Hola otra vez, espero que hayan disfrutado del capi anterior y que también lo hagan con este.
¡Capitulo decisivo! Por fin nuestro querido par de atolondrados dicen lo que han guardado por mucho tiempo. No les adelanto más, si quieren saber cómo fue que el milagro se produjo. ¡Léanlo!
Y lo de siempre:
Skip beat no es de mi propiedad, le pertenece a la genio Yoshiki Nakamura
Lo que está entre - - es dialogo, (aclaraciones) *sonido o gestos* y pensamientos
Ya saben si tienen alguna pregunta, comentario, crítica, sugerencia o lo que sea será bien recibido y contestado tarde o temprano. (Review please!)
Al final se encuentra la respuesta a los Review del capítulo anterior
Capítulo 4
Todo fue gracias a un resfriado
-aaa ahha achú- estornudó fuertemente Kyoko.
-¿te encuentras bien? -le preguntó Okami san y se acercó para tocarle la frente.-alzó las cejas al percibir la alta temperatura- Tienes fiebre Kyoko, deberías quedarte a descansar-sugirió preocupada.
-no puedo hacer eso, hoy grabaremos en un nuevo set una escena en la que estoy incluida, no puedo quedar mal- no se preocupe Okamisan, estaré bien-le decía Kyoko despidiéndose.
-¡Shimata! Me tenía que enfermar precisamente hoy que grabaremos en la piscina, soy muy desafortunada.- Se decía a sí misma muy molesta.
Kyoko llegó al set, saludó a todos y se dirigió al camerino para ponerse su traje de baño
-Buenos días-saludó por decencia a la mujer que estaba allí, ya vestida con el atuendo de baño.
Alice no le respondió el saludo y le preguntó directamente.
-¿qué tipo de relación tienes con Tsuruga Ren?.
-¿a qué se debe esa pregunta?- estornudó.
-sólo contesta niñita.- parecía que esa señora nunca estaba de buen humor.
-él es mi Senpai y… somos amigos, ¿porque le interesa?- no fue capaz de reprimir el estornudo.
-Quiero asegurarme de que tengo el camino libre con Ren- hizo un gesto de asco al escucharla estornudar de nuevo.
-¿Estas enferma?, ¡no vayas a arruinar las grabaciones de hoy!- le gritó enojada.
-Tsuruga san nunca saldría con alguien como usted-dijo secamente a la vez que pasaba la mano por la nariz evitando que saliera a flote su mucosidad.
-no me hagas reír, ningún hombre me ha rechazado antes y Ren no será la excepción.
-usted es una persona despreciable, ¡trata a todos como si fueran moscas!, tiene una fachada de ángel pero un corazón de demonio.
-¿Como te atreves a hablarme así?, eres una recién llegada al mundo de la actuación. –chasqueó los dientes- no sé como Ren te soporta.
-usted no merece a alguien como Tsuruga san.
- ¿y tú sí? Una chiquilla malcriada, que está donde está gracias a la ayuda de Tsuruga Ren y la influencia de LME.
-eso no es cierto, yo lo he conseguido con mis propias fuerzas.
-deja de soñar, nunca estarás a mi altura y mucho menos conquistarás a Ren, él solo te ayuda porque te tiene lástima pero un día se cansará de que no le puedas brindar nada.
-¿Y de dónde diablos saca que yo quiero conquistarlo?-levantó la voz-Yo lo aprecio, lo respecto y no tengo esa clase de sentimientos que usted cree.
-no te engañes, se te ve en la mirada que lo amas-desde que la conoció había estado observándola detalladamente y no fue para nada difícil descubrir que esa chica sentía algo más que amistad por Ren, se ponía nerviosa cuando estaba junto a él y actuaba más torpe de lo normal.- si no quieres sufrir, es mejor que te olvides de ese sentimiento, él nunca se fijaría en una mocosa como tú.-Alice se puso una bata y salió.
-Yo… no lo amo… eso no es cierto…- estornudó por enésima vez, dudando de sus propias palabras.
La escena era de las clases de natación que tomaban las hermanas, Hikari tenía un bikini negro, muy provocador y trataba de hacer que Ryu la mirara, pero este sólo tenía ojos para Yuuki, quien llevaba un vestido de baño enterizo de color azul.
