Hola chicas esta historia es una TRANSCRIPCION de la original de Yurika Cullen que muy amablemente ME PERMITIÓ ADAPTAR sus historias a los personajes de Candy Candy, y así compartir con ustedes su talento….espero le agrade tanto como las otras historias que su inspiración nos ha permitido disfrutas…
Como siempre es categoría M, esta vez creo que está un poquito más subido de tono, jeje así que ya saben, está bajo su cargo.
ESCLUSIVAMENTE MIA
By Yurika Cullen
Capitulo Cuatro
Cuando bajamos de verdad que era tarde, Susana incluso ya había hecho su presentación, Albert y Candace aún continuaban arriba, pero ya quedaban pocas personas en el bar, me avergoncé muchísimo porque en cuanto bajamos las miradas de todas se posaron en nosotros, y es que todas debían pensar que habíamos estado teniendo sexo recientemente, y aunque tendría que acostumbrarme a eso, no podía evitar sentir vergüenza, acompañe a Terry casi hasta la salida y me sorprendió muchísimo que me diera un beso en los labios como despedida, aunque había sido corto, no dejaba de ser intenso, cuando se marcho, solté un suspiro ilusionada, si, ilusionada, me gustaba Terry, aunque también lo conocía solo de hace un día me gustaba, y de verdad me alegraba mucho que fuera solo con él con quien tuviera que tener relaciones, aunque no lo admitiera en voz alta, después de los besos que nos dimos, estaba ansiosa por saber que se sentía hacer el amor con él.
Ya habíamos cerrado el bar y nos encontrábamos ordenando las mesas y limpiando un poco, Albert se había marchado hacia media hora y Candace no borraba la cara de satisfacción que tenía, Susana no había parado de hacer indirectas amenazantes hacia mi toda la noche, estaba realmente cansándome de todas sus palabras venenosas. Luisa nos estaba contando cómo le había ido con el chico con el que había estado esa noche, al parecer esta vez toda había resultado mejor y ahora ella estaba un poco más tranquila, pues él había sido muy amable con ella.
—¿Así que exclusiva Candy?— comento Sandra levantando las cejas con expresión de picardía —Vaya que le gustaste a Terry, mira que nunca antes había pedido una exclusiva, eres muy afortunada— yo me sonroje
—Además puedo imaginar que Terry es increíble en la cama, aunque siempre se nota serio, debe ser todo un apasionado y atento— yo de nuevo me sonroje
—No lo imagines Sandra, porque lo es— apareció de repente Susana —yo puedo dar fe de eso, él si sabe como complacer a una mujer, pero no sé si alguien como Candy pueda sacar todo lo que tiene Terry por dar— yo fruncí el ceño —eres solo una novedad para él, tarde o temprano se va a cansar, cuando se dé cuenta que no puedes complacerlo como yo lo hago—
—Es una pena que tú nunca hayas sido novedad para Terry ¿no?— comento Annie mordazmente
—No necesito hacerlo, se cómo convencerlo para que se acueste conmigo—
—¿Esperando a que este borracho y presentándosele en su habitación medio desnuda? ¿Rogándole cada vez que lo ves y aprovechando cuando sabes que estaba afligido? Ahora veo como es que sabes convencerlo, imagino que también sabes muy bien como complace Terry a las mujeres, porque según me conto él, la única vez en la que estuvo consiente, no pensó absolutamente nada en ti, incluso te hecho un segundo después de terminar, así que, si, imagino que sabes mucho—todas quedaron en silencio, Susana apretó los dientes con fuerza, en verdad no sé porque dije todo eso, pero me tenia cansada con sus indirectas y comentarios hirientes —Por lo menos yo no necesite que estuviera medio inconsciente, él solo vino a buscarme, así que deja de echarme la culpa de tu fracaso, yo no le pedí que me hiciera su exclusiva, él lo hizo solo—
—Eres una perra desgraciada, ya vas a ver cuánto te dura tanta alegría— y dándose media vuelta se fue hecha una fiera, en cuanto se perdió de vista, las chica se largaron a reír
—¡Vaya Candy! Nunca vi a alguien poner en su sitio a Susana de esa forma— hablo Flammy
—¿Es verdad lo que le dijiste?— pregunto Natali, yo asentí
—¿Creen que está mal que lo haya dicho?— pregunte ahora angustiada por haber hablado de más
—¡Por supuesto que no!— exclamo Daisy —hace rato que Susana merece que alguien la ponga en su sitio ¿Y qué mejor forma que con la verdad?— todas rieron
Un rato después de que todas terminamos de limpiar estábamos a punto de acostarnos a dormir, pero el teléfono sonó y Annie salió disparada a contestar.
