IV. 7 de Noviembre.
Sábado.
Sueño que me vas a esperar
vos sos lo único que me importa
vuelvo por tu amor cada vez
y la soga nunca se corta...
("Estrella de mar" – Los Fabulosos Cadillacs)
Debo admitirlo, ha sido de las mejores veladas que he tenido. Con Arnold vimos las películas comiendo cabritas y haciendo comentarios al respecto que nos hacían reír mucho... de verdad que lo pasé muy bien, nunca lo había pensado...
Como tampoco ni siquiera había imaginado que Arnold en algún momento, lograría que mis defensas bajaran tanto. Las máscaras que uso con él bajaron de una vez, justamente después que tuvimos esa conversación que quedó a medias, y después de eso no pude hacer más que mostrarme tal cual soy.
Fue algo que no pude evitar, el estar así con él logró que de los nervios no actuara con él... sólo espero que no tenga consecuencias negativas, porque de verdad valió la pena, y de verdad que lo volvería a hacer, sin dudarlo.
No tengo claro en qué momento nos dormimos, al menos las películas habían terminado y habíamos decidido quedarnos a ver la siguiente que darían. Lo que no contamos, eso sí, era con el cansancio de la semana, que con suerte nos dejó ver a Freddy Krueger.
Bueno, como decía, no tengo idea en qué momento me quedé dormida, pero sí tengo muy claro cuando desperté en la mañana. Al abrir los ojos lentamente, sentía algo extraño. Supe a qué se debía al darme cuenta cómo estaba durmiendo... una frazada me cubría y a Arnold también.
El detalle interesante (e importante) era que sólo nos cubría una frazada a ambos. Al despertar, me di cuenta que dormí apoyada en el pecho de Arnold, y él lo hizo abrazándome.
A penas me di cuenta del detalle, me senté, tratando de explicarme un poco la razón de nuestra forma de dormirnos anoche. Obviamente no llegué a nada, pero eso no quitó la emoción por la cercanía en que dormimos. Lo que sí la quitó, fue el darme cuenta que Arnold estaba sonriendo.
-... ¿Estás despierto?- le pregunté, y el que abriera los ojos fue una excelente respuesta -¿de hace cuánto rato?
-Un poco antes que tú... lo suficiente para ver tu cara al despertar- me dijo, obviamente como broma, pero me sentía tan avergonzada que me enojó el comentario.
-Eres un aprovechado, Arnoldo, que feo de tu parte que hagas eso.
-No me vengas con esas, que feliz estabas durmiendo apoyada en mí.
Quise responder, pero no se me ocurrió nada, y lo que es peor, la risa de Arnold me desarmó más todavía...
-Ah, ya despertaron- Phil llegó con nosotros –los vi durmiendo tan cómodos que no quise despertarlos. ¿Cómo estuvo la velada?
-Muy entretenida- contestó Arnold –yo no me quejo.
-Yo tampoco- murmuré, y me puse de pie –voy a... mi cuarto...
Quería escabullirme de ahí, escapar. No quería seguir viendo frente mío el rostro sonriente y burlesco que tenía él en esos momentos.
-El desayuno se está preparando, no demores mucho.
-Sí.
Fue muy notorio que estaba huyendo de ahí, pero a esas alturas me da exactamente igual, de verdad. Era eso o ver la cara de Arnoldo... con esa sonrisa que lo hace irresistible... ¡qué suerte tiene Lila!
En fin, para el desayuno tuve que armarme de valor. Los abuelos de Arnold me miraban divertidos, podía sentir sus ojos sobre mí a cada momento. Quería que la tierra me tragara, literalmente.
Para mi suerte, Phoebe me invitó a almorzar, así que tan pronto terminé, me bañé y fui a casa de mi amiga. Mientras iba saliendo, escuché a Arnold decir que iría a buscar a Gerald, ya que pasaría el día con él.
Con Phoebe nos encerramos en su cuarto a conversar. Debo admitir que me dio rabia cuando se rió, mientras le contaba la manera en que desperté esa mañana.
-¡No te rías, Phoebe!- gruñí –no es gracioso. Los abuelos de Arnold nos vieron y nos taparon con una frazada. ¡Qué vergüenza!, de verdad no sabía dónde meterme.
-Helga- me dijo mi amiga –por más que pienso no puedo imaginar cómo terminaste durmiendo de esa forma con él... ¡como si fueran novios!
-Vamos, Phoebe, no digas esas cosas- estoy segura que enrojecí de la vergüenza –la novia de Arnold es Lila, aunque no me guste.
-... Sí, pero...
¿Pero?. Al escucharlo me volví inmediatamente hacia ella, creo que con cara de esperanza demasiado marcada. Phoebe se rió de mí (otra vez)
-¿Pero, Phoebe?- la apuré, sentía que la impaciencia me comía.
