Disclaimer: Sonic y sus personajes son propiedad de SEGA y de sus respectivos creadores.
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Capítulo IV
"Formación de equipos"
Tails soltó el profundo suspiro que había estado reteniendo ante la presión y el nerviosismo. Los dos erizos lo miraban expectantes.
—Según estos reportes, hay algunas zonas no registradas donde pueden usar sus poderes. Creo suponer que el enemigo no ha abarcado su tiranía en su totalidad. También hay alarmas detectoras de presencia de poder esparcidas por un diámetro aproximado de unos 12.700 km, excepto en aquellos lugares donde la tecnología inalámbrica no funciona; estas alarmas solo se activan cuando el individuo hace uso de sus habilidades, como ya lo vimos con los robots que mandé al exterior el día de ayer. Los rastreadores, según Espio, son los cyborgs cuya reprogramación es localizar a cualquier individuo que tenga estas habilidades que puedan ser un peligro para el enemigo… aunque, todo esto son solo suposiciones.
»Las malas noticias no terminan aquí. Esos cyborgs asesinos poseen otras habilidades (aparte de volar, disparar rayos de energía y la detección), al parecer, fueron creados para que se adaptaran a cualquier tipo de poder, por eso mismo, también tienen la capacidad de la telepatía artificial.
—¡Imposible!—exclamó Sonic incrédulo, sin poder creer en la explicación de su mejor amigo—. ¿Hay máquinas que leen mentes?
—Sí, es posible. Hasta yo puedo crear robots así, pero con el escaso material que dispongo pues…
Tails calló, levantó un poco la cabeza para corroborar las reacciones de ambos erizos. No pudo ocultar su sorpresa al no percibir rasgos de miedo en ellos: Sonic y Shadow no se mostraban asustados, todo lo contrario, se encontraban ansiosos ante la perspectiva de querer y poder vencer a un enemigo peligroso y, sobre todo, muy astuto.
—Entonces sin poderes evitamos a los cyborgs asesinos, ¡pan comido! —expuso Sonic sin ser capaz en contener su felicidad al estar envuelto en una misión extrema que lo haría salir de la base secreta. No obstante, se mostró serio cuando se dirigió a Tails—. Solo una cosa, ¿cómo sabremos cuales son las zonas en donde podemos usar nuestros poderes?
Tails volvió a suspirar, ya se esperaba que su mejor amigo se fuera a tomar tan tranquilamente la misión y los peligros que esta conllevaría. Ladeó un poco la cabeza mientras estiraba la mano hacia un cajón del extremo derecho de su escritorio; de ahí sacó dos objetos pequeños, delgados, largos y con una base triangular en el medio.
—Inventé dos radares electromagnéticos para cada uno. Con él tendrán variaciones de aplicaciones como reloj, brújula, buscador, comunicador, un mapa virtual que especifique las zonas libres de alarmas y les muestre cualquier presencia existencial o artificial que esté a un radio aproximado de 15 metros de ustedes.
—¡Eres un genio, Tails! —exclamó Sonic a la vez que tomaba el reloj azul de la mano de su amigo y se lo colocaba en su muñeca izquierda.
—Gracias, Sonic—agradeció Tails ruborizado y alagado con el pecho hinchado de orgullo—. De haber tenido más tiempo habría hecho los radares mucho más…
—¿Hay algo más qué debemos saber de esos cyborgs? —le interrumpió Shadow que también se ponía su reloj (de color negro) en la muñeca.
—Sí, algunos cyborgs tienen la capacidad de controlar a cualquier mortal—respondió Tails volviendo su vista a los reportes.
—Eso no tiene sentido si al final terminan matándolos—dijo Sonic mostrándose más confuso y expectante que antes.
—En eso tienes razón—arguyó Tails sin dejar de ver el monitor—, pero si estos robots captan un mínimo potencial en un ser, pues éste es controlado por completo.
Shadow esbozó una sonrisa despectiva y luego dijo:
—Un plan muy inteligente de nuestro misterioso enemigo al crear su ejército de controladores de esa manera.
Sonic se mostró muy de acuerdo con él mientras que Tails solo torció el gesto, rebulléndose más en su asiento.
—Eso mismo pensé—admitió después de unos segundos el zorro. Abrió y cerró la boca un par de veces, como si se hubiera contenido en decir algo. Pasados unos largos segundos, agregó—: Sin embargo, si esos cyborgs perciben un enorme nivel de poder en, sea quien sea, pues inician su función de asesinar.
Sonic volvió despacio la cabeza e intercambió una mirada de incredulidad con Shadow, que éste a su vez sí logró sonreír audazmente y preguntó con tono sombrío:
—¿Cómo reconoceremos a los qué están siendo controlados?
