Reflexiones de una mente perturbada
IV
3 – 1
Nota (spoiler, mejor léanla al terminar el capítulo): La carta de Ron que aparece en este capítulo, fue finalista (modestia aparte ///) en un concurso del que participé, de la organización que apoya a la pareja Hermione&Ron, La Sociedad Secreta (su amor se siente en sus peleas), así que no se sorprendan si la ven luego por ése tópico jeje (es de otro foro, no de este de la Warner). Es que así me ahorré una carta más que escribir jajaja. Aunque fue raro que fuera tan cursi en este "romántico" (nótese el sarcasmo) fic.
El séptimo curso no llevaba muchas clases. A los alumnos no se les exigía demasiado pues durante los últimos meses presentarían sus exámenes ÉXTASIS. Por esto mismo las tareas se habían reducido para los alumnos de ese curso. Ya era responsabilidad ellos estudiar o no.
Muchos estaban aterrados ante la idea de tener que escoger una carrera. Hermione ya lo había decidido: profesora. Ron seguía con su deseo de ser auror, igual Harry. Ambos sabían que si bien Voldemort ya había caído, los mortífagos seguían en pie.
No obstante, hasta los ÉXTASIS y las elecciones de carrera se apartaron de la mente de los alumnos al escuchar la mención "Semifinal de Quidditch". Los partidos se habían suspendido por temor a que el período oscuro regresase pero ahora que había una relativa paz en el mundo mágico era hora de retomar las escobas. Gryffindor y Slytherin tendrían un partido "amistoso" para entrenar, mientras que Ravenclaw y Hufflepuff se enfrentarían un día después.
Las risitas ahogadas penetraban en Brian como taladros. Odiaba ver como sus compañeros reían, aun haciendo tarea, y él, solo en una mesa, intentaba concentrarse. El sonido de su pluma en el papel lo desesperaba; quería terminar lo más rápido posible y alejarse de esas personas que lo miraban y luego reían. ¿Qué miran¿Qué notan en mí¿Cuál es la raíz de sus risas? Apresuradamente, Brian puso punto final a su ensayo sobre las pociones de metamorfosis y salió trastabillando de aquel recinto y, sobretodo, de aquellas miradas.
Ahora más que nunca necesitaba un amigo, un secuaz que lo ayudara en su maléfico plan. El catorce de febrero se acercaba y el Hufflepuff recordaba como Ginny le había comentado el "juego de cartas" que había planeado Harry; consistía en que, al amanecer cada uno de ellos recibiría una carta que los llevaría a un camino lleno de regalos y sorpresas. Para, al final, encontrarse. Lo primero que Brian pensó cuando escuchó eso de los labios de una emocionada Ginny fue: "Más ñoño no puede ser". Empero, pronto su pensar cambió: si distorsionara un poco las cartas podría encontrarse con Ginny, seducirla y luego hacer que Potter los encontrara. Parecía fácil y la relación entre Ginny y Harry no era muy estable. Solamente había un obstáculo: Brian estaba castigado; había lanzado un hechizo a un compañero que le había dicho que el calamar gigante tenía más amigos que él. El hechizo lanzado por Brian había dejado inconsciente al bromista y castigado al autor. No podía salir el catorce de febrero sino hasta que terminara de limpiar las bancas del aula de la profesora McGonagall, quien, aunque no era su jefa de casa, había presenciado todo el espectáculo. Impedido ahora de llevar a cabo su plan en totalidad, necesitaba un aliado. Ignorando que pronto encontraría una oportunidad, seguía devanándose los sesos, cegado por la maldad mientras pensaba que era inteligente, cuando era todo lo contrario.
Fue un día de enero, frío intenso y cielo nublado. Draco Malfoy subía a su escoba con las manos casi temblorosas. Y no precisamente por el frío. Había regresado a Hogwarts en octubre, después de que sus padres se suicidaran al ver caer al Señor Tenebroso. Había intentado persuadirlo de que hiciese lo mismo pero se había negado. "No voy a dar mi vida por alguien muerto" había dicho para después huir y refugiarse con unos tíos lejanos. En el Colegio los rumores lo seguían...lo sucedido en el curso anterior, el intento de asesinato de Dumbledore, aún se hallaba fresco en muchas mentes.