—Debe ser Archie—dijo Sandra
—Pobre Annie, debe ser muy difícil para ella— dijo Candace con tristeza
—¿Qué le sucede?— pregunto Eliza
—Archie es el novio de Annie, se conocieron aquí en el bar y se enamoraron, pero él no tiene la categoría por decirlo de alguna forma, que tiene Albert o Terry, así que no puede pedirla como exclusiva, por eso Annie tiene que acostarse igual con cualquiera sin importar sus sentimientos, y Archie no puede hacer nada para impedirlo, siempre la llama a esta hora— conto Natali, todas bajamos la mirada
—Qué triste historia— comento Luisa
—Para ellos es muy difícil, y Archie trata de hacer todo tipo de cosas para agradar a Garcia y que le permita la exclusividad, pero no ha podido hacer nada importante todavía, aun así ellos no pierden la esperanza— comento Sandra
—Espero que pueda conseguir algo pronto, es muy deprimente ver la situación por la que pasa Annie todos los días, a veces puedo escucharla llorar en su cama cuando piensa que ya todas nos dormimos, imagino lo difícil que debe ser acostarse con un montón de hombres a la semana, cuando solo desea hacerlo con uno solo— dijo Daisy
Yo sentí una pena inmensa por ella, me imagine estando en su lugar y se me hizo un nudo en el estómago, debía ser horrible tener al hombre amado y no poder estar completamente con él, incluso tener que compartir la cama con otros hombres cuando tu corazón pertenece solo a uno. Viendo las cosas de esa forma, todas tenían razón al decirme que era afortunada, pues no tendría que acostarme con un millón de hombres diferentes cada noche, que sin importar si me desagradaban u odiaba tendría que hacerlo igual, además Terry se portaba bien conmigo y el mismo dijo que no me quería forzar… definitivamente era muy afortunada.
Al día siguiente estaba atendiendo una mesa con tranquilidad, como la mayoría de los clientes trabajaban para García y estaban en esa organización, ya se había corrido la voz de que yo era exclusiva de Terry, así que hasta el momento nadie había intentado propasarse conmigo, ni me habían tocado el trasero, habían hecho un par de comentarios, si, pero realmente había sido muy diferente a la noche anterior, pues no podían pasarse mucho de la raya ya que Terry estaba muy por encima de ellos, todos temían que les hiciera algo o hablara con García , así que estaba atendiendo mucho más tranquila y un poco más cordial que ayer.
Estaba a punto de entregar un pedido cuando lo vi entrar, venía acompañado de Albert, su expresión era de total indiferencia al resto y la seriedad de siempre estaba marcada en su rostro, de inmediato el corazón se me acelero, y una sonrisa se formo en mi rostro cuando él me vio y me sonrió como saludo, lo salude desde lejos con la mano y cuando entregue el pedido fui a atender su mesa.
—Buenas noches caballeros— salude con una sonrisa, ambos sonrieron —Candace se está preparando para su show de hoy junto con Sandra, así que vas a tener que esperarla un poco— le informe a Albert, él hizo una mueca de disgusto
—Odio que tenga que hacerlo— y es que por más que fuera exclusiva el show se hacía igual, aunque no se desnudaba, igual salía con ropa provocativa y eso a Albert lo molestaba, Candace me lo había contado, y la verdad lo entendía, no debía ser fácil ver a tu novia bailando para un montón de hombres casi desnuda —me cambio a una mesa de adelante Terry, si alguien intenta ponerle un dedo encima lo estrangulo— y con una expresión bastante molesta se sentó cerca al escenario
Cuando se fue, Terry me tomo del brazo y me acerco un poco a su silla para darme un suave beso, yo sin oponer resistencia le respondí y por poco dejo caer la bandeja al suelo, segundos después de terminar el beso y recuperar el aliento, hable.
