3º- Conversaciones

Bella despertó de madrugada, estaba desorientada, no recordaba haber llegado a una habitación y menos haberse acostado en una cama. Intentó levantarse para intentar reconocer el sitio pero no pudo hacerlo, sintió un gran dolor de cintura para abajo que la hizo gemir de dolor.

-¿Bella?- Preguntó la voz adormilada de Edward. Bella giró la cara hacia la derecha y vio a Edward frotándose los ojos, se había dormido a su lado- ¡Estás despierta!- Exclamó cuando terminó de restregarse los ojos y la vio despierta- ¡Me tenías muy preocupado!

-¿Por qué? ¿Qué ha ocurrido?- Bella se quedó pensativa-No recuerdo nada después de subir al coche.

-Has estado muy mal- Edward se puso serio- ¿Por qué no me dijiste lo que te habían hecho esos hombres?

-Si te lo dije.

-Me refiero a lo de la botella- Bella bajó la mirada- ¿Por qué me permitiste acostarme contigo después de eso?

-No dije nada porque me daba vergüenza.

-¿Vergüenza? ¿Por qué debes avergonzarte por eso? No es culpa tuya.

-Si es culpa mía, algo he tenido que hacer para que me suceda todo esto- Empezó a llorar- No entiendo sino porque pasan estas cosas.

-¡Eh! Cálmate- Edward tomó su mano- No pretendía hacerte sentir mal, lo siento- Bella giró la cara para no mirarlo- Bella, tú no has hecho nada malo, esos hombres son malas personas que disfrutan haciendo daño a los demás buscando solo su placer personal- Se sentó en el borde de la cama y la obligó a mirarle cogiendo su barbilla- No vuelvas a culparte porque te hagan monstruosidades como esa.

-Lo siento- Edward vio tristeza en su mirada- Es solo que en ocasiones creo que todo me sucede a mi.

-Cuando te recuperes y salgas a la calle a que te de el aire se te pasará todo, ya lo verás- Edward le dedicó una sonrisa y Bella no pudo evitar sonreír también- Ahora dime, ¿Por qué me permitiste acostarme contigo si te dolía?

-Porque... Tenía miedo de que me dejaras si no lo hacía. En nuestro acuerdo dijimos que yo satisfaría tus necesidades, y bueno...

-Bella, mírame- Bella miró sus ojos fijos en su rostro, aquella mirada verde podía atravesarla por completo- A veces puedo parecer aterrador y despiadado, pero nunca podría hacerte algo así- Se acercó a su rostro- ¿Aun no te has dado cuenta?

-¿De que?

-De todo lo que te quiero- Bella se sonrojó y bajó de nuevo la mirada- Desde el mismo momento en que te vi entrar en aquella mugrosa celda. Y en la semana que hemos pasado juntos me has embrujado en cuerpo y alma y ya no concibo una vida lejos de ti.

-¿En serio me quieres?

-Más que a mi propio ser- Edward besó sus labios- Y no te inquietes, para mi lo más importante es que estés bien, aunque eso implicara no volver a tener relaciones contigo- Bella sonrió sonrojada- Aunque me encantan esos momentos, así que espero que no te incomoden cuando estés recuperada- Bella negó sonriendo- Bueno, voy a llamar a mi padre para que vea como estás.

Edward salió de la habitación y volvió poco después con el hombre que los había rescatado de aquella prisión, aquel hombre se acercó a ella y la miró, evaluando su estado emocional, le sorprendió encontrarla tan tranquila.

-Veamos como estás- Carlisle apartó las sábanas que la cubrían y levantó el camisón un poco- Espero que no te importe, pero tengo que mirar como va todo, la operación ha ido bien pero nunca se sabe.

-Adelante.

Carlisle retiró los vendajes de las caderas de Bella, mostrando los puntos que había en ellos. Comprobó que no estuviera ninguno infectado y que todo lo demás estuviera bien. Después volvió a taparlos y a vendarlos, haciendo que quedara todo bien cubierto.

-Está todo en orden, con unos días de reposo estarás como nueva- Le acarició la mejilla- Eres una paciente estupenda, no te has quejado para nada.

-Sabía que no ibas a hacerme daño.

-Me alegro de conocerte Bella- Carlisle se levantó y fue a la puerta- Bienvenida a la familia- Le sonrió antes de salir y cerrar la puerta tras de si.

Edward se acercó a ella, la tomó de las manos y le acarició las palmas.

-¿Aun quieres seguir conmigo? Nada te impide marcharte, ahora eres libre.

-¿Tú tampoco has entendido nada de mis sentimientos?- Edward la miró extrañado- Si no impedí que estuvieras conmigo después de lo que me hicieron fue porque pensé que te perdería si no te dejaba- Bella tragó saliva y continuó- No quiero ni puedo alejarme de ti. Te quiero más que a nada en el mundo.

Edward besó sus labios con fuerza moviéndola demasiado y haciendo que se quejara de dolor, él la soltó de inmediato y la miró preocupado, pero una sonrisa de ella le tranquilizó.

