Capítulo dedicado a las Ganadoras del Concurso Mortífago:sofia riddle y helena riddle, premios? Al final del cap.

Disclaimer: Primer poema de: Darte, Señora, las Pascuas

de Juana Inés de Asvaje y segundo poema de Fredo Arias de la Canal, todos los personajes de J. K, por supuesto, yo lo sé, tu lo sabes, él lo sabe, nosotros lo sabemos…no sé para qué perdemos el tiempo en escuchar el empequeñecernos al enfatizar que no ganamos ni un knut por esto…asi que regalénme un comentario para no entristecerme ¿si?

Mortífagos: Tu dolor me causa Placer…

Lucius Malfoy

Máscara

"¡Podría contarte historias de tu padre que te erizarían la piel!

Barty Crouch Jr. a Draco Malfoy.

Furia.

Una sonrisa de desprecio se dibujó en el rostro pálido del hombre, diferente, inusual a la sonrisa que le había visto esbozar frente a otros y sin saber exactamente por qué Barty sintió su cuerpo adormecerse en un segundo poniéndose en tensión al sentir el escalofrío helado como una daga.

- ¿Eso crees?- preguntó Malfoy de una forma extraña que pareció no llamar la atención a los demás que reían mirándose entre sí, pero tenían las manos sobre los bolsillos que contenían las varitas. Tal vez era lo más prudente.

- Eso es lo que creo, Malfoy- replicó el hombre joven de cabello castaño-rojizo, como tantas veces lo solía hacer, irguiéndose con arrogancia frente a Malfoy. Sus ojos claros se encontraron.- Así, que si quieres aún conservar tu nombre completo rociado con tu cuidada reputación de Sangre Pura, déjanos en paz de una buena vez. ¿Vale? No vamos a unirnos. No pierdas tu tiempo de nuevo.

Los tres hombres rieron y luego se alejaron dejándolos en medio del pasillo mientras ellos se dirigían al ascensor abierto del Ministerio.

- ¡Eh, Barty!- llamó uno de ellos, el que parecía el más joven y jovial- ¡Tu padre estaba aún buscándote en la Oficina de Aurors! ¡No se te olvide por juntarte con pálidos monigotes!

Pero ni siquiera lo escuchó. Tenía la vista fija sobre el hombre rubio de pie a su lado. Aunque se habían ido podía sentir aún la daga ahí.

Y no se iba a quitar tan fácilmente.

- Veremos que dicen después de todo.


Frío.

El aire le corta la respiración impidiéndole ver más allá de lo que quiere ver. El aire se ha vuelto completamente helado de un momento a otro. Frío. La densa niebla que se extiende hasta más allá de lo que sus ojos pueden ver parece cristalizarse a su contacto, pasando las ranuras de la máscara blanca que cubre su rostro de piel pálida y tono lechoso. La piel se le pone de gallina y los músculos repentinamente se contraen en un movimiento casi reflejo que busca al mismo tiempo protección que libertad.

Sonríe mecánicamente.

Malfoy se vuelve hacia él con un lento movimiento pero que no parece más rápido que una daga cortando el aire. Lo impresiona, pero en su expresión denota algo de indiferencia, tal vez curiosidad, o incluso podría decirse…

- ¿Preparado, Crouch?- pregunta lentamente clavando sus ojos fríos a través de la máscara en los suyos- Porque no voy a enseñarte como se hace dos veces.

El hombre de fríos ojos grises sonríe con exaltación quitándose de un movimiento de varita la máscara del rostro y sus cabellos platinados parecen flotar con el frío viento gélido que los ha envuelto. Barty aprieta más la mano en el mango de la varita, sintiéndola entumecida, mientras se arropa inconscientemente en la capucha negra que lo envuelve sin apartar los ojos de Malfoy que avanza hacia la figura tirada en el piso. Parece encontrarse en su elemento y por un momento sonríe con arrogancia, una cruel y divertida mirada cruzándole el rostro mientras la ve arrastrarse de un lado a otro, mirarlo aterrorizada.

O puede que si- sisea con lentitud disfrutando cada palabra.

