BORUSARA ¡CUIDADO CON ESE… ¿ANGEL?!
Fanfic BoruSara
Universo alterno
CAPITULO 4: "¿Quién eres tú?"
Anteriormente…
Él se incorporó y caminó un rato lentamente mientras se tomaba el estómago y llegó a un parque solitario. De repente, arriba de él comenzó a salir una luz blanca y deslumbrante. El se incorporó y miró hacia arriba mientras se cubría los ojos, la luz se fue haciendo menos hasta desaparecer y se impresionó al ver en el aire a una chica de cabello corto y ojos negros, muy hermosa y llevaba un vestido Blanco y corto con unas botas cortas.
Lentamente bajó al suelo y ambos se miraron. Sarada seria y Boruto sorprendido.
Aquí comenzaba todo….
Boruto retrocedió varios pasos y la señaló con el dedo. –T-tu… ¿Qui-quién eres?, ¿Qué se supone que haces?, ¿Co- como hiciste eso? – le dijo este más blanco que un papel.
-Estoy aquí por ti – dijo seriamente.
Boruto rodó los ojos y se desmayó.
Sarada se acercó a él y lo miró, estaba lastimado y tenía el labio roto, que raro, él no estaba así cuando lo vio por el espejo. Suspiró, cuanta capacidad tenía él para meterse en problemas. Miró hacia arriba, como si le hablara a una cámara y dijo. -¿Hinata san?, esta lastimado e inconsciente ¿Qué hago? –
Sarada podía escuchar la voz de Hinata quien le habló:
"Llévalo a su departamento. La dirección es…."
Sarada asintió. –Entendido –
Sarada lo levantó con dificultad. Podía tocarlo puesto que había decidido materializar su cuerpo ese día. A paso lento lo llevó hasta su apartamento entró a elevador bajo la atenta mirada del portero.
-Señorita, ¿Necesita ayuda? –
-Oh, no estoy bien, puedo con él –
El portero solo asintió no muy convencido y los miró hasta que las puertas se cerraron.
Lo dejó caer en su cama y volvió a mirar hacia arriba.
-Hinata-san ¿Y ahora que? –
"Descansa y quédate ahí hasta que despierte, si dice que te vayas, no lo hagas y quédate ahí ¿Esta bien?"
Sarada asintió, luego se dirigió a la sala, se sentó en el sillón y luego miró todo a su alrededor. Vaya que buena vida se daba ese chico.
Al día siguiente, Boruto despertaba. Se estiró y miró a su alrededor. ¿Cómo había llegado ahí?. Se sostuvo la cabeza con sus manos y trató de recordar. Abrió los ojos grandemente cuando recordó lo sucedido en el parque y a esa extraña chica. Sacudió la cabeza, sonrió eso era imposible, había tomado más de la cuenta, sintió un dolor en el labio. Lo tenía roto pero parecía que alguien lo había tratado, sintió algo extraño en el estómago y al levantar su playera vio que tenía un parche para el dolor.
-¿Pero qué demonios?, ¿Quién?. Creo que necesito agua. –
Boruto se levantó de la cama y se dirigió a la cocina. Al pasar por la sala se sorprendió al ver a esa chica sentada con la espalda recta en el sillón y con las manos sobre su regazo. Boruto la miró con los ajos abiertos y sacudió la cabeza, pero ella seguía ahí, parpadeó y luego la señaló.
-¡Tu! ¡¿Quién eres?! ¿Qué haces aquí? –
Sarada lo miró seriamente –Estoy aquí por ti –
Boruto se sorprendió y recordó cuando ella le dijo lo mismo anteriormente.
"Estoy aquí por ti"
-Si eres una fan, te demandaré por allanamiento, llamaré a la policía –
Sarada se levantó –Sé que recuerdas como me conociste ayer, tal vez no quieras creerlo pero yo no soy una "persona" normal. Además deberías agradecerme que te traje aquí y no te dejé en la calle como si fueras un vagabundo – Al escuchar eso Boruto frunció el seño ¿Cómo se atrevía a hablarle así?. Ella continuó –Además de que traté tus heridas –
Inconscientemente Boruto se tocó el estomago. –Dices que no eres una persona normal, tu… saliste de una luz. ¿Quién eres? –
-Podría decirse que soy un ángel que viene a cuidar de ti –
Boruto la miró serio. Luego terminó echándose unas carcajadas. -Jajajajajaja ¿es enserio? – Boruto dejó de reírse –No me jodas, ¿Crees que soy un retrasado?, esa luz debió ser algún truco –
Boruto se dirigió a ella –Vamos fuera de aquí - y al intentarla tomar del brazo la traspasó. Él la miró sorprendido y asustado. -¿Qué mierda?, tú, ¿Cómo hiciste eso? –
-Ya te lo dije, soy un ángel que vino a cuidar de ti que al parecer no puede cuidar de si mismo –
Boruto intentó tocarla una y otra vez pero sólo lograba traspasarla. Finalmente la miró y ella también lo miró. De pronto Boruto comenzó a gritar -Aaaaaaaaaaaaaaaaaah – seguido de eso corrió a su habitación y cerró la puerta. Estaba asustado ¿Por qué tenía que pasarle eso a él?. Miraba la puerta con cierto temor, de repente Sarada apareció tras ella atravesándola en el proceso.