Bella se volvió a dormir pronto, necesitaba descansar más debido a todo lo que le habían hecho, así que Edward aprovechó ese momento para bajar junto a su familia que aun no se había acostado.

Al entrar al salón encontró a todos muy serios, mirándose entre si, eso era algo extraño, normalmente estaban sonrientes, y era más extraño dado que se suponía que debían disfrutar de su nueva libertad.

-¿Que ocurre? ¿Por que tenéis esas caras?

-Hay diferencia de opiniones sobre lo que respecta a Bella- Respondió Carlisle algo tenso- Alguno piensa que no debería quedarse con nosotros.

El rostro de Edward se endureció, se giró hacia los demás con rapidez y los desafió con la mirada.

-¿Quien piensa eso?

-Yo- Respondió Rosalie- No me malinterpretes, yo me alegro mucho de que por fin seas feliz, pero ella es una presidiaria, por algo la habrán llevado a prisión.

-Entonces deberías apartarte también de nosotros- Escupió Edward con odio- Si ella se va, yo también.

-Nadie se va a marchar- Saltó rápidamente Esme- Rosalie solo está expresando su opinión, así que cálmate Edward.

-Estoy calmado- Respiró hondo- Dale al menos una oportunidad de demostrarte que es decente.

-No te prometo nada Edward- Rosalie bajó la mirada- Sabes que me cuesta confiar en la gente.

-Por eso te lo pido- Edward se giró a sus padres- Espero que la queráis de verdad, porque estoy decidido a pedirle en cuanto despierte que sea mi esposa.

Rosalie puso mala cara pero no dijo nada, a Edward eso le bastó. Fue a la cocina a por un café, no pensaba dormir en toda la noche por si Bella necesitaba algo, y necesitaría algo de cafeína en su cuerpo para aguantar. El resto de la familia se marchó a dormir pocos minutos después.

Cerca de las nueve de la mañana, Rosalie bajó al salón, ya estaba vestida y no parecía que hubiera dormido mucho.

-Edward, recapacita un poco sobre ella- Pidió Rosalie- ¿Qué tiene ella que sea tan especial como para que nos pongas en peligro a todos?

-No estoy poniendo a nadie en peligro, ¿me oyes?- Edward intentó responder tranquilo- Yo nunca he cuestionado la decisión de Emmet al casarse contigo, y sabes que nunca nos hemos llevado bien hasta lo que ocurrió aquella noche.

-Lo se- Rosalie bajó la mirada- Y tú sabes que yo no he vuelto a ser la misma desde esa misma noche- Rosalie se sentó junto a él- Sabes que desde que aquellos hombres nos hicieron todas esas cosas casi no he salido de casa.

-Rosalie, entiendo que te cueste aceptar a alguien nuevo en casa, pero no es justo que eclipses mi felicidad por ese temor- Edward tomó sus manos- Yo quiero a Bella, de verdad que la quiero.

-Yo no quiero eclipsar nada, de verdad que no- Rosalie se levantó de su lado- Tan solo es que no puedo confiar en ella, no me pidas que la trate porque no lo haré, no aun, no hasta que vea por mi misma que puedo hacerlo.

Se escuchó el sonido de la puerta de la entrada al cerrarse, Rosalie salió al pasillo a mirar pero no había nadie, miró el suelo y vio un pequeño rastro de sangre. Entonces, asustado, Edward miró por la ventana para saber quien era. Al hacerlo se puso pálido como la cal, Bella caminaba por la carretera, descalza, en camisón y con mucha dificultad, no lo pensó dos veces, salió corriendo tras ella.

-¡Bella!- Corrió hasta ella- ¡Bella para!- Pero ella no paraba- ¡Maldita sea Bella!- Por fin la alcanzó y paró, ella estaba llorando, apenas podía ver nada por las lágrimas. Edward la abrazó y apretó contra ella- ¿¡Se puede saber que estabas pensando!

-No quiero causar problemas...

-¿Y crees que mis problemas van a desaparecer marchándote así?- La tomó entre sus brazos- Estás sangrando- Dijo al ver el camisón y el pequeño rastro de sangre- Volvamos a la casa.

-¡NO!- Pidió ella con desesperación- ¡No quiero volver allí! ¡No quiero molestar a nadie!

-No molestas a nadie Bella, Rosalie superará sus miedos hoy mismo, ya lo verás.

-¡NO!- Volvió a pedir- No quiero forzarla a que me acepte, no soy nadie para hacer eso.

-Me da igual que no quieras- La llevó hasta la casa aunque ella pateaba y forcejeaba por bajar de sus brazos, llegando incluso a hacerse daño. Al entrar en el salón de nuevo, Rosalie los miraba enfadada, pero no dijo absolutamente nada, cuando Edward dejó a Bella llorando en el sofá ella la revisó, curó los puntos que se habían saltado al bajar las escaleras y volvió a vendarla. Subió a su habitación y no volvió a bajar en toda la mañana.