—Tengo que contarte algo— él me miro interesado
—¿Qué es?–
—Bueno, creo que ayer hable un poquito de mas— dije temerosa de que se disgustara, Terry frunció el ceño
—¿Sobre qué?—
—Es que Susana se la pasó todo el resto de la noche haciendo indirectas amenazantes hacia mí y al final las chicas empezaron a hablar sobre nosotros y ella salto diciendo estupideces, así que no me aguante y le dije lo que me constaste sobre ella— él levanto una ceja
—¿Puedo saber que te dijo?— yo me sonroje
—Pensaras que soy una inmadura por actuar así, pero me molesto cuando empezó a decirle a todas que ella sabía lo bien que complacías mujeres en la cama y que dudaba que yo pudiera lograr que lo hicieras conmigo, así que me moleste y lo dije sin pensar— dije avergonzada, él frunció el ceño y luego sonrió
—No me molesta, no te preocupes, pero debes dejar de prestarle atención a Susana, va a decir cualquier estupidez para provocarte, así que no caigas en su juego, eso es lo que ella está buscando— yo asentí, después escuche que me llamaban de otra mesa
—Tengo que atender por un rato, Susana hizo berrinche y no quiso trabajar hoy y como Sandra y Candace están en el show tengo que esperar que terminen— me puse roja por lo que le iba a preguntar —¿Después quieres que separe un cuarto o quieres quedarte aquí?— él rio divertido por mi vergüenza
—Sepáralo—
—Bien, nos vemos luego— y fui a atender la mesa
Una hora después estábamos charlando en una de las habitaciones del segundo piso.
—Toma— dijo tendiéndome una cajita envuelta en regalo y un sobre
—¿Qué es?— pregunte curiosa
—Ábrelo— no dude ni dos segundos más en hacerlo, primero con la caja
—¿Un celular?— él asintió
—Así podrás llamarme cuando quieras y cuando me necesites— yo sonreí, me había encantado el detalle, podría estar comunicada con él aunque no estuviera en el bar
—Gracias, me encantaría poder hablar contigo cuando no vengas— luego abrí el sobre y me sorprendí al ver que era dinero y una gran cantidad
—No entiendo— dije sinceramente
—Al ser exclusiva significa que no ganaras lo mismo que las demás, la condición con la que se permite hacerlo, es que Sara no te pagara más que lo que ganes como mesera y las propinas que puedas conseguir, así que lo vi conveniente, Albert hace lo mismo con Candace, y pensé que estaría bien, ¿Te molesta?— pregunto inseguro, yo me quede pensando unos segundos y viendo el sobre con el dinero, era más de lo que había tenido alguna vez, no debía aceptarlo
—No se Terry, la verdad que pienso que no es necesario, y que no debo aceptarlo, creo que puedo arreglármelas bien con lo que ganare como mesera, además es demasiado dinero, no necesito tanto, no quiero tampoco ser una responsabilidad para ti—
—Acéptalo por favor— dijo tomando mi mano —para mí esa cantidad es muy poca, desgraciadamente gracias a mi oficio tengo mucho dinero, así que solo piensa que es un detalle que quiero tener contigo y de ninguna forma pienso que eres una responsabilidad, si te lo doy, es porque quiero, no quiero que te falte nada— yo lo mire aun dudando de aceptar —por favor, acéptalo— volvió a pedir
—Yo…— empecé dudosa
—Solo acéptalo, en cierto modo seré el culpable de que ganes menos dinero—
—Salvándome de tener que acostarme con cuanto hombre lo desee, prefiero ganar menos— dije sin dudar —lo que hiciste fue ayudarme Terry, de ninguna forma salgo perdiendo—
—Pero tendrías que hacerlo conmigo, eso fue lo que te propuse— dijo algo abatido, yo me sonroje
—Bueno… si te soy sincera prefiero mil veces estar contigo— dije sonrojada, él levanto una ceja
—¿No piensas que estoy abusando de la situación?— yo negué suavemente
—Por el contrario, pienso que cuando suceda va a ser agradable— y yo no podría estar más roja, él sonrió más contento
—¿Eso crees?—
—Si— dije bajando la mirada por la vergüenza, lo sentí caminar el par de pasos que nos separaban, tomarme del mentón y estrellar sus labios con los míos en un beso suave pero firme y apasionado, y de nuevo sin dudarlo le cruce los brazos al cuello y le correspondí con las mis ganas
—Te prometo que cuando suceda, va a ser más que agradable— dijo sobre mis labios, un escalofrió me recorrió el cuerpo ante sus palabras —pero por ahora será mejor que no piense mucho en eso, no va a ser sano para mí— dijo riendo y cambiando totalmente el tema continuo charlando cosas sin importancia
Habían pasado quince días desde que Terry pidiera que fuera su exclusiva, todos los días iba al bar y pasábamos horas charlando y besándonos, la verdad es que me gustaba, y muchísimo, era un hombre encantador y sin importar que fuera un ladrón estaba segura de que terminaría enamorada de él, se que sería imposible no hacerlo, no sé cómo lo sabía, pero no lo duda, me enamoraría de él, era el tipo de persona que sabia como hablar y que tema tocar, podía hablar de casi cualquier cosa, y nunca te aburrías con él, para mí, era el hombre perfecto.
