Los personajes e historia de Candy Candy son propiedad de Kyoko Mizuki. La presente historia es de mi autoría y sin fines de lucro, solo es para entretenimiento y dar felicidad a las seguidoras de Terry.

CAPITULO IV

La sala estaba en total silencio, Karen sollozaba en el hombro de Leo, esperando la reacción de su hermano mayor. Ella sabía muy bien que tenía que esperar a que él procesará sus palabras, y después vendría la bomba temperamental que era Terry al verse en una situación complicada. Quién sabe como reaccionaría.

Terrence Graham Granchester, un hombre de treinta y seis años, primogénito y heredero de una de las familias mas antiguas de Inglaterra, descendiente directo de Duques al servicio de la corona. Abogado de profesión, divorciado y con dos hijos. Serio, formal, algo impaciente, estricto, protector y celoso en cuánto a su familia se trataba, era lo mas importante para él. Su padre Richard era su héroe, su ejemplo a seguir, su madre era su pilar, la mujer mas importante de su vida, sus sabios consejos y mimos eran quién lo ayudaban a no ser un completo desastre. Su hermano Leo, su cómplice y mejor amigo, quien fue su mas grande apoyo en sus momentos de oscuridad y sufrimiento y él que le ayudó a salir del tormento que fue su separación y posterior divorcio. Sus gemelos de seis años: Sebastián y Mark, la razón de su existencia y por quiénes se esforzaba cada día y luchaba para obtener su custodia total. La cuál perdió ante su ex esposa, por los problemas de alcoholismo y drogas que padeció años atrás, al descubrir su traición. Y Karen; su pequeña hermana, la niña de todos los Granchester, quién daba alegría y jovialidad a su vida.

Quien estaba metida en una situación muy difícil de llevar. Defenderla de ser acusada de asesinato en primer grado no era algo con lo cual pensó enfrentar algún día. Ahora se daba cuenta que siempre la sobreprotegió, él la quiso cuidar, evitar que sufriera. Solo deseaba que fuera feliz. Y no se dio cuenta que ella tenía que vivir su propia vida. Cometer errores, salir de ellos. Tener tanto aciertos como desaciertos, en fin vivir su vida. Se sentía fatal, Karen no tenía por que estar pasando por esto.

Sentía coraje, rabia, indignación hacía ella, hacía el idiota qué la drogo, hacía él mismo, hacía las circunstancias que le llevaron a ese país.

Sacó el aire que estaba reteniendo sin darse cuenta. Cerró sus ojos, suspiro, abrió los ojos, se levantó del sillón, se acercó a dónde estaba su hermana, la tomó de su mano levantándola y la atrajo hacía su pecho rodeándola con sus fuertes brazos. La abrazó con todas sus fuerzas, susurró palabras de consuelo y apoyó, mientras ella lloraba fuertemente y se abraza a él. Leo se unió a ellos para terminar llorando los tres.

-Vamos a salir de esto. Voy a demostrar que no era tu intención matar a nadie. Te amo. Susurraba Terry.

Candy estaba lista, era la primera audiencia que se llevaría a cabo para comenzar el juicio y deslindar responsabilidades sobre el accidente automovilístico donde perdió la vida su esposo. Iba vestida con un traje de pantalón negro y blusa lisa de color vino oscuro, botines en punta de tacón medio, sin una gota de maquillaje. Lentes oscuros que cubrían sus ojos enrojecidos e hinchados de tanto llorar. Su cabello rubio, largo y rizado lo llevaba atado en una coleta alta. Pequeños accesorios y su bolso de mano.

Salió de su recamara con dirección a la cocina dónde se encontraba su familia desayunando.

-Buenos días. Saludo a los presentes.

-Hija, buenos días. Ya veo que estás lista para la audiencia. Ven siéntate, come. Hay fruta picada, jugo y hot cakes. Decía su mamá.

-Sólo quiero jugo. No tengo hambre.

-Candy, no puedes tomar solo jugo. Tienes que alimentarte bien. Estás muy delgada. Debatió Candice.

-No quiero comer nada mamá. No entiendes que no tengo hambre. Lo único que deseo es irme a los juzgados y ver como condenan de por vida a la asesina de mi esposo. Contestó Candy con enojó y alzando la voz.

-Candice White baja la voz. No le hables así a tu madre. La reprendió su padre.

-Pues entonces que no me sermonee. Ni me digan nada.

-Basta! No voy a permitir que nos hables así. Tus hijos están presentes, ten respeto a ellos. No necesitan ver esto. Hablo con calma Andrew.

