Notas iniciales: Aquí va otro capi ^o^!! Estos días estoy de exámenes, así que puede que me retrase un poco con las actualizaciones U.U
MEDICINA PREVENTIVA
Capítulo 4
Turn away,
If you could get me a drink
Of water cause my lips are chapped and faded
Call my aunt Marie
Help her gather all my things
Cancer
Sokka, Katara y Aang comían en una mesa de la cafetería del hospital, a mediodía del día siguiente. Aquella mañana Katara y Aang había estado viendo una operación (un transplante de riñón, para ser más exactos). Zhao no les había dejado hacer nada, así que el grupo de internos se pasó todo el rato comprobando las constantes vitales y sobre todo observando todo el proceso, para que al menos aprendiesen algo.
"Fue una suerte, porque al parecer la lista de espera iba para largo..." –comentaba Katara, hablando precisamente del transplante.
"Es lo malo de estas cosas..." –dijo Aang metiéndose un trozo de lechuga en la boca-. "Pero me alegro de que encontraran uno compatible"
"Sí, bueno, sé de alguien al que estas cosas le dan igual..." –dijo Katara mirando a Sokka, que miraba ausente hacia el infinito-. "Tierra llamando a Sokka..." –le dijo mientras le daba unos golpecitos con el dedo en la mejilla.
Sokka pareció despertar de su letargo y miró confundido y algo molesto a su hermana.
"¿Qué?"
Katara suspiró negando con la cabeza.
"No, nada. Que no sé para que quedamos todos para comer si tú estás pensando en las musarañas..." –le dijo con una media sonrisa sarcástica.
"Vale, vale. ¿De qué estábamos hablando?" –dijo, usando el plural para incluirse en la conversación.
"De transplantes" –contestó Aang.
"Oh, sí. Un tema fascinante" –dijo Sokka, poniendo cara seria y asintiendo con la cabeza-. "Bueno, ya he participado un poco en esta charla tan amena, ahora dejadme evadirme en paz..."
Y volvió a perderse en sus pensamientos. Katara puso los ojos en blanco.
"Sokka, por favor... ¿se puede saber en qué estás pensando?" –el susodicho tuvo la decencia de sonrojarse un poco y desvió la mirada hacia otro lado-. "Aaaah, ya lo sé... ¡Es esta chica, cómo se llamaba... Suki!"
Sokka abrió los ojos al máximo. Sí, estaba pensando en una chica, pero no precisamente en Suki, y de pronto se sintió como si la estuviese engañando (cosa que por otra era totalmente absurda, es decir, ni que estuviesen juntos o algo... que no es que él lo quisiese, tampoco...). Su mente volaba de Suki a Yue, y al final Katara desistió de intentar hablar con su hermano en ese momento. Se giró para hablar con Aang cuando vio a Zuko dirigirse a una mesa con su bandeja de comida.
Era extraño. Esa mañana, durante la operación, le había vuelto a parecer que no hacía más que mirarla, como si quisiera decirle algo... ¿pero qué podía querer preguntarle Zuko a ella? Es decir, en la facultad no habían tenido trato prácticamente, ella sabía que él existía y él... bueno, realmente no estaba muy segura de cómo había sabido su nombre, lo habría oído en alguna parte. Seguramente habría oído a Aang alguna vez.
Observó cómo se sentaba él solo a la mesa. Katara no podía entender que no tuviera ni un solo amigo... tenía que haber alguien con quien se llevara bien. Como esa enfermera, le dijo una vocecilla en su cabeza. Sí, bueno. Tampoco es que fueran íntimos ni nada. Lo cual a ella le daba igual, claro.
¿Puede que fuera eso lo que quería Zuko, simplemente acercarse a alguien? Como a ella ya la conocía –más o menos-, le sería más fácil entablar amistad... porque evidentemente tenía que sentirse muy solo, que ella supiera nunca había mostrado la más mínima necesidad de tener gente a su alrededor, pero mantener esa fachada todo el día debía ser agotador. Sí, tenía que ser eso. Entonces quizá le hiciera caso a Aang e intentara ser más amable con él... no le costaba nada.
"Le gustas" –oyó de pronto que le decía Aang, sacándola de su ensimismamiento.
Katara abrió los ojos al máximo.
"¿Qué?"
Aang rió por lo bajo, parecía que se había quedado hablando solo.
"Acaba de pasar ese enfermero, cómo se llamaba..."
"¿Haru?"
"Sí, ese" –Katara suspiró por un momento-. "Te ha saludado con una mirada que..." –comentó soltando otra carcajada-. "Y tú has pasado de él"
Katara se mordió el labio.
"No me he dado cuenta...y qué manía tenéis todos con que le gusto, Yue me dijo lo mismo..."
"Es que se ve" –dijo Aang como si fuera lo más obvio del mundo.