Durante varios meses Draco se había mantenido oculto, sin hacer demasiado alarde de su regreso. Por eso, al subir a la escoba trataba de hacerse a la idea de ser observado por todo el Colegio. "Que murmuren todo lo que quieran" musitó tratando de darse ánimos "Esta vez le ganaré a Potter"
Empero, si alguien mirase a un Draco nervioso y un Harry animado por los gritos eufóricos de Ginny, la persona a la que más quería, no tardaría en darse cuenta de quien sería el ganador. Lo que todos pensaron, eso fue.
Draco vaciló demasiado, atento a las murmuraciones. Cuando el comentador dio el triunfo a Gryffindor, con 180-40, Draco aterrizó demasiado rápido. Tanto que casi cae de su escoba. Lanzó ésta última y quitándose los protectores se dirigió a su sala común. En el camino se encontró con Brian.
-¡Apártate!-espetó Draco, contento de encontrar a alguien con quien desquitarse.
-Tranquilo-dijo Brian protegiéndose con las manos. Sabía que Draco estaba agresivo pero también sabía que las personas agresivas son más vulnerables a los comentarios, por lo que encontró en él la oportunidad que buscaba desde hacía semanas.
Después de su fracaso con la carta, Brian había gestado un nuevo plan. Sólo le faltaba algo: un aliado.
-¿Y yo qué gano?-preguntó Draco cruzándose de brazos-, además de ver sufrir a Potter, claro está.
-Ganas que Potter estará demasiado devastado al día siguiente. El día de la final. Podrás ganarle fácilmente.
-¿Insinúas que sólo puedo ganar cuando Potter no está en sus cinco sentidos...?
-No, no, no, no...-se apresuró a corregir Brian, que no había previsto esto. Para ser alguien malvado le faltaba inteligencia-, lo que quiero decir es que...
-¡Para! Eres demasiado patético-dijo Draco altivamente. Disfrutando, como desde hace mucho no lo hacía, de pisotear a alguien.
-¿Me ayudarás?
-Todo sea por destruir a Potter-concluyó Draco, estrechando con un poco de asco la mano que Brian le ofrecía. Cerrando el trato.
Aquel catorce de febrero estaba lleno de un entusiasmo inusitado. Antes, para mí, aquel día era uno como cualquier otro. Sólo que con más colores. Empero, aquel catorce no era como los otros. Aquel catorce era la oportunidad perfecta para demostrarle a Ginny, aun más, cuanto la amaba. Todo comenzó de maravilla, incluyendo la pequeña broma que les haríamos a Hermione y a Ron. Me desperté y busqué la carta que iniciaría aquel romántico juego. La encontré y mi alma volvió a mi cuerpo... No sé si hubiera soportado que Ginny lo hubiera olvidado.
Feliz día... nos vemos más tarde.
"Más tarde" pensé ¿Cuándo era más tarde¿En una, dos, tres horas quizá? Miré el reloj pero no, ninguna señal que indicase cuando era el "Más tarde". Me vestí apropiadamente para la ocasión y bajé al Gran Comedor. El plan era que no nos encontráramos sino hasta en la tarde; eso elevaría las ansias de vernos. Y¿Por qué no? Crearía un mágico preámbulo para lo que aquel día esperaba que pasara...
No vi a Ginny pero sí a Hermione Y a Ron. Los dos últimos debían ya de estar en la primera fase del maléfico plan que ideamos Ginny y yo. Se suponía que "la profesora McGonagall" los había enviado (como prefectos que eran) a la Torre de Astronomía, custodiando que ningún estudiante se rezague o haga cosas indecentes. Hermione dudó un poco, de hecho parecía muy poco irreal que la profesora McGonagall pudiese tener aquellos pensamientos. No obstante, obedeció y Ron no tuvo opción.
