NdA: mito cortito. Estaba entre este y otro igual de corto pero bastante más amargo que he decidido dejar para mañana, por contribuir con la causa de los lunes (?)


[Mito 4º] El hermano mayor marca el modelo a seguir

Kankuro y Temari tienen memoria selectiva. Suprimen los recuerdos desagradables y los sustituyen por huecos en blanco, vivencias soportables. Eso, o quisieron a Gaara desde siempre, desde antes de perdonarle y perderle el miedo. Kankuro utiliza ese día como sustitutivo para aquellos en los que lo pasó tan mal que deseó morirse.

Lo esperaron fuera de la sala de reuniones. Temari sentada. Kankuro de aquí para allá, los brazos en la espalda, gruñendo y gimiendo y aullando como un chacal de la arena. Malditos viejos del maldito Consejo. Los jōnin descartados fueron saliendo. Temari y él dejaron de ser chūnin a la semana siguiente.

–Voy a entrar.

Temari le agarró del brazo con una fuerza excesiva. Escondiendo los nervios y la ansiedad tras la insignia de la bandana.

–Estate quieto. Tiene que estar al salir.

Una eternidad –o dos o tres– después, Gaara salió. Cerró la puerta sin darse la vuelta y caminó hacia ellos con gesto ausente.

Oh, no.

Se preparó para consolarlo. Kankuro le pasó el brazo por el cuello y dijo "eh". Listo para animarlo. Eh, creemos en ti, no todo el monte es orégano, no te rindas, dijiste que trabajarías duro y eh, esto es lo que hay. Pensó todo eso y más, pero en realidad solo dijo "eh".

–Me han dado el puesto. La ceremonia de investidura es mañana.

Y sonrió. Como nunca lo había visto hacerlo (Kankuro colecciona las sonrisas de su hermano, además de marionetas). Con timidez y enseñando apenas el filo de los dientes. La magia se acabó cuando le tomaron las medidas para la túnica blanca y verde de Kazekage.

Le quedaba como un saco de patatas. Gigantesca.

–Pareces un niño pobre.

Gaara arrugó la nariz.

–Gracias –cortante y seco. Kankuro pasó de disculparse cuando su hermano le metió un puñado de arena en la boca sin pestañear. Será cabrón. Sonriendo con cierta chulería desconocida.

Dicen que si bien no todos los días son buenos, hay algo bueno en todos los días. Siempre que a Kankuro le cuesta encontrarlo, evoca el día en que su hermano alcanzó su sueño, guapo a rabiar de felicidad, ataviado con un uniforme que le iba grande. El Kazekage de la Villa Oculta de la Arena.

Su referente.


Casi no actualizo hoy, pero quería terminar Pececillos de plata y por poco me pilla el toro. Naruto me está sirviendo para organizarme mejor con respecto a mis otros fics (dos en proceso y un regalo para mi amada beta) y tengo ganas de experimentar mientras compagino todo. ¿Se os ocurre algún pairing? :3