Capitulo 4

Halagada

Candy sonrió, Albert dejo la crema de avellana en la mesita de noche donde estaba la lámpara de Candy, de rato ella la tomo y la abrió pues se le antojo realmente, con dedo tendido comenzó a comerla y dejo el libro de lado, se levantó y se asomó al balcón mientras Albert estaba leyendo en su cama y levantaba la vista donde Candy comía con su dedo la crema haciendo que este se le antojara también, solo sentía como se le hacía agua la boca, cuando ella introducía su dedo lamiendo suavemente y con la mirada hacia el exterior pensativa. Él sonreía y observaba a Candy como la luz de la luna la iluminaba aun con la lámpara estaba prendida pero ella distraída sin darse cuenta que Albert ya no leía sino que estaba con sus labios sueltos viendo como saboreaba la crema en sus labios. Suavemente se levanto sigiloso hasta donde ella se encontraba,

-Candy me das de la crema, esta se sorprendió estaba a su lado y no se dio cuenta cuando llegó allí agregó -parece que está muy rica, veo que si se te antojó realmente. Candy para que no sintiera la turbación de tenerlo tan cerca sonrió con los labios juntos pues sabía que traía avellana, respondió bajando el rostro,

-Toma, esta deliciosa, hay que memorizar la marca definitivamente esta muy rica, temo que perdí el sueño y esta crema esta deliciosa.

- Mmm definitivamente tienes razón esta riquísima, sabes Candy tengo un evento importante al que debo ir acompañado y como mi hermana sabe que eres mi novia sería bueno que me acompañarás, es una reunión en la ciudad, sé que no deben verte pero como las damas se arreglan demasiado tal vez pases desapercibida con el arreglo y el vestido de noche, ¿irás conmigo verdad?

Candy se quedo pensativa con el dedo en la boca pensaba que tenía razón para todos ella era la novia de Albert, y tenía que ir con él, contestó

-Pues si… debo ir para que sepa tu hermana que soy tu novia, pero su amiga también irá y podrá conquistarte, no me gustaría quitarte oportunidades si veo que no te es indiferente.

-Bueno, tengo entendido que no quiere salir de su habitación, creo que por el momento sería bueno que se diera cuenta mi hermana que eres mi pareja y que saldremos juntos.

-Si es así, como tú lo decidas Albert. Ambos seguían comiendo del bote de avellana y con los dedos largos de Albert este alcanzaba más.

- Esta muy rica, definitivamente. Candy saboreaba sus dedos y Albert la vio apretó los ojos por ver como se veía tan seductora cuando lamia sus dedos al estar tan distraída comiendo la crema y como saboreaba, ella lo vio y sonrió

-Albert tu estas comiendo más y te la vas a terminar, mira ya tienes crema de avellana en tus labios, esta lo limpió y se comió lo que traía por fuera. Albert sonrió se acercó y beso los labios de Candy con sabor a avellana, Candy se sorprendió, Albert agregó

-Bueno como quieres que crea mi hermana que eres mi novia si no te beso frente a ella, es mejor practicar un poco, trato de corregir de inmediato, al notar la cara de sorpresa de ella, esta volvió en sí y respondió.

- ¿Debe vernos besando Albert?

- Por supuesto, me dijo que no parecías muy enamorada de mí, que era probable que me dejarás y que no me amabas.

- ¡En serio! Candy muy sorprendida respondía

- Si pues ha de notar que tu solo me ves como un amigo y realmente ella es muy perspicaz.

- No lo sabía Albert, pero bueno frente a ella trataré de que me vea muy enamorada, sonrió y se fue de nuevo hacia el ventanal, pues el bote estaba vacío. Albert estaba terminando con él con una sonrisa por haberla besado sin molestarla, ella iría a la fiesta de compromiso de los Piquete Sautor y su hija. Y él no iría solo ahora se evitaría ser asediado toda la noche, Candy iría como su novia.

Albert dejó el bote ahora en su mesita de noche ya no tenía la tapa esta se quedo en la mesita de Candy, ella se fue a enjuagar la boca y Albert la siguió sigilosamente para hacer lo mismo, al terminar Candy apago su lámpara y se cubría en el sillón dejando sus caderas enmarcadas en la sabana que la cubría mientras Albert se dirigió a su cama la vio y apretó los ojos corrió a su cama y se cubrió con una almohada la cabeza, que estaba pensando, por Dios si la crema de avellana ya se acabo y sonreía por pensar en Anita en la mañana.