Barty aprieta más la túnica mientras la niebla se cristaliza en el aire, arrastrada por el viento y siente las primeras punzadas en todo el cuerpo, como afilados cuchillos congelados helándole la piel, traspasando la túnica. Un torrente de pensamientos se le arremolinan en un segundo, buenos y malos, de lo poco y mucho que ha aprendido en todos aquellos días de cambio, de transformación. Poco acerca de la bondad, amor y todas las jodidas cosas que su padre siempre la ha obligado a memorizar. Mucho acerca de lo que puede hacer sin que nadie le dé órdenes y de lo que puede hacer por sus propios medios, acerca de la importancia del dominio y del poder…de la debilidad y la verdad. Toda clase de pensamientos y conjeturas, de la vida que ha comenzado, de todo, pero nunca pensamientos de traición o abandono de la vida que ahora a elegido. Nunca. A pesar del hecho de que su corazón y su cuerpo parecen pedirle que así sea, el corazón bombeando a toda prisa, el cuerpo paralizado y entumecido, los ojos muy abiertos en espera, tanto de sorpresa como de excitación. Las piernas preparadas debajo de la capucha negra, para escapar en cualquier momento. Pero no, se repite; está ahí para aprender y aprender es lo que va a hacer. Toda clase de pensamientos… pero uno solo que se queda con fuerza pegada en su mente.

El que tal vez no debería estar ahí.


Frío.

Sus ojos recorriendo con lentitud cada parte de ella, sus cabellos primero, en desorden sobre su rostro, rubios que le traen por un segundo o una fracción una imagen de dos figuras juntándose en la oscuridad, su perfume, aquella mirada de desprecio de ella con aquella risa orgullosa cuando le invitó a bailar, y luego…la habitación amplia…la luz de la luna entrando furtiva por una delgada ranura, lo suficiente para robarles un brillo a sus largos y hermosos cabellos rubios. Piel pálida y rasgos exquisitos. Alma igual que la suya…orgullosa. El poder, el orgullo y la arrogancia de un Sangre Pura, en una sola…exquisita. Le gustó devorarla luego con lentitud, incluso antes de la boda que fue mejor. Black era su apellido y supo, aunque nunca lo dijo, que también ella sabía que habían estado predestinados por el linaje.

Se sonríe.

- Vaya, vaya…¿Qué tenemos aquí?- pregunta con suavidad mientras sonríe de lado con satisfacción.

La joven hace un rápido movimiento felino clavándole los ojos con fiereza y tratando de incorporarse bruscamente de un salto, pero cae. Malfoy se sonríe alzando las cejas y mirando sobre su hombro al otro encapuchado a su lado que parece algo cohibido pero que sostiene la postura y la varita con tensión. Sabe que es imposible que escape, imposible. La pierna está demasiado dañada, tanto, como para inmovilizar por completo sus movimientos, y ella parece darse cuenta cuando pisa y cae con el muslo sangrante, mojándose la mano en semejante.

- Maldito cabrón!!- escupe la chica con una mirada electrizante que es igual a la de prewett, por algo deben llevar la misma sangre al se primos.- ¿Dónde demonios estoy?

- Shhh- susurra agachándose para ponerse a su altura, es un hermoso y cuidado espécimen, presiente que Prewett la extrañará cuando no esté- no me gusta el ruido en mi mansión.

Frío gélido recorriéndole la piel cuando nota su mirada. Respira pesadamente emitiendo un ligero vaho por la boca, cuando evalúa sus posibilidades de escapar de allí. Si realmente es la mansión Malfoy entonces no tiene otra salida. No hay nadie alrededor en kilómetros a la redonda, y si hay alguien seguramente es alguien de su lado. Maldición. Siempre le dijo a Fabián que aquello no le gustaba en lo más mínimo, que tuviera cuidado con aquellos arrogantes sangres Pura de los que nadie sospechaba, como Lucius Malfoy, que parecían mostrar un rostro artificial que no era el verdadero. Y he aquí que todo es verdad frente a sus no tiene miedo. Luchará. Ahora sólo lamenta que haya puesto en peligro a su primo sin motivo.

La crueldad

tiene un oscuro rostro

de tinieblas

de alocado fantasma

de niño desnutrido

de cárceles

de espanto.

- ¿Y qué me importa a mi que no le guste el ruido a un estúpido cabrón como tú?- escupe de nuevo aunque sabe que es una imprudencia.

La patada en el rostro que le dá le quita todas las palabras que escoge soltar después.