El resto de la familia bajó poco después, Carlisle y Esme se asustaron al ver a Bella llorando en el sofá con el camisón lleno de sangre y no en su habitación. Edward les explicó lo sucedido y las reacciones de ambas. Alice limpió las mejillas de Bella y estuvo abrazándola durante mucho rato, hasta que ella se sintió de nuevo más tranquila, después cambiaron su camisón por uno limpio. Jasper estaba junto a un Edward nervioso porque Bella no había querido hablar con él tras lo sucedido por la mañana.

-Debes comer algo Bella- Dijo Esme llevándole una bandeja con comida- Si no enfermarás.

-No me importa.

-Bella, por favor, hazlo por mi- Pidió Esme poniéndole ojitos, Bella no pudo negarse a eso y empezó a comer con ayuda de Esme y de Alice, eso para Edward fue un signo de mejoría en su estado de ánimo, pero ella seguía sin hablarle.

-Bueno, nosotros nos vamos al aeropuerto- Dijo Carlisle informando a Edward y Bella- os quedáis solos, no tardaremos en volver.

-De acuerdo- Sonrió Edward- Tengo ganas de conocerlos.

Rosalie y Emmet salieron de la mano rápidamente, aunque Emmet si apreciaba a Bella, Rosalie estaba muy alterada con ese tema, Alice y Jasper se despidieron de ellos y salieron, Esme abrazó a Bella y beso la mejilla de su hijo guiñándole un ojo mientras Carlisle acariciaba el rostro de Bella pidiéndole que estuviera calmada.

-Bueno... Estamos solos- Dijo Edward mirando a Bella, ella giró la cara- Bella por favor, solo he pensado lo que era mejor para ti.

-Sin importarte mi opinión lo más mínimo.

-No es eso Bella, pero ha sido una tontería, Rosalie no confía en nadie de fuera de la familia desde la noche que se aprovecharon de ellas- Edward intentó explicarle la situación- No es que tenga nada personal contra ti, en serio, solo necesita un poco de tiempo.

-¿Y si no me acepta nunca?- Bella lo miró por primera vez- ¿Y si soy peor persona de lo que crees?

-Bella tú eres un ángel- Edward besó sus cabellos- Eres mi ángel.

-Edward, hay algo que no te conté sobre mi- Ella se sentó con dificultad, Edward intentó impedírselo, pero aun así ella se sentó- Es algo que me aterra y me revuelve las tripas solo de pensarlo- Tomó aire- Edward, yo maté a mi padre con tan solo siete años.

-¿Mataste a tu padre?

-Yo no recuerdo haberlo hecho, era muy pequeña. Mamá me dijo que fue un accidente, pero al fin y al cabo, lo hice yo- Ella miró fijamente a Edward- Mamá dijo que me enfadé con mi padre estando en el garaje de casa, que le pegué un empujón, él se cayó hacia atrás, tropezó con mi bici y se golpeó la cabeza con las patas de la estantería, después de caer al suelo la bola de bolos le cayó en la cabeza- Bella se tapó los ojos con las manos- No recuerdo nada de esa pelea, solo recuerdo a mi padre con la cabeza destrozada en el garaje.

-Bella, eso no es un asesinato- Edward se sentó junto a ella y pasó su brazo por sus hombros- Es un accidente, y aun así, es extraño que tuvieras tanta fuerza como para que se echara para atrás.

-No se, no lo recuerdo.

-Bella, yo tampoco soy un santo y yo si recuerdo todo lo que he hecho- Tomó su barbilla entre sus manos- Yo, entre los doce y los diecisiete años, era un delincuente juvenil, robaba, pegaba... Una vez estuve apunto de matar con el coche a una niña, la atropellé sin querer. Ese momento fue el que me cambió la vida, desde ese día dejé esa mala vida y me centré, hasta que pasó lo de aquellos hombres.

Bella le abrazó, todo le daba igual, necesitaba consolar a Edward y ser consolada, necesitaba su cariño y su amor.

-Siento haberme puesto así contigo, pero siempre me he sentido culpable de todo lo que ocurre a mi alrededor.

-Lo entiendo, pero si tengo que forzarte para hacer lo mejor para ti, lo haré sin pensarlo- Bella asintió y sonrió levemente- Bella, ¿quieres casarte conmigo?

Hola a todos,

se que pensaréis que va un poco rápida la relación entre Edward y Bella, pero lo importante de esta historia no es eso, además, los dos necesitan cariño, apoyo y comprensión, se necesitan mutuamente.

De todas maneras, ¿qué pensáis de la historia de ellos? La historia de Bella es muy enrevesada, espero poder ir sacando bien lo que tengo pensado, pero es muy complejo.

La de Edward ha sido más sencilla hasta que entró en prisión pero sufrirá por culpa del pasado de Bella.

Gracias por dejar tantos reviews en el capítulo pasado ^^

Nos leemos.