuando hace llorar a Mirajane, se sienta mal, pero no tanto como en este caso…

-Acaso… ¿Me importa Juvia?-pensó Gray- Bueno, ella es mi nakama, supongo que tiene que importarme…-Gray estaba dándole vueltas a este tema…

-¡Hola a todos!-En ese momento, Juvia pasó por la puerta del gremio con Goofie, ella se fue a sentar y no miró a Gray.

-Ella es muy linda cuando sonríe-decía él en su interior- Espera… ¿Qué estoy pensando? Concéntrate Gray… ¿cómo he llegado a este extremo? Primero, Juvia estaba mal y se fue llorando, y al día siguiente vino con un perro y no hemos hablado durante toda una semana hasta ayer… Y no fue precisamente una conversación agradable…

Mirajane avanzó hacia Erza, que estaba en una mesa, un poco más alegre y escribiendo cosas en un papel.

-¿Qué haces?- preguntó Mirajane

-Escribo- le contestó Erza. De la manera de responder, se notaba que estaba de mejor humor.

Mirajane volvió a intentar a hablar con Erza:

-Erza, me he enterado de que Jellal ha sido soltado porque sus últimas acciones han sido buenas. ¿Lo sabías?

Erza se sonrojó mucho; su cara y su pelo eran del mismo tono.

-Erza, a mi no me engañas… ¿Qué te pasa?-Mirajane sabe cómo sacar información.

Erza suspiró: La habían pillado. Se acercó a Mirajane y le susurró algo al oído. Acto seguido, Mirajane se puso roja.

-¡WOW! Pero eso es… ¡genial! Para celebrarlo te invito a un pastel de fresa-dijo Mirajane muy flojito para que nadie lo oyera, ya que era un secreto.- Por cierto… ¿Puedo ver lo que escribes?

Erza le pasó el papel, en él habían algunos números. Mirajane ya sabía que era.

-Durante este tiempo, puedes pedirme dinero si lo necesitas- le dijo la demonio con una enorme sonrisa.

-Muchas gracias Mira-chan, pero de momento no necesito, pero te lo agradezco mucho igualmente-le respondió Erza, que ha podido ver que Mirajane es una gran amiga.

El resto del día pasó y el gremio estaba medio vacío. Gray Fullbuster, se dirigía al centro de Magnolia, muy pensativo, todo el día pensando en lo mismo: Disculparse ante Juvia.

Él pensaba que al día siguiente se disculparía y volverían a ser nakamas; eso sería… lo mejor… aunque no podía estar totalmente convencido de ello.

Levantó la vista del suelo y vió a una chica de pelo azul y piel blanca con posado triste y como compañía, tenía un perro.

-¡Juvia!- antes de darse cuenta, Gray ya había dicho su nombre y sus pies se habían dirigido hacia ella. Cuando la maga oyó su nombre se giró para ver al mago de hielo. El pudo ver en sus ojos, una prueba de que había estado llorando.- ¿Podemos hablar?

-Sí, ¿Qué pasa Gray-sam… san?- Juvia aún no se había acostumbrado a llamarlo san, y eso puso muy nervioso a Gray, no sabía cómo podía ser tan difícil.

-Yo, no debía… yo no…-a Gray no le salían las palabras, como podía ser tan difícil, realmente se le daba muy mal eso- Juvia, yo… siento haberte tratado ayer de aquella manera, yo no quería, me siento idiota.

-Está bien Gray-san-Juvia estaba muy sonrojada.

Gray pensó que Juvia era muy linda, él solo tenía ganas de besarla. La agarró por la cintura y lo hizo, por fin la besó.