Disclaimer:Bleach y todos sus personajes pertenecen a su creador original: Tite Kubo.
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-Espera, espera – dijo Grimmjow –aquí falla algo- dijo parándose en seco y con ello parando también a Ulquiorra.
- ¿Que es lo que pasa ahora? ¿Te da miedo ir?- le provoco un poco Ulquiorra.
-Ni se te ocurra simplemente pensar eso, no soy ningún cobarde ¿Entiendes? – Dijo muy enfadado el peliazul – vamos a ir pero, hay algo que esta mal.
Grimmjow se quedo callado durante un rato y empezó a dar pequeñas vueltas por la habitación pensando en lo que estaba mal y de paso poniendo a Ulquiorra de muy mal humor.
-¡Puedes parar de dar vueltas de una vez! Es ridículo.
- Calla estoy pensando.
- Será la primera vez.
El peliazul escucho ese último comentario y se quedo mirando a Ulquiorra.
-¡Tú!-señalo el peliazul a su compañero – eso es lo que esta mal.
-¿Yo? - dijo mientras movía la mano hacia la espada colgada en su cinturón.
- Si tu ropa -Ulquiorra decidió que aplazaría la ejecución de su subordinado para mas adelante- no podemos presentarnos en el mundo humano con esta ropa, el uniforme de arrancar no queda muy bien con el "Oye, que ya no somos vuestros enemigos ni queremos pelea con la sociedad de almas". Se nos echarían encima nada mas vernos.
-Vale, pero no tenemos mas ropa a no ser que vayamos al mundo humano a cogerla – dijo el 4.
Ambos se quedaron un momento pensando pero no se les ocurrió nada, así que decidieron registrar el castillo en busca de ropa más normal para pasar inadvertidos en el lugar al que querían ir.
Grimmjow comenzó por la parte de abajo del castillo y Ulquiorra registro las habitaciones de los otros espadas, de Gin y Tōsen. Cuando pasaba por uno de los inmensos corredores, el 4 espada se detuvo en frente de la habitación de la humana que lo había salvado de muchas y diferentes maneras pero que el nunca reconocería delante de nadie, ni siquiera, estaba casi seguro, de poderlo reconocer delante de ella. Casi no lo podía reconocer delante de si mismo y no es que no se lo agradeciera, es que el simple hecho de reconocer que él le agradecía algo a alguien le asustaba muchísimo. Esa mujer lo había cambiado mucho como para reconocerse a si mismo.
Cuando ninguno encontró nada, volvieron al punto de salida y ya solo les quedaba un sitio en el que mirar, la habitación de su antiguo amo y jefe, Sōsuke Aizen.
Entraron a una sala inspirada en el minimalismo, lo único que tenía era una gran cama, una mesilla, la lamparita de mesa, un sillón y una pequeña estantería. Al fondo la habitación tenia dos puertas, ¿Espera 2? Una esta claro y como en todas las habitaciones, era el baño, pero ¿Y la otra?
La puerta misteriosa resulto ser un vestidor, pero no el típico armario grande con un par de estanterías con ropa, zapatos y esas cosas, no , ese lugar era E-N-O-R-M-E, si con mayúsculas, era mas grande que la habitación casi el doble. A izquierda y derecha tenia dos grandes estanterías que ocupaban toda la pared, desde el techo hasta el suelo , llenas completamente de ropa. Al fondo del vestidor, había un espejo, pero tampoco era normal. En esa habitación era todo enorme y el espejo no iba a ser menos, ocupaba todo el ancho de la habitación, del suelo al techo, eran como 10 espejos normales de cuerpo entero juntos, pero eso no era todo delante del espejo había una tarima a la que para subir tenias que ascender por varios escalones ,era como la habitación que toda niña quiere cuando es pequeña y no tan pequeña.
Ulquiorra se acercó a ver la ropa que había en una de las estanterías y supuso que algo de allí debía de servirles. Había todo clase de ropa, lugares y épocas, no solo del mundo humano, sino también del shinigami y del hueco mundo.
Fue a ver el otro lado del vestidor, esa estantería también estaba llana de ropa, pero algo le llamo la atención. Desde lejos vio bastante cosas de color rosa y tonos pasteles, por si solo eso no tenia por que ser raro, pero es que la mayoría de ropa de esos colores tenían volantes, fruncidos, y en uno de ellos juraría haber visto tul, si como el de los trajes de bailarinas, y eso en ropa masculina era muy raro.
Cuando le quedaban pocos pasos para tocar esas ropas y mirarlas con mucho detenimiento, algo le freno.
