Día 4 Aretes.
-¿Estas seguro de que le quieres dar justamente unos aretes?
-Si por que no, ya tiene unos y siempre los utiliza, no me parece malo darle unos más bonitos-
Plagg parecía quedarse de piedra al escuchar eso de su portador, ¿enserio estaba diciendo que el Miraculous de la Creación, los aretes que siempre portaba su adorada Ladybug eran feos? Se lo iba a restregar a la cara cuando sepan sus identidades, pero mañana mismo se lo díria a Tikki, cuando el gato salga de la bolsa… Sería muy divertido.
Félix estaba viendo el par de aretes que había comprado casi sin pensar en una joyería, aunque fueron muy baratos (Para el disgusto de él, después de que rechazara un collar de Tiffany & Co. Por ser precisamente caros según ella.) Parecieran ser perfectos para ella, eran unos aros dorados y tenían pequeñas piedras azules que combinaban perfectamente con sus ojos. Volvió a colocarlos en una pequeña cajita rosada que había comprado (También por un precio irrisorio) y llamó a su transformación para ir a entregar personalmente el regalo.
El sonido suave de un par de toques se escuchó en la habitación de Bridgette, sin embargo, esto no asustó a la azabache, sino que simplemente ella habló, aun concentrada en lo que estaba haciendo, sabiendo que el único que era capaz de golpear la puertita que había en su balcón podía escucharla perfectamente.
-Pasa Chat, está abierto-
-Buenas noches Purrrrncess-
Chat Noir vio con curiosidad en lo que estaba trabajando Bridgitte, habían estambres de lana en la mesa las manos le cosquilleaban al querer tomar una de esas cosas y jugar con ella, de hecho estaba apunto de tomar un estambre de color verde cuando de repente siente un manotazo que le hizo retroceder un poco, Bridgitte estaba viéndolo con mala cara.
-Ni se te ocurra Chaton, la última vez que tomaste mis estambres de lana, no fue un placer para mi desenredarte de la maraña en el que te habías convertido, así que ¡Manos quietas!-
Chat tuvo que poner sus manos en alto como señal de rendición, mientras sonreía nerviosamente, recordaba a la perfección aquel momento incomodo después de que se había enredado con los terapéuticos estambres de lana, no deberían culparlo, son geniales esas cosas.
-¿Y que estas haciendo?-
-¿Que la curiosidad no mató el gato?-
-Nahh, no podrías con este gato-
Bridgitte rió por un momento, aquel sonido le gustaba al gato, aun no comprendía del todo bien su relación que tenia con la chica, era refrescante verla cuando no está persiguiéndolo en la escuela, era una gran amiga y siempre recibía buena comida, mucho mejor que la que le daban en la mansión.
-Dame un momento y ya termino-
Bridgitte con sus manos termino de hacer unas puntadas mas en lo que parecía ser un bordado, era de color plateado, y cuando pudo examinarlo de cerca vio que era su firma, después con mucho cuidado volteó la bufanda y entre las mismas puntadas del tejido escondió su firma.
-¡Muy Bien! ¡He terminado!-
En sus manos tenia una bufanda de color verde claro, y en sus puntas tenia lo que sería una huella de gato negro y detalles en hilo plateado, se veía muy acogedor.
-Ohh, que bonita bufanda, lindo detalle de la huella muy… Gatuna.-
Bridgitte sonrió y luego se levantó de la silla de donde se encontraba, y sin decir nada mas le puso la bufanda alrededor del cuello.
-¿Cómo la sientes?-
-Es realmente cálida y suave.-
-Es un regalo-
Chat abrió los ojos ante la sorpresiva frase de la chica y sin entenderlo completamente un peso se instaló en su estómago, ¿Por qué le molestaba que esta bufanda fuera para otro chico? ¿y por qué pensaba que se lo iba a dar a un chico? Realmente de había arrepentido de entregarle el presente que tenia en su bolsillo.
-Ah… Ohh… ¿Enserio?- Chat Noir se quitó la bufanda con unas extrañas ganas de desintegrarla con su cataclismo, pero de inmediato descartó la idea al ver el esfuerzo que le había llevado hacer esa prenda.
-Si, espero que le guste, ¿Chat quieres comer algo? Hoy hicimos Quiche Lorraine.-
Tragándose el nudo en la garganta decidió sonreír y asentir queriendo de verdad ese Quiche.
Hablaron como siempre lo hacían desde que él había empezado a visitarla y a molestarla, según el para que ella sin saberlo le retribuyera todas las cosas que le hacía de civil. Pero lo que no contaba era que ella cambiaba por completo cuando solo era Chat Noir convirtiéndose en una amiga… Al menos para el héroe.
Al ser el momento de irse el subió de nuevo al balcón y Bridgitte siempre lo acompañaba para despedirse, pero al estar a las puertas del invierno Bridgitte salió con una frazada para cubrirse del frío.
-Este gato se vá, nos vemos después Purrrrncess.-
-Espera te falta algo. -
Ante esto el gato que estaba apunto de saltar hacia su casa pensando en realmente utilizar su cataclismo, pero en la cajita se quedó quieto al ver que la chica ponía en su cuello la bufanda que había estado tejiendo hace un rato. Chat Noir era incapaz de hablar al sentir la calidez y la suavidad de SU nueva bufanda.