- Lección uno- gruñe Malfoy con una sonrisa respirando algo agitadamente hacia Crouch que sigue de pie, inmóvil hacia un lado y alza la vista con sorpresa fugaz que desaparece posándose en el rostro de la chica escupiendo sangre por la boca- Nunca dejes que un asquerosa mestiza, traidora o sangre Sucia te hable así. Si es necesario…- recupera la postura fría y elegante fácilmente acomodándose la túnica y sonriendo con desdén hacia ella- cállale la boca con tus propios medios.

"Cobardía"- resuena en la mente de Barty sin querer al presenciar aquella violencia de un hombre armado y fuerte hacia una mujer maniatada en el suelo, más débil e indefensa. Sacude la cabeza mirando con aprensión a Malfoy y agradeciendo el haber aprendido oclumancia a tiempo. Se reprocha a sí mismo. Basta de cursilerías de moral y ética, es una asquerosa mestiza traidora y debe ser eliminada.

La crueldad

tiene un oscuro rostro

de tinieblas

de alocado fantasma

de niño desnutrido

de cárceles

de espanto.

Es un maldito cobarde. La chica rubia se soba la mejilla con fuerza sintiendo el hinchazón nacer de repente y la sangre brotar del labio partido. Nunca ha recibido tal humillación y se reprocha a sí misma no habérselo previsto antes. Todo por la estúpida mascara que siempre llevaba aquel mortífago encima.

-¿Nunca?- pregunta Malfoy con encantada sorpresa alzando las cejas y caminando en círculos alrededor de ella- Pues aquí conocerás más que eso, querida.

Se burla, y Rebeca Prewett gruñe con furia. Se burla al igual que hace cuando llama "Buen hombre" o "Querido ministro" a los demás, es una burla, un desdén sutil pero efectivo que no levanta más sospechas que en el corazón de los que se dirige. Desearía que hiciera las cosas que realmente quiere sin sutilezas burdas.

La crueldad

monstruo multiforme

de pies y alas

llega a los más

secretos rincones

sorprende con emboscadas

- Vete al demonio.

Y de nuevo otra patada, pero esta vez, antes de que diga algo o emita aquel gemido lastimero que siente que no puede contener más; le pisa. La sangre brota con frenesí de la herida en el muslo chorreando hasta llegar al frío piso de mármol negro, bañándolo y pintando figuras impredecibles cuando ella se retuerce encima gritando de dolor.

- Lección dos: Siempre estar pendiente de lo que el otro desea.

Malfoy la mira con asco mientras descarga su peso encima aplastando más el pie para causar la mayor agonía posible. Se lo ha buscado y siempre le ha gustado acabar con un pisotón a aquellos a los que aborrece, teniéndoles asco, como a insectos o gusanos. Porque son eso exactamente para él. Gusanos, gordos, viscosos y asquerosos a los que es un placer el pisar.

La crueldad

se disfraza de enemigo

llora en una iglesia

y obliga a vergonzosos tratos.

Crouch está impresionado y desliza la mano por su frente tratando de limpiar el sudor que espera esté por los escalofríos que le recorren la piel al presenciar todo aquello. La incredulidad de lo que Malfoy era capaz de hacer, muriendo en su interior, junto con las burlas y los rumores de los demás. No. Sólo un sudor helado y frío.

La crueldad

soberbia y desdeñosa

desprecia al pobre

humilla al amigo

aniquila al amante.

- Siempre le dije a tu primo que no se resistiera a lo que no podía controlar- añade Malfoy lentamente soltando el pie y caminando alrededor de la chica que se retuerce gimiendo de dolor- siempre..¿Pero me hizo caso? Creo que no.

Ella no responde, se sostiene la pierna que ya no siente con vida pero que le transmite aquel dolor agónico que desea que acabe.

- Lección Tres- alza la voz hacia Crouch que mira sorprendido - y siempre cumple con los deseos de tu enemigo.

Se agacha hasta que ambos quedan frente a frente. Ella coincide los suyos en aquellos grises, frios de él, en un gesto que casi es suplicante. No puede evitarlo. Malfoy le roba un rápido beso esbozando fugazmente una sonrisa de compasión.

Corta la extremidad de un movimiento rápido y la mujer lanza un grito desgarrador que le carcome las entrañas por dentro atravesando como un cuchillo su cerebro, tan rápido que un estremecimiento, o un temblor, le recorre entero. Nota las gotas de sangre caliente de sus palmas llegando hasta la punta y aterrizando al piso, apenas por el contraste que hacen con el ambiente gélido. Presión. Nota el calor del estremecimiento semejante al temblor de hace rato pero no dice nada. Está tan tremendamente sorprendido por su crueldad que se da cuenta de que nada volverá a ser igual desde aquel día.

