Grrr, aquí me tienen :D hace mucho que no escribía Ö pero ahora no sé de donde sale todo esto..¡Oh cierto! sale por que hay personas que aunque no me conocen me apoyan, muchísimas gracias a : Luci, Jaqui-chan, Gart & se acaba de unir al grupo crazyonechan :D en verdad MUCHAS gracias.


IMPORTANTE:
Yo quiero pedirles una cosa, si estoy en fan fiction es por que quiero compartir con ustedes lo que mi cabecita piensa, imagina y anhela, porque yo impregno en cada fan fic una parte de mí y sonará cursi, pero en cada historia hay un pedacito de mi corazón, en fin agradezco los hermosos 7 reviews que hay en esta historia :D y me gustaría que me dejaran su opinión ¡Vamos, cuando lees algo no eres como Takashi Morinozuka, que solo dice "Ah.." no te cuesta NADA dejarme tu opinión ;D


Capítulo 3. Las intenciones de Hikaru.

- ¡El paquete ya viene Hikaru! – gritó Kaoru, Hikaru tenía la vista perdida, ¿Qué haría con una Haruhi incapaz de conocerlo? ¿Seguiría siendo la misma chica que a él le gustaba? Tenía que pensar antes de que ella llegara y rápido. "¡Demonios! Haruhi siempre será Haruhi Hikaru, acéptalo" se regañó así mismo, sería la misma Haruhi sólo que un poco más distraída e ingenua.

El timbre de la mansión lo sacó de su trance, abrieron la puerta esperando recibir a Haruhi Fujioka pero ahí sólo se encontraba un gigantesco pastel.
- ¿PASTEL? – Dijo Hikaru extrañado, pero después recapacitó - ¡ESE HONEY! NOS MANDÓ UN PASTEL EN LUGAR DE HARUHI! ¡ESO ES JUGAR SUCIO! – estaba enojado, realmente estaba enojado, pero no podía hacer nada… ¿o si? Levantó una ceja y le dijo a su hermano -¡AY QUE QUEMAR EL PASTEL!

Haruhi despertó ante tal grito que amenazaba con su vida, ¿Quemar el pastel? Las personas que estaban fuera ¿Sabían que había alguien adentro?
- ¡Saquéenme de aquí! –gritó Haruhi, los gemelos escucharon y se me imaginaron algo al estilo película americana, abrieron como pudieron el pastel esperando encontrarse a una Haruhi con poca ropa dentro del pastel, pero ahí solo estaba su juguete Haruhi ingenua e inocente, como siempre.

La sacaron de ahí cubierta de la crema dulce y ella les agradeció aunque se notaba intimidada, los gemelos la miraban como si ella fuera, la última coca-cola en el desierto.
- Deberías cambiarte – dijo Kaoru – nuestra madre es diseñadora así que no te preocupes por la ropa.
- Gracias… ¿Kaoru verdad? – dijo ella, pensó de antemano que a un par de seres humanos idénticos no les gustaba que los confundieran, por ello analizó cada detalle del chico con el que hablaba y el otro que guardaba silencio y la miraba de reojo.
- Hikaru… has estado muy callado – dijo Kaoru, sonriendo malévolamente, - Creo que deberías acompañar a Haruhi a la habitación donde madre guarda la ropa.
- OH claro porque… ¡¿QUÉ?! – gritó Hikaru, no podría aguantar caminar menos de 20 metros al lado de Haruhi, se pondría nervioso, le sudarían las manos, tartamudearía, no , no y no…
- En verdad, no es molestia además, ya no está pegajoso – dijo Haruhi, no quería ser una carga para aquellos chicos después de todo aún era una incógnita quiénes eran ellos y más importante. Quién era ella..
- No digas eso – dijo Kaoru haciendo un movimiento con su mano de arriba abajo en señal de no es molestia – Hikaru te acompañará.

Kaoru sabía lo que hacía, incluso más que Hikaru creía que si Haruhi se daba cuenta de lo maravilloso que podía ser Hikaru no sólo como amigo si no como algo más, podría colaborar en la felicidad de su gemelo. Y entonces antes de que caminaran para la habitación donde Haruhi se cambiaría Kaoru le dio un ipod, le dijo que se lo pusiera cuando estuviera allá, ya que Hikaru se pondría a cantar y era realmente pésimo en ello, Haruhi le agradeció en voz baja para no herir los sentimientos de aquel frustrado imitador de cantantes; Hikaru.