Repitieron la escena un par de veces debido a que Ren inconscientemente no podía dejar de mirar a Kyoko, al igual que la mayoría del reparto masculino.
Kyoko luchó con todas sus fuerzas por tratar de estar bien en la grabación y lo logró, pero al finalizar sentía que una pesa de 50kg estaba en su cabeza, no podía casi mantener el equilibrio, se cambió y de salida a su casa se topó con Yashiro y Ren.
-¿Mogami san te encuentras bien?- venía una Kyoko con ojos llorosos, mocos deslizándose por su nariz y tambaleándose de un lado a otro.
-si….iii….. só..lo es un peque ..ño resfri...a.d.o, se m..e pasa...rá pro..nto- se desmayó.
Ren evitó que se golpeara y la cargó en sus brazos. -Yashiro san, cancela todos mis compromisos, cuidaré de ella hasta que se recupere.
Yashiro estaba más que feliz de escuchar esas palabras –¡Así se habla Ren!
Me siento como en una nube, ¿acaso estoy en el cielo?, este aroma, puedo reconocerlo donde sea, ¿por qué lo siento tan cerca?... este e… el aroma de Tsuruga san.
Lentamente fue abriendo los ojos, sintió un fuerte dolor de cabeza y se llevó una mano a su frente, donde encontró un pañito húmedo. Ae sentó, miró de un lado a otro, se dio cuenta de inmediato que esa no era su cama, tampoco su cuarto, pero sabía perfectamente de quien era.
-¿Qué estoy haciendo aquí?- gritó horrorizada.
-tranquila Mogami san-entró Ren con una linda sonrisa, llevaba puesto un delantal y traía en sus manos una charola-debes tener mucha hambre- se sentó en la cama y colocó la charola entre su piernas.
-Tsuruga san, ¿qué me pasó?.
-te desmayaste- con un gesto señaló los alimentos -primero come.
Kyoko miró la comida, sentía como si no hubiera comido en días, eran huevos estrellados, jugo de naranja y un plato de cereal, lo comió con muchas ganas.
-¿te gustó?-la miró dubitativo.-es la primera vez que preparo algo y no sé si quedó bien.
-¿usted lo hizo?, algo le impedía creerlo, no era increíble que cocinara, pues Tsuruga san es habilidoso en todo lo que hace, pero el hecho de que cocinara por primera vez y ¡para ella! Eso sí era difícil hasta de imaginar-Está delicioso, muchas gracias-se sentía muy feliz.
¡Un momento!, si no me equivoco eso era un desayuno, ¡no me diga que pase la noche aquí!
Miró su ropa, ¡por dios! era inmensa y obviamente no era suya, además no llevaba sostén. se sentía muy apenada.
pero Tsuruga san no se atrevería…
Ren supo por la cara de Kyoko, que ya se estaba imaginando cosas raras
-no te preocupes, no fui yo quien te cambio-le dijo suavemente- ayer llamé a una enfermera para que te revisara y ella lo hizo-dejándole en claro que él no la había tocado- también te aplicó una inyección y me dejó el medicamento para el resfriado- la miró de pies a cabeza y sintió un poco de ternura al verla engullida por su ropa -discúlpame fue lo más pequeño que encontré.
-discúlpeme a mi Tsuruga san, yo vengo y lo incomodo con todo esto, ¿donde durmió?.
No le puedo decir que estuve junto a ella todo el tiempo-en el cuarto de huéspedes.
-lamento molestarlo, pero ya me siento bien, tomaré un taxi de regreso a casa -trató de levantarse- Okamisan y Taisho deben estar muy preocupados.
-¡estás loca!- la tomó de los hombros para mirarla a la cara- lo que más me recomendó la enfermera es que debías descansar… mientras ella estaba aquí fui al Darumaya, les dije que te quedarías en mi casa y que me encargaría de cuidarte, además te traje algo de ropa limpia.
-usted hizo todo eso por mí- sus ojos se pusieron llorosos.
-sí, y haría más si fuera necesario, ahora te darás un baño y luego volverás a la cama-diciendo esto la cargó.
-espere, Tsuruga san yo puedo caminar-tratando de que la bajara pero sus intentos fueron fallidos, él la llevó hasta la puerta del baño.
-te dejé la ropa limpia donde están las toallas-si necesitas algo no dudes en llamarme- esperó hasta que entrara.