- ¿Divirtiéndote?- pregunta Malfoy clavando sus fríos ojos llenos de exaltación en los de él.

- Claro- responde con una voz hueca que no se parece a la de él- pero aprendo más rápido si lo haces de una vez…¿No crees?

Una pregunta rápida, que no busca más que terminar con todo ese suplicio, con aquella carnicería que no creía capaz de ver antes.

- Nunca es divertido si lo haces rápido- apunta Malfoy sonriendo de nuevo, como nunca antes lo había visto sonreir. Se acomoda la túnica irguiéndose arrogantemente de lado y tratando de recuperar la compostura, pero Barty piensa que ya es suficiente, porque ya ha visto aquel lado sangriento que creía que, por lo menos él, no tenía. – las cosas tienes que hacerlas..lentas.

Y se quita la verdadera máscara, de una vez, rebelando aquel frenesí de crueldad siempre cubierta por la arrogancia que posee.

La crueldad

salida de extraños laberintos

tiene su cara.

Saca una pequeña daga del bolsillo de la túnica y un estremecimiento le dice algo en la mente.

Nada después de aquel día volverá a ser igual.

Porque sabe que se ha metido donde no creia posible.

Donde el infierno se congela.


Entró en la amplia habitación en penumbras. La sangre aún bañaba una de sus manos, goteando macabramente sobre la alfombra de la punta de su túnica. Paso ligero que apenas y emitía un ligero ruido sordo casi imperceptible. Tarareaba una de las canciones, que creía, había escuchado a Bellatrix tararear en la mansión Lestrange. Si que la zorra de su cuñada tenía aquella costumbre extraña de canturrear cada vez que acababa con alguno de los gusanos miembros de la Orden del Fénix, y especialmente cuando el Señor Tenebroso le dirigía la palabra, pero, tenía que admitírselo a sí mismo, estaba resultando tremendamente agradable.

- ¿ Lucius?- pregunta la joven de rubios cabellos adormilada sobre las delgadas sábanas blancas- ¿Eres tú? ¿Qué estabas haciendo?

Avanza un par de pasos, lentos, hacia la silla elegante de madera que se encuentra en un lado, quitándose con calma la sangrante túnica sin quitarle la vista de encima a ella. Hermoso y pálido rostro digna de la sangre que lleva. Cabello rubio, suave e hipnotizante cayendo sobre sus delgados hombros desnudos, sobre su cuerpo esbelto y perfecto. Transmite tanto asombro como lujuria cada vez que la ve. Ojos azules, suaves también, pero en las que él solamente puede ver la fuerza, y la decisión que siempre ha admirado y que sabe, siempre han necesitado en su bando.

Encargándome de algunos…gusanos- responde con una tenue sonrisa de desprecio y asco naciéndole en los labios. Narcisa entrecierra los ojos por un segundo y suelta una carcajada seguidamente divertida irguiéndose con elegancia sobre las sábanas hasta quedar de rodillas echándole una mirada encima y sonriéndole. Sabe que ha visto la túnica, a pesar de la oscuridad que los envuelve, por aquel inconfundible hedor a sangre de traidores que debería estar emanando. Siempre ha tenido esa habilidad de poder identificarlos tan sólo por el olfato. Sabe de la daga aún en el bolsillo de su túnica, en aquella saliva salpicada en su zapato, mezclada con sangre, producto de la patada al traidor, de su sangre seca ya, emanando de la pequeña, minúscula herida en su mano. Lo sabe, y le gusta. Por eso se casó con ella.

También usa una máscara.

Dulzura, beatitud, elegancia y debilidad…la confianza nace de ellas.

Narcisa lleva las manos al cuello del hombre atrayéndolo hacia ella. No se resiste al beso húmedo e intenso que ella le da. Disfruta con el roce ardiente de sus lenguas arremolinándose una con otra mientras despiertan la pasión que encierran en sus cuerpos.

Porque carecer de ti,

excede a cuantos tormentos

pudo inventar la crueldad

ayudada del ingenio.