"Sólo es amable. Tú también eres amable conmigo, y no te gusto" –dijo siguiendo su propia lógica, a lo que Aang respondió dando un respingo.
"No, no, claro..." –dijo él poniendo la mano en la nuca. En ese momento a los dos les sonó el busca-. "Salvado por la campana..." –murmuró para sí mismo.
"Vaya... bueno, Sokka, nos vamos. Hoy tengo guardia por la noche, así que puedes llevarte el coche" –dijo Katara mientras se levantaba y recogía sus cosas.
Sokka parpadeó y miró a Katara, asintiendo levemente. Se despidió con la mano y se quedó un rato más terminando su comida, viendo cómo Aang y su hermana iban al encuentro de Zhao, a ver qué les tenía preparado esa vez.
Cuando terminó de comer comprobó que iba bien de tiempo, así que fue yendo a la zona de psiquiatría sin darse mucha prisa, dando un paseo. Con las manos en los bolsillos iba silbando la primera canción que se le pasara por la cabeza, y al llegar a una zona del hospital formada por un gran espacio, parte del cual se usaba como sala de espera, le sorprendió ver a dos personas hablando demasiado alto, casi podría decir que discutiendo. Una de ellas llevaba el típico pijama del hospital, lo que quería decir que era un paciente; y la sorpresa de Sokka fue mayor cuando se acercó más y descubrió que era Yue.
Estaba hablando con un chico no más mayor que ella, que tenía el pelo negro con varios mechones cayéndole por la frente. Sin poder evitar su curiosidad se acercó un poco más, teniendo en cuenta siempre estar en un ángulo muerto (tras una esquina o columna) para que no pudieran verle. Bueno, concretamente donde Yue y su 'acompañante' no pudieran verle, porque el resto de la gente que estaba en la sala se le quedó mirando suspicazmente. Tampoco es que estuviera espiando, vamos...
Por suerte para él, alcanzó a escuchar un poco de la conversación.
"Vamos a ver, Yue... no estás como para salir de tu habitación..." –le decía él, intentando sujetarla por los hombros. Hablaba arrastrando las palabras con un tono algo rudo, como si esa fuera la milésima vez que se lo decía y estuviera harto.
"Todavía puedo andar perfectamente, Hahn" –replicó ella, que odiaba que la trataran como si fuera una inválida.
"Ya lo sé, pero... a ver..." –suspiró, intentando no ponerse nervioso ni alzar demasiado la voz-. "Mira, hace un momento se te ha caído de las manos la chaqueta" –debía referirse a una que llevaba hora sobre los hombros, seguramente para que no cogiera frío- ", y ayer cuando hablamos por teléfono se te olvidaban las palabras, así que yo creo que deberías descansar..."
Yue soltó un "¡Já!" y se cruzó de brazos.
"Tengo que salir aunque sea un rato, me estoy..." –iba a decir 'muriendo', pero creyó que no era el término apropiado- "me estoy volviendo loca de estar ahí metida todo el día..."
"Pero Yue, es por tu bien..."
"Como si a ti te importara" –le espetó en un tono tan seco que no parecía que pudiera salir de una chica como ella.
Hahn parecía sorprendido. O dolido, Sokka no sabría decirlo muy bien... aunque al final encontró la expresión adecuada: estaba ofendido.
"Nunca vienes a verme, Hahn, a no ser que mi padre te lo ordene. Sólo hablamos cuando te llamo yo al teléfono, y siempre dices que estás muy ocupado... y que sepas que hacerme regalos no es lo mismo" –continuó Yue, refiriéndose por supuesto al collar.
"¿Regalos...?" –hizo una pausa, y luego contestó rápidamente-. "Oh, sí, sí, regalos. Ya, bueno, pero sabes que tengo mucho trabajo, y no puedo estar viniendo cada dos por tres..."
Hahn miró disimuladamente su reloj, aunque tanto Yue como Sokka se dieron cuenta perfectamente.
"Oye mira, si tienes tanta prisa, vete. Ya te llamaré cuando, no sé, me digan que me..." –hizo una pausa, haciendo un esfuerzo por recordar la palabra- "operan por fin o algo así... a ver si lo consideras lo suficientemente importante como para venir de motu proprio" -dijo Yue, dando por terminada la conversación.
"Ah, últimamente estás insoportable..." –murmuró Hahn antes de coger su chaqueta de los hombros de Yue e irse con paso firme.
Yue se mordió el labio inferior tratando de contener las lágrimas, pero no podía evitarlo. No es que fuera excesivamente llorona, pero toda la situación era superior a ella. Ni siquiera la había acompañado de vuelta a su habitación...