-Gerald me dijo que las cosas entre ellos no están muy bien- dijo mi amiga –es decir... al parecer ninguno de los dos está seguro acerca de sus sentimientos.
-¿Ninguno?
-Eso fue lo que Gerald me dijo- se encogió de hombros –al menos puedo asegurar que eso le ocurre a Arnold, de Lila no lo sé, ya sabes, Gerald no tendría por qué enterarse.
"No te alegres de la desgracia ajena" me dije, pero sentía perfectamente que la sonrisa se estaba formando en mi cara "vamos, Helga, no te tienes que alegrar por el sufrimiento ajeno, puede que Lila sufra... y aunque te caiga como dolor de estómago, no lo merece..."
Seamos sinceros, ningún sermón iba a convencerme que quitara esa sonrisa boba que cruzaba mi rostros esos momentos. De verdad, no me alegraba que Lila sufriera, me alegraba la posibilidad que el Cabeza de Balón pudiera fijarse en mí, ahora que definitivamente terminó por desilusionarse de la Señorita Perfección... bueno, es lindo soñar, ¿no?
-Quizás como ahora estás viviendo con él puede que te conozca más- dijo Phoebe –es decir, que no creo que estés todo el día mostrándote agresiva con él, debes tener algún límite.
-Bueno, creo que no es correcto que lo moleste con los abuelos presente- dije –al menos por respeto a ellos... sí, puede que tengas razón. Como sea, hoy es la continuación de las películas de Freddy y no estoy segura que quiera verlas conmigo.
-¿Por qué?
-Por lo de ayer... eso que despertamos abrazados.
-Nah, en mi humilde opinión, yo creo que sí va a querer... ambas lo conocemos, no suele asustarse con cosas así.
-¿Asustarse?, gracias, Phoebe.
Noté que mi amiga miraba con cierto "nerviosismo" el reloj, lo que llamó bastante mi atención.
-¿Pasa algo?- le pregunté, se puso colorada -¿tienes que salir a alguna parte?
-Eh... ah... bueno, yo... ejem, sí...
-Phoebe...
-Me iba a juntar con Gerald- Phoebe como que se escondió en su asiento, mientras yo comenzaba a reír de lo más divertida por la vergüenza que le causaba la situación (la venganza es dulce)
-¿A qué hora?
-A las cinco, en el parque- contestó mi amiga.
Eran las cuatro y media, y ahí comprendí el nerviosismo de Phoebe. No quería llegar tarde con Gerald, pero tampoco quería darme la cortada y echarme para poder ir.
-Bueno, ya casi es hora- sonreí –vamos, te iré a dejar al parque y después me iré a... bueno, donde sea.
Phoebe rió un poco con mi comentario, y salió de su casa junto conmigo. Nos fuimos caminando lo más lento posible, para no llegar muy temprano ni tampoco muy tarde. Al llegar al parque, faltaban pocos minutos para las cinco.
-Amiga, que te vaya bien con tú enamorado- le dije, guiñándole un ojo.
-Adiós, Helga- murmuró Phoebe, visiblemente avergonzada.
Para mi sorpresa, Arnold estaba en la salida del parque. La verdad no noté su presencia, sólo lo hice cuando él se acercó a mí.
-¿También abandonada por tu amiga, Helga?- me preguntó, divertido.
-Al menos no soy la única- sonreí, mientras ponía mis manos en los bolsillos de la chaqueta.
-¿Qué harás ahora?
-Nada- contesté –creo que iré a la casa de huéspedes.
-¿Veremos hoy en la noche a Freddy Krueger?
En parte me sorprendió su pregunta. Era verdad que se suponía que no habían problemas entre nosotros, pero igual me sentía muy avergonzada por lo ocurrido la noche anterior.
-... Claro, es imperdible.
-En ese caso, te invito a que vamos a la tienda a buscar qué podríamos comer... ¿te gustaría que comiéramos pizza?
-Sí, puede ser...
Y, al igual que la noche anterior, a las 22 horas nos sentamos en la sala a ver televisión, en frente de nosotros había una riza pizza y sendos vasos de soda.
Estábamos listos para una nueva velada junto a Freddy Krueger.
8 de Noviembre.
Domingo.
I wanna fall from the stars
Straight into your arms
I, I feel you
I hope you comprehend
("Stars" – Simply Red)
-Helga... ¡Helga Pataki!
Me di vuelta en la cama, francamente no quería despertar, así que ignoré la voz que me hablaba y continué con los ojos cerrados, tratando de dormir. Eso duró hasta que la persona con voz femenina comenzó a moverme sin mucha sutileza.