Tails calibró la respuesta en un santiamén.
—Ojos rojos.
—¿Eso es todo?—cuestionó Shadow con indolencia.
Tails se encogió un poco más en su asiento, inquieto; aunque trató de mantenerse firme frente al erizo negro quien manifestaba un porte amenazador.
—Sí, es la única descripción que está escrita por el Team Chaotix en sus informes—respondió sin titubear.
—¿Qué más?—volvió a interpelar Shadow.
Tails elevó su vista al techo, se rascó la barbilla mostrando un aire pensativo.
—Ammm criaturas peligrosas, plantas venenosas y carnívoras, el mal clima, pero creo que eso no será ningún problema para ustedes.
—En resumen: los únicos peligros a los que nos enfrentaremos para llegar a las torres son esos tontos robots y a los sujetos que están siendo controlados por el enemigo.
—No te lo tomes tan a la ligera, Sonic—lo regañó Tails.
—Me lo estoy tomando en serio—arremetió Sonic dolido, llevando una mano en su pecho tan dramáticamente como si las palabras de su mejor amigo lo hubiesen ofendido.
—¿Algo más? —replicó Shadow con sutileza.
—Sí, pero antes le diré a Amy y a Rouge que vengan.
Sonic vaciló un momento, como si planteara replicar, vio a su amigo que se comunicaba con las chicas por medio de una radio. Estaba a punto de decir algo, pero se vio interrumpido cuando escuchó que alguien abría la puerta del laboratorio. Sally y Knuckles entraron al lugar a pasos decididos, caminando hacia donde estaban los chicos, posicionándose a lado de ellos.
—¿Por qué no me mandaste a llamar? —reclamó Knuckles cuando Tails ya había terminado en usar la radio.
—En esta misión solo requiero la ayuda de Shadow, Rouge, Sonic y Amy—explico Tails a los recién llegados, ignorando la furia que dimanaba el equidna—. Por el momento te necesito aquí, Knuckles.
—¿Cómo se formarán los equipos? —preguntó Sally mostrándose un poco preocupada.
—Amy y yo—le dijo Sonic cortante, sin siquiera mirarla—, mientras que Shadow estará acompañado por Rouge. Me parece lógico ya que yo he trabajado a lado de Amy por muchos años. Lo mismo pasa respecto a los ya mencionados.
Sally no pudo disimular muy bien el ferviente dolor que la dominó al ver que Sonic seguía mostrándose frío con ella, no obstante dio un paso al frente y articuló con firmeza:
—No creo que sea buena idea—dijo sin más, y todos la miraron.
—¿Por qué dices eso, Sally? —preguntó Tails confuso; a pesar del sueño que tenía, aún seguía mostrándose lúcido y concentrado en lo que respectaba la misión.
Sally vaciló por unos segundos, se mordió el labio mientras tanteaba en decir lo que pensaba. Después de un lapso, la ardilla se armó de valor, rodeó el escritorio, se acercó a Tails y se agachó para susurrarle algo al oído cuidando de que nadie la oyese. Los demás miraban la escena, absortos e impacientes, aguardando que la chica terminase su cuchicheo. Por fin, Sally se separó de Tails y volvió a regresar a su lugar, dejando al zorro mucho más pensativo y desorientado de lo que había estado hacía unos momentos.
—Oh, estoy de acuerdo, aunque… —comenzó a decir Tails dirigiéndose a Sally.
—¿Qué? —espetó Sonic mirando a su mejor amigo y a la princesa con sospecha.
—Que los equipos quedan así: Sonic con Rouge y Shadow con Amy—expuso Sally firmemente.
Ninguno dijo nada por uno efímero largo minuto, apenas los dos erizos estaban procesando la perturbada información que Sally soltó sin previo aviso. Por fin, Shadow y Sonic cayeron en cuenta de lo que dijo la princesa.
—¡QUÉ! —exclamaron los dos al unísono.
—¿Shadow con Amy? —Se cuestionó Knuckles incrédulo y, sin poder evitarlo, soltó una carcajada estridente que hizo enfurecer a Shadow—. Esto es tan… raro.
Los dos erizos no estaban de acuerdo ante esa loca propuesta, no lo iban a permitir, pero antes de cualquier objeción las puertas del laboratorio se abrieron nuevamente y de ahí entraron Rouge y Amy.
—¿Nos llamaste, Tails? —preguntó la eriza mientras se acercaba al escritorio, deteniéndose a lado de Knuckles.
—¡Vaya! Parece que llegamos en medio de una reunión—ironizó Rouge mirando uno por uno a los presentes, deteniendo su sensual mirada sobre el equidna que parecía afiebrado—. Me alaga que no nos llamaran antes.