Candy se quedó dormida, Albert ya estaba listo para salir, cuando vio que no despertaba, de inmediato la tomó por la cintura y ella se despertó asustada, movía sus brazos demostrando su espanto.

-Candy pensé que no ibas a despertar ya estaba por ponerte de pie

- ¡Ya!

Asustada por sentir las manos de Albert en su cintura y con la bata levantada lo miraba a los ojos para demostrarle que si estaba despierta, tratando de despertar completamente se fue hacia el baño y Albert apretó los labios ella iba con su bata envuelta en la cintura mostrando sus piernas y sus prendas sin darse cuenta Albert sonrió, si ya el la había bañado y visto completa. ¡Es perfecta! Salió de la habitación y le dijo

-Te veo en un rato

Candy se bañaba y salía, se fue hacia el balcón de repente vio a Caté en el jardín de inmediato se hizo hacia atrás. Albert regresó por sus llaves, vio como ella se escondió, este se acercó y se asomo viendo a Caté, Candy lo vio a la cara, este se asomaba y observaba que efectivamente era muy alta y guapa, después se hizo hacia atrás, tomo las llaves, veía por el espejo que Candy buscaba su cara y sonrió, pues estaba interesada en saber si le atraía Caté.

- ¿Candy me acompañas?

- Si. Pero te verá Caté conmigo.

-Pues sí, ella debe conocer a mi novia y como se resigno muy pronto a salir, aprovecharemos para presentarte con ella.

-Albert, se dará cuanta que soy tu novia

-Esa es la idea, levantaba las cejas y buscaba su rosto al verla incrédula porque la presentaría ante Cate, este le tomo la mano y agregó ¿te vas conmigo? así mi hermana sabe que eres mi novia.

- Como gustes Albert. Bajaban y Anita estaba en el pasillo

-Vamos a desayunar en el comedor hoy Anita

-Si señor. Esta abrió los ojos y de inmediato se fue corriendo para avisarle a la señorita Rose.

Al bajar las escaleras Caté entraba del jardín para toparse con el susodicho de manera accidental. Albert venía tomando la mano de Candy.

- Buenos días, saludo Caté viendo a Candy sorprendida.

-Buenos días contestó Albert y Candy estaba muda, al llegar al último escalón, Albert abrazó a Candy y él agregó

-Señorita Catherine, ella es mi novia la señorita Candy.

- Mucho gusto, dijo con un dejo de altivez Caté viendo a Candy por encima del hombro, menospreciándola, viéndola muy sencilla.

Candy solo asentía y movía la cabeza asombrada, esa era una mujer muy especial, llegaba Rose sonriendo suavemente y tomaban asiento en la mesa, donde Albert le abrió el asiento a Candy y la beso en los labios muy cariñoso al acercarla a la mesa, dejando con cara de asombro a Caté y este agregó

- Estás cómoda así mi amor. Candy lo miraba abriendo enormes sus ojos veía a la cara de Albert sorprendida dándole la espalda a las damas asustada por como Albert estaba actuando de maravillas, Candy tomo aire y dijo

-Por supuesto mi cielo. Haciendo que Albert sonriera al ver que por fin reaccionaba, le volvió a dar un beso y después tomo sus manos y las besó sonriendo.

Llegaban las charolas de alimentos. Candy le ayudaba a Albert, este le acercaba a ella las cosas, ambos se conocían sus gustos. Sonrientes Candy sirvió el café a ambos sin percatarse que ambas señoritas no le quitaban la vista pues ella estaba asustada por tanto beso actuado de Albert que no las notaba a ellas. Le colocaba el azúcar y acercaba la mermelada, hizo un suspiro y se concentraba en los alimentos.

-Rose esta noche saldremos mí novia y yo a una reunión, me la llevaré para que mi secretaria la acompañe al salón de belleza y algunas cosas, ¿ustedes necesitarán algo?

- ¿Van a salir? Dijo Rose con sorpresa

- Si, me llevaré a Candy, pues como tienes visita no quiero importunarlas, sonrió de medio lado viendo la cara de decepción de Caté. Rose respondió

-Si tenemos una cita en el salón de belleza también, si deseas puedo llevar a tu novia,

-Lo que sucede es que el vestido que tenía Candy se le arruinó y mi secretaria la va a llevar a comprar algunos detalles. Continuaba Albert con seguridad y Rose refutaba de inmediato,

-Eso también puedo hacerlo, nosotras la podemos asesorar. Albert se dirigió a Candy y le preguntó

- ¿Mi amor cancelo con Annie mi secretaria? para que te vayas con ellas o como ya estaba preparado. Candy asustada por el dilema en la que este la colocó, respondió

-No quiero hacer sentir mal a tu secretaria si ella ya estaba lista, además tu hermana tiene que atender a su visita, no quiero hacer sentir mal a nadie, ¿Annie ya esta lista verdad?