-¡Helga!
-¡Ya!- grité, sentándome molesta -¿¡Qué demonios pasa!?
Phoebe me miraba entre divertida, aburrida y cansada... esperó hasta que me volviera a acostar para comenzar a hablar.
-Helga, es muy tarde...
-Ajá...- murmuré, con deseos de volver a cerrar los ojos.
-Y si no recuerdas, hoy nos juntaríamos a terminar el proyecto de ciencias, pero extrañamente ni tú ni Arnold llegaron... ¿me equivoco al pensar que la culpa es de un tipo llamado Freddy Krueger?
-Demonios...- murmuré, volviéndome a sentar –lo olvidé, lo siento, Phoebe- mis ojos me picaban de sueño –quiero dormir...
-Es obvio si te amaneces viendo a un maniático por televisión- me retó mi amiga.
-Ajá, como digas, Phoebe...- tenía serias intenciones de acostarme y seguir durmiendo, pero Phoebe se dio cuenta y no me dejó -... ¿qué quieres?
-Que te levantes, para que terminemos hoy y lo presentemos mañana en la feria de ciencias- contestó, quitando las mantas de la cama.
No me quedó otra que levantarme, mi amiga tenía razón, lo mejor era salir temprano de ese proyecto y así no tener que ver TODO el día a la Señorita Perfección. Un punto a favor.
Me bañé muy rápido y en un rato estaba lista. Cuando vi la cara que Arnold tenía, me di cuenta que estaba en la misma situación que yo, pero a él lo fue a despertar Gerald.
Después de un desayuno también rápido nos pusimos a trabajar y a pesar de estar con mucho sueño, pude hacer la parte que me tocaba. Lo único malo, es que contrario a lo que pensaba, sí estuvimos casi todo el día terminando el proyecto. Trabajamos de corrido (salvo cuando comíamos), hasta que Phil me dijo que tenía teléfono.
-¿Si?
-¡Hola, hermanita bebé!- esa voz chillona sólo me hizo suspirar con cierta lástima, por mí.
-Olga... ¿cómo estás?
-Muy bien. Te voy a ser sincera, hermanita bebé, estaba esperando que vinieras con papi y mami, una oportunidad así no se da todos los días.
-... ¿De qué me hablas?- lo admito, eso de la "oportunidad" me pareció de lo más extraño –no entiendo a qué te refieres, Olga.
-Oh, lo siento, ya no puedo contarte porque será una sorpresa- me contestó Olga, y por su voz la noté feliz -¿cómo te ha ido con el tema de vivir en esa pensión?
-Muy bien, todos son muy agradables- contesté, y definitivamente no podía sacar eso de la "sorpresa" de mi cabeza –lo paso bien.
-Ah, y además no se debe olvidar un detalle muy importante- me dijo, con voz melosa –está ahí el chico con Cabeza de Balón, ¿cierto?
Traté de hablar, pero la voz no me salió (al menos en un primer momento). Eso no fue tan malo porque Arnold y Lila estaban cerca de mí.
-No se de qué hablas- dije, con voz neutral –o estás loca o estás inventando.
-Entiendo que no me quieras contar, hermanita bebé, nunca me has querido decir tus secretos- genial, ahora a aguantar los reproches de Olga –pero yo te conozco, más de lo que piensas, y sé que tú estás... enamorada de ese chico compañero tuyo, hasta vi el altar que le tenías.
¡No!. Ahora entiendo. La desgraciada de Olga revisaba mis cosas cuando yo no estaba en casa, y como siempre que ella está me invento lugares para ir, no se le hacía difícil hacerlo.
-Revisaste mis cosas- dije, aguantándome la rabia que comencé a sentir. ¡Ese era mi espacio personal y ella lo invadió!
-No, no lo hice- contestó, y admito que me sorprendió. Quizás deba creerle, Olga no suele mentir con eso –sólo una vez buscaba algo y me encontré con tú altar, y justamente había un papel escrito con su...
-Ya, Olga, no necesito explicaciones- la corté, cansada –me tengo que ir, estoy haciendo un trabajo con unos amigos.
-Bien. Papi, mami y yo te mandamos saludos- me dijo, con voz melosa –espero que pueda verte pronto, aunque la verdad, te sorprenderás cuando me veas...
No voy a mentir, de toda la conversación que tuve con Olga lo único que me dejó intrigada fue lo de la "sorpresa" que tenían. Eso sonaba demasiado sospechoso, al menos viniendo de Bob y Miriam.
Quizás era una mentira de Olga, demás que sí. La verdad, lo esperaba...