—Ya que la mayoría estamos aquí, les platicaré la situación actual—atajó Tails que ya no podía disimular más su irritación por la falta de sueño.
Parecía el cuento de nunca acabar, cada uno escuchaba absorto la larga explicación de Tails que ninguno dijo nada mientras el zorro seguía hablando. Les explicó rápidamente sobre la posible muerte del Team Chaotix, sobre la información que ellos pudieron conseguir, también hizo alarde de que la master esmerald posiblemente estuviera en una de las dos torres que podían ser la base del enemigo, además del ejército que éste estaba creando. Tails no hizo caso a las miradas de espanto y a las preguntas atolondradas de sus amigos, simplemente se limitó a seguir con su explicación. Cuando por fin terminó, hubo un silencio abismal.
—No puedo creerlo—susurró Amy que reprimía sus lágrimas a causa de la furia y la impotencia que estaba sintiendo.
Tails dedicó una sonrisa consoladora a la eriza, que pareció animarla un poco; aunque lo que venía a continuación no iba a ser nada fácil para él porque tenía que explicarle a su amiga que haría pareja con Shadow en la misión de búsqueda. Así que se armó de valor para anunciar el cambio de planes.
—Amy y Rouge las mandé a llamar porque…
Pero Sally, tomando su papel como una líder nata, se precedió a decir:
—Estarán en una misión con Shadow y Sonic. Dos equipos, cada una junto con un erizo.
Todos la miraron con desdén, preguntándose quién la había puesto al mando.
—Y esa misión… ¿es? —preguntó Rouge a Tails, ignorando a la princesa olímpicamente.
—Eso es obvio, buscar la master esmerald—le respondió el zorro.
—Esa es mi especialidad—dijo Rouge con cierta soberbia y señalándose orgullosa.
—¿Sólo eso? —interpeló Amy, mostrando su lado perspicaz.
Sonic, a quien Amy había pasado por alto en ignorarlo tan descaradamente, se limitó a responder por su amigo.
—No, también hay…
—¡Es todo! —lo interrumpió Tails con firmeza.
—¿Seguro? —canturreó Rouge achicando los ojos en señal de desconfianza.
—Sí, bueno… Sonic y Shadow les explicará a fondo lo que necesitan saber sobre la misión—se apresuró a aclarar Tails sonriendo nervioso.
—¿Por qué no lo haces tú? —graznó Knuckles.
—Porque no hay tiempo—replicó Tails que se sentía acorralado y que ahora miraba ceñudo a los presentes—. Partirán ahora.
—Yo también quiero salir a buscar la master esmerald—replicó Knuckles, desafiante.
—No puedo mandar a todos en grupo allá afuera. Lo primordial es pasar de desapercibidos—explicó Tails ya harto del asunto.
—Es cierto, con un equipo de más de tres o cuatro integrantes pierdes velocidad y será más difícil esconderse del enemigo—intervino Sally pensativa. Luego, miró a los cuatro que estaban asignados a la misión de búsqueda—. Solo tienen 10 minutos para empacar.
Rouge le lanzó una mirada de desdén antes de dirigirse a su compañero de misiones.
—Pues… andando, Shadow.
—¿Rouge?—la llamó Tails en un elocuente susurro—, harás esta misión junto con Sonic. Amy irá con Shadow.
—¡Qué! —exclamaron las dos susodichas, incrédulas.
—¿Por…?—comenzó a replicar Amy en voz baja, mirando de reojo a Shadow quien solo estaba de pie con los brazos cruzados en una postura mucho más seria de lo normal—. ¿Por qué me pones hacer equipo con él?
—Yo puedo ser la pareja de Shadow—intervino Rouge—. Hemos trabajado juntos desde hace mucho tiempo. Hacemos un excelente equipo.
—Perdón, pero Sally aclaró un buen punto—se defendió Tails ante el enojo de su mejor amiga cuando hizo mención del nombre de la princesa.
—¿Cuál punto? —espetó Amy sin poder contener su odio hacia la susodicha a quien miró con dureza.
La súbita quietud de Sally era imperturbable, ella sabía perfectamente como amenguar la tensión que había provocado gracias a su sugerencia.
—Esta misión será muy peligrosa, así que le dije a Tails que los equipos deben estar… equilibrados—comenzó a explicar.
—¿A qué te refieres con eso, princesa? —espetó Rouge colocando las manos en la cadera.
—Pues si quieren saber…—repuso Sally sin el afán de iniciar una pelea—. Todos sabemos que de Sonic y Shadow, no hay duda que Shadow es el más fuerte.
—¡Oye! —bramó Sonic evidentemente ofendido.