El gemelo mayor caminaba con las manos en los bolsillos preguntándose que es lo que debía hacer, mientras que Haruhi miraba los pasillos de aquella gran mansión y se sentía como niña en una dulcería, entonces el chico decidió romper el hielo, sí aquella barrera inexistente que lo atorpecía y no lo dejaba ver a la castaña a los ojos.
- ¿Sabes quiénes somos nosotros? – le preguntó seriamente, no quería presionar a Haruhi, sólo quería saber si parte de la Haruhi que a él le gustaba seguía ahí.
- Si bien recuerdo – Haruhi puso un dedo presionando su mentón – Los chicos de hace rato son Takashi Morinozuka y Mitsukuni Haninozuka y ambos están en rangos superiores de las artes marciales… y ustedes son, ¡gemelos! –dijo Haruhi satisfecha por su conclusión. Hikaru suspiró decepcionado, tal vez esta Haruhi era mucho más ingenua de lo que pensaba – No me malinterpretes, son los gemelos Hitachiin, tú eres Hikaru cuando abrí los ojos después de mí caída pude ver la preocupación en tus ojos, tú… es decir, ¿yo... los preocupe? – Haruhi no tenía la mínima intención de poner nervioso a Hikaru, pero lo había logrado inconscientemente.
- Haruhi, tú… eres importante para, todos nosotros eres… - Hikaru había hecho hacia atrás un mechón corto pero rebelde del cabello de Haruhi. Pero se tragó sus palabras, tal vez eso que tenía que decirle la aturdiría, ya habría otro día, sí un día en el que la auténtica Haruhi Fujioka volviera, ese día le confesaría sus sentimientos. – Aquí es, vístete como te sientas cómoda, yo estaré aquí – Dicho eso Haruhi entró, se colocó los audífonos y comenzó a escuchar la música.

Mientras que afuera, un curioso Kaoru observaba a su hermano desde lejos, veía cada gesto que él hacía, unos de confusión, otros de arrepentimiento, pero el más profundo, la cara de un idiota enamorado, aunque le dolía aceptar que su hermano pronto se separaría de él, no podía negar que la felicidad de Hikaru era más importante que cualquier cosa, incluso más importante que sus propios sentimientos hacia la castaña. Entonces ideó un plan que no podría fallar conocía tanto a su hermano que podía predecir lo que él haría, entonces puso manos a la obra.

Haruhi no podía calcular la cantidad de ropa que ahí había, y una infinidad de bañadores, vestidos, blusas, shorts, pantalones, y eso le había traído un recuerdo.
"¿Playa? – dijo incrédula la chica. - ¡Si,playa! Dijeron los gemelos - ¡Así que te tenemos preparados unos cuantos bañadores . – siguieron al mismo tiempo. - ¿Están lindos no es así? – dijo Hikaru . Y así comenzó una lucha por ver que bañador le quedaba mejor." Haruhi sonrió ante el recuerdo, recordaba que ella era no sólo el juguete de aquellos chicos si no que era algo más importante…¿pero qué podría ser?.
Entonces, la luz se fue, y Haruhi quedó completamente a oscuras. No estaba asustada, ya que la música que escuchaba la tranquilizaba, esperaría a que regresara, tentó con sus pies el lugar que pisaba y se sentó aferrada a sus rodillas, no podía ser peor.
Entonces sin que ella se diera cuenta la puerta se abrió y entró un nervioso Hikaru buscando a Haruhi, pero esta no escuchaba. Hasta que… su pie se atoró en la alfombra y calló de bruces, Haruhi sintió el golpe, se quitó los audífonos.

- ¿Hola? – preguntó la chica preocupada - ¿Estás bien?¿Hikaru? – De alguna manera sabía que era él.
- Haruhi – dijo el tratando de ser valiente – Yo quería cerciorarme de que estabas bien, si ese es el caso creo que me voy. – pero antes de que Hikaru se levantara Haruhi lo detuvo de la camisa.
- Espera Hikaru, es que yo tengo algo que decirte – Hikaru se sintió nervioso, y a la vez excitado ¿de dónde le había salido esa fase a Haruhi? – Hikaru, ¿Hay algo entre nosotros? – esta bien, el no se esperaba semejante pregunta. – No me tomes a mal, pero, yo… - Haruhi no pudo terminar Hikaru se hincó delante de ella, y a pesar de la oscuridad encontró su rostro, lo tomó entre sus manos y acarició su mejilla, la abrazó y hundió su cara en el cabello de la castaña que lo miraba sorprendida pero que correspondía al abrazo con tal naturalidad.
- Haruhi, yo, no quiero mentirte, no lo haré pero, la verdad es que tu, eres la mujer más importante de mí vida .