Ya, por fin ese día pudimos terminar el proyecto, así que se podría decir que por fin me saqué un peso de encima, ya que no tendría que volver a trabajar con Arnold y Lila, al menos los tres juntos, porque trabajar con él (solos) no me molesta para nada.
-¿Cómo está tu familia?- me preguntó Phoebe, estábamos solas en el cuarto.
-Bien. Ya sabes, ellos son felices estando solos- respondí, mientras jugaba con una pelotita, tirándola hacia arriba una y otra vez –así que se podría decir que están en su salsa.
-¿Y por qué te noto preocupada, Helga?- me preguntó Phoebe y pude notar perfectamente su rostro suspicaz mirándome. Dejé de jugar con la pelotita y la miré.
-No sé... Olga me habló de una sorpresita, y eso me dejó algo... preocupada.
-¿Por qué?
-No sé... ya sabes cómo son ellos- contesté –no me fío mucho de su juicio, menos si están los tres juntos.
-Quizás estás exagerando- replicó ella, riendo un poco.
-Espero que así sea, Phoebe, de verdad lo espero...
-Helga, deja de decir eso... estoy segura que piensas así porque viene de ellos- la miré confusa, así que trató de explicarse –ya sabes, tú no confías mucho en tu familia, por lo que cualquier cosa que digan o hagan ellos vas a tratar de encontrarle una trampa.
No era necesario admitirle a mi amiga que tenía mucha razón. Y considero que de verdad es lamentable que ocurra eso, pero no puedo evitarlo, es una clara consecuencia de la poca atención que me brindaron desde niña. Sé que no es culpa mía, así que evito sentirme culpable, porque los únicos culpables son ellos.
-¿Ves que no me equivoco?
-No lo estoy negando, Phoebe- suspiré –las dos sabemos que tienes mucha razón, pero... no sé, es triste sentirse así, ¿no?, o sea, es tú familia, en lo normal deberías confiar ciegamente en ellos y ellos te deberían proteger de todo...
Ella no me contestó, ni tampoco quise mirarla. Sabía que me iba a encontrar con una mirada de tristeza que seguramente me iba a romper el corazón... y no estaba para eso.
-Bueno, mejor cambiemos de tema- dije, tratando de sonar animada –estaba pensando que podríamos ir al cine, hay una película muy buena...
-¿Por qué no vas con Arnold?- me interrumpió Phoebe, sonriendo con picardía. Supongo que la quedé mirando con cara de tonta, porque se largó a reír muy divertida –vamos, tienes cara como si te hubiera dicho que te casaras con él.
-No son graciosas tus bromas, Phoebe- dije, volviendo a jugar con la pelotita, en un intento de ocultar lo perturbada que me sentí –sólo sabes que no me gusta que bromees con eso.
-No estoy bromeando- sonrió mi amiga, la quedé mirando –no tiene nada de malo, Helga, sólo irán al cine.
-¿Te recuerdo que tiene novia para ir al cine?
-sí, pero a ella no le gusta el tipo de películas que Arnold acostumbra a ver con Gerald, puedes agarrarte de eso e ir con él.
-... No... no creo que...- comencé a balbucear, obviamente demasiado nerviosa.
-Lo podemos hacer de manera encubierta- me interrumpió Phoebe, sonriendo –como una casualidad, llegar a la misma función que ellos por esas cosas del destino y, para no tener que hacer más fila, los invitamos a ponerse con nosotras.
La idea no sonaba mal, y creo que Phoebe se dio cuenta que me gustaba al ver la sonrisa que se formaba de a poco en mi rostro.
Y como un lobo
voy detrás de ti
paso a paso
tu huella he de seguir
("Como un lobo" – Miguel Bosé)
Hola!!, ¿cómo están?
Sé que a estas alturas las excusas no valen y todo eso, pero quiero que sepan que si no escribo, no es porque no quiera (ni tampoco se debe a una crisis de inspiración :P), sino que volví a clases a cursar mi tercer semestre, y de verdad que me han dado duro, al punto que mis ratos libres me tiro sobre la cama a tratar de recuperar un poco las horas de sueño nocturnas que debo saltarme...
Sé que a ustedes eso no les interesa, pero les pido paciencia. No se preocupen, no dejaré esta historia a la mitad, trato de escribir lo más rápido posible para actualizar tan seguido como lo hice en el verano, durante mis vacaciones, pero creo que no podré (sin contar quea veces no me decido por una canción y ya pensar en eso me lleva un buen rato XD)
Les agradezco los reviews, son más ánimos que me llegan para continuar la historia. (Estaré esperando más por este cap) y me gustaría responder algunos pero ando algo apurada porque tengo que hacer unas cuantas cosas, de las que me he tratado de arrancar olímpicamente, jajajaja.
Muchos saludos a todos!!