-No quería que ensuciaras la bufanda… con esa manera de comer, no quería que oliera a comida.-
-¿Por qué…?
-¿La hice?- Completó la frase que chat Tenia en la garganta.
-La hice del mismo estambre que hace poco estuviste enredado, solo se me ocurrió. ¿Te gusta?-
Chat Noir asintió sintiéndose tonto al querer destruir el regalo que tenia para su princesa, asi que con el corazón aleteándole en el pecho sacó la pequeña cajita de su bolsillo, tomo la mano de Bridgitte y se la dío.
-Chat no tenías que.-
-Ya lo tienes y no puedes devolvérmelo como el collar de la vez pasada, como es que eres chica y rechazas un collar de Tiffany.-
-¿Cómo querías que te lo recibiera si eso debía costar una fortuna?-
-Nahh eso no es nada-
-Oh por dios, ¿eres millonario?-
-Pues yo no, mi padre, pero como trabajo con el tengo mis… ahorritos por ahí guardados. -
-Chat no puedo aceptarlo, no quiero que gastes cosas en mí, tu compañía es suficiente.-
Estas palabras tocaron al gato y al chico debajo de la máscara como nunca nadie lo había hecho, Bridgitte… era muy considerada, humilde y muy dulce. Rodó los ojos como si estuviera fastidiado.
-Ya sabia yo que ibas a decir eso, no gaste mas que unos cuantos euros, ahora solo ábrelo y agradéceme como se debe.-
-Gato egocéntrico.-
Bridgitte con un poco de miedo abrió la sencilla cajita con un poco de miedo al pensar encontrarse alguna otra marca muy famosa, pero no fue así estos eran unos aretes hermosos, y ya tenía en mente un atuendo para lucirlos, pero no podía ponérselos.
-Oh Chat, son hermosos.-
-Si lo sé, de nada.- Cantarruteó el héroe pero vio la mirada triste que había puesto la chica. -¿Qué pasa?
-L-lo que pasa es que no puedo quitarme mis aretes, por que son muy importantes para mi.-
Chat Bajo las orejas decepcionado y Bridgitte no quería verlo así, el gato se acercó para tomar los aretes pero ella lo alejó rápidamente.
-¿Qué haces?-
-Pues si no los quieres pues dámelos-. Bridgitte supo que estaba dolido, realmente no quería hacerle eso, sabía que le había dado un duro golpe al rechazarle el collar de zafiros azules de la vez pasada, asi que estos los conservaría.
-N-no, ahora son míos, quiero conservarlos.- Bridgitte para sorpresa de Chat se acercó a el y lo abrazó. -Gracias Chat Noir- y luego besó su mejilla, confundido hasta no más poder por los sentimientos que tenia en esos momentos, y después de una despedida sencilla, Chat Noir se había ido a su casa.
-Oh, Brid eso fue muy tierno, ¡quiero ver lo que te dio!-
Bridgitte aun con el pulso acelerado le mostró los aretes, a su Kwami.
-Son muy bonitos, pero chat se veía triste cuando le dije que no podía ponérmelos.-
-Brid, lo siento mucho.-
-No te preocupes Tikki-
La ojiazul vio los aretes por un segundo más y luego sonrío
-Tikki, en mi cajita de agujas, saca la más grande que encuentres, y en el cajón hay una vela, me la puedes sacar mientras voy por un limón-
-¿Eh?- La pequeña Kwami miró con confusión a su portadora mientras que se paraba para ir hacia la cocina.
A la mañana siguiente cuando Félix llegó a su clase, no esperaba encontrarse con todos sus compañeros alrededor del pupitre de Bridgitte. La curiosidad pudo con el al escuchar elogios de sus nuevos aretes.
Cuando por fin algunos ya se habían ido a sus puestos, y pudo ver a Bridgitte, solo tardó un segundo en salir casi corriendo del salón, esto puso triste a la azabache, pero nunca se había imaginado del porque el rubio había reaccionado de esa forma.
Salió corriendo, porque Bridgitte tenia los aretes que él le había regalado y además tenia los que siempre traía, se había hecho unas perforaciones nuevas.
Y más encima él se había sonrojado como un tonto, su corazón latía con fuerza al verla con esos aretes… se veía hermosa.
Plagg por su parte vio casi en primera fila las reacciones de Félix… y para su suerte justo en ese momento la alerta de un Akuma chilló en toda la escuela.
No había alcanzado a ver a Tikki, pero suponía que el gato ya iba a salirse de la bolsa.
-Esto estará bueno ¡Que esperas niño transfórmate!
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¿que es esto? Es un pajaro? es un avion? NOOO
Es Mayra publicando cápitulos 4 dias seguidos, es señal del apocalipsis (?)
Pos espero que no y Hola a todos, muchas gracias a los que han leido este reto.
Forever MK NH Jejeje yo también me reí de lo lindo cuando lo hize, aunque fue raro por que fue como reirse de tu propio chiste, pero me alegra mucho que te haya gustado.
Admin de Miraculer Lectora... si leiste esto, espero que te haya gustado muuuucho!
Manuela, mas vale que estés pendiente de este fic y lo tengas al día, gracias por ser mi mejor amiga!
Sin nada mas que decír, nos vemos mañana!
Bye Bye