-¡No! ¡Alejate fantasma! Se karate y te venceré –
-Ni siquiera puedes tocarme. No seas tonto… - le dijo con los brazos cruzados. Boruto corrió a refugiarse bajo las sábanas.
-¿Qué es lo que quieres de mí? ¡sólo vete! –
De repente el timbre del apartamento comenzó a sonar. Al escucharlo, Boruto salió disparado de su habitación traspasando a Sarada en el proceso. En cuanto abrió la puerta Konohamaru entró y se situó en medio de la sala. Boruto cerró la puerta y se paró frente a él. Este lo miró raro, Boruto se veía visiblemente agitado.
-Konohamaru tienes que ayudarme! Hay un fantasma que me persigue – el otro lo miró como si fuera un loco.
-¿Acaso estás drogado?, no me jodas Boruto, ¿ahora te metes porquerías? – le dijo reprendiéndolo.
-¡NO! ¡CLARO QUE NO! Es enserio… - Boruto calló al instante cuando vió a Sarada detrás de Konohamaru. –¡Ahí está!, mira detrás de ti – dijo mientras la señalaba y Konohámaru se volteó rápidamente ahí no había nadie.
-Boruto, vamos al doctor, creo que ya estás empezando con las alucinaciones –
-¿No la vez? –
Konohamaru lo miró raro. Sarada sonrió y habló:
-Además de ti. Nadie más puede verme ni escucharme, no pierdas tu tiempo. Solo seguirás haciendo el ridículo y terminarás en un psiquiátrico –
Boruto parpadeó –Jajajaja, pensé que tendrías miedo, no es verdad, ya veo que no logré asustarte, solo olvídalo –
Konohamaru se sorprendió por la actitud de Boruto. Era la primera vez que lo veía así.
-¿Seguro estás bien?, estas algo raro y te ves golpeado… ¿Qué hiciste anoche? –
-No empieces con tus sermones, ¿A qué viniste? –
-Tu agenda estará libre durante tres meses, y tu padre quiere que vayas a visitarlos, tu hermana también quiere verte, creo que sería bueno para ti respirar el aire de Konoha una hermosa ciudad con muchísimas áreas verdes –
-Si, si lo que digas, lo pensaré –
-¿Seguro estás bien? –
-Estoy bien Konohamaru, si ya es todo entonces vete –
-Bien, sólo no te quedes aquí encerrado y ve con tu familia –
-Él tiene razón, creo que me cae bien – dijo Sarada.
-Tu no te metas –
Sarada se encogió de hombros y le restó importancia, mientras Konohamaru lo miró y en señal de rendición le dijo –Ok, como tu quieras entonces. Vaya no puedo darte un consejo porque te pones a la defensiva…-
Konohamaru cerró la puerta murmurando cosas inaudibles para Boruto, quien lo miraba raro, él no le había hablado a él. En cuanto estuvieron solos, ambos se miraron.
-¿No piensas irte? –
-NO.—
-¿Por qué no? –
-Porque estoy aquí para cuidar de ti –
-¿Por qué yo? –
-Por que hay personas que se preocupan por ti, porque si te pasa algo sabes bien que hay personas que sufrirán por ti. –
Boruto la miró sorprendido entonces ¿De verdad era un ángel?
-Entonces… ¿eres así como mi ángel de la Guarda? –
-Hasta que lo entiendes, no soy un fantasma, así que espero que dejes de hacer tanto escándalo –
-No me interesa en lo absoluto quién seas, solo déjame en paz –
-Pierdes tu tiempo Boruto Uzumaki – le dijo mientras sentaba en el sillón nuevamente.
-¿Cómo….? Olvídalo – se dirigió a su habitación. Antes de desaparecer por el pasillo volteó a verla y advirtió –No te atrevas a seguirme o espiarme – luego de eso continuó su camino.
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Naruto se encontraba en casa mientras cenaba con su hija. –Entonces ¿pasarás más tiempo aquí? – preguntó Himawari
-Si, cualquier cosa que necesites solo dímelo ¿está bien? –
Himawari asintió -¿Y no tendrás problemas? –
-No, ya he arreglado todo, no te preocupes además hablé con Konohamaru y me dijo que tu hermano tiene tres meses libres, esperaré una semana a ver si se anima a venir o si no le llamaré y le diré que debe venir –
-¿Por fin van a hablar? –
Naruto se sorprendió, Himawari se había dado cuenta del comportamiento de ambos y que necesitaban hablar de una vez por todas. El sonrió.
-Si, hablaremos y todo se arreglará no te preocupes hija –
Ella sonrió y ambos continuaron su comida en silencio.
-De verdad extraño a mi hermano, espero que podamos ir juntos a visitar a mamá.
-Así será princesa.