Las manos del hombre se deslizan suavemente por sus hombros, con fuerza pero con pasión y Narcisa ahoga un gemido de placer cuando llegan hasta su estrecha cintura y le rozan las caderas. Excitante. El frío de sus ojos desaparece en un segundo al quitarse él aquella máscara de indiferencia y desprecio que muestra todos los días a los demás dando paso al fuego que esconde en ellos. La fría debilidad desaparece de los de ella al quitarse la suya, dando paso a aquella crueldad, ánimo, desprecio y arrogancia propia de los Black.

Le empuja de nuevo contra la cama acostándola al ponerse sobre ella. Lo deja, siempre lo deja, sabe que su cuerpo desborda pasión y tensión por lo antes vivido, por aquella sangre de Prewett manchando su lujosa túnica sobre la silla.

A saber la tiranía

de tan hermoso instrumento,

no usara de las escarpias,

las láminas , ni los hierros:

Le besa el cuello con delicadeza mientras ahoga una maldición cuando ella se rie de él al sentirlo. Joder. ¿Por qué demonios tiene que ser tan blando con ella? Con una Black uno nunca tendría que serlo, y no era así, ni con Bellatrix, ni con ella antes de que se casaran…¿Por qué diablos tendría que serlo ahora? No lo entiende, pero no puede evitarlo.

ocioso fuera el cuchillo,

el cordel fuera superfluo,

blandos fueran los azotes

y tibios fueran los fuegos

Las uñas de Narcisa se clavaron con desesperación cuando las manos del hombre llegaron a sus muslos, acariciándolos con fuerza, con pasión pero con delicadeza. Es diferente, distinto de la agresividad que solía mostrar hace meses, antes de que se casaran, pero realmente lo prefiere así, porque las uñas se clavan en él con semejante gesto.

Pues, con darte a conocer

a los en suplicio puestos,

dieran con tu vista, gloria,

y con tu carencia, infierno.

Le quita la camisa de encima revelando su marcado abdomen y buscando sus labios lo besa con frenesí mientras él se deshace del camisón que ella lleva puesto.

Mas, baste, que no es de Pascuas

salir con estos lamentos:

que creerás que los Oficios

se me han quedado en el cuerpo.

Máscaras, nada más. Los dos las poseen.

Y sabe que solamente se la quitan cuando estan juntos.

Cuando terminan siente su calma cuando sus brazos le rodean la cintura entre sueños atrayéndolo hacia él. No abre los ojos. La paz queda en el ambiente mientras las máscaras vuelven hacia donde tenían que estar.

Sobre sus rostros.

¿Tal vez eso cambiaría algun día?

- Lucius.- la voz delgada escondiendo una sonrisa que trata de adivinar la reacción que tendrá- ¿Y lo que tenía que decirte?

- Me lo dirás después.

Silencio. Sabe que espera otra respuesta, y, por tan cansado y soñoliento que esté, también desea dar otra respuesta.

- Es importante- sonrie ella levantándose un poco y clavando sus ojos en él, puede sentirlos y sonríe también al jugar siempre ese juego de adivinanzas que algún día terminará.

Tal vez no.

- Es importante.

E insiste. Puede resultar muy influyente si quiere, y aquel juego nunca termina si ya se decidió. Abre los ojos esbozando una sonrisa mientras la ve. Aquel juego es lo que quiere, y lo que le gusta…solamente un poco más de insistencia y serán como Bellatrix y Rodolphus, uno al lado de otro, matando…buscando venganza…

Aplastando gusanos.

¿Si?

Teniendo el poder que nunca tuvieron…

Estoy embarazada.


Qué Diablos!! Necesito asesoría en Lime y Lemmon!!!

Ufff…será porque NO tengo experiencia? Lo que hace no tener vivencias propias…

Antes de seguir….PERDONENME!!

He estado un poco ocupadilla estos días, haciendo resúmenes y también investigando mucho acerca de las materias de la fac, y con aquello de que la inspiración no venía (Acordarme rezar cinco juramentos a Voldy) estuve más cerrada que…ufff!!

Agradecerles sus comentarios, hermosos simplemente!!! A ti, mi princesa Adri Místika, a ti mi querida helena riddle, con quien ya iré fundando la comunidad mortífaga por el correo, espérame, a ti linda Sofia riddle "Enemies of Lady Ryddle..... BEWARE"!!! perdón por la angustia y a ti mi querida Bluemoon, amiga de las amigas por siempre!