-Jajajajajaja- Grimmjow estaba tirado por los suelos, muriéndose de la risa, mientras en su mano había un objeto extraño, ¿Una cámara digital? Que hacia allí esa tecnología y mas en un vestidor. Se estaba acumulando las cosas extrañas que había en esa habitación.
El cuarto espada se acercó y le arrebato la cámara de las manos de un Grimmjow que casi no podía respirar, y vio la última foto que había visto el 6 espada.
Se quedo en shock, no podía moverse, ni hablar, ni hacer nada, él se había quedado en blanco totalmente, la fotografía lo había descolocado, ahora entendía el lado inexplicable de ese lugar.
Aizen, el gran dueño y amo de todos los espada, temido por la sociedad de almas y por todos los que lo conocían, tenía un hobby que ellos habían descubierto.
Le gustaba ponerse ropa de mujer, si al gran jefe le encantaba eso y no solo la ropa normal sino toda la que había hortera y recargada sobre todo de colores muy empalagosos y también tacones súper altos. Paso las fotos y no solo tenia esa, toda la memoria de la cámara estaba repleta de esas fotografías, no había ni una con ropa masculina.
Cuando la cordura volvió a él, y Grimmjow pudo por fin para de reírse recordaron el por que estaban allí pero antes Ulquiorra cogió la memoria de la cámara de fotos y se la guardo en su bolsillo, la verdad entendía muy bien que Grimmjow se hubiera reído de esa forma.
Cuando ambos se recuperaron del shock, empezaron a buscar algo que les sirviese para ir al mundo humano y pasar desapercibidos, el aspecto ya le tenían, no tenían ningún tipo de mascara de hueso en su cara, tampoco tenían el agujero de Hollow y hasta Ulquiorra ya no parecía un fantasma, por fin tenia un tono de piel clara, pero humana.
Ambos cogieron lo que les pareció aceptable para esa situación y fueron a cambiarse.
El primero que salió fue Grimmjow que llevaba unos pantalones vaqueros rotos bastante ajustados con un cinturón con tachuelas atados a una pequeña cadena, una camiseta de manga larga blanca pegada a su musculoso cuerpo, un chaleco negro y por ultimo un colgante de una espada.
Luego salió Ulquiorra, por su parte escogió algo más de su estilo, cogió un traje negro con zapatos elegantes del mismo tono, junto a una camisa blanca y para terminar una corbata verde a juego con sus ojos.
El sexto espada cuando lo vio se quedo impactado
-En serio, lo que se te ha ocurrido para no destacar en un colegio es ir con un traje de los mas formales, creerán que eres un mafioso- dijo Grimmjow muy serio mientras miraba a su compañero, entonces se dio la vuelta y comenzó a buscar algo para Ulquiorra ya que no le volvería a dejar escoger ropa o se tirarían allí todo el día.
Cuando encontró algo que le pareció aceptable, hizo que el moreno volviera a entrar al cambiador y se pusiera la ropa que él había escogido.
Después de unos minutos ulquiorra salió con el modelito que el peliazul había escogido para él. Un sencillo pantalón vaquero azul y una camiseta de manga larga negra, con unas deportivas y para terminar una bufanda verde que se enrollo con una vuelta alrededor del cuello quedando un poco larga por ambos lados.
Cuando el sexto espada lo vio dijo
-Si, si eso esta mejor, mucho mejor, pero no hay que olvidar que allí es invierno.
Así que él cogió un abrigo corto estilo militar mientras que Ulquiorra cogió uno negro largo, de un estilo mas formal.
Cuando ya tenían todo listo, abrieron una garganta allí mismo, y entraron en ella, dejando atrás todo ese mundo oscuro y devastado, llevando con ellos solo sus recuerdos de los espadas caídos y de las cosas que allí habían sucedido y claro la memoria de la cámara digital de Aizen que iba muy segura en el bolsillo de la chaqueta del moreno.
-¿A donde vamos primero? – pregunto el peliazul, aunque ya sospechaba en un 99% la respuesta.
- A Karakura- dijo secamente el moreno, mientras pensaba en la humana, a la que dentro de poco podría ver y pedirle alguna que otra explicación.
-OOOO-
Por fin puedo actualizar, siento el haber tardado tanto pero no he podido hacerlo antes.
Muchísimas gracias a toda la gente que lo esta leyendo por que para ser sincera no creía que fuese muy bueno y también muchísimas gracias a toda la gente que deja sus comentarios para que yo los vea y me anime a escribir mas
Bueno eso es todo
Hasta la próxima