—Y bueno, de las chicas, Amy es la más débil—siguió Sally como si nada, ignorando el peligro en la que se había expuesto al decir lo último.
De pronto, hubo una atmosfera de erradicación desorbitante.
—¿Así qué crees que soy débil? —murmuró Amy con tranquilidad, encarándose a Sally. Posteriormente, la eriza ya había hecho aparecer su martillo "Piko Piko Hammer" en un solo parpadeo—. Bien, pues te demostraré lo contrario.
Sonic y Knuckles, haciendo uso de la velocidad y la fuerza, sujetaron firmemente a Amy antes de que ésta arremetiera contra Sally que ahora se resguardaba detrás del escritorio de Tails.
—¡No, basta! —pidió Tails que se había puesto de pie y corrió a interponerse entre su amiga y la princesa.
—Por eso se me ocurrió poner a Shadow con Amy y a ti Sonic con Rouge. ¿Ya entienden el equilibrio? —se apresuró a explicar Sally mostrándose apenada ante el reciente inconveniente.
—Tails, ¿en serio crees que Shadow es más fuerte que yo? —le preguntó Sonic que aún no soltaba a Amy del brazo.
La pregunta del erizo azul tomó a Tails por sorpresa que hasta lo puso en un apuro.
—Yo no… tú eres más veloz que él—repuso el zorro con agilidad.
Sonic no se quedó conforme con esa respuesta, simplemente trató de ignorar ese detalle aunque fuera inútil. Notó que Amy ya se había tranquilizado y que había hecho desaparecer el poderoso martillo. Sin percibir más peligro, la soltó poco a poco, pero sin dejar de vigilarla y descuidarla por si le llegara a poseer otro ataque de furia.
—¿Cómo en cuanto tiempo nos llevará completar la misión? ¿Qué tan lejos están las torres? —preguntó de repente Rouge, que gracias a ello la tensión de aminoró un poco.
—Ammm no es tan sencillo saber las respuestas, pero sobre la primera yo calculo que será como… menos de un año—dijo Tails sin mayor importancia.
—¡¿Un año?! —se escandalizó Rouge abriendo los ojos como platos.
—Meses tal vez meses—se apresuró a decir Tails levantando las manos como si creara un escudo con ellas—. No pueden usar transporte fuera del campo de fuerza. Recuerden que deben pasar de desapercibidos. El equipo uno—dijo mirando a Sonic y a Rouge—, tomará la ruta noroeste, mientras que el equipo dos—esta vez se dirigió a Shadow y a Amy— se irá en dirección sureste.
—¿Por qué nos tocó el camino más largo? —se quejó Sonic que todavía seguía algo molesto.
—Supongo que no puedo darme el lujo de llevar un par de maletas para esta divertida excursión de 12 meses—dijo Rouge haciendo uso de su típico sarcasmo.
Tails la miró a modo de disculpa.
—No, lo siento, Rouge.
—Con una pequeña mochila bastará para que cada uno lleve solo lo necesario—aconsejó Sally con amabilidad, pero ninguno de los asignados le hizo caso, salvo Sonic que solo se limitó a asentir dando una seca cabezada.
—Sí, además les proveeré de dinero para que no tengan que robar—intervino Tails—. Cuando salgan de aquí, eviten usar sus poderes.
—¿Cuáles poderes? —preguntó Rouge llanamente. Amy, como ella, también manifestó su desasosiego.
—Ustedes también poseen habilidades asombrosas—expresó Tails como si lo que dijo era lo más obvio, haciendo ruborizar a las chicas—. Rouge, tu capacidad de volar es catalogado como una habilidad de poder... Y Amy, abstente de usar tu martillo.
—Es absurdo—gruñó Rouge ante la perspectiva de no poder divertirse en su totalidad en la misión—, mis alas se entumecerán si no las uso por un largo periodo de 12 meses.
Pero Amy aún no comprendía del todo la petición de Tails.
—Pero, ¿por qué?—preguntó Amy, que parecía un tanto nerviosa, aunque después lo disimuló bien.
—Hay una posibilidad de que nuestro enemigo esté al tanto de nuestras habilidades—dijo Tails, que cabeceaba sobre el monitor de la computadora; el sueño ya lo estaba venciendo. Haciendo un esfuerzo, se enderezó un poco en su asiento y miró a las chicas, que seguían frente a él—. Ammm Amy y Rouge vayan a prepararse—Luego se volvió a los dos erizos—. ¿Shadow y Sonic? —Los aludidos lo miraron adoptando una expresión escéptica—, necesito hablar con ustedes… asolas.
Chan… chan… chan… Solo me queda decirles… ¡Hasta el próximo sábado!
Besos y abrazos
Mackenzie Monyer :*