Ok…que final? Tenía pensado algo…o mejor dicho, no tenía pensado nada, hasta que nació el fic.

Explicación, como todos los caps merecen; Bueno, Lucius, todos lo conocemos, pero no todos conocemos lo que fue la primera guerra, en el Auge de los Mortífagos; en donde todo se salió de control, donde todos mostraron sus verdaderos sentimientos y liberaron todos sus deseos…me atrevería a decir que fue una "Orgía de Sangre" (de miembros de la Orden, je,je!!), y es ahí donde él se muestra como es debido.

Todos debieron notar que esta Narcisa no es igual a la Abnegada madre que Rowling presenta en el libro sexto, para nada!! Bueno, es porque ella no era así hasta que nació Draco, ella era la perfecta hermana de Bellatrix, cruel y mala como ella (en una manera diferente, claro), hasta que se enteró de lo de Draco y…¡¡Plaff!! A la basura todos los sentimientos de maldad y todos los planes de Lucius de tratarla de convertir en mortífaga al igual que Bellita y Rody y actuar como pareja al igual que ellos, Lucius también cambió con el nacimiento de Draco volviéndose más débil y cobarde….(puff!! que desperdicio!!), también trato de explicar aquí que la perdición de esta pareja que hubiera sido tan sangrienta como Rod y Bella se hecha a perder por causa de la paternidad…y así Bellita y Rody no cambiaron porque nunca tuvieron hijos; tal vez si Bellita hubiese quedado embarazada entonces se hubiese vuelto tan débil como su hermana y su cuñado…¿quién sabe?

¿Mencioné que odio el papel de buenos padres que hacen Lucius y Narcisa? Los convierte en débiles y cobardes… sobre todo en el sexto y séptimo libro.

Me encanta Barty…je,jeje! Ya habrá un cap de él más adelante, mientras me instruyo en esto.

Y por último enfatizo también que siempre los Prewett y Malfoy se llevaron fatal…aquí está Rebeca, su prima, pero después aparecerán Fabián y Gideón buscando venganza. Si quieren saber cómo será entonces tienen que leer el fic:

Mortífagos: El Auge

La Maldición de una Fotografía

(Clic Aquí)

Continuación de este fic, claro, y del fic:

Orden del Fénix: Luz en la Oscuridad (Clic Aquí)

Que va al estilo de este fic, pero que cuenta las hazañas de los miembros de la Orden, pueden comentar ¡!!

Concurso!!!!

Y hubo un concurso mortífago para ver quién adivinaba el siguiente mortífago,Y la ganadora es…¡Minuto! En el cuartel mortífago me dicen que hay un problema…¡¿Qué?! Que no…? Entonces, bueno, las Ganadoras son…?

Helena Riddle

Y

Sofía Riddle!!!

Entonces, mis queridas mortífagas, tienen el derecho de pedirme un fic, viñeta o drabble de alguno de los personajes que ustedes quieran, se vale retos ¿eh? Por ejemplo el reto de Tentación prohibida que fue así:

Te reto a un Antonin Dolohov/Hermione ^^ (el mortífago que atacó a Hermione
en el Departamento de Misterios), ha de ser un fic larguísimo (mínimo 20
capítulos largos), cuantos más capítulos mejor.

Condiciones:

Hermione puede estar en o fuera de Hogwarts, lo dejo a tu elección. (Si
está fuera de Hogwarts no puede estar casada con Ron ni tener a hijos). No
puede ser drabbles. Al final deben quedarse juntos.

Las personalidades de los personajes deben ser la de los libros (Antonin debe
tener el carácter del frío asesino que es, no debe ser muy pomposo en el
lenguaje. Hermione deber seguir teniendo el carácter fuerte y seguir siendo
una sabelotodo.) No pueden perder la memoria ninguno de ellos. No puede ser
sin magia. Tienen que enamorarse poco a poco.

Si Voldemort está vivo o muerto, lo dejo a tu elección.

¿Aceptas el reto? :)

Este es un reto ya aceptado (y pronto publicado, voy en proceso) así que pueden pedirme algo así si quieren, o tal vez una viñeta o un one shot, los dejo a su elección, je,jeje!!!!

Y para mis queridas Místika y Bluemoon, por la espera les concedo con cariño un drabble o viñeta (ojo) del personaje que me pidan…que tal???

Con cariño, su amiga de corazón:

Rose :)