Miró a su alrededor. Todo el mundo en ese momento giró la cabeza hacia sus propios asuntos, y Sokka creyó que ese era el momento perfecto para actuar. Se acercó como por casualidad cuando ella se daba la vuelta para volver a su cuarto, y cuando lo vio se sobresaltó e intentó sorberse las lágrimas que amenazaban con aflorar.
"¡Sokka!"
"Hola, Yue" –dijo él, fingiendo sorpresa-. "¿Qué haces fuera de tu habitación?"
Ella bajó la cabeza, como una niña pequeña que recibe un sermón.
"Sólo he salido para dar una vuelta..." –murmuró, y por un momento dudó si preguntar algo. Al final se arriesgó, tampoco perdía nada...- "Oye, te... ¿te importaría acompañarme a mi habitación?"
"Oh, no, no, claro... ven" –le dijo al final, poniendo el brazo en jarra para que ella se agarrara (aunque posiblemente, no era necesario).
Caminaron durante un rato en silencio. Yue estaba algo avergonzada, ya no sólo por ir del brazo de un joven médico que, porqué negarlo, la atraía bastante; si no sobre todo por el hecho de ir totalmente despeinada, con unas pantuflas azules de ositos, el pijama típico de los pacientes y temiendo que saliera a la luz algún síntoma de repente.
Para ella era muy frustrante, por ejemplo, no acordarse de alguna palabra, como esa sensación en la que dices 'lo tengo en la punta de la lengua'. O, como le había pasado cuando su padre le trajo el regalo de Hahn, no saber hacer algo tan sencillo como deshacer un lazo. Miró a Sokka de soslayo.
"Oye, gracias por acompañarme... sé que no deberías estar aquí"
"Nah, no te preocupes" –dijo él quitándole importancia al asunto-. "Tampoco tenía nada importante que hacer ahora..." –murmuró, recordando que dentro de poco debía ir a visitar a una paciente.
Yue sonrió agradecida.
"El doctor JeongJeong le dijo a mi padre que probablemente no usaran quimio o radioterapia..." –dijo de repente, como si llevase mucho tiempo intentando comentarlo con alguien-. "Él cree que yo no lo oí, pero me enteré perfectamente"
"Ah... " –fue lo único que pudo decir, ya que sabía lo que quería decir-. "Así que..."
"Sí, lo que intentaron antes no surgió ningún efecto. Dicen que está en una zona muy difícil y es bastante grande, así que sólo queda operar... mi padre se opone rotundamente y dice que hay que probar cualquier otro método antes. Pero... sabes, quiero acabar con esto ya. No quiero intentar cosas que me dejen peor... y que no sepa si van a funcionar"
Sokka no sabía muy bien qué decir. Parecía que iba a hablar varias veces, pero al final se quedaba en silencio. Definitivamente se le daba mejor hacer el tonto.
"Lo siento, sé que esto no tiene nada que ver contigo, es sólo que necesitaba hablarlo..."
"No te preocupes, me gusta hablar con la gente. Antes que médico, soy humano" –dijo esbozando una sonrisa, y Yue soltó una risilla.
"Tu hermana y tú os parecéis mucho. Ella también se porta muy bien conmigo"
"Katara siempre ha sido muy empática"
Yue sonrió, aunque no por mucho tiempo: habían llegado a su habitación. Sokka esperó hasta que ella se acomodara en la cama.
"Bueno, pues... tengo que irme" –dijo él con tono de disculpa.
"No te preocupes, siento haberte entretenido. Me ha gustado mucho estar contigo. Quiero decir, que me ha venido bien... bueno, que me has animado y eso..." –dijo ella, empezando a sonar como Sokka, y él soltó una risilla.
"Eres muy valiente. Y no te preocupes, el doctor JeongJeong es el mejor en lo suyo" –dijo al salir de la habitación, guiñándole un ojo.
Katara resopló mientras se sentaba en uno de los bancos. Esa noche le tocaba guardia, y no había parado en las cuatro horas que pasaban de su horario normal. Aunque no sabía qué era peor, ya que prefería estar ocupada que sin hacer nada, porque notaba que el sueño empezaba a poder con ella y preveía que como se detuviera un momento se iba a dormir. Así que, nada más sentarse, decidió que era mejor ir a la máquina a por un café.
Aang estaba más o menos igual, salvo que él se rehusaba a tomar un buen trago de cafeína.
"Puedo aguantar" –decía.
Katara le sonrió con una ceja levantada, y se bebió su vaso de unos pocos tragos.
"Buff, espero que esto me mantenga bien despierta..."
"Por lo menos parece que ahora hay un rato de tranquilidad" –le dijo Aang sacando la lengua.
En ese momento, Zuko llegó a la máquina de café y se bebió su vaso de un trago.
"Bueno, al menos no soy la única que necesita café..." –comentó Katara. Zuko la miró de reojo y se estiró bostezando.
"Hey, Zuko, ¿qué tal llevas la guardia?" –le preguntó Aang tan jovial como siempre.