-¡Yo que planeaba ir a Zonko!- exclamó mi amigo mientras, apremiado por Hermione, subía con ella.
Tal como el plan, la carta de Ginny apareció en la puerta de la Torre.
Enciérralos
Suprimiendo las risas obedecí y descendí a los jardines lo más rápido que pude, antes de que la conciencia me remordiera. Por supuesto que el estar juntos a solas no iba a volver novios a Hermione y a Ron; pero si lo haría una "nota" metida en su túnica. No tenían escapatoria: o hablaban o hablaban.
- Me dijeron que te diera esto, Potter- me dijo un alumno pequeño y desconocido con el uniforme de Slytherin. Desconcertado abrí el sobre y reconocí la letra de Ginny: En el callejón junto a las Tres Escobas a las cinco... Cuando terminé de leer la carta quise mandar la respuesta con el mensajero pero éste se había esfumado. – Hasta las cinco será- pensé en voz alta.
Dieron las dos, las tres, las cuatro. A las cuatro y media me puse en marcha, mostré mi permiso al odioso Filch y me encaminé a las Tres Escobas sin imaginar lo que allí me encontraría.
En el callejón junto a las Tres Escobas a las tres.
Ginny sostenía la carta en sus manos al tiempo que se abrigaba. ¿Por qué tardaba tanto Harry¡Ya eran las cuatro! Aburrida, se sentó en el piso helado.
-¡Brian!
El Hufflepuff, que "casualmente" pasaba por ahí sonrió al ver que su plan había funcionado; Draco era un buen aliado.
-¿Ginny, que haces aquí? Creí que la pasarías con Harry- comentó acercándose a ella.
-Si, yo también lo creí- murmuró ella enfadada -, parece que Harry no tiene sentido de la puntualidad. Ni de la temperatura ¡Me estoy congelando!
- Tranquila, te presto mi túnica - dijo él mientras se la quitaba y se la ponía a la muchacha; no era la primera vez que la tocaba pero en ese momento sintió como su cuerpo lo traicionaba y le rogaba besarla -, hace frío- musitó frotándose los brazos.
- Toma tú la túnica- dijo ella.
- No... ¿Crees que los dos podamos arroparnos en ella¿Cabremos?
-¿Juntos?- preguntó la Gryffindor ruborizándose. ¿Qué significaba eso¿No era demasiada cercanía?-, supongo que sí, acércate- concluyó diciéndose a sí misma que era sólo su amigo, su hermano.
Brian se acercó y sonrió, satisfecho. Todo estaba resultando como quería. Miró su reloj: faltaba un cuarto para las cinco. Potter no tardaría en llegar. Tratando de parecer indiferente, Brian se acercó más a Ginny, sus alientos formaban un mismo vaho. Impulsivamente, tomó de la cara a la pelirroja, ésta retrocedió pero él la atrajo con resolución, casi con fuerza. Ginny no sabía que hacer, las manos de Brian la presionaban y sin embargo ella estaba disfrutando ese beso.
-¿Qué significa esto?
La voz de Harry sobresaltó a los dos muchachos, que voltearon a verlo. Ginny palideció poco a poco ¡No, no podía estar pasando eso!
Nunca hice cosas para pedirte perdón
Pero tú me apuñalaste
Más nunca me mataste
Apúrate o yo dispararé
-¡Abre tú, entonces!
- Usa la magia, Ronald ¡Alohomora!
La puerta de la Torre de Astronomía no cedió ni a la fuerza de Ron ni a la magia de Hermione. Exhaustos, se sentaron en los cojines.
-¿Ahora qué haremos?- preguntó Ron cruzándose de brazos al tiempo que se quitaba la túnica. Tampoco podían abrir la ventana y, a pesar de que nevaba, adentro el calor se había encerrado.
- No tengo idea- respondió Hermione recogiéndose el enmarañado cabello -, todos están afuera... nuestra única esperanza es Filch...