Haruhi no se esperaba escuchar aquellas palabras, se quedó quieta, esperando tratar de encontrar una solución, una respuesta ¡algo!, pero sus impulsos la dejaron llevar.

- Hikaru, ¿y qué es lo que tú quieres hacer? – El se quedó helado, ¿Haruhi le estaba preguntando qué es lo que haría? Desesperado, poseyó los labios de la castaña, y ella le correspondió el beso, Hikaru se sintió feliz, se sintió correspondido, pero finalmente cayó en la cuenta de que eso era sólo una fantasía, la verdadera Haruhi volvería y probablemente no recordaría aquello. Tal vez las intenciones de Hikaru en ese momento era aprovecharse de la confusión y desesperación de la castaña por encontrar quién era, pero la única intención que valía la pena era ayudarla a recuperar su memoria y así, algún día Haruhi se daría cuenta de él y no sólo como su mejor amigo, si no como hombre, como alguien que la protegería de todo, alguien que tendría los brazos abiertos para ella, alguien que la cuidaría, que la haría feliz alguien que…la amara.
– Hikaru – dijo como la verdadera Haruhi hubiera dicho, un tono de voz de culpabilidad y a la vez miedo de no herir los sentimientos de el mayor de los gemelos.
- ¿Haruhi?¿Recordaste algo? – dijo Hikaru -
- Si, eso creo Hikaru ¡ya sé por qué Kaoru y tú me resultan tan conocidos! Nosotros somos mejores amigos ¿no? Gracias Hikaru – lo abrazó y aunque al principio el chico se tomó por sorpresa, cambió su expresión a una dulce y tenue sonrisa. Estaba feliz, parte de la haruhi que el amaba había vuelto.
- ¿Hikaru?¿Haruhi? – dijo Kaoru abriendo la puerta, y cuando este entró las luces volvieron a la normalidad, Haruhi notó la proximidad que había con el cuerpo de Hikaru y se sonrojó, había un sentimiento muy agradable que comenzaba a nacer en su pecho. ¿Eso era amistad? Ó ¿Era lo que la gente solía decirle amor?

- ¡Bien, bien! – dijo kaoru moviendo las manos en señal de "salgamos" , - creo que es hora de divertirnos – continuó fingiendo que no le importaba la posición de su hermano con Haruhi, sí, Haruhi la chica por la que una vez, sólo una vez se tentó a separarse de su hermano y luchar por ella.

- ¡Juguemos a las escondidas! – dijo Hikaru , pero Kaoru y Haruhi lo miraron con una expresión de… "¿Alguien dejó salir un niño del Jardín de Niños?". Hikaru captó la indirecta y guardó silencio.

- ¡Mejor planeemos lo que haremos cuando entreguemos a Haruhi en las manos del Rey de Sangre Fría! – dijo Kaoru, Hikaru lo miró frustrado, sabía que les quedaba poco tiempo con Haruhi pero por lo menos ya había recordado quiénes eran ellos.
La chica se quedó helada por unos momentos, ¿quién era ese Rey de Sangre Fría? , y mejor aún ¿por qué mencionar su nombre le hacía sentir escalofríos?

- ¡Lo tengo, lo que haremos será… - dijo Hikaru, con un semblante vengativo, sin duda Kyôya Ootori se llevaría una gran, gran sorpresa.


En verdad, no sé si escriban ustedes fan fics :D pero, si así es... ¿a poco no se siente bonito cuando ves que tienes un review nuevo? . ¡Niégalo! haber haber! jaja, yo sólo quiero su opinión sincera, sus críticas constructivas, sus reclamos, si les gusta o no :D sólo quiero saber que pasa por esa cabecita tuya cuando lees lo que mis neuronas hacen cuando se conectan ;D

CiiJaii