Candy volteó su rostro a sus tres hijos quiénes la veían con sorpresa y desconcierto. Se sintió fatal. No era el ejemplo que deseaba darles. Ella y Anthony siempre inculcaron en sus hijos la obediencia y respeto a los padres. Y ella no lo estaba siendo en este momento.

Les dedicó una pequeña sonrisa y de dirigió a sus padres.

-Lo siento, perdón papá, mamá. Pero en verdad no se me apetece la comida. Sólo el jugo por favor.

-No te preocupes mi niña, todo esta olvidado. Respondió su mamá dándole el jugo.

Llegaron sus hermanos con sus familias y se dirigieron a los juzgados junto con su padre, dejando a sus respectivos hijos con su abuelita Candys, como le decían ellos.

-Buenas días. Saludaba Thomas Stevenson, su abogado y amigo personal de su padre Andrew.

-Buenos días. Contestaron al unísono todos.

Estás lista?

-Si.

-Bueno pues entremos. El juez está por llegar.

En la sala de audiencias, ya se encontraba Albert e Isabella su esposa y los padres de esté; William y Rose Mary Andley.

También se encontraba Terry juntó con Karen. Leo estaba en otro sitio sentado.

Se saludaron con los Andley, estaban charlando cuándo apareció el juez. Tomaron asiento y esperaron.

Candy se sentó al frente junto con Tom al lado izquierdo de los Granchester.

-Señoras y señores el honorable juez Daniel Sanders.

Todos se pusieron de pie, esperando a que el juez tomará asiento.

-Bien. Cual es el motivo por el qué tenemos esta audiencia?

-Señor Juez, presentamos ante usted nuestra demanda por parte de la parte acusadora, la señora Candice White viuda de Andley por la muerte de su esposo, quién pereció por un accidente automovilístico, el cuál fue originado por la acusada, la señorita Karen Eleanor Granchester, quien iba en estado de ebriedad y drogada al momento del siniestro.

Pedimos sea declarada culpable en asesinato en primer grado y reciba condena por tal acto. Habló el abogado Stevenson.

-Hay pruebas sobre el estado de conciencia de la acusada?

-Por supuesto. Stevenson se acercó al juez y presentó las evidencias

Aquí está el reporte médico de esa noche, avalado por los médicos en turno del hospital Saint James. El reporte de los peritos que atendieron el accidente, dando por sentado que el señor Anthony Andley ya estaba sin vida cuándo ellos hicieron el arribo al lugar. Y certifica qué murió de manera inmediata por el impacto producido por el auto que manejaba la señorita Granchester.

El juez tomó los papeles y los aceptó como evidencia.

-Regrese a su lugar abogado. Que tiene que decir la parte de la acusada.

Terry se levantó de su asiento con toda la calma del mundo. Abrochó su saco y tomó unos papeles del escritorio. Dirigió su mirada al juez y habló:

-Buenas tardes su señoría. Presentamos las pruebas para cambiar la acusación sobre asesinato en primer grado a homicidio imprudencial. Estos son los análisis practicados a la señorita Granchester, que afirman que no consume alcohol ni ningún tipo de estupefacientes en su vida diaria. El día del accidente, la acusada asistió a una reunión y en la bebida que le ofrecieron, iba el tipo de droga qué aparece en los estudios realizados ese día.

Así cómo en la constancia de que el auto que manejaba no es de su propiedad, sino del señor Neal Legan. Su novio y quién presuntamente la drogo para llevar a cabo actos inmorales en contra de ella. El cual ella tomó para huir del lugar cuando se dio cuenta de las intenciones de este.

Al oír la voz del abogado defensor. Candy se sobresalto era una voz potente, decidida y muy varonil. Volteó su rostro hacía él y lo que vio la sorprendió. Era un hombre bastante guapo, atractivo. Alto, delgado, pero formado. Esto se apreciaba aún sobre el traje de color gris que llevaba hecho a la medida. El tipo emanaba una seguridad y confianza en cada palabra y gestó. Pero todo ése encantó de entrada, cambió en el momento de oír su argumento para cambiar la demanda sobre la asesina de su esposo.

Candy escuchaba los argumentos que el guapo abogado defensor decía para qué esa mujer enfrentara diferente cargo al que ella presentaba. Su interior comenzó a llenarse de coraje. Lo que ese hombre alegaba era inaudito. Ahora resulta que esa mujer no era culpable. Que la drogaron? Su mente se lleno de pensamientos nada gratos hacía ellos.