El susodicho se encogió de hombros, y para sorpresa de ambos se sentó con ellos. Katara sonrió, eso confirmaba su teoría de que quería hacerse amigo suyo.
"¿Quién es tu paciente en oncología?" –preguntó Aang
"Un niño con tumor de Wilms" –contestó Zuko. Eso era un tumor en el riñón, pero solía solucionarse bastante bien.
"Vaya, espero que esté bien" –comentó Katara.
"No creo que haya problemas cuando le operen"
Katara no se lo podía creer, estaba teniendo una conversación normal. Algo escueta y seca, pero una conversación al fin y al cabo.
En ese momento Aang se disculpó para ir al baño, y Katara vio su oportunidad para preguntarle a Zuko por su... 'extraño' comportamiento, si es que podía llamársele así.
"Oye, Zuko..." –comenzó, no muy segura de cómo sacar el tema.
Éste se giró hacia ella.
"Bueno, ehm... me ha parecido notar que llevas unos días como... no sé... como queriéndome decir algo..." –balbució, mientras Zuko la miraba. Katara tragó saliva-. "Es decir, puede que me lo haya imaginado..."
Zuko suspiró.
"No, realmente quería decirte algo" –dijo simplemente.
Katara también suspiró, aunque de alivio esta vez.
"Bien, pues... ¿Qué es?" –preguntó, preparada para que le dijera que le gustaría juntarse con ellos para comer, o incluso que estaría bien que salieran alguna vez. Todos juntos, claro, con Aang y Sokka, no ella y Zuko solos...
Zuko carraspeó. Parecía que no podía retrasarlo más.
"Bueno, pues... tu hermano trabaja en psiquiatría, ¿verdad?"
Katara se quedó helada por un momento, evidentemente no se esperaba esa respuesta. Claro, como él ya tenía a esa tal Song para ser su amiga... vamos, ni que se hubiera sentido decepcionada ni nada.
"Ah, pues... sí, sí" –dijo, un poco anonadada todavía.
"Bien, eh... me gustaría pedirte que le dijeras que si puede ayudarme a ver a un paciente... discretamente" –dijo, buscando las palabras cuidadosamente.
"Pero si tu padre es el dueño de todo esto, ¿no? ¿No te bastaría con pedírselo a él?" –preguntó ella algo confusa.
"Ya, bueno, precisamente no quiero que él se entere"
"Ah... bueno, yo se lo diré a Sokka"
Zuko torció una sonrisa aliviado.
"Sé que no soy quién para pedirte esto, y que él no tiene por qué hacerme ningún favor, pero es importante para mí" –añadió Zuko, al ver que Katara se había quedado algo embobada.
"Claro, claro, sin problemas..." –comentó, y no pudo evitar añadir-, "¿y a quién vas a ver?"
"No creo que eso te incumba" –contestó, volviendo a su humor habitual. No pensaba irlo pregonando por ahí... evidentemente tendría que acabar diciéndoselo a Sokka, pero ya se lo diría en ese momento.
"No, claro... " –replicó Katara, alzando la cabeza orgullosamente. Parecía que todo volvía a la normalidad... Si él iba a pedirle un favor, lo menos que podía hacer era ser amable.
Zuko se golpeó la frente con la palma de la mano. No se le daba demasiado bien relacionarse con la gente, y menos si tenían tanto genio como él.
Aang llegó en ese momento, para encontrarse a Katara y Zuko de morros, mirando cada uno para el lado contrario.
"¿Me he perdido algo...?"
Notas finales: Bueno, parece que las cosas empiezan a ponerse interesante... *muajaja* xD Sokka, ir a dos bandas no es bueno, no, no... eso no puede acabar bien!! Y vosotros dos, Katara y Zuko, ¿es que no podéis llevaros bien? Dicen que los que se pelean se desean... xDD El pobre Aang, que no se entera de la mitad... ya te llegará la hora, pequeñajo xD
De nuevo dar mil gracias a Lolipop91 (Supongo que te referías a Song =) Jeje, a mí ella tampoco me quitaba el sueño, pero tengo un amiga que le encanta Song y es la fan Soko número 1, así que... es un regalito para ella, que además me viene muy bien para la trama xD Muchas gracias por los ánimos, espero que te haya gustado este capítulo ^^) y a toda la gente que lee aunque no deje review =)
Música que inspiró este capítulo:
- Ride like me – Ezequiel Lewis (Soundtrack Osmosis Jones)
- I write sins not tragedies – Panic! At the disco
- Bring me to life – Evanescence
- Passion Orchesta instrumental version – Tokyo phillarmonic orchesta (Soundtrack Kingdom Hearts 2)
- Girls just wanna have fun – Cindy Louper
Los lyrics del principio son de Cancer (My Chemical Romance)