-Tienes razón mi amor Annie se desilusionará cuando ya estaba preparada para acompañarte. Este le plantó un beso en la mano a Candy. Resolviendo que no se iría con Caté y Rose.

En la habitación Anita tendía la cama, pues Candy recogía siempre el sillón, vio el bote de avellana y pensaba ¡Es golosa la dama eh!

Albert y Candy se fueron en el auto. Rose se quedaba en el comedor con Caté

- ¡Su novia! Alzó la voz Caté molesta

- No sabía que tenía a una chica en casa. Preocupada dijo Rose al ver la molestia de Caté

- Eso quiere decir que lo hace por ti

-Por mí.

- Si, se dio cuenta que traerías a una amiga e ignorando que era yo, contrató a una mujer para hacerla pasar por su novia

- ¿Tú crees? Asustada Rose ante Caté.

- Por supuesto no viste a la pobre chica que no daba con nada y a Albert fingiendo de beso en beso para ponerme celosa. La cara de Rose era de espanto, ella no sabía que dormían juntos, así que ella no se lo iba a decir. Sé fue a la cocina y Anita le mostraba con orgullo el bote vacío de la crema de avellana.

- Anita ¿Necesitas que compre algo?

-No señorita, le muestro esto para que vea que su cuñadita es muy golosa, lo pidió para su hermano y el tomo el bote diciendo ya llegó tu crema mi amor.

-No te entiendo Anita.

-Que se la pasaron toda la noche embarrados de avellana comiéndose esto después de haber cenado, le dije que si la avellana la quería para desayunar con pan y ella dijo que no que la quería para cenársela sobre William.

- ¿No será un antojo?

- No, reviso bien y ella tuvo sus días hace poco encontré manchas de eso.

- ¡Oh! Entonces ellos llevan una vida muy apasionada eh, aunque Albert disimula muy bien. El problema es Caté, piensa que es una chica contratada para hacerla pasar por novia de Albert y no le voy a decir que hasta duermen juntos, que tal si esta piensa que mi cuñada es una cualquiera, no, hay que proteger su reputación Anita, ella es la futura esposa de mi hermano y esto que me dices que quede entre nosotras.

-Por supuesto señorita, como cree que voy a contarle esto a alguien más. La señora que estaba en la cocina volteaba la cabeza de un lado a otro pensando ¡si cómo no!

En Inglaterra John estaba en un hospital mientras Terry llegaba con él,

-John aquí estoy amigo, todo saldrá bien.

-Gracias Terry, te llame para saber si sabes algo de mi hermana, deben tenerla secuestrada y quiero que la busques por mi amigo.

-Ya la están buscando John, piensan que yo lo hice y no quiero perder tu amistad.

-Tu secuestrar a Candy, por favor es más probable que mi hermana te secuestrará a ti Terry, nos conocemos desde niños, sabes bien que Candy te aprecia mucho y valora nuestra amistad, llámale al oficial y con gusto declaro eso.

-No es necesario John, mejor recupérate y la buscamos juntos esos desgraciados tienen que devolver a Candy. Llegaba la madre de John y besaba con cariño a su hijo

-Mamá le pedí a Terry que busque a Candy

-No te preocupes está protegida con su novio.

- ¡Su novio! Dijeron al unísono ambos hombres. Pero para Eleonor que su hija durmiera con un desconocido era ilógico, mejor cubría la situación diciendo que estaba con su novio escondida y que se había reportado con ella, su novio la había rescatado.

-Si la está escondiendo su novio, pero me dijeron los oficiales que no mencionará nada de ellos pues están con protección para testigos. Terry estaba sorprendido, sintió una mentira en todo eso y es que con su novio era algo extraño Candy no tenía amigos, pues se lo hubiese contado a él, se llevaban bien. Pero eso era para que su hermano no se mortificará y un oficial debía estar cuidando de ella por eso decía novio. Si le gusta el oficial pensaba Terry, no… no cuenta con el nivel de Candy, ella es muy lista y le gustan los debates interesantes es muy conocedora y no se va a ir con un don nadie… no la Sra. Eleonor está escondiendo a su hija.

John tenía varios golpes sonreía al ver a su madre ahí con él, al decirle que Ely estaba bien y verla tan tranquila lo hacía sentirse mejor, al menos su hermana no estaba secuestrada.