HI!
aclaraciones: la historia original no me pertenece es de Jennifer LaBrecque, esta es una adaptacion a mia, y obvio los personajes no me pertenecen si asi lo fueran T.T cambiaria muchas cosas desde hace mucho.
si no les gusta como estan los personajes nimodo, por algo los puse asi ya veran...
disfruten la lectura
confeciones a la luz de las velas
Tal vez se hubiera pasado un poco al presentarle a los vibradores por su nombre, pero lo había hecho, en parte por nerviosismo, y en parte por la desaprobación que notaba en el tono cortante de él. Según Naruto, la altanería de Sasuke se debía a que era japones de primera generación. Su padre, británico, había sido trasladado a Tokio como conservador de un museo antes de que naciera Sasuke. A ella no le importaba a que se debiera, pero estaba harta de su actitud altiva. Y, si había de ser sincera, tampoco le gustaba que la afectara tanto. Cuando estaba con él no podía pensar en nada que no fuera sexo. Había estado a punto de hacer el ridículo cuando él le había puesto las manos en los hombros y después, cuando le tocó el pecho, le faltó poco para suplicarle que la poseyera allí mismo, contra la pared del pasillo. Sasuke hacía aflorar en ella una sensualidad que no había conocido nunca y cuya intensidad a veces la asustaba.
Sasuke puso las pilas a la radio en silencio. Sus manos no parecían muy firmes. A lo mejor aquella proximidad también lo afectaba a él.
La radio cobró vida...
-... y parece que el apagón se debe al aumento de la demanda debido al uso mayoritario del aire acondicionado con este calor. Por desgracia, ha fallado la electricidad en todo el estado y las autoridades no están seguras de cuándo volverá la luz. Parece que va a ser una noche caliente, así que quédense donde están y no se muevan. Debido al apagón, vamos a abrir las líneas para peticiones y dedicatorias que tengan que ver con el verano y el calor. Y supongo que dentro de nueve meses habrá muchos recién nacidos. Eh, de alguna forma hay que pasar el tiempo. Vamos a empezar con un clásico. Ama a aquel con quien estás.
Sakura extendió la mano y apagó la radio.
¿Atrapada toda la noche con Uchiha en su apartamento? Intentó reprimir el pánico. Señales de peligro explotaron en su cerebro. Sasuke, ella, la luz de las velas... y ya tenía la sensación de que la temperatura en su apartamento había subido varios grados.
-Bien, podemos olvidarnos de la comida tailandesa -dijo-. ¿Tienes hambre?
Por supuesto, tenía que ser ella, la gorda, la que sacara el tema de la comida. Pero estaba hambrienta y al menos dejaba de pensar en sexo. Y en Sasuke. Y en sexo con Sasuke. Bueno, no dejaba de pensar, pero era cierto que tenía hambre.
Él sonrió y a ella la desarmó el brillo de sus dientes blancos en la penumbra.
-Estoy muerto de hambre. Podría comerme las uñas.
-No tengo mucha comida en casa. Hay una tienda a menos de dos manzanas. ¿Crees que seguirá abierta?
-Debería. En el apagón anterior, no recuerdo bien el año, las tiendas de comida vendían barato porque no sabían cuánto tiempo duraría el apagón. Mejor vender la comida que dejar que se estropeara. Yo llevo algo de dinero encima. Vamos a intentarlo -sonrió de nuevo-. Y no me importaría comprar también unos carretes de fotos.
Por supuesto que no. Era fotógrafo y era normal que le apeteciera hacer fotos. Y también era increíble cómo cambiaba su actitud cuando hablaba de fotografía.
-Bien. Comida y carretes. Por mí de acuerdo -dijo ella.
Apenas acababa de hablar cuando vieron un relámpago, que fue seguido de un trueno. Empezó a llover a cántaros. Al parecer, esa noche no ocurría nada en pequeñas dosis.
-O no. Me da lo mismo. Pero se acabó. No pienso planear nada más esta noche porque todo lo que planeo sale mal –La pelirosa soltó una risita nerviosa. Tomó una vela gruesa y se dirigió a la puerta-. No tengo una despensa muy surtida, pero no será necesario que comamos uñas.
No dijo nada al ver que él apagaba las demás velas de la habitación antes de tomar la radio y seguirla. Tenía velas suficientes en el armario para que les duraran una semana, pero no tenía sentido discutir por eso.
Estaba más que dispuesta a enterrar el hacha de guerra, ya que parecía que iban a estar juntos algún tiempo.
De camino a la cocina, tomó su vaso de vino.
-Sería una pena desperdiciar un vino bueno.
-Ah, algo en lo que estamos de acuerdo -Sasuke cambió la radio por su vaso y la botella. Con el tamaño tan pequeño del apartamento, no tendrías problemas en oír la radio desde la cocina. La siguió y, unos segundos después, varias velas iluminaban su cocina minúscula.
-¿Qué es eso? -preguntó el Uchiha.
Ella siguió su mirada hasta el frigorífico. En la semioscuridad, Peaches parecía más un felino salvaje que un gato.
-Es Peaches, mi gato. Le gusta ponerse encima del frigorífico. Es agresivo y sólo oye lo que quiere.
-¡Hmmp! Tú también serías agresiva si te llamaras Peaches -Sasuke hizo un ruido de simpatía con la boca y levantó la mano para rascar al animal detrás de las orejas. Peaches le gruñó inmediatamente.
-No es muy amigable.
-Yo tampoco -Se apoyó en la encimera y se cruzó de brazos.
-Pues si crees que te voy a adoptar también a ti, olvídalo -sonrió ella-. Seguramente serías tan malhumorado y desagradecido como él.
-Seguramente -sonrió también él-. ¿Por qué lo adoptaste?
-Porque lo iban a sacrificar y porque me enamoré de él a primera vista -repuso ella-. Antes o después será mi amigo.
Sasuke enarcó las cejas con sorna.
-Me parece que eres una optimista.
-Puede que sí -ella abrió el frigorífico y pensó en sus opciones limitadas de comida-. El microondas y el horno no funcionan. Tengo pizza de ayer y puedo preparar una ensalada de fruta. ¿Qué te parece?
-Mejor que las uñas.
sakura se echó a reír. Sacó la comida y cerró la puerta del frigorífico.
-¿Siempre eres tan gracioso y entusiasta?
-Sí, excepto cuando estoy de mal humor - Sasuke tomó un sorbo de vino y ella casi pudo verlo retirarse, como si encontrara inaceptable aquella camaradería-. Ha sido muy mala suerte que sea Naruto el que se ha retrasado y no yo.
Naruto. Claro. Su prometido. Sakura hizo girar su anillo con el pulgar. La embargó una oleada de culpabilidad. Desde la llamada de teléfono no había pensado en Naruto. Se encogió de hombros.
-Es una urgencia y todos hacemos lo que podemos. Seguro que él preferiría no estar encerrado en la galería con el pintor de acrílicos. Y aunque a ti no te encante estar aquí, es mejor que quedarse encerrado en el metro.
Sacó la tabla de cortar, un cuchillo y un bol grande.
-¿Y por qué crees que no me encanta estar aquí? -preguntó él.
La joven empezó a cortar una piña. Estuvo a punto de decir que no era tan tonta como parecía, pero lo pensó mejor.
-¿Debo creer que te encanta estar atrapado en mi apartamento conmigo?
-¿Me creerías si te dijera que no hay ningún sitio donde me apeteciera más estar?
Algo en las profundidades de sus ojos la dejó sin aliento. Se echó a reír para ocultar su confusión.
-No. Creo que seguramente hay una larga lista de lugares donde preferirías estar, pero eres muy amable al decir eso.
-Sí, claro. Yo soy un tipo amable.
-Sé sincero. ¿No preferirías estar con tu chica? O si la sesión de fotos se hubiera prolongado un poco más, ahora podrías estar con Chloe.
Sakura sabía que estaba indagando. Habían salido a veces en una cita doble con Sasuke. Y él había ido cada vez con una mujer diferente. Pero después de la sesión de fotos con ella, se había disculpado cada vez que Naruto lo había invitado a salir con ellos.
Añadió manzana cortada en dados al bol y tomó un plátano. Sentía curiosidad por la vida amorosa de él. Aunque, sabía que no tenía nada que ver con ella. Pero si iba a seguir haciendo el amor con él en sueños, al menos podía estar un poco al tanto de su vida sentimental.
-No tengo chica y Chloe no es mi tipo -Sasuke se encogió de hombros.
¿Una modelo hermosa y delgada no era su tipo? Sakura lo miró. A lo mejor era...
-Y no. No soy gay -continuó él-. Chloe es una mujer agradable, pero a mí no me gusta.
La joven sintió un alivio que a todas luces estaba fuera de lugar. Cortó una naranja. ¿Qué clase de mujer era su tipo? ¿Qué mujer gustaba a un hombre reservado como él? ¿Y por qué no tenía novia si era tan sexy?
-¿Y qué clase de mujeres te gustan? -preguntó.
-Nunca lo he pensado.
-Claro que lo has pensado. Todo el mundo tiene un tipo que le gusta más.
-Yo no tengo un tipo concreto.
Aquel hombre necesitaba soltarse un poco. Sakura mezcló la fruta en el bol.
-Claro que lo tienes. Apuesto a que si te paras a pensarlo, hay un tipo de mujer que te atrae, que te calienta la sangre.
-¿Esto es un juego, Sakura?- dos pasos mas cerca- ¿Quieres que diga que me atraen las mujeres como tú? -preguntó él en voz baja y peligrosa.
¿No era eso lo que quería? ¿Saber que, después de todas las veces que se había retorcido y gritado su nombre en mitad de un orgasmo, que se había despertado húmeda y saciada, él no era completamente inmune a ella? Sí y no. El único juego era consigo misma, y era un juego peligroso. Apartó la vista de los ojos oscuros de él y sacó dos tazones del armario.
-No seas ridículo. Has dejado muy claro lo que piensas de mí. Simplemente me sorprende que no sigas con Ino. Hacíais buena pareja.
Ino había sido la acompañante de Sasuke la noche en que Naruto le pidió matrimonio. Una rubia alta y soñadora cuyo físico se complementaba muy bien con el aspecto moreno y oscuro de Sasuke.
Cortó los trozos de pizza y se sentaron en la pequeña mesa de hierro forjado que había en el rincón.
Sasuke se encogió de hombros.
-Ino es simpática. Por eso dejé de verla. Estoy en una situación de amor no correspondido y no me parecía justo salir con ella cuando mi corazón y mi cabeza estaban en otra parte. Eh, la pizza está deliciosa. Gracias.
-Me alegro de que te guste.
Sakura sentía unos celos insospechados e irracionales al pensar que una mujer había conquistado el corazón altivo de Sasuke. Aquella mujer misteriosa debía de ser un parangón de virtudes. Hermosa, sofisticada, delgada, ingeniosa, y seguramente muy inteligente. Sakura la odiaba ya. La odiaba por haber conquistado el corazón de él y por haberlo rechazado.
-Lo siento -murmuró-. Ésa es una situación difícil. ¿Quieres hablar de ello? ¿De ella? A veces, cuando lo hablas con alguien, las cosas no parecen tan desesperadas. Quizá yo pueda ayudarte a encontrar el modo de conquistarla. Puedo darte una perspectiva de mujer.
Mordió la pizza para no seguir diciendo tonterías mientras Sasuke la miraba por encima del borde de su vaso con expresión indescifrable.
-¿Me ofreces ayuda con mi patética vida amorosa?
Tal vez eso fuera la cura que necesitaba ella para superar aquella cosa que sentía por él. Asintió con la cabeza y tragó saliva.
-Sí. ¿Por qué no?
Él dejó su vaso vacío sobre la mesa.
-Es muy generoso por tu parte, pero ella no está libre.
-¿Está casada?
-No, pero tiene una relación seria.
Aquello la irritó. ¿Sasuke estaba enamorado de verdad o lo atraía la falta de disponibilidad de ella? La gente, sobre todo los hombres, siempre querían lo que no podían tener. Si una chica era tabú, enloquecían por ella.
-Hasta que no diga el «sí quiero», sí está libre. Tienes que decidir hasta qué punto te importa. Si estás dispuesto a pasar de otras relaciones, es porque debe de importarte mucho. Despierta, Sasuke. ¿Qué vas a hacer? ¿Quedarte quieto en un estadio célibe extraño...?
-Yo no he dicho nada de celibato -dijo él con tono altanero.
Sakura levantó los ojos al techo.
-¡Oh, por favor! Si no sales con una mujer porque no quieres ser injusto con ella, es seguro que no te acuestas con nadie.
Era sorprendente cuánto le gustaba aquella idea. Por eso, quizá, se esforzó más aún por animarlo.
-¿Y te vas a mantener en un estado de celibato un par de años o el resto de tu vida porque ella tiene una relación pero no está casada? ¿Cuánto la deseas?
-Con todas las fibras de mi ser.
Su intensidad le produjo un escalofrío en la columna y le clavó un cuchillo en el corazón. ¿Por qué era tan tonta? A ella no le importaba nada a quién deseara o dejara de desear.
-En ese caso, es hora de pescar o tirar el cebo.
rapido porque no se cuando podre volver a subir otro cap... falta poco para lo bueno ^^
les gusto? meresco un review? ^^'