Se puso nerviosa, se tomó con sus manos la cabeza en señal de enojó y frustración. Estaba por levantarse y decirle unas cuantas cosas al abogado. Pero sorpresivamente la mano de Tom se posó en sus hombro y con una mirada de comprensión le hizo detenerse.

Ella sólo asintió y tomo aire.

-El juez observó las hojas que Terry le dio, las leyó y analizó.

-En vista de las pruebas presentadas y las cuales son aceptadas. Ambas partes tienen tres días para completar sus argumentos y entonces decidiré que tipo de juicio se iniciara.

Dicho esto golpeó el púlpito y salió.

Terry volteó a ver a su hermana y le guiño un ojo. Estaba platicando sobre la resolución del juez. Que ninguno se dio cuenta que delante de ellos se encontraba la viuda de una manera seria y fría.

-Así qué tu eres la mujer que mató a mi esposo?

La voz de Candy sobresalto a los Granchester, y sorprendidos miraron hacía ella y lo que vieron causó reacciones distintas en ambos.

En Karen; temor y vergüenza al percibir el odio en sus ojos que ya iban sin lentes. Su expresión era de total furia hacia ella.

En Terry, impresión por tal belleza de mujer, tenía unos ojos verdes esmeralda preciosos, a pesar de que en ese momento no reflejarán candidez precisamente. Pudo distinguir pequeñas pecas en su nariz respingona, y unos labios gruesos y rosados muy interesantes.

-Yo… yo… balbuceo Karen.

-Tú qué. Que me vas a decir? Que no querías hacerlo? Sabías que dejaste a tres niños sin padre? Qué a mí me dejaste sin mi esposo, sin el amor de mi vida? Decía Candy con enojó.

Leo se acercó a sus hermanos al oír a Candy decirle de cosas a Karen y al notar que Terry no decía nada.

-Señora cálmese por favor. Intervino.

Terry salió de su ensoñación cuando oyó la voz de su hermano.

-Señora no se acerque a mi hermana. Habló Terry.

Todo sucedió tan rápido que nadie pudo hacer nada. Sólo se oyó el ruido de la bofetada que recibió Karen en su mejilla y que le propinó Candy con todas sus fuerzas.

-Que le pasa?! Está loca?! Gritó Terry.

Tom y los hermanos de Candy se acercaron inmediatamente hacía ella con la sorpresa reflejada en sus rostros. En que momento se fue de con ellos?

-Candy por Dios que hiciste! La tomó Elijah alejándola y llevándola junto a su padre.

Karen se tomó su mejilla comenzando a llorar. Leo la abrazó y le dirigió una mirada gélida a Terry para que hiciera algo.

-Lo lamento, mi hermana no se encuentra muy bien. Esto es muy difícil para ella. Hablo Joseph.

-Por está ocasión no vamos hacer nada. Pero manténgala alejada de Karen. Por que si le vuelve a alzar la mano, voy a levantar cargos contra ella por agresión física. Respondió Terry con tono duro.

Joseph asintió y se retiró junto con Tom.

Al llegar a la residencia Andley White. Candy iba acompañada de sus cuñadas en silencio. Sus hermanos venían detrás juntó con su padre y el abogado.

Candice salió a recibirles, pero al ver sus caras, sintió que algo no andaba bien.

-Que sucedió? Todo salió bien? Preguntó.

-Pregúntale a tu hija. Respondió Andrew.

-No pasó nada mamá. Sólo qué al idiota del abogado de esa asesina, se le ocurrió decir que ella mató a mi esposo porqué alguien la drogo y no era consciente de sus actos. Dijo sarcástica y molesta.

-Basta Candice. He sido muy tolerante contigo por el dolor que estás pasando. Pero esto que dices y la manera en la que actuaste en el juzgado la repruebo completamente.

Te estás comportando de una manera irracional. Y ya no lo voy a permitir. Eres una mujer adulta de treinta y dos años y con tres hijos a los cuales ver. Así qué te comportas como la señora que eres, y enfrentas esta situación cuál es. Tu marido ya no está y con actuar así no va a regresar. La reprendió su padre.

Todos se quedaron callados al escuchar al jefe de familia. Andrew White era un hombre entrado en años, de carácter afable y amoroso, comprensivo y confiable. Un hombre de negocios implacable. Pero cuándo tenía que tomar la actitud necesaria para llevar a sus hijos por el buen camino, como decía su esposa. No le importaba si ya estaban casados. El tomaba su papel de padre y hablaba sin que nadie dijera nada.