Se desvistió y entró en la tina; que era muy grande, perfecta para dos personas-
Kyoko se recostó a un lado de la tina, el agua estaba caliente, tomó un poco de shampoo y estregó su cuerpo con el jabón, hacía mucho tiempo que no tomaba un baño como ese. Se sentía tan bien, estaba muy feliz de estar ahí, en la casa de Tsuruga san, con él, quería que durara por siempre, y…ya no podía negarlo más, sentía algo más que respeto y amistad por él, no era tan tonta como para no darse cuenta que los latidos apresurados de su corazón eran un radar que le indicaban alerta de enamoramiento, un simple beso en la mejilla la había vuelto loca, las continuas acciones de atención hacia ella la estaban quemando de emoción y la abundante felicidad que rebosaba su corazón en este momento era la mejor señal para afirmar que amaba a ese hombre, como nunca lo había hecho. Ella siempre había pensado que el cariño que sentía por Shotaro era amor, pero ahora se daba cuenta que no, no podía ni compararse con lo que sentía por Ren, entendió que a Shotaro lo quiso como un hermano y que su único verdadero amor era el hombre que la estaba cuidando, ayudando y protegiendo – sin darse cuenta las lágrimas empezaron a recorrer sus mejillas- estaba segura que él no correspondía sus sentimientos, ¿como podría hacerlo?-recordó lo que le dijo Alice- él es el hombre que toda mujer desea, es el ídolo de Japón.
-Jamás se fijaría en una persona como yo-
Kyoko salió del baño, se sentía como nueva pero trató de reprimir, el gran descubrimiento que acababa de hacer, con sus mejores dotes de actuación. escuchó un ruido que provenía de la cocina y se dirigió hacia ella
¡Dios mío!, era la primera vez que veía semejante desorden en la casa de Ren, había platos por todos lados y lo que hace un momento sonó seguramente fueron esas ollas que estaban en el suelo, había muchos alimentos en el mesón y algo que goteaba de una jarra, al parecer jugo de naranja, vio a Ren muy pensativo, sostenía un pequeño libro.
-¿Qué está haciendo?-le pregunto una muy sorprendida Kyoko.
-Estoy buscando qué hacer de almuerzo -miró el libro- ¿onigiris y sopa miso te parece bien?- creo que es lo más sencillo
-sí -tomó un delantal- pero primero arreglaré este desorden.
-Un momento-le quitó la olla que ella había recogido-tu debes descansar, yo me encargaré de esto.
-ya me encuentro bien-se puso las manos en la cintura- déjeme ayudarle, se nota que necesita ayuda- con la mirada le mostró todo el desorden que había hecho.
Ren se inclinó para tocar su frente con la de ella -ya no tienes fiebre- se separó de ella –pero eso no significa que estés bien.
Kyoko se sonrojó por el acercamiento pero en un tono de autoridad le hizo saber que no se quedaría con los brazos cruzados mientras él destrozaba la cocina.
-te ayudare así quieras o no quieras.- no fue consciente del tono tan familiar que utilizó, pocas veces lo había tuteado.
-está bien, pero yo hago los onigiris- sacó el arroz, lo lavó y lo puso a cocinar.
Kyoko terminó de lavar los platos y limpiar el desorden. Empezó a preparar la sopa miso
-huele bien-Ren se acercó a donde estaba ella revolviendo la sopa.
-¿quieres probar?-sacó un poco de sopa con una cuchara, la sopló, puso una mano debajo de la barbilla de Ren y fue acercando la cuchara a su boca.
Ren se sonrojó, parecía la escena perfecta entre unos recién casados –esta delicioso.
Ella se sonrojó también, no sabía porque en vez de darle la cuchara en la mano, lo había alimentado ella misma.
El pito de la olla arrocera los sacó de esa atmosfera romántica.
Ren sacó el arroz de la olla en un plato y se disponía a armar las bolitas
-¡espera!, te vas a quemar- ¿que te pasa?, es de sentido común saber que tienes que dejar reposar el arroz antes de armar los onigiris. Pensó Kyoko, aunque no fue capaz de decírselo de ese modo, después de todo era la primera vez que él lo hacía.
-hay que esperar a que se enfrié, mientras tanto puedes ir preparando el relleno-le dijo dulcemente.
Ren sacó de la nevera salmón, atún y las algas.
