Summary: Para corregir un desastre, un deseo se debe hacer. A Adrien no le importa lo que deba sacrificar mientras que todo salga bien, incluso si eso significa cambiar el pasado y abandonar su identidad como héroe. /Time travel.
Disclaimer: Todos los derechos están reservados a sus respectivos creadores, ninguno de estos personajes me pertenece. Fanfiction sin fines de lucro ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretenimiento.
Capítulo 3: Caída libre.
Y te dicen que eres afortunado
Pero estas tan confundido
Porque no te sientes lindo, solo te sientes usado
Y todas las pequeñas cosas se alinean para tomar tu lugar
Otro nombre se eleva entre las luces…
Te preguntas si vas a salir con vida
Y ahora ellos te dirán, "eres el afortunado"
Sí, ellos ahora te dirán, "eres el afortunado"
Pero… ¿Puedes decirme ahora "eres el afortunado"?
The Lucky One- Taylor Swift
.
Adrien caminó silenciosamente entre las calles, entre los cientos de estatuas repartidas por todos lados. No había nadie más con él, ninguna otra figura moviéndose. Sin embargo, mientras caminaba, sentía los ojos de todas las estatuas en su espalda.
Él no sabía a donde iba hasta que sus pies lo detuvieron en contra de su voluntad frente a una estatua en particular.
La estatua de Ladybug se distinguió entre las demás, la dulce cara de Marinette tenía una expresión de sorpresa.
Se desmoronó.
Fallaste.
Y la siguiente y la siguiente y la siguiente…
¿Por qué te molestas siquiera en intentarlo?
Adrien se quedó inmóvil, mirando los pedazos de piedra gris a sus pies.
La oscuridad descendió sobre él.
Fallaste.
Adrien retrocedió en un salto, la piedra se convirtió rápidamente en un líquido oscuro y espeso.
Sangre.
Fallast-
"¡Adrien!"
El rubio despertó bruscamente con una rápida respiración, como si hubiera estado bajo el agua todo el tiempo y acabara de regresar a la superficie. Sin prestarle atención al kwami, que estaba mirándolo con preocupación, se levantó tambaleantemente y se dirigió con rapidez al baño.
Sus rodillas chocaron contra los limpios azulejos antes de comenzar a vaciar su estómago sobre la taza del baño. No recordaba la última vez que había tenido una pesadilla (quizás cuando era un niño y su madre todavía estaba viva para consolarlo) pero esa en particular se había sentido increíblemente real ¿Quizás era por la similitud del sueño con los hechos? ¿O porque lo que había pasado había sido increíblemente reciente?
Adrien se quedó ahí, muy quieto, durante unos segundos, intentando apartar los últimos retazos del sueño en su cabeza.
Nooroo flotó hasta quedar justo arriba de él y, para su sorpresa, comenzó a acariciarle el cabello tranquilizadoramente. "¿Estas bien?"
Las lágrimas se juntaron rápidamente en sus ojos.
Adrien asintió temblorosamente, odiando lo débil que se sentía.
"Sólo fue una pesadilla, sólo una pesadilla…" Adrien susurró, sintiendo como si estuviera tratando de convencerse a sí mismo.
Ninguno de los dos habló de nuevo mientras Adrien intentaba recuperar su compostura.
El día no auguró nada bueno.
Marinette le echó una última mirada al televisor de su sala antes de salir con su mochila al hombro, ignorando la punzada de culpabilidad al fondo de su estómago.
No entendía como Tikki no lograba comprender porque estaba tan asustada, pero para ella era increíblemente claro. Tikki le dijo que había sido elegida, pero ella no entendía como alguien podía siquiera considerarla para jugar un simple juego de vólibol. Era todo lo contrario a una heroína; era torpe y cobarde.
Además, probablemente era la persona con peor suerte en el mundo (lo que resultaba irónico en cuanto al miraculous que se le había otorgado) y siempre terminaba afectando a los demás a su alrededor. Ser heroína era probablemente la peor idea que a nadie nunca se le había ocurrido ¿Cómo es que Tikki no podía verlo?
Incluso era increíblemente socialmente torpe ¿Quién a parte de ella tenía su primera amiga a esa edad? Y quizás (y sólo quizás) no era su culpa -no totalmente, al menos- y era la de Chloé, que le había impedido hacer amigos desde que estaban en el jardín de niños y se había metido con ella constantemente. Los demás no hablaban mucho con ella porque sabían que eso significaba problemas.
Nadie quería meterse con la hija del alcalde, porque todo lo que hacía la rubia -por más horrible que fuera- era recibido a oídos sordos. Se le permitía actuar como si fuera la dueña del lugar y nadie le decía nada.
Marinette caminó desanimada en dirección a su escuela, pensando en la cajita dentro de su bolso.
Alya sería una mejor heroína.
Algún día, Tikki se lo agradecería.
Sólo han pasado dos días desde el deseo, Adrien se dio cuenta repentinamente, deteniéndose frente a las puertas de la escuela.