-Lo siento papá. Está situación me esta sobrepasando. El no tener a mi Anthony y saber que ya no voy a volver a verlo me está matando. Lloraba Candy.

-Vamos al estudio. Los niños pueden vernos. Annie, Janeth por favor quédense con ellos. Tom, Elijah, Joseph acompáñenos. Andrew tomo de la mano a su esposa e hija.

Ya en el estudio que fue de Anthony, comenzaron a platicar sobre lo acontecido en la audiencia.

-Thomas crees que el juez cambie la acusación que propuso el abogado?

-Si complementa nuevas evidencias junto con las que presentó hoy y comprueba que Karen no actuó premeditadamente. Si, hay muchas posibilidades que el juicio sea por homicidio imprudencial.

-Bien. Ése abogado es muy astuto y perceptivo. Lo conoces?

-No lo conocía en persona anteriormente, sólo había escuchado de él y su padre. Proviene de Inglaterra, se llama Terrence Granchester, es un abogado defensor muy famoso, no ha perdido ningún caso en los últimos tres años, su padre Richard Granchester es un prominente juez y son familia de Karen. Hermano y padre respectivamente.

-Y porque es todo eso, debemos de rendirle pleitesía? Por favor, es un ser humano cualquiera y va a inventar cualquier cosa para que su hermana no pise la cárcel. Refuto Candy

-Hija, necesitó que te comportes. Lo que hiciste hoy no puede volver a repetirse. Candy me preocupas. Estás muy agresiva. No sabemos cómo se presenten las cosas en los próximos días. Hoy solo fue una ligera agresión, mañana podrías hacer otra cosa mas grave y pueden levantar cargos contra ti. Por lo cuál hemos decidido tu madre y yo qué platiques con una terapeuta qué Albert nos recomendó.

-Qué? Ahora resulta que estoy loca.

-Claro qué no. Nadie ha dicho eso. Pero si estás alterada y no controlas tus emociones.

-Pues no. No pienso ir con nadie. Yo estoy bien.

-Candy esto no esta ha discusión. Vas a ir porque es lo mejor para ti. No me obligues a tomar otras medidas.

-Ah sí como cuáles?

Su padre se froto la nariz en señal de enojó y frustración. Que hija tan cabezona tenía.

-Primero, que no vas a asistir al juicio en esas condiciones. Segundo, tus hijos se van con tu madre y conmigo a mi casa. Es este momento no los puedes atender. Y tercero, pierdes todo mi apoyo.

A Andrew le dolía en el corazón tratar a si a su princesa, pero era necesario para que saliera de esa ira qué oscurecía su vida y volviera a ser la de antes.

-No puedes hacerme esto! Son mis hijos. Ellos tienen que estar conmigo que soy su madre.

-Entonces compórtate como tal y haz lo que te digo. Es por tu bien.

-Si pecosita, papá tiene razón. Tus hijos te necesitan. Intervino Elijah.

-Vas a salir de está. Eres una mujer fuerte. Te amó. La abrazó Joseph y le dio un beso.

-Mi niña acepta por favor. Lloraba Candice.

-Es lo mas conveniente para que enfrentes el juicio sin ningún percance, y la defensa no lo use en tu contra. Acoto Tom.

-Esto que tiene que ver con el juicio? Pregunto la pecosa.

-Candy, créeme la defensa se valdrá de cualquier cosa. Acoto Tom.

-De acuerdo, aceptó.

Continuará…

HOLA, REGRESE. ANDABA DE VACACIONES.

COMO VEN? LA PECOSA ANDA MUY ALTERADA CON TODO ESTO, Y COMO NO. SU ESPOSO MUERE EN UN ACCIDENTE Y DE REPENTE QUEDA SOLA, ES UNA SITUACIÓN MUY DIFÍCIL DE MANEJAR. Y PARECE QUE CANDY NO LO SABE LLEVAR MUY BIEN.

NUESTROS REBELDES YA SE CONOCIERON Y SE GUSTARON, AL MENOS ESA FUE LA PRIMERA IMPRESIÓN. VEREMOS QUE SUCEDE MAS ADELANTE.

GRACIAS POR SU APOYO, REVIEWS Y LECTURAS ANONIMAS.

SALUDOS Y NOS VEMOS EN EL PRÓXIMO CAPITULO. QUE ESPERO NO ME TARDE TANTO.

NALLY GRAHAM