Kyoko cortó el salmón en pequeños cubitos y él hizo lo mismo con el atún
-ya esta frío-dijo Ren tomando una cantidad de arroz en las manos, dándole la forma, pero era muy difícil, el arroz se le empañetó todo.
-debes mojarte las manos con agua salada para que no se te pegue- preparó un poco de agua con sal en un tazón.
-eso no lo dice el libro- se sentía un poco torpe al seguir fielmente las instrucciones de un mini libro.
-algunos libros omiten pasos como ese, déjame leerlo.- tomó lo que más bien parecía una revista gratuita de cocina.
Kyoko miró el libro, se llamaba cocina en un 2x3, leyó la receta "pasos para hacer onigiris: 1-lave el arroz y cocínelo, 2-arme los onigiris 3-rellenelos con salmón o con lo que desee".
¡Qué clase de libro era ese!, no explicaba prácticamente nada, ahora entendía la razón de que Ren estuviera tan perdido.
Kyoko se mojó las manos con la mezcla y le mostró como se armaban, luego del primer onigiri Ren los armó muy rápido y bien hechos, después de todo él es de los que aprende a primera vista.
Sirvieron los onigiris y la sopa miso y se sentaron a almorzar
-¿los onigiris hechos en casa son mucho mejor que los de las tiendas cierto?-dijo Ren prácticamente devorando su bolita de arroz.
-tiene razón, estos están deliciosos- contestó ella con una cálida sonrisa.
Terminaron de almorzar, Ren recogió los platos, antes de que ella lo hiciera y los llevó a la cocina, pero lavaría luego, primero hablaría con ella
Kyoko estaba de pie cerca de la pared de la cocina, tenía un semblante de tristeza.
-¿que te pasa Mogami san, te sientes bien? -se acercó a ella.
-Tsuruga san, ¿porque hace todo esto?, ¿porque están lindo conmigo?, usted es el único que me ha cuidado cuando he estado enferma, me consuela cuando estoy triste, -empezó a sollozar- ¿yo… le doy tanta lastima?
-¿de dónde sacas eso?- se acercó, ella retrocedió hasta topar con la pared -no es por lástima que yo hago todo esto- es por, es por -la voz le temblaba, no tenía el valor para decirle lo que había ocultado por tanto tiempo.
-¿por qué?- le gritó, odiaba los rodeos y más cuando lastimaban tanto.
Él la tomó de la cintura y le dio un tierno beso en los labios, solo era un pequeño contacto, podía sentir la suavidad y calor que emanaban, lentamente fue moviendo sus labios intentando hacerla corresponder.
Las lágrimas cayeron fuertemente sobre sus mejillas, Kyoko no correspondió el beso , volteo la cara y trató de zafarse del abrazo, pero no pudo.
Ren se vio obligado a romper el beso pero no la soltó, la atrajo aún más contra su cuerpo y recostó su cabeza en el hombro de ella.
Ah llegado la hora Ren, dilo, ella piensa que sientes lástima y que por eso actúas de buena manera, tienes que sacarla de ese error, es ahora o nunca. ¡no seas cobarde Kuon!
-yo… te amo Kyoko -dijo en un tono poco audible, sin mirarla a la cara- ¿como hago para que entiendas lo que siento?-su hombro era como un refugio- me enamoré de ti poco tiempo después de que nos conocimos , traté de arrancarte de mi corazón porque sentía que estaba mal que amara profundamente a una niña -su voz era quebradiza, pero no pude, con tus acciones hacías que me enamorara aún más. No me atrevía a decírtelo porque siempre me recordabas que lo que sentías por mi era sólo respeto- levantó su cabeza para mirarla a la cara –pero ya no puedo ocultarlo más… yo te amo. – leyó confusión en esos ojos mieles que lo miraban extrañado, las ansias por saber su respuesta lo consumían, a decir verdad tenía mucho miedo, miedo a ser rechazado. Aflojó el agarre para hacerle saber que no la estaba presionando.
Kyoko aprovechó que estaban sus labios muy cerca de los suyos y tomando un poco de coraje se atrevió a reducir el espacio que los separaba, él se sorprendió, pero siguió el armonioso compas de sus labios tibios abriéndose y cerrando encajando perfectamente en los suyos.
Kyoko se sentía avergonzada, la timidez la invadió como era costumbre, sin embargo utilizó la poca cordura que le quedaba para decirle lo que atormentaba a su corazón. -yo también lo amo Tsuruga san- lo abrazó fuertemente-aunque hace poco que me di cuenta, siempre me mentía, diciéndome que ese sentimiento no era para mí, que nunca sería correspondido y que lo único que podía permitirme sentir por usted era respeto y el cariño que normalmente un Kohai adquiere por su Senpai.
Ren atrapó sus labios en un beso profundo, que lentamente se volvió más apasionado, las palabras de Kyoko se repitieron continuamente en su cabeza, endulzándole el ser, la abrazó con fuerza, sintiéndola por fin suya.
tuvieron que separarse por la necesidad de aire, pero retomaron ese juego de lenguas hasta que un sonido proveniente del celular en el bolsillo de Ren hizo que se separaran.
-Mataré al que me este llamando- metió la mano al bolsillo que vibraba, la chica soltó una risilla al ver el gesto amenazante que le hacía Ren al celular. -que buen momento escogiste para llamar Yashiro-bufó sarcástico.
-¿por qué? ¿Interrumpí algo?, yo solo quería saber como se encontraba Kyoko chan.
-ella está bien y nos interrumpiste el momento que tu tanto deseabas que pasara.
-quieres decir que…- su emoción se podía casi ver a través del auricular. -pásame a Kyoko chan ¡rápido!.
Ren le tendió el teléfono-quiere hablar contigo.
-hola, Kyoko chan ¿que te dijo Ren?, por favor explícamelo con lujo de detalles, te lo pregunto a ti porque sé que él no me lo diría.
La joven se sonrojó muchísimo-hola Yashiro san, etto e...él..-miró a Ren-.. me dijo que… me ama-exhaló. Mezclando su aire con un suspiro.
Ren carraspeó y se sonrojó un poco.
-kyaaaaaaaaaaaa, hasta que por fin ese tonto se te confesó, ahí donde lo vez, tiene pinta de Casanova cuando en realidad es un lento en cuestiones amorosas.
(yoko miró divertida a Ren y escuchó a través del celular -¿seré el padrino?
-¿padrino de qué?- dijo ella sin captar la idea, Ren la miró con duda.
-pues de la boda-respondió Yashiro como si fuera la cosa más obvia.
Kyoko abrió los ojos como platos y se sonrojó más, Ren se acercó y tomó el teléfono
-deja de ser tan molesto Yashiro, ella ya te dijo lo que querías saber.
-está bien, estoy muy contento por ustedes- colgó y empuñó sus manos en señal de victoria, como si su sueño de Cupido por fin se hubiera hecho realidad.
Yashiro no tuvo que preguntar que le había contestado Kyoko, sabía de antemano que ella también lo quería, aunque viviera negándolo.
-Tsuru- Ren puso un dedo en su boca.
-llámame Ren, Kyoko-le dijo con una sonrisa.
-R…Ren- le costó decirlo, nunca lo había llamado así.
Ren pensó que su nombre sonaba mucho más bonito como ella lo pronunciaba. La besó y en un espacio para tomar aire no aguantó las ganas de preguntarle -¿que fue eso del padrino?
-eeto... de la boda-respondió esquivando la mirada para que no viera su sonrojo.
Él levantó las cejas sorprendido y con una carita pícara la tomó de la barbilla y la miró fijamente -mas adelante, será una muy buena opción.
El tiempo pasó volando, ya era de noche.
-Tsuru -no se acostumbraba todavía a llamarlo por su nombre- Ren, ¿puedes llevarme a mi casa?
-¿Te quieres ir?- ella negó con la cabeza.
-es que no quiero incomodarte- se sentía apenada.
-nada me hace más feliz que estés conmigo, además está lloviendo muy fuerte y el sereno podría hacerte daño, si quieres llama al Darumaya para avisar que te quedarás.
-gracias por todo Ren-se empinó para darle un fugaz beso.
-iré a darme un baño, siéntete como en casa…si quieres puedes espiarme-dijo en un tono de picardía.
-¡yo nunca haría eso Ren!, soy una señorita-infló los cachetes avergonzada.
-era broma-fue al baño reprimiendo las ganas de carcajearse por la reacción de ella, le encantaba molestarla.
Ren salió del baño con una toalla que lo cubría de la cintura para abajo
Kyoko apenas lo vio se puso del color de un tomate-¡vístete Ren! -le gritó tapándose los ojos.
–Te esperaré en la cama-le dijo en un tono sensual, en el fondo estaba muerto de la risa, se dirigió a su cuarto y cerró la puerta.
El corazón se le aceleró, ¡cómo que la esperaba en la cama!, ¿no pretendería que durmieran juntos o si?
Kyoko se dio un baño rápido, se puso una muda de ropa de las que le habían traído Ren del Darumaya y salió muy nerviosa hacia la habitación de huéspedes
-¿que haces aquí?- llegó Ren en pijama alrededor de media hora después- te estaba esperando para ir a dormir.
-¿como se te ocurre que dormiría contigo?, que un hombre y una mujer duerman en la misma cama da pie para muchas cosas- una vez la mamá de Shotaro le dijo esto cuando ella insistía en dormir con él.
-no tiene nada de malo, somos novios y yo no haré nada que tu no quieras, vamos es sólo dormir.
¡novios! Kyoko estaba muy feliz de escuchar esa palabra pero…
-definitivamente no, dormiré aquí-determinada se acomodó en la cama de huéspedes.
-como quieras, no vengas a pedirme posada a mitad de la noche, diciendo que tienes frío y te sientes sola, hasta mañana- se dirigió a su cuarto, un poco sorprendido por su propio comportamiento ya que estaba actuando como un niño caprichoso.
-Sigue soñando que eso pasará, estoy acostumbrada a dormir sola desde hace mucho tiempo- se acomodó bajo las cobijas.
La noche estaba envuelta en una feroz tormenta, relámpagos y truenos la acompañaban.
Kyoko no había podido pegar el ojo en todo el tiempo que había pasado, le tenía mucho miedo a las tormentas y eso se lo debía también a Shotaro que de niña siempre la asustaba.
Salió a la sala para ver la hora, eran las 12:45 pm, un trueno hizo que diera un pequeño grito, se llevó las manos a la boca pues no quería despertar a Ren. Se sentó en el sofá abrazando sus piernas, estaba muy asustada y sentía frío, pero su orgullo le impedía llamar al hombre que le advirtió que eso pasaría.
Ren escuchó pasos que provenían de la sala y luego un grito, se levantó y fue a ver que pasaba.
Encontró a Kyoko aovillada en el sofá, se acercó a ella y la contempló con ternura-vamos- le tendió la mano.
Un relámpago hizo que no dudara en tomar su ayuda y lo siguió hasta su cuarto
Ren no le preguntó nada, se acostó junto a ella y la abrazó.
Así durmieron, abrazados, compartiendo el calor que cada uno brindaba.
Continuará
NA: ¡kami!, hasta que por fin lo dijeron! ¿Qué les pareció? Muy cursi, muy malo, muy bueno, muy soso, ya saben lo que quieran opinar, comentar y/o criticar, siéntanse libres de hacerlo con un Review.
Chaito. Nos leemos a la próxima.
Scorpion25Akuma: Arigato gozaimasu, me encantan que tus reviews sean tan largos y jugosos. Me hacen reír mucho y me animan a seguir escribiendo. Gracias por contestar mi pregunta.
No voy a dejar que Kyoko se le entregue en bandeja de plata a Ren, no señor (gomen nasai mi querido Ren tendrás que esperar unos capítulos) pero prometo que habrá mucha acción entre esos dos. Esa Alice va a tener su merecido, ya veras lo que le tengo preparado a esa tarada presumida.
No he oído la canción, de donna summer sólo conozco "the power of one", pero la buscaré apenas pueda, y leeré el capi de nuevo, te contaré después si me sangra la nariz (jejejeje).
Haaaaaaaaa, mis vacaciones llegaron a su fin (cara de aburrimiento, ojos tristes), esta semana comienzo el cole y la profe de matemáticas nos recibirá con tremendo examen. Por eso trabajé muy duro escribiendo hasta el capi 10 de este fanfiction, al principio pensé que serian 10 capi en total, pero ¡dios mio! Creo que van a salir muchos más, lo que imaginaba que sucedería en un sólo capitulo al final se alarga y toca partirlo en dos. Bueno espero que sigas leyendo esta historia y apoyándome con reviews. Gracias. bye bye.
By Sakuraliz 17/01/10