Dos días desde que había visto todo su mundo desmoronarse a su alrededor y reconstruirse al mismo tiempo. Dos días desde que había renunciado a su pequeño mejor amigo y confidente adicto al queso.
Una repentina ola de incertidumbre lo invadió. Todo estaba cambiando y él estaba solo.
No había amigos esperándolo dentro del salón con sonrisas alegres y quejas irrelevantes, no había personas acercándose a él para preguntarle sobre la última tarea o el próximo examen.
Él era un desconocido.
"Es una apuesta." Él intentó decirse para calmarse. "Y no tengo nada que perder" A parte de mi dignidad.
Él entró
En retrospectiva, él podía haberlo hecho mucho mejor.
Podía haberse detenido un segundo a recordar cómo eran las cosas antes en vez de entrar a salón impulsivamente. Podía haber recordado los problemas que había tenido en un principio antes de actuar (¿Las personas pidiendo autógrafos siempre habían sido tan molestos?) y pensar en una solución a estas problemáticas en vez de improvisar.
Dios mío, él era del futuro (de uno alterno, pero del futuro al fin al cabo) y pudo haberlo manejado mucho mejor.
Entonces ¿…porque se encontraba en la misma incómoda situación de hace un año?
"Hey ¿Qué diablos estás haciendo?"
"Oh, erm.." El rostro de Adrien enrojeció mientras intentaba recordar como volver a hablar ¿Marinette siempre había sido tan bonita? "Yo…"
Las risas de Chloé y Sabrina detrás de él no estaban ayudando en absoluto
"Está bien, lo entendí." Marinette parecía entre enojada y resignada. "Buen trabajado ustedes dos, es muy divertido"
Adrien sentía como todas sus posibilidades con Marinette se iban por la borda.
"No, no, yo estaba tratand-"
"¡Oye! Déjala en paz." Una voz dolorosamente conocida lo interrumpió detrás de él.
Adrien se volteó para encontrar unos furiosos ojos azules y un pelo rojo brillante.
La boca del rubio se abrió y se cerró sin poder encontrar palabras. Esto, definitivamente no había sucedido originalmente.
Marinette parecía casi tan sorprendida como él.
"Oh, gracias, Nathanaël." Marinette le dirigió una suave sonrisa al pelirrojo.
Nathanaël asintió, un suave rubor en sus mejillas, mientras se arrodillaba para quitar el chicle del asiento de Marinette con una servilleta. Se volteó hacía él, y su mirada le congeló las venas.
Furia.
"¿Eres amigo de Chloé? ¿Verdad?"
Adrien tragó antes de recuperar su voz. Para su desgracia, no eran las palabras que quería. "¿Por qué todo el mundo me pregunta eso?"
Nathanaël le frunció el ceño con el más leve indicio de odio y se dirigió a su lugar empujándolo con el hombro. Quizás ser Chat Noir si estaba cambiándolo.
Adrien se sentó, sintiéndose ligeramente aturdido.
"¿Ves lo que quiero decir ahora?" Chloé le preguntó con la voz burlona detrás de él
Adrien sólo entendió que quería ahorcarla en ese instante.
Sí, que ella era su mejor amiga y sí, ella lo había sostenido sin ningún juicio en sus ojos en el funeral de su madre. Pero a veces sentía que Chloé era demasiado cínica y mala para su bien. Aunque no podía culparla, crecer en un mundo donde todos cuidaban hasta su más mínimo capricho no era su culpa. En todo caso era del alcalde.
"¿Por qué no le dijiste que fue Chloé?" Nino le preguntó a su lado, su mirada simpática y cálida.
Adrien suspiró, sintiéndose demasiado cansado emocionalmente.
"Ella es mi única amiga." Al final Adrien confesó, evitando sus ojos.
Nino colocó su mano frente a él, ofreciéndola para estrecharla. Su sonrisa y ojos amistosos y abiertos.
"Soy Nino" Él se presentó. "Es hora de hacer nuevos amigos, amigo."
Adrien sonrió.
Sus manos se estrecharon.
Y luego, todo se fue al infierno.
Marinette -y toda la clase entera- gritó cuando el agua comenzó a entrar a borbotones a su clase. Marinette miró al exterior y se dio cuenta con una desagradable sacudida que toda la ciudad estaba siendo inundada.
Peacock estaba de vuelta.
Cuando Alya salió corriendo sin su bolso -que contenía el miraculous- Marinette sentía como si el mundo se hubiera abierto bajo sus pies.
Sin embargo, en el fondo ella sabía que ya era inútil tratar de renunciar.
En otra parte de la escuela Nathanaël se escondió y transformó en Chat Noir, sin notar la melancólica mirada de Plagg.
Y en el baño, Adrien se escondió, sosteniendo su cabeza entre sus manos e intentando recordar que ya no era su deber proteger a París. Nooroo se sentó en su hombro y contó en voz baja un viejo cuento de héroes.
De un héroe que podía conceder deseos y otorgar fuerza para ayudar a la causa.
Y de cómo era hora de que el héroe volviera a ayudar.
Estoy en épocas de evaluación.
Tengo miedo.
Con amor.
Me.