-¡Prefiero morirme aquí que ser atrapado por Filch!- exclamó Ron negando frenéticamente con la cabeza. Al ver que había una carta a sus pies la levantó. Decía "Para Hermione"-, esto es tuyo- dijo ofreciéndosela a la muchacha -, quizá esto no sea más que una prueba. Apresúrate a abrirla.
-¡No me presiones!- gritó ella enfadada mientras le arrebataba la carta a Ron. La abrió y esto fue lo que encontró:
Hermione:
Quizá no sea un gran escritor, ni las palabras fluyan tal como yo quiero; tal vez mis frases sean vulgares a comparación con las que guardan esos libros que ocupan todo tu tiempo.
Lo único que sé esque soy un chico que en este momento se está preguntando si existirá un hechizo para convertirse en un libro. "¡Qué disparate!" Pensarás, sin embargo, si, suena raro pero es lo único que deseo en estos momentos.
A menudo te observo, tienes en tus manos un nuevo volumen, sonríes, lloras, te emocionas y asombras. Lo tratas con delicadeza, pasas sus páginas lentamente y cuando lo terminas, instintivamente lo abrazas y sonríes. Y ahí es cuando muero de celos; quisiera ser ese encuadernado que tanto adoras.
Quisiera que en vez de pelear, leas en mis ojos lo que siento así como lees y comprendes tantas palabras.
Odias que te interrumpan en tu lectura pero yo insisto, intento desviar tu atención, puesta siempre en una página, y proyectarla a mí. Otras veces, te observo de lejos y me debato entre acercarme y declararte todo lo que guardo o seguir al acecho, esperando el momento que nunca llegará.
Hoy, al ver como escribías nuevamente a Viktor me llené de rabia. ¡Creí que ibas a fijarte en alguien más inteligente! Capaz de terminar una frase...perdón, mencionar a Viktor me exaspera.
También me ha decepcionado tu poca perspicacia. ¿Acaso no te das cuenta que si me pongo celoso y armo todas esas escenas es porque... (Como cuesta decirlo) porque te quiero sólo para mí¡No te culpo completamente! Sé que yo también he sido tonto. Sin embargo, me he quitado la venda, me he armado de valor y hoy te revelo todo lo que siento.
Temo tu reacción, debo admitirlo, pero espero que, al encontrar esta carta entre las páginas del libro de Astronomía, lo confundas con una página perteneciente a él y vengas contarme lo que has leído pues, por primera vez pondré más atención a tus palabras que a tus ojos.
Ron
-¿Y bien¿Qué es?- preguntó Ron malhumorado -¿Hermione?
Pero Hermione no escuchaba. Se encontraba absorta, paralizada. Era la inconfundible letra de Ron pero... ¿Era verdad lo de esa carta? El pelirrojo se desesperó y arrebató la carta de la mano de Hermione. Sus ojos se abrieron cual platos; si, esa carta era suya pero... ¿Cómo había llegado a las manos de Hermione? Él sólo la había escrito cierto día y se la había mostrado a ¡Harry¡Lo mataría!
- No es lo que crees- musitó temblando.
-¿Y entonces qué es?- preguntó ella temblando de emoción.
- Siempre lo has sabido¿verdad?- masculló sin atreverse a mirarla -, ése era el plan de Harry. Obligarme a revelar mi más profundo secreto...
- Sí... Yo también siento lo mismo- murmuró ella rápidamente.
Ron levantó, por fin, la mirada al tiempo que sonreía. ¡Ya mataría a Harry después! Sin saber que hacer, se acercó a Hermione y la abrazó torpemente... Sí, ya mataría a Harry después.
¿Qué creen que hará Harry¿Se pondrá triste o descargará su furia contra Brian o Ginny¿Y qué sucederá en la torre con Hermione y Ron?
Espero sus reviews!! Gracias por leer
Continuaré en cuanto pueda o cuando haya muchos reviews (muchos10 reviews xD)
Hasta pronto